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gabrieljaraba

Periodista, escritor y profesor universitario. Investigador de Internet.
gabrieljaraba ha escrito 383 entradas para GABRIEL JARABA blog

Por un liderazgo feminista de todos los movimientos sociales y de liberación

El feminismo tiene una ardua tarea por delante. Debe luchar por conseguir la igualdad entre géneros y terminar con todas las discriminaciones fruto de la desigualdad existente; debe trabajar por la transformación de la mentalidad machista secular que ha causado injusticias sin cuento; debe proteger a las víctimas de la violencia de género tanto de los agresores factuales como de las legislaciones que son favorables a estos, incluso con la anuencia de policías y jueces; debe reclamar la presencia femenina en todos los niveles de acción y de decisión; debe liberar la participación completa de las mujeres y su potencial en todos los ámbitos de la vida humana. Pero además de todo ello debe hacer algo no menos importante: el movimiento feminista tiene que ponerse al frente de todos los movimientos sociales, de transformación y de liberación y liderar con decisión e impacto toda acción tendente al cambio radical de la humanidad y su vida en el planeta. Tanto bajo una perspectiva reformista o revolucionaria, las mujeres deben marchar en cabeza, liderar y dirigir con inteligencia y fuerza las fuerzas de transformación o si no no existirá transformación alguna y de hecho no existirán ni siquiera reformas.

El liderazgo feminista de la transformación social y planetaria es necesario, imprescindible y urgente. Esa necesidad no la vislumbra solamente el sentido de la estrategia en los movimientos transformadores sino que la indica con toda claridad la virulencia con que la derecha está respondiendo al feminismo. Esa virulencia demuestra que éste ha ganado crédito como amenaza a las estructuras patriarcales que conforman nuestras sociedades y que esa amenaza ya no es vista como retórica o incluso táctica por los reaccionarios, con lo que podría ser combatida con “relatos” o neutralizada con movimientos políticos precisos, sino que el sobresalto general de las fuerzas ultrarregresivas, entre histérico y violento y no desprovisto de un tinte ridículamente anticuado, demuestra a las claras que se sienten confrontados por un enemigo al que deben temer.

Los hombres partidarios del cambio radical en la vida humana no solamente deben aceptar el liderazgo feminista sino que han de permitir que los modos, valores y actitudes feministas vayan tiñendo progresivamente los movimientos sociales de mayoría masculina. Deben además poner el liderazgo de los mismos en manos femeninas para conseguir que los movimientos de cambio se desprendan de una vez de algunos elementos que los mantienen sujetos en la inmovilidad, entre ellos la persistencia en abordar problemas del siglo XXI con ideologías del siglo XIX y modos de actuación del siglo XX. El futuro que el movimiento feminista indica no apunta al tiempo por venir sino a nuestro mismo presente: sólo el feminismo puede cortar el nudo gordiano que nos mantiene a todos en el inmovilismo actual.

No hay otro futuro para un mundo diferente y deseable que el que resulte de una transformación radical liderada por el feminismo. No hay nada de deseable en los modos anticuados y a veces regresivos del modo como se conducen los movimientos sociales todavía protagonizados por los hombres. El cambio profundo que debe producirse en la humanidad no se ha dado todavía entre los sectores masculinos pero está presente en la avanzada feminista. Hay que tener la humildad e inteligencia necesarias para que los hombres partidarios del cambio hagan esa cesión de liderazgo y se avengan a aprender de una nueva manera de hacer las cosas. Si no lo hacemos continuaremos empantanados en la situación actual, respecto a la cual reto a quien se a que identifique una brizna de muestras de avance.

Que las mujeres feministas lideren las fuerzas  de cambio puesto que ya lideran el único movimiento social transformador que está presente. Que los hombres no obstaculicen ese liderazgo y si es posible, que ayuden. Por un mundo diferente, por una sola humanidad, por una transformación realmente humanista y universalista, por el feminismo, la democracia y el socialismo.

POST SCRIPTUM. Tres días después de publicado este post veo que Josep Ramoneda escribe en El País un artículo con argumentos parecidos y una afirmación tan contundente como la mía: “La revolució feminista es configura com l’única alternativa per subvertir les formes de poder dominant. Potser l’última utopia”.

Imágenes: Clara Zetkin, Rosa Luxembourg, Marianne Williamson.

Este verano estoy en Funiversity, primer campus internacional de comunicación, educación y periodismo

El próximo julio, del 8 al 12, llevaremos a cabo en la Universidad Autónoma de Barcelona una experiencia innovadora: Funiversity, palabra que resulta de la unión de”fun” (divertido) y “university” y que alude al intento de avanzar hacia una enseñanza superior que implique más a alumnos y docentes en un aprendizaje estimulante, motivador y aprovechado de manera excelente. Desde que se creó la universidad en Bolonia en tiempos del medioevo el concepto de docencia universitaria no ha variado prácticamente, mientras que la cultura a la que pertenece el hecho universitario ha sufrido varias revoluciones. Cuando hablamos de innovar en educación hemos de incluir también a la universidad en ese empeño.

Funiversity es  el primer campus internacional que une la comunicación y el periodismo para aprender de manera divertida y reúne a alumnos, profesores e investigadores de todas partes del mundo. La propuesta esredefinir la educación, repensar la universidad, los exámenes, el aula, el rol del docente y del discente. El objetivo es convertir, durante una semana, un campus universitario en una experiencia divertida. Para esto, se ha creado un programa integrado por cuatro “espacios”: diálogos, senado, talleres y actividades especiales.

Tengo el privilegio de ser uno de los profesores que participarán en esta primera Funiversity, al lado de personajes de la talla de Salvador “Pocho” Ottobre, José Manuel Pérez Tornero, Santiago Giraldo, Ricardo Carniel, Sally Tayie, José María Perceval, José Ygoa, Cristina Pulido, Xavier Ortuño, Marta Portalés,  David Revelles, Jesús Martínez, David Rull, Laura Cervi, Emiliano Iglesia y Jordi Serrallonga, bajo la dirección de Santiago Tejedor y Lluís Pastor.

Trataré de aportar no sólo mi experiencia en competencias comunicacionales sino lo que pueda sobre mi capacidad de romper esquemas, proponer nuevos entornos de aprendizaje, pensar de modo diferente e introducir elementos distorsionadores de las rutinas y los hábitos. Y ello será para mí no sólo una oportunidad para enseñar y aprender a la vez sino para recargar pilas después de una experiencia de vida que ha resultado ser contundente y aleccionadora.

Lo que haremos:

Ver el programa de actividades: diálogos, debates, talleres, tormentas de ideas y safaris.

El motivo:

En España, uno de cada tres alumnos se aburre en la escuela y abandona los estudios.

Información completa e inscripciones:

Campus Funiversity

Para saber más sobre nuestra filosofía:

El libro Funiversity, los medios de comunicación cambian la universidad, por Lluís Pastor

 

 

Un breve paseo por el amor y la muerte

De vuelta a casa tras ocho días de hospital para una intervención de cáncer de colon, uno se da cuenta de que nada volverá a ser como antes. Por más cómoda que sea la vida que disfrutamos en este rincón del mundo no hay nada como situar a una persona ante la evidencia de la muerte no como posibilidad o como ejercicio filosófico sino en tanto que pasaje vital inevitable para que las cartas se pongan boca arriba y cada uno muestre cuál es su manera de caminar por esta vida. Tendré tiempo de escribir sobre esto, largo y a fondo, pero de momento me quedo con una sensación de profundidad, de haber llegado a un punto en el cual uno puede tocar lo que llamamos realidad de un modo esencial y rotundo.

No es el problema de morirse, que por cierto no es un problema, pues cada ser humano sin excepción lo hace de manera inevitable desde que el mundo es mundo; ni siquiera es el problema de vivir de manera adecuada y conveniente al tener en cuenta la impermanencia de todo lo existente, cosa que han enseñado de manera excelente los sabios de oriente y occidente. Me temo, incluso, que la cosa va más allá del sentido de la vida que cada cual pueda hallar o concederle, de sostener una motivación, estímulo o justificación para seguir avanzando por el sendero de los vivos. La revelación fehaciente de la propia mortalidad y todo lo que ello implica es mucho más, que no es poco, la asunción de la mismísima condición humana –como tan bellamente relata la película El hombre bicentenario— porque la muerte, valga la paradoja, es algo que va más allá de la vida; el vértigo que produce la mayor o menor inminencia de la desaparición física no es otro que el que suscita la posibilidad de enfrentar algo que resulta indescriptible a la mente convencional, inaceptable al comportamiento habitual, inasumible para la concepción del mundo establecida. Me temo que si a algunos de quienes se interesan por si hay “vida después de la muerte” se les garantizara tal posibilidad la consecuencia sería un pavor descomunal más terrorífico que la perspectiva de la desaparición total.

Gracias a la inevitabilidad de la muerte y al proceso de morir al ser humano le es regalada la posibilidad de tocar el infinito con la punta de los dedos. La muerte sitúa a todos los humanos en un estricto plano de igualdad, no admite negociación ni trueque; es total y rotunda. La muerte nos hace humanos porque nos hace finitos y hermanos: nos coloca en el lugar que nos corresponde.  Y nos sitúa al borde de un precipicio para obligarnos a mirar hacia el infinito, hacia un más allá que no es necesariamente la continuidad de la conciencia en un plano distinto de existencia sino las más de las veces un interrogante urgente relativo al sentido, la ética, el amor, el servicio y el provecho de la vida que nos es regalada sin merecerla.

Me detengo aquí porque en los próximos días, semanas y meses me toca escribir abundantemente sobre este asunto, pero también porque me contengo ante el riesgo de pisar terreno metafísico. Saben nuestros sabios de la antigüedad clásica, como lo saben los sabios budistas y cristianos, que la conciencia de la muerte es la mejor didáctica para una vida justa y buena. Si fuéramos verdaderamente conscientes de que la vida no nos pertenece, que no tenemos ningún poder sobre ella, que es un regalo inmerecido y que es más fugaz que un soplo seríamos capaces de vivir caminando por el filo de la navaja (me asombra, dicho sea de paso, la gran aceptación que aparentemente tiene el budismo en occidente, dado que sus santas enseñanzas se basan en la evidencia de la impermanencia y la muerte, y no me atrevo a asumir que la conciencia de esa evidencia haya hecho mella real en la mentalidad occidental, siquiera en la de los buscadores sinceros; es un hueso demasiado duro para la dentadura moderna y postmoderna).  Pero el asunto va más allá y alcanza, de una parte, al verdadero arte de vivir, a la posibilidad de llevar una vida justa y buena; de otra, al sentido de ese vivir, y aún más allá, a la posición de esa vida en un plano necesariamente trascendente, necesariamente porque paradójicamente, esa desaparición física que para los materialistas es prueba de ausencia –ausencia de conciencia, ausencia de trascendencia– es para un servidor, precisamente, indicador claro de apertura a algo que podemos llamar infinitud a falta de mejor nombre y que a mi entender su inaprehensibilidad es prueba de verosimilitud: si puedes nombrarla, no es ello, del mismo modo que si puedes concebirlo, no es Dios.

Este abordaje apofático es el mejor preventivo para las resbalosidades metafísicas y una armadura de humildad necesaria en semejante menester. Un breve paseo cerca del amor y la muerte, parafraseando a John Huston, me ha servido para arrancarme cualquier reparo al respecto. El hombre es libre porque debe morir; la muerte no es final sino inicio; el destino del hombre es la infinitud; el hombre está hecho para la libertad; la vida es el fruto directo y consecuente del infinito y rebosante amor de Dios (mala palabra para designar lo indesignable pero para la que no hay mejor sustituto). Y entonces hallas la evidencia íntima y sentida de ese amor e inmediatamente desaparece el miedo.

Mis mejores deseos para el Año Viejo

Como me gusta llevar la contraria, en lugar de escribir mis mejores deseos para el Año Nuevo los apunto aquí pensando en el Año Viejo. No es una broma sino que va en serio: pretendo llamar la atención respecto a un problema central en nuestra cultura crítica actual, que es el pesimismo crónico que conduce a lo que yo llamo pesadumbrismo. El pesadumbrismo ha teñido toda la cultura occidental y ha acabado por convertir el pensamiento crítico en pensamiento cínico a fuerza de poner el acento en lo que va mal –cosa muy necesaria– pero olvidando señalar lo que va bien, más necesario todavía porque es lo que nos indica que avanzamos.

El prestigio de la seriedad es incomprensible. Los cenizos han poblado la Tierra desde que el mundo es mundo y solamente cuando la modernidad alumbra un planeta en el que es posible vivir un tanto despreocupadamente aparecen los hermanos Marx, triunfa Woody Allen, los Beatles entran en el cine con Richard Lester y las alegres canciones y carreras de A hard day’s night. El saber popular ha tenido siempre la alegría por bandera y ahí está, en plena eclosión de la cultura pop, la película Yellow Submarine, donde los malos son claramente caracterizados como tenebrosos pesimistas de los que sólo nos puede salvar la colorida psicodelia y las canciones que nos dicen que todo lo que necesitamos es amor. Pero a inicios de los 80 asesinan a John Lennon y en la segunda década del siglo XXI crucifican a Woody Allen, y las cosas van volviendo a la normalidad: el malcarado Trump asalta la Casa Blanca y los parafascistas europeos se cuelan en las instituciones de gobierno.

Uno relee a los grandes filósofos del siglo XX y se siente tentado de tirarse por el balcón. Y en cambio comprueba que la tradición de la cultura popular de todos los tiempos permanece como un hilo rojo que emerge nuevamente en el cine, el arte popular por excelencia, y se expresa en forma de risas, persecuciones, guerras de tartas de nata, equívocos y pillerías, en el primer cine mudo. Servidor sostiene que antes de los Beatles y Elvis, la primera figura artística claramente pop es la de Charlie Chaplin, primer artista popular de masas famoso mediante las nuevas industrias culturales. Charlot es un vagabundo sin familia ni hogar, un buen tipo bienintencionado que siempre acaba pagando el pato pero a quien la desgracia no logra hacer mella en su buena voluntad. Mediante un gag cinematográfico, Charlie se encuentra encabezando una manifestación con una bandera roja sin pretenderlo, en un famoso filme se convierte en obrero industrial automatizado a la fuerza, recurre a comerse un zapato cual Carpanta avant la lettre, y en la vida real, Chaplin era un socialista y antifascista con la entrada prohibida en Estados Unidos por el maccarthismo. La vida y obra de Charlie Chaplin nos recuerda que las revoluciones se han hecho siempre con canciones, y que cuando la gente ha dejado de cantar para que los aparatos electrónicos lo hagan por ello, las revoluciones también han callado.

El pesimismo, por sí mismo, nunca ha cambiado nada, lo ha hecho la perspectiva de una vida mejor. Veamos diez cosas que han sido buenas en el año que dejamos atrás.

  1. Deshielo entre las dos Coreas y cese de las amenazas nucleares del régimen del norte. Hace sólo cuatro días parecía que volvíamos a la crisis nuclear de los peores tiempos del siglo XX gracias al aventurerismo de Kim Jong Il pero sus ensayos balísticos han terminado, aunque sea por la atrabiliaria diplomacia de Trump. Lo importante no es él sino darnos cuenta de que la guerra depende de la voluntad de los hombres y no de hados inevitables.
  2. Avances científicos en el estudio de las células. Los investigadores científicos consiguen estudiar el desarrollo de las células a través del tiempo, lo que, unido a otras tareas multidisciplinares, permitirá combatir mejor enfermedades genéticas y de otra índole.
  3. El feminismo se erige en movimiento social de vanguardia. La manifestación masiva del 8 de marzo visibilizó una verdadera alianza femenina intergeneracional que responde a un movimiento social de mayor alcance del supuesto. Muchos pensamos que este movimiento va más allá del feminismo convencional y se erige en una verdadera fuerza de cambio generalizada. Algunos nos sentimos tentados de pensar que es la única fuerza social transformadora realmente existente.
  4. Triunfo de la moción de censura que acaba con un gobierno corrupto. Por primera vez en la historia de la democracia española triunfa una moción de censura. Ello supone un vuelco que desaloja del gobierno un gobierno corrupto cuyo partido está carcomido por la financiación ilegal. Vuelve el pluralismo a la acción política pública y se desbloquean situaciones enquistadas e indeseables.
  5. Relaciones entre el Vaticano y la República Popular de China. Con una jugada maestra de la diplomacia vaticana, la iglesia católica ha iniciado la normalización de sus relaciones con China, lo que permitirá tanto salir de la clandestinidad a los católicos fieles a Roma en aquel país como reconocer la validez canónica de obispos y clérigos de la iglesia nacional china. En el momento en que Trump muestra su cara antipática a los dirigentes chinos y opta por el aislacionismo, Francisco tiende puentes desde Roma incluso hacia un mundo históricamente difícil respecto al catolicismo. El sueño de San Francisco Xavier y de Matteo Ricci comienza a hacerse realidad.
  6. Menos conflictos armados que nunca. 2018 ha sido, a pesar de toda su problemática, que no ha sido poca, ha sido el año con menos conflictos armados de entre estas épocas. De hecho, hoy día hay muchas menos guerras y guerritas que en los años 80 y 90, a excepción del foco histórico de cercano oriente y Mesopotamia. A pesar de todos los pesares, incluso la guerrilla más antigua del continente americano, las FARC colombianas, han depuesto las armas y se han presentado a las elecciones democráticas.
  7. Reacciones populares contra el Brexit. El estúpido referéndum sobre la salida del Reino Unido de la Unión Europea, instigado por dirigentes irresponsables e igualmente estúpidos, abrió paso a una corriente latente de antieuropeísmo pero también a la reafirmación de la actitud contraria. Cada vez son más los británicos que desean permanecer en la UE y se hacen oir cada vez más fuerte, con una actitud que debería ser ejemplar para muchos continentales: libertad, democracia, paz y estado del bienestar quiere decir hoy, a pesar de todos los pesares, Unión Europea.
  8. Más lectura que nunca. Digan lo que digan las jeremiadas de quienes escriben mucho y piensan poco, nunca se había leído tanto como ahora. El analfabetismo ha desaparecido casi de todos los países desarrollados y la lectura es habitual a todos los niveles sociales en lugar de privilegio de unos pocos. Paradójicamente, las “pantallas” han contribuido a la potenciación del acto de leer, al romper la pasividad del telespectador aislado frente al receptor y proporcionando multiinformación e interacción. Y, se diga lo que se diga, los buenos libros se venden mucho, y los malos también, lo que, en estos términos, también es una buena noticia.
  9. La exploración del espacio continúa con éxito. El 1 de enero de 1969 una nave-sonda de la NASA sobrevolará el asteroide Ultima Thule, el cuerpo celeste más lejano alcanzado nunca por la tecnología humana, distante a 6.430 millones de kilómetros del Sol. Considero la conciencia de la exploración espacial, su necesidad y las perspectivas que abre como un claro indicador del progreso, no sólo científico sino humanístico: ahí esta la serie Star Trek como verdadera lección de democracia humanista para el futuro. Aunque los astronautas ya no son héroes infantiles ni la conquista del espacio un tema de conversación popular, el conocimiento de los seres humanos continúa apuntando hacia el infinito, como signo altamente esperanzador.
  10. La solidaridad y la buena voluntad se mantienen y aumentan. A pesar de los retrocesos en forma de ciertos procesos políticos en algunas naciones, el espíritu general de las personas que viven en condiciones materiales y espirituales mínimamente adecuada es de buena voluntad y solidaridad. Nunca como ahora la guerra y la violencia como forma de resolver los conflictos han estado tan desprestigiada, ningún país llama a la guerra contra otro. Las campañas de solidaridad triunfan, y van más allá de los humanos, alcanzando a los animales y al medio ambiente. Nunca faltan donantes para trasplantes y no hay injusticia que no salga a la luz. La gente es buena y se comporta como tal, y la buena voluntad mundial es un logro que hay que mantener a la vista y sostenerse en él para avanzar hacia la plena humanización.

Imagen: fotografía de la estrella más lejana tomada por el telescopio espacial Hubble.

 

Rosalía es Mick Jagger o el triunfo de lo evidente

Cuánto tiempo ha pasado desde que un fenómeno musical no se convertía en un fenómeno sociológico? ¿Desde los Backstreet Boys? ¿O desde Lady Gaga? ¿Puede aplicarse esa categoría a lo conseguido hace más de treinta años por Los Pecos o ahora mismo por Els Catarres? De hecho, “fenómeno sociológico” es una etiqueta estúpida –o un significante vacío, por decirlo a lo fino— que empleamos para designar algo que no entendemos, más allá incluso de la cultura popular. Dejaron de considerar “fenómeno sociológico” a los Beatles cuando la calidad en que se basaba su éxito ahorró cualquier otra explicación; hubieran llamado lo mismo a Charlie Chaplin cuando comenzó a popularizar un humor visual (aún no audio) de no ser porque la cultura pop global se encontraba en sus balbuceos en forma de cine cómico mudo (y a veces me pregunto si lo pop, precisamente, no empezó con él).

De hecho, “fenómeno sociológico” aplicado a un hecho cultural pop quiere decir que alguien triunfa por razones que no alcanzamos a comprender, por eso aquello está íntimamente vinculado con esto: el “fenómeno sociológico” comienza con el éxito, un éxito inesperado e inexplicado (aunque pueda explicarse perfectamente por mor de la calidad del artista o de su capacidad de coherencia con el estado de ánimo o zeitgeist de las masas. El “fenómeno sociológico” es un zeitgeist que no se es capaz de percibir).

Así que cuando llamamos “fenómeno sociológico” a algo es que no nos explicamos por qué diantres tiene tanto éxito, ya que no atisbamos los elementos que encierra para ser celebrado por tanta gente. Quizás entonces debiéramos reparar en que es en nosotros donde debemos buscar las razones de nuestra incomprensión y no en el objeto incomprendido. Porque tal perplejidad dice más de quien la experimenta que de lo que la produce.

No es muy buena, es buenísima

Sólo con escuchar unos momentos a Rosalía uno se da cuenta de que es buena. De hecho no es muy buena, es buenísima, excelente. Y para darse cuenta de ello basta con tener orejas y no dos pedazos de madera pegados a la cabeza con la sólida cola del prejuicio o de la mala voluntad. Porque  quien conozca un poco la industria de la música sabe que no es suficiente grabar con una multinacional como Sony para vender miles de discos, que un artista de su calibre no se fabrica en un laboratorio y que ser atractivo no es lo mismo que ser un montaje, pues esa cualidad no se compra en la farmacia ni te la adjudican terceros (setenta años después del éxito arrollador de Elvis Presley apena tener que recordar esto). Quienes se empeñan en creer cierto lo anterior son los que tienen una visión romántica, anticuada y falsa del artista, según la cual los grandes genios nunca llegan a ser conocidos y se consumen en el anonimato, con lo que quienes triunfan necesariamente tienen que ser impostores. “¿Ese Mozart? Hum, no debe de ser tan bueno cuando gusta a tanta gente”. No es problema de Rosalía ni de la comprensión de su arte y su valía, es problema de quien asiste al impacto de su presencia pensando “ese Mozart…”. El “fenómeno sociológico” son ellos, no la artista.

Estando de acuerdo con que el éxito de Rosalía no es el de la “Macarena” de Los del Río o el del “Opá, ví a hasé un corrá”, del Koala, podremos observar que la artista no es un producto fabricado pero tampoco un brote espontáneo. Se trata de una joven dotada de una voz consistente, bien timbrada y expresiva que se ha ido fogueando durante muchos años de estudio, primero en el Taller de Músics y luego en la Escola Superior de Música de Catalunya. No son estos lugares donde se pueda ir a sestear o hacer campana de clase sino dos centros formativos superiores altamente cualificados y exigentes, donde no sólo se trabaja la técnica sino el pensamiento. El Taller fue fundado por una de las mentes más claras  de la música en Catalunya, Luis Cabrera, cuyos argumentos sobre la cultura musical son imprescindibles en cualquier consideración sólida de este arte en nuestro país; la ESMUC es una universidad musical más que un conservatorio y lo más cercano a instituciones como la Berklee School of Music que en nuestro país se ha producido. Rosalía no ha surgido de un canturreo improvisado en los suburbios sino del mejor caldo de cultivo posible que se puede dar en la Catalunya ciudad.

Y eso requiere años de trabajo y estudio, paciencia, voluntad y disciplina, y mucha humildad para corregir errores y construir bases sólidas. Los buenos artistas surgen hoy de lugares como estos y no de la carencia y el hambre –con todos los respetos para tal origen–, la filiación de progenitores famosos o la mera fortuna favorecida por la publicidad: piensen en la breve duración o escasa solidez de las carreras musicales producidas por ciertos programas de televisión y compárenlas con otras dos artistas femeninas nacidas de entornos urbanos y formativos semejantes a los de Rosalía: Silvia Pérez Cruz y Andrea Motis, dos referentes de gran calidad en ese marco generacional, cultural y social.

Veamos la historia del blues para comprender

Se me ocurre un símil que puede ser útil para comprender el caso de nuestra cantante, ante las dudas respecto a la relación entre raíces, innovación, evolución, cambio cultural y modernidad. Lo podemos hallar en la historia de la música de los siglos XIX y XX y es el antecedente radical de lo que luego se ha dado en llamar rock. Es la referencia obligada cuando alguien se pregunte si lo que hace Rosalía es flamenco o no, cuando se trate de averiguar la “pureza” de su arte o de entender el sentido de su evolución. Este antecedente claro y significativo es la evolución del blues en Estados Unidos, de música folklórica espontánea e intuitiva surgida en los entornos de la esclavitud de los negros a marco de base y referencia para las músicas rítmicas ampliamente popularizadas en todas las capas de la población.

Lo que pasa con la música de Rosalía es lo que sucedió con el tránsito del blues rural al blues urbano: una música forzosamente étnica y local primero, localizada en la cuenca del Mississipi, que se trasladó años después a los entornos urbanos industriales de Chicago y Detroit. Fue música de esclavos analfabetos con gran sensibilidad musical, pasó a ser folklore por derecho propio, generó una lucrativa industria de discos y radiodifusión étnicas y se convirtió en la raíz, origen y base de las músicas rítmicas globales del siglo XX. Se puede seguir un hilo musical, cultural e histórico retrospectivo desde el grupo de rock de garaje de los 80, por el pop y rock de los 60, por John Coltrane y Louis Armstrong y llegar a los mismísimos pies de Blind Lemon Jefferson percibiendo la continuidad en términos de sensibilidad e historia. El creador del rock verdadero no fue Elvis Presley sino Sister Rosetta Tharpe; busquen vídeos suyos en You Tube, exactamente “Up above my head”,  escuchen cómo canta y toca, cómo viste, como se mueve, cómo se peina y tírense por el balcón.

Blues es Big Bill Broonzy y Sonny Terry pero también John Lee Hooker y Muddy Waters; la polémica sobre la pureza de ese cante quedó resuelta en aquel entorno geográfico, antropológico y artístico hace tres cuartos de siglo. Si escuchamos con atención lo que canta Rosalía hallaremos el flamenco como base pero otras derivaciones y expresiones que no lo desnaturalizan –como el blues urbano no lo hacía con el rural—sino que lo hacen evolucionar y adaptarse a nuevas sensibilidades. Cuando la “música negra” devino comercial en su propio entorno étnico surgieron sellos discográficos locales que comercializaron productos de blues rural “para negros” pero fue solamente cuando la industria discográfica de masas incorporó el blues o el post-blues –desde Chess o Stax records hasta Tamla Motown o Atlantic—que la ruptura de la etnicidad comercial permitió a aquella música “auténtica” crecer más allá de lo racial.

¿Alguien se imagina acusando de “apropiación cultural” a los miles de músicos de jazz que pueblan el planeta entero? ¿Hay alguien todavía tan ignorante que sea capaz de defender semejantes cosas con una evidencia histórica de tal calibre? Sobre todo cuando en el mismo flamenco se ha dado una evolución semejante hasta el punto de que nadie se atrevería a decir que Enrique Morente no forma parte de esa corriente artística. Digámoslo claro: ser acusado de “apropiación cultural” quiere decir salirse del redil que controla una elite dominante ideológicamente y a veces, económicamente. Sin esa evolución del blues al rock, sin ese entrecruzamiento incesante de influencias, la música hoy sería un yermo.

Un caso parecido: los Beatles

Hace unos 60 años pudimos observar un fenómeno parecido al de Rosalía en lo que concierne al éxito de un estilo en el que se integraban, bajo el paradigma del rock y el pop, músicas de orígenes muy diversos: los Beatles. Sus primeros éxitos de ventas fueron “Love me do” y “Please please me”, canciones de composición propia, pero encuadradas en un repertorio en el que interpretaban rhythm and blues hijo del blues urbano (“Rock and roll music” y “Roll over Beethoven”, Chuck Berry), rockabilly surgido del country más rítmico (“Matchbox”, Carl Perkins), soul y doo-woop (“Baby it’s you”, The Shirelles), rock negro y soul (“Long tall sally”, Little Richard), rock and roll primigenio de los 50 (“Words of love”, Buddy Holly), jazz melódico (“A taste of honey”, Bobby Scott), rock soul negro de la Tamla Motown (“Money”, Barrett Strong,“Please mr. Postman”, The Marvelettes), y tantos otros temas.

A manera de declaración de principios, en el momento en que estalló el gran éxito de los Beatles como estrellas globales del ultimísimo rock, su guitarra solista, George Harrison,  lucía una guitarra Gretsch modelo Gentleman Country, la que usaba el clásico artista del country and western Chet Atkins, que ya era mayor entonces; a eso se le llama hacer honor a unas raíces y no apropiarse indebidamente de la música campestre histórica americana. De modo que esa confluencia de influencias en torno a una música rítmica y lírica a la vez, que en su conjunto se realizaba en una síntesis superior que aparecía como algo muy nuevo era lo mismo que ahora parece sorprender a tantos. Rosalía hace hoy lo que dos o tres generaciones antes hicieron los Beatles.

Lo que sucede es que Rosalía no le debe nada a nadie ni se siente obligada a hacerse perdonar por nadie. No quisiera pecar de irrespetuoso, pero me parece notar que algunos artistas flamencos jóvenes, surgidos en la misma Catalunya, cargan aún a estas alturas con ciertos reparos en este sentido –lo que antes se llamaban “respetos humanos”—o deseos de hacerse aceptar por ciertas ortodoxias, lo que, visto con perspectiva, acaba por lastrar, o si se quiere, connotar con ciertos modos y sabores sus respectivos magníficos estilos.

En este sentido destaca la absoluta libertad que se percibe al escuchar a Rosalía,una mujer joven, urbana, educada y progresista que piensa y se comporta como una ciudadana catalana del siglo XXI y no como una candidata a heredera o continuadora de una tradición, honrosa por supuesto, pero cuyo lugar es otro. No me imagino a Mick Jagger o Keith Richards preocupados por tener como trasfondo sónico o expresivo a Howlin’ Wolf o al mismísimo Muddy Waters de quien obtuvieron su nombre artístico. Rosalía es Mick Jagger, para concluir con el asunto y entendernos de una vez.

Artistas y ciudadanos reales en un país real

Clarificada esta cuestión, dudo si adentrarme en el berenjenal de si lo que canta Rosalia Vila i Tobella es cultura catalana. No recurriré a símiles literarios porque en esos entornos se dispara con el calibre del obús Berta y la gentileza de su bramido, por lo que me limitaré a decir que si no lo es lo que hacía Gato Pérez –será útil revisar la película del cineasta nacionalista Ventura Pons sobre el artista—entonces no habría más que hablar… si no existieran obras como “Cants oblidats. El llegat dels cantadors gitanos catalans”, el proyecto ganador del premio de la Fundació Puig-Porret 2014, protagonizado por Joan Clota y Montse Cortés, que se concede durante el Mercat de Música Viva de Vic.

Hace exactamente 50 años que una artista tan connotada en los últimos años como Núria Feliu fue acusada ya de traidora cuando grabó sus primeros discos en castellano con la firma Hispavox, después de haber ganado en 1967 el Gran Premi del Disc Català: “Venuda!”, le gritaban por la calle, y yo oí tal improperio con estas orejas que se ha de comer la tierra. La polémica monolingüismo-bilingüismo tiñó durante todo su recorrido los años dorados de la nova cançó catalana, y la perspectiva histórica nos muestra ahora que el asunto no era el idioma sino la posición partidista: el máximo defensor del uso exclusivo del catalán en la canción, Raimon, resulta ser repudiado ahora por quienes han tenido a bien clarificar de una vez por todas las pretensiones lingüísticas y culturales que han acabado siendo, finalmente, otra cosa. No es cuestión de idioma, cultura, autenticidad o valía, lo que aquí se plantea es salirse o no del redil y rehusar el control de alguien a quien la música, el arte y la cultura le importan un pimiento.

En realidad, el fenómeno sociológico es que la gente de un país europeo occidental, en plena segunda década del siglo XXI, se sorprenda de que una mujer joven natural de una zona urbana postindustrial, nacida y criada en una nueva democracia y en el corazón de la Unión Europea, se comporte como tal. Por eso hemos conseguido y propuesto un sistema de educación pública, otro de sanidad universal y un entorno cívico de acceso a la cultura nada desdeñable a nivel municipal, comarcal, provincial y nacional, por eso las generaciones anteriores lucharon, presionaron y aspiraron a tener un país normal poblado por personas normales, donde nuestras hijas más jóvenes, nuestras Rosalías, puedan estudiar música o medicina, economía o física, peluquería o gastronomía, y vivir una vida en libertad, bienestar y cultura.

Y una sociedad capaz de hacer posible todo eso, en la Europa de las libertades a la que aspiran a acceder miles de desheredados de la Tierra, es necesariamente una sociedad compleja, en el sentido dado al término por el sociólogo Edgar Morin,sociedad de matices, de relaciones causa efecto difíciles de percibir, de modos de convivencia y relación entre ciudadanos diferentes, en las que la homogeneidad cultural, y no digamos étnica, se diluye o por lo menos adopta formas permeables.

En las sociedades complejas y evolucionadas no existen barreras insalvables ni fronteras delimitadas entre las culturas, y si las hay o si se tiende a que las haya, algo va mal. El interrogante de porqué Rosalía es como es y canta como canta significa nada menos que quien lo plantea no ha entendido el país en el que vive,el país actual y no el de hace ochenta años. El éxito de Rosalía es el triunfo de lo evidente, como el de Silvia Pérez Cruz o Andrea Motis, como lo ha sido el de Raimon, Maria del Mar Bonet, Joan Manuel Serrat, Mayte Martín, Francesc Pi de la Serra, Miguel Poveda, Quimi Portet, Sergio Dalma, Sisa, Xesco Boix, Llorenç Santamaria o Emili Vendrell. El éxito de artistas reales, innovadores, evolucionados, que nunca se produce solo sino siempre de la mano de su público, los ciudadanos reales de un país real en un tiempo actual. Sonroja tener que escribirlo.

Publicación original: Catalunya Plural

Rosa María Mateo, un puñetazo contra el inmovilismo suicida de la televisión

El día que Rosa María Mateo, administradora única provisional de RTVE dio un puñetazo verbal sobre la mesa en su comparecencia ante la comisión de control del ente público (verbal pero puñetazo al fin y al cabo) todos los profesionales que hemos trabajado en la televisión nos sentimos, perdonen por la expresión, vengados. La periodista Mateo vino a decir lo que dijo una vez el presidente de la primera república, Estanislao Figueres, “estoy hasta los cojones de todos nosotros” pero con mejores modos y en segunda persona del plural. Y al decirlo resumió con claridad meridiana el principio y el fin de todas las políticas públicas de comunicación relativas a la televisión y la radio que son capaces de concebir los políticos de las Españas, y digamos de paso, de las Catalunyas.

Mateo describió el punto en que confluyen esas políticas en un momento de su intervención que recoge un vídeo muy difundido, y que reproduzco aquí:

“Yo vengo aquí a decir la verdad, y cuando digo la verdad, es la verdad. Y cuando digo que soy independiente, soy independiente y nadie me ha de dar órdenes. Nadie, porque no se lo consiento. Yo creo que a todos ustedes, y ya me perdonarán, les importa muy poco la televisión pública, sólo les importa cuando la pueden controlar. Y eso es intolerable, esto ha pasado desde que yo entré el año 66, con el dictador aún vivo y entonces lo que había era censura. Y después ha habido manipulación. Los trabajadores de TVE estamos un poco cansados de todos los políticos. Ustedes me han dicho, señores del Partido Popular, que yo he entrado en esta cámara por un golpe de dedo. He de decirles que el golpe de dedo fue el señor Sánchez al que sólo han votado ustedes. No me ha llamado por teléfono Podemos, no soy podemita, no soy socialista, no soy nada, soy una ciudadana que tiene unas creencias determinadas, y sobre todo una ciudadana que cree en la libertad de los seres humanos”.

No me dirán que no se quedó descansada.

El derecho democrático a la información está en juego

La batalla por unos medios de comunicación públicos que sirvan al interés de los ciudadanos y su derecho democrático a recibir y emitir información veraz y fiable no puede ser un rifirrafe más en comisión parlamentaria. A estas alturas, la necesidad de ese servicio es, no ya evidente, sino escandalosamente urgente en un país en el que la prensa se ha convertido en su totalidad en prensa de partido, como en el siglo XIX y los inicios del XX, aunque con la particularidad de no declararse como tal, para mayor escarnio público. Por eso es imperativo que los medios públicos cumplan con su obligación fundacional y constitucional de ser garantes de los derechos cívicos relativos a la información. Mateo es consciente de tales necesidades y obligaciones y se pone al frente de la tarea en tanto que, oh rareza, profesional de TVE nombrada para ello.

Obsesionados con el control político de la radiotelevisión pública, los políticos, todos ellos sin excepción, han perdido de vista no sólo la complejidad de su situación sino la gravedad del caso. Confían tanto en el enorme poder de la estructura y audiencia de RTVE que la creen a salvo del extraordinario tsunami comunicacional que estamos viviendo sin casi darnos cuenta. Porque no nos encontramos ante una crisis de la prensa impresa o la dificultad de afrontar las fake news o pseudonoticias engañosas. Nos hallamos ante el inicio del trastocamiento completo de la comunicación en todo el mundo y de la mutación completa de la estructura informativa global y sus relaciones con la sociedad, en la medida que es la propia democracia la que se va a conmover hasta sus cimientos.

Los destinatarios del rapapolvo de Rosa María Mateo están mentalmente en los años 80 y 90, a excepción de que las licencias para las cadenas privadas ya han sido repartidas, con lo que todo el pescado está vendido y sólo queda amarrar al pez gordo del sector público. Tanto se ha retrocedido en este sentido que incluso nos hemos acostumbrado a creer que la televisión privada está exenta de obligaciones públicas, cuando existe una diferencia harto sensible entre las condiciones en que las televisiones privadas desarrollan su negocio y aquellas en las que lo llevan a cabo los periódicos editados por particulares.

Esa diferencia es muy concreta y singular: los diarios privados son impresos en papel adquirido por las empresas y distribuidos por medios que ellas pagan; las radios y televisiones privadas emiten, en cambio, gracias a la utilización del espacio radioeléctrico, que es un bien público, en absoluto privado y no privatizable, sino usado bajo concesión; sus ondas salen al aire después de que las empresas han obtenido la licencia del Estado para utilizar el espacio radioeléctrico público, es decir que consiguen ganancias que van a bolsillos privados por emplear un bien público que es de todos, un espacio que debe ser necesariamente administrado y regulado mediante normas de interés público y su cumplimiento legal. Y esto conlleva obligaciones referentes al derecho público a la información. Busquen ustedes signos de preocupación al respecto en los organismos parlamentarios por lo que hacen la COPE o La Sexta y átenme ustedes esa mosca por el rabo.

Sin embargo, he aquí que la gestión de la televisión por parte de los últimos gobiernos de España, tanto de derecha como de izquierda, ha conducido a un duopolio de facto en el sector privado ante lo cual no hay voz pública que rechiste, y ha mantenido a la radiotelevisión pública constreñida a un modelo de gestión estatalista y dirigista. Ese modelo es tan regresivo que ni siquiera ha evolucionado –por decirlo de algún modo— hacia el modelo italiano de los 80, la “lottizacione” o reparto de la programación de emisoras y canales entre las diferentes fuerzas parlamentarias. A observar que ese es el último estadio del recorrido de la Corporació Catalana de Ràdio i Televisió, a la que se traslada automáticamente el estado de la relación de fuerzas entre las formaciones independentistas gobernantes (en la Cataluña de los 90 se consideraba que la “lottizacione” era el medio más eficaz para taponar cualquier vía de salida para la ventilación pluralista de la RTV pública, y ahora todos lo aceptan como un sino ineluctable más).

El dinosaurio no siempre estará allí

Lo que está en juego respecto a la televisión en España no es ya dirimir el modo de controlar la televisión pública y de seguir el recorrido de la televisión privada para que no se produzcan trapacerías financieras; no es un problema de cuotas de influencia de partidos y su reflejo en el consejo de administración y la comisión de control parlamentario, por parte pública, ni del número y alcance de las licencias de las cadenas privadas y la composición de su propiedad. El asunto es algo que no se huelen ni políticos ni comentaristas de la actualidad política, y es lo que trato de explicar a continuación, que está motivado por la naturaleza del presente tsunami comunicacional que va mucho más allá de cualquier crisis de medios y que afecta la civilización entera.

¿Y si un día, al despertar, el dinosaurio ya no estuviera allí? ¿Y si hubiera desaparecido esa televisión hasta el momento omnipresente, omniabarcante y poco menos que omnipotente? Se cuestiona el futuro de la prensa impresa, se teme por la posible desaparición de los periódicos, se especula sobre las sorprendentes formas que puede adoptar la información en internet y sin embargo no se contempla que la televisión pueda sufrir una mutación de una envergadura no menor. En cambio,  muchos sospechamos que la televisión generalista que hemos conocido hasta ahora se verá abocada, más pronto que tarde, a unas transformaciones tan profundas que podrían someterla a riesgos semejantes a los que afronta ahora la prensa diaria.

Lo ha dicho Richard Sambrook, profesor de Periodismo de la Universidad de Cardiff (País de Gales: “Existe el riesgo de que el periodismo televisivo sufra el mismo declive que la prensa escrita”. Es todo un modelo comunicacional coherente el que está hoy en cuestión y no sólo una parte de él; no es que la red amenace ahora a la prensa como antes pareció hacerlo la televisión; es que existe una transformación profunda de hábitos, preferencias y modos de relacionarse con la comunicación que alcanza también a la televisión generalista. El actual auge de las series de ficción no sólo ha suplantado a las superproducciones de Hollywood a causa del inmovilismo del sector de la gran cinematografía sino que es el heraldo de un nuevo tipo de audiovisual cuya naturaleza desconocemos pero en el cual va a ser muy difícil que sobreviva la televisión informativa a la que estamos habituados y en la que se centran las tensiones a cara de perro en las comisiones de control parlamentario. En los años 80 parecía que el futuro de una tele en libertad pasaba por la creación de cadenas informativas especializadas como la CNN; hoy día esta forma parte del gigante comunicacional Time Warner-AOL y Euronews es un espectro irrelevante. El pastel que se disputan los sabuesos puede convertirse en un triste lacasito a poco que nos descuidemos, desplazado el objeto de atención de las pantallas hacia otros parámetros.

Rosa María Mateo se enfrenta en realidad a algo muy gordo: alejar RTVE de la obsolescencia. Ese va a ser su principal cometido, y con ella, el del nuevo Consejo de Administración del ente que surja del resultado del concurso que se está llevando a cabo al efecto. El mismo concurso es ya un esperanzador signo de renovación, pues reclama a una parte de los participantes no sólo experiencia profesional en la comunicación sino un plan concreto y detallado de su propuesta estratégica para la renovación y evolución de RTVE. El problema no es el control de las fuerzas políticas parlamentarias, la cuestión es salvar la televisión pública de la irrelevancia en medio de la alianza entre los públicos que reclaman formas de entretenimiento coherentes con la autocomunicación de masas y su consiguiente narcisismo y las empresas privadas que usan bienes públicos para amasar pan para hoy y hambre para mañana. Porque esta televisión que vemos hoy no existirá dentro de diez años.

Publicación original: Catalunya Plural

Entrevista en inglés sobre youtubers, jóvenes y comunicación

He conseguido recuperar el vídeo de la entrevista que me hicieron el 8 de febrero de 2016 en El Punt Avui TV, cadena de televisión que emite en catalán y vinculada al diario del mismo nombre. La entrevista, sin embargo, se realizó en inglés al ser emitida en el programa Going Native, un programa producido en esa lengua que presenta el británico Neil Stokes.

La entrevista salió dentro de la campaña de promoción de mi libro YouTuber, pero fue mucho más que un clip sobre la obra. Neil me dio la oportunidad de hablar sobre comunicación, jóvenes, la construcción de la identidad de los adolescentes mediante la comunicación, el concepto de lo sociotécnico y las actitudes correctas de los padres preocupados por el uso de la autocomunicación de masas que hacen sus hijos.

Os invito a recuperarla también y echarle un vistazo, con el ruego de que seáis benevolentes conmigo ya que nunca he puesto los pies en una clase de lengua inglesa ni de ninguna otra (y hablo seis).

Gabriel Jaraba in Going Native, with Neil Stokes, 30′.

 

La falsa polémica de los másters y las tesis: cuando los periodistas renuncian a posicionar la agenda informativa

Lo que marca el paso en la actualidad, su seguimiento y la construcción de los diversos relatos comunicacionales y sociopolíticos es lo que yo llamo el Madrid institucional y periodístico, o más brevemente, “la milla de oro madrileña”, un pequeño espacio geográfico y mental donde se forja todo lo que acaba siendo relevante para un país de más de 46 millones y medio de ciudadanos. Es un espacio muy reducido pero decisivo, y tan sólo abarca los partidos políticos de la capital, algunas instituciones de gobierno y de representación, un club de fútbol, ​​los medios que se publican o emiten desde Madrid, determinados círculos alrededor de ciertas comidas y cenas y una parte de las empresas del Ibex 35 y los ejecutores de sus intereses. Los catalanes que hablan de Cataluña como “un país pequeño” deberían ver cómo es posible crear un país aún más pequeño en un abrigo que físicamente no llegaría a ser un barrio de la capital de España. En esta milla de oro se decide y se determina nada menos que el relato informativo que deberá terminar siendo hegemónico y que, en el sentido gramsciano del concepto, decantará las hegemonías políticas.

Se suele diferenciar entre opinión pública y opinión publicada, pero hay también actualidad publicada y actualidad acontecida. Aquella va mucho más allá de las fake news o falsas noticias con voluntad de desinformar; es toda una avalancha tendenciosa que desvía la mirada pública de lo que ocurre en la realidad empírica para construir un escenario limitado y centrado en un determinado campo de batalla en el que se quiere situar la polémica política. La capacidad de delimitar este campo de batalla en torno al debate público decide las oportunidades de construir relatos políticos con voluntad hegemónica, y en la medida que esto se consiga con respecto a un determinado objeto o abordaje de una cuestión se decide, en tiempo real y sobre el terreno, la tendencia del debate político general y el apoyo o ausencia del mismo a una mayoría o minoría parlamentaria. Se dice que sólo existe lo que sale en la televisión pero en realidad en España sólo existe lo que decide la milla de oro madrileña,

La derecha ha aprendido a combatir el populismo indignado

El actual ir y venir en torno a la validez de másters universitarios y doctorados que ha acabado ocupando el (pseudo) debate político es el ejemplo más depurado de la tendencia que se ha acabado imponiendo. Esta polémica de corto alcance y nulo valor político ha sustituido el debate real entre gobierno y oposición, entre las izquierdas gobernantes y sus soportes y las minorías derechistas que pretenden enterrar y desprestigiar su legitimidad conferida por haber ganado una moción de censura. Desorientado políticamente el PP y neutralizado por inanición política Ciudadanos, el intelectual orgánico en que se ha convertido el periodismo hegemónico en la milla de oro madrileña ha conseguido situar un falso debate político en el lugar que debería ocupar uno verdadero. La jugada ha sido magistral y las fuerzas progresistas han caído de cuatro patas en la trampa.

Gobernante la izquierda socialdemócrata con el apoyo puntual de izquierdas alternativas y nacionalistas periféricas, han visto cómo les estiraban la alfombra de debajo de los pies y se les vertía en una discusión de corto vuelo que parece hacer referencia a cuestiones muy apreciadas por el izquierda y el sentido moral del “pueblo llano”: la honradez, el respeto a la meritocracia y la indignación ante la injusticia. El espíritu del 15-M como indignación moral de base elevada, norma suprema, se gira contra las izquierdas: primero, si el líder de la izquierda alternativa tiene derecho a vivir en un chalet bastante cómodo que tiene que pagar con sus dinero ganado trabajando; después, si el líder socialdemócrata y presidente del gobierno ha ganado su doctorado de manera honrada y legítima. La indignación sin teoría y práctica reformista o revolucionaria, precisamente: el uso de la mentalidad indignada en beneficio del populismo de derechas. Y el precio real y tangible se paga en forma de dimisión de ministros.

El estallido de esta absurda batalla cogió a la derecha desprevenida y chocada con la dimisión de Cristina Cifuentes, presidenta de la Comunidad de Madrid, pero cuando le ha tocado Pablo Casado, el líder elegido al PP para destruir al gobierno del PSOE ganado por la moción de censura, la formación derechista ha sabido empantanar la batalla gracias a su experiencia en el “y tú más” y el cultivo del populismo: han conseguido la cabeza de la ministra de Sanidad gracias a una capacidad de reacción bastante notable.

Y visto el éxito del contraataque, esta manera de hacer política sin política ha conseguido situar la mirada de la sospecha en la misma persona del primer ministro socialista. Aunque la tesis doctoral de Pedro Sánchez esté limpia como una patena, el “difama, que algo queda” consigue su efecto, por lo que este (pseudo) debate sobre la moral de los servidores públicos ha quedado del todo quemado, y costará resituar nuevamente la polémica en los justos términos políticos que le corresponden. La dinámica infernal de la indignación populista ya está en marcha y costará mucho detenerla. Y la responsabilidad de los medios de comunicación en contribuir a la pseudopolítica y no saber imponer una agenda informativa que responda al interés de la mayoría de ciudadanos quedará grabada en piedra.

La milla de oro madrileña y la competencia entre medios

En la milla de oro madrileña se disputa no sólo la construcción del relato político e informativo hegemónico sino que se juega el resultado de la competencia, comercial y política, entre medios. Todos ellos, sin excepción, participan en esta liga y lo hacen en un espacio que no deja nada de margen. Y ningún poder político o económico les ha arrastrado a este tipo de batallas, ellos mismos han ido a participar de buen grado. Lo demuestra que algunos diarios de izquierdas se han asimilado a este modo de hacer y han acabado jugando con las reglas de sus adversarios. Si gente como el mismo Pablo Iglesias, Iñigo Errejón y otros vieron un día clarísimamente que debían contrarrestar esta tendencia mediante la creación de canales y programas audiovisuales como La Tuerka, El poder centrípeto de la milla de oro madrileña les ha tragado.

En mi investigación para la tesis doctoral, titulada De qué conversan los periodistas españoles en Twitter se demostró que no había prácticamente diferencias entre los contenidos que difundían por esta red social los periodistas tradicionales vinculados a los medios establecidos y los periodistas asociados a los nuevos espacios digitales. Ni unos ni otros, significativamente los segundos, se separaban de un discurso dominante común: ambos grupos tuitean sobre las mismas cuestiones políticas, institucionales, comunicacionales y de opinión. No se percibía que los “nuevos periodistas” introdujeran elementos innovadores o de tendencias de ruptura en el discurso predominante en cuanto a contenidos, su mentalidad estaba tan cautiva de los límites temáticos que usan la gente de ABC o El Mundo que eran perfectamente asimilables a la visión del mundo que se desprende de la milla de oro madrileña y que configura el alcance del mundo temático de la actualidad en todo el estado.

La cuestión de los másters, postgrados y doctorados de los políticos nos puede parecer una fenomenal tontería pero es gracias a una pseudopolémica de bajo nivel como ésta que se ha escamoteado el debate político e ideológico que correspondía. Se hablaba del doctorado el día que se votaba en el Congreso la medida gubernamental de la exhumación de los restos de Franco, la pervivencia del Valle de los Caídos y el escándalo de los restos de miles republicanos represaliados malenterrades en las cunetas (con la presencia de Ian gibson en el espacio de los invitados, precisamente). La palabrería hueca basada en la indignación y el populismo de derechas ha ocupado todo el espacio público gracias, una vez más, a la incomprensión de las izquierdas de la importancia de llevar la iniciativa en la construcción del relato, y ha producido un fruto bastante jugoso: abrir crisis de gobierno sin tener que presentar propuestas alternativas.

Las clases populares dimiten de la cultura y los periodistas se hacen el loco

Este frente abierto para la antipolítica derechista está teniendo un efecto que va más allá de las vicisitudes de la política institucional, y aún mucho más perverso. La actual conversación generalizada sobre la calidad y validez de la educación universitaria desacredita ante los ciudadanos, especialmente los trabajadores y los más modestos, el valor de la educación pública y la cultura en la promoción laboral y personal, en la ganancia de calidad de vida y en el avance en el camino de la liberación de clase. Llueve sobre mojado: el gran cambio en la cultura de las clases trabajadoras en España ha sido el abandono de la cultura y la voluntad de apropiársela.

Las clases populares ya no sienten la admiración de antes por la educación, la cultura y la formación. Esta se admite como mal menor para poder ganarse la vida y acceder al consumo; tener cultura, en cambio, es ser un friki. La persona instruida era alguien al que admirar porque había sabido elevarse por encima de una mediocridad general y demostrar con su esfuerzo que uno podía ser dueño de su destino, y ahora es un bicho raro que se dedica a cosas que no sirven para nada. Ha calado aquí el anti-intelectualismo estadounidense que ha llevado Trump a la presidencia, y se esparce en todas sus versiones, desde la inexistencia de pequeñas bibliotecas en los hogares trabajadoras -como si estuviéramos en el siglo XIX, antes que Verne o Dumas sec convirtieran en autores populares- hasta el acoso en la escuela a los niños estudiosos, los famosos “nerds” americanos a los que se considera carne de marginación en los ambientes adolescentes. Incluso los mismos maestros son, ay caray, asediables por los grandullones.

Es realmente duro tener que escribir esto pero los hechos dan la razón a este punto de vista. Un estudio presentado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) del 11 de septiembre en París muestra que el nivel académico de los padres influye de manera determinante en el nivel educativo de los hijos. Las probabilidades de que un joven siga estudiando más allá de la enseñanza obligatoria se disparan si sus padres también tienen estudios superiores. El 55% de los adultos españoles cuyos padres no tenían una titulación de Bachillerato o Formación Profesional tampoco lograron este nivel educativo. Como resultado, en España la educación es víctima de una “trampa intergeneracional”, de forma que el 43% de la población entre 25 y 64 años no tiene un título de educación secundaria superior.

Mientras entre las clases populares se comentan en las barras de los bares las ocurrencias alrededor de los postgrados de los políticos, se va extendiendo la idea de que estudiar no sirve para nada. Da lo mismo que te esfuerces o no, después de todo, lo que cuenta es la influencia social o económica que te permite adquirir con facilidad un título superior. Y la realidad nos indica que no es así: estos másters concedidos por senderos dudosos son una excepción, que se han dado en un centro adscrito en una universidad de Madrid pero que no forma parte de su estructura académica y que probablemente ha querido comerciar con influencias ofreciendo títulos de prestigio a cambio de quién sabe qué contraprestaciones.

Pero la universidad pública española en general, aunque accesible económicamente a los trabajadores, tiene un funcionamiento riguroso en cuanto al control de la superación de asignaturas y grados; la formalización de las actas de los cursos alcanzados se da en un marco de un funcionamiento severo y fuertemente controlado. No se regalan asignaturas, cursos y postgrados, y existen mecanismos de control que lo impiden. La universidad pública de nuestro país sirve perfectamente a la educación superior accesible a toda la población y a su promoción profesional, económica y social. El resto son frivolidades de tertulia de cuñados.

Los medios de comunicación que favorecen la pseudopolèmica los másters y las tesis no son conscientes del alcance de su dimisión de la responsabilidad de posicionar la agenda informativa. El mimetismo entre ellos contribuye a hundir la prensa impresa y ahora afectará a la digital; antes parecía que todos los directores competían para hacer la misma portada en lugar de levantar exclusivas, y ahora los digitales generalistas pivotan alrededor del periodismo de filtraciones como antes los periódicos en papel lo hicieron con el de declaraciones. Y el verdadero alcance de la cuestión lo dejó claro el sociólogo de la comunicación Manuel Castells en su último artículo en La Vanguardia: el mercado más grande del mundo en perspectiva es el mercado de la educación, y los tiburones de la privatización educativa -y la reducción al utilitarismo y la expulsión de las humanidades y el pensamiento crítico de la educación- compiten para clavar el diente.

Publicación original: Catalunya Plural

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El Diari de l’Educació

El Diario de la Educación

 

 

Cómo afrontar la angustia de la agenda y las actividades ante el inicio del curso

Para qué sirven las agendas, en realidad? Se dirá que para organizar la administración del propio tiempo en proporción a las actividades en las que lo empleamos. Un momento: ¿eso cómo se lleva a la práctica, exactamente? ¿Sólo por el hecho de anotar unas actividades previstas en unas fechas determinadas ya se produce esa administración? Me permito dudarlo. Eso es sólo el aspecto externo de tal administración, probablemente el menos importante. Quizás acabo de escribir una herejía, pero la pregunta es legítima: ¿en qué consiste administrar la proporción de tiempo y actividades llevando una agenda?

La agenda por sí misma, sea en papel o electrónica, no funciona. No funciona en absoluto por sí misma y en relación con los fines a los que queremos dedicarla. La agenda no hace nada, lo que permite administrar tiempo y actividad es nuestra mente. La agenda  es un mero fetiche para conjurar el pánico. Y cuanta más tecnología utilizamos, más tendemos a confundir el instrumento con el poder que lo rige y al cual debe servir. Administrar nuestro quehacer es producto de la relación de sintonía, sincronía y ritmo que existe entre nuestra mente, nuestro cuerpo, nuestras intenciones y nuestras decisiones.

En el inicio del curso esos cuatro elementos –mente, cuerpo, motivación e intención- entran en tensión ante las expectativas que aparecen ante nosotros; es necesario pues revisar el estado de nuestra personalidad integral para propiciar la calidad de su coordinación. ¿Cuál debería ser el resultado de ello? La toma de decisiones adecuadas. ¿Qué significa adecuadas? Que estén en concordancia con los objetivos previstos, que esos objetivos puedan ser llevados a cabo, que los resultados que se desprendan de la realización de los objetivos se avengan con las intenciones que nos hacen perseguirlos y que todo ello sea asumible y sostenible por nuestra personalidad integral en términos de, por una parte, eficiencia, y por otra, de calidad de vida. Organizarse bien significa hallar el equilibrio dinámico que conduzca a esa sostenibilidad y que él redunde en la consecución de los fines que nos proponemos.

La agenda sirve para una cosa muy determinada: para relajar la tensión que suscitan nuestras expectativas. Cuando anotamos algo en ella nuestra mente deja de dar vueltas en torno a la idea de que tenemos que hacer ese algo determinado y puede pasar a centrarse en otro asunto. Cuando revisamos lo anotado en la agenda hacemos dos cosas: refrescar esa sensación de alivio al comprobar que no tenemos que estar recordando continuamente lo que tenemos que hacer, y ver si los quehaceres previstos y anotados en ella son en su conjunto realizables en cuanto a su sucesión y la dedicación de determinadas cantidades de tiempo a todos ellos. Pero la tercera función realmente existente de nuestra agenda debería ser otra: comprobar si estamos dedicando nuestra vida a hacer aquello que tenemos la determinación, necesidad y misión de hacer y no a perdernos en una diversidad de acciones y actividades que no sirven a nuestra motivación profunda y propósito prioritario. Si somos conscientes de esa motivación fundamental y axial, la organización de la agenda se producirá automáticamente. Al error en esa comprobación se le suele llamar, en lenguaje popular, poner el carro delante de los bueyes.

Ahora veamos qué tanto tenemos bien alimentados y dispuestos a nuestros bueyes.

  • Revisa tu motivación profunda para ver si está vigente

Para que la vida valga la pena hay que vivir por algo que consideremos precioso. Y para que nuestra vida tenga sentido hemos de vivirla de acuerdo con una motivación que represente no solamente un aliciente sino algo por lo que daríamos esa misma vida. El inicio del curso es un  momento adecuado para plantearse cuál es la naturaleza, cualidad y justificación de la motivación que nos lleva a ejercer nuestra profesión –docente, comunicacional, científica, artística, técnica, comercial, terapéutica—y ver si ella sigue estando vigente para nosotros. Las circunstancias de la vida cambian y nosotros también, de modo que es justo que lo que un día nos motivase, incluso sobremanera, deje de seguir haciéndolo.

El inicio del curso es el momento ideal para hacer ese chequeo porque es entonces cuando necesitamos la energía de alto voltaje que nuestra motivación nos proporciona. Cuando hablamos de motivación lo hacemos de aquella que reside en lo más profundo de nuestro ser, la relacionada con nuestra vocación, misión, valores y escala de prioridades. Dice el profesor José Antonio Marina, de manera un tanto cruda, que “motivar es hacer que alguien haga algo que no desea hacer”. Nuestra motivación profunda es ese algo que nos hace hacer lo que hemos venido a hacer en nuestra vida y no podemos dejar de hacer sin que ella pierda su sentido. Puede ser sano comprobar que de esa profundidad continua manando el petróleo que mueve nuestra nave vital, y si no es así, nos planteamos el porqué y si debemos cambiarla. Y eso es perfectamente legítimo y justificado.

Nuestra agenda personal debe ser, pues, la expresión escrita y palpable de la calidad y orientación de nuestra motivación profunda y las expectativas de realización material mediante nuestra personalidad integral.

Entonces, observemos nuestra calidad como carreteros capaces de conducir nuestro carro de bueyes con seguridad por el camino.

  • Planea mejor lo mejorable y deja lo que no tiene arreglo (por el momento)

Tenemos en nuestro interior dos demonios que muerden nuestro quehacer y tiran de él en dos direcciones opuestas, desgarrándolo. Uno es la procrastinación y otro el perfeccionismo, pero los dos surgen de un mismo averno: la insatisfacción con lo que estamos haciendo, con el modo como lo hacemos y con nosotros mismos a la hora de hacerlo. No son incompatibles y suelen alternarse en su tormento pero son muy eficaces a la hora de amargarnos la vida. Últimamente se suele hablar mucho de la procrastinación pero se alude poco a ese afán perfeccionista que siempre nos deja insatisfechos;  a lo mejor explorando uno de los dos demonios llegaríamos a conocer el otro.

Recordemos aquí otro refrán popular: lo mejor es enemigo de lo bueno. Y ciertamente, es bueno hacer las cosas mejor, pero esa perfección a la que aspiramos, más o menos secretamente, y que nunca llega no es la expresión de lo excelente en el logro y en la acción que a él conduce; en realidad es una manía inalcanzable que nos impide llegar a hacer lo que sería magnífico ahora, en este mismo momento. El inicio del curso es ideal para hacer un planteamiento realista de nuestros objetivos al mismo tiempo que una enumeración no menos realista de los asuntos que no podemos solucionar, o por lo menos no en este momento, y establecer una proporción entre unos y otros. Si la proporción es justa la energía de nuestro esfuerzo se dosificará adecuadamente para, ahora sí, mejorar todo lo mejorable.

Con las ruedas del carro bien engrasadas –a pesar de lo que cantaba Atahualpa Yupanqui—y los bueyes bien uncidos, observemos ahora lo que realmente importa: el camino.

  • El carro es solo el vehículo, lo importante es a dónde nos dirigimos y si el camino nos permite llegar

La motivación de lo que deseamos hacer es importante, así como lo son los medios que ponemos para conseguirlo y las acciones que realizamos para avanzar en su realización. El dicho popular de los bueyes y el carro, y qué va delante y qué va detrás, tiene implicaciones bastante profundas. Los bueyes tiran del carro y nos permiten avanzar en el camino, y el carro es el vehículo que nos transporta a nosotros con nuestro bagaje. Pero lo verdaderamente importante somos nosotros, la calidad y pertinencia de nuestro punto de destino y la practicabilidad del camino que nos conduce a él. Si ponemos los bueyes delante del carro pero tomamos el camino equivocado llegaremos a donde no queríamos ir; además de bueyes y carro está en juego la claridad de la mente del conductor metido a carretero. Si el camino que tomamos es el correcto pero ha quedado maltrecho por la acción del tiempo, del paso de otros vehículos o la aparición de una zanja o un derrumbe, aunque constituya la ruta correcta es muy probable que nuestro viaje se frustre o accidente; la mente del conductor debe ser capaz de hacer las previsiones necesarias y tomar las decisiones correctas. Una agenda rígida, en la que no se realicen previsiones justas y se practiquen correcciones pertinentes, es un carro que nos va a llevar por trochas impracticables. La buena agenda es como la cuerda de una guitarra: para que suene en la nota adecuada debe estar ajustada en la tensión precisa. Así pues, la agenda de actividades es varias cosas a la vez: el mapa del camino previsible que hemos de realizar, el planteamiento de lo correcto del lugar al que queremos ir y el largavistas que nos permite anticipar las decisiones que deberemos tomar durante el camino y que de momento no podemos prever en su totalidad.

¿Para qué sirven pues las agendas, en realidad? En el inicio de este texto he hecho esta pregunta fundacional a título de provocación y ahora podría comenzar a apuntar algunas respuestas, todas ellas parciales e insuficientes. Es bueno que la agenda nos permita relajar la tensión ante las acciones que nos esperan, y es mejor que gracias a ella ajustemos la proporción entre actividades y tiempo dedicado. Lo excelente es convertir nuestra agenda en nuestra bitácora de navegación por la vida, expresión de a dónde queremos ir, por dónde vamos, en qué condiciones lo hacemos y qué decisiones tomamos para conseguirlo. Vista de este modo, la agenda deja de ser una fuente de angustia o bien un placebo tranquilizante y se convierte en algo magnífico: una expresión radiante de nuestra personalidad integral en acción. Así considerada, trabajar con nuestra agenda puede y debe ser una fuente de placer y realización.

Publicación original: Aika, Diario de Innovación, Tecnología y Educación

 

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Comienzo a colaborar en el diario Catalunya Plural y la Fundació Periodisme Plural

Hoy comienzo una nueva colaboración en el diario Catalunya Plural como analista de la información y los medios. La Fundació Catalunya Plural, editora del diario y otras publicaciones, ha tenido la amabilidad de solicitar mi aportación al periódico y la fundación para seguir el estado del derecho de los ciudadanos a la información a partir de la actualidad de los medios y sus líneas informativas. Agradezco muchísimo a Josep Carles Rius, presidente de la Fundació Catalunya Plural, que haya querido contar conmigo para ese meritorio proyecto, que recupera la tradición crítica del periodismo catalán de las últimas décadas y mantiene en el panorama informativo el espíritu y la práctica de una alianza de una generación de periodistas veteranos con otra de periodistas jóvenes.

A lo largo de las semanas sucesivas trataré de llevar a Catalunya Plural una mirada atenta y crítica sobre la información y los medios en Cataluña y España para que los lectores tengan elementos de juicio para valorar si los periodistas están administrando correctamente el derecho democrático a la información cuyos titulares son los ciudadanos.

Esta labor confluye con la tarea que vengo realizando como investigador en comunicación en el seno del Gabinete de Comunicación y Educación de la Universidad Autónoma de Barcelona y la Cátedra UNESCO de Alfabetización Mediática para el Periodismo de Calidad, de cuyo comité directivo formo parte.

Leer el primer artículo:

La falsa polémica de los masters y las tesis: cuando los periodistas renuncian a posicionar la agenda informativa

Y la versión en catalán:

La falsa polémica dels masters i les tesis: quan els periodistes renuncien a posicionar l’agenda informativa

Catalunya Plural, diari de drets i pensament crític

Fundació Periodisme Plural,  declarada de interés social po la Generalitat de Catalunya y la primera entidad sin ánimo de lucro creada en Catalunya en el ámbito del periodismo. La Fundació tiene su prupia mirada sobre la realidad que se resume en la defensa de los derechos humanos, incluido el “derecho a una información veraz y plural.

 

 

MILID Global Understanding, un movimiento mundial de la comunicación para el entendimiento y la paz

Está en marcha un ambicioso proyecto internacional orientado a la paz y el diálogo y protagonizado por la comunicación. Se trata del MILID Global Understanding – Peace for All Movement (Entendimiento Global mediante la alfabetización mediática y el diálogo intercultural – Paz para Todos) que ha sido impulsado por la Cátedra UNESCO de Alfabetización Mediática e Informacional para la Calidad del Periodismo, con los profesores José Manuel Pérez Tornero y Sami Tayie, de la Universidad de El Cairo, al frente. Se trata de establecer una red mundial que anime a los medios de comunicación y sus profesionales a trabajar por el entendimiento mutuo y la paz utilizando el poder de la comunicación y de la información veraz.

La iniciativa fue lanzada el pasado julio durante la Doctoral Summer School de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UAB y fue el doctor Ismail Abdel Ghafar, presidente de la Arab Academy for Science, Technology and Maritime Transport,  el encargado de oficializar el lanzamiento de la iniciativa. En su discurso ha enfatizado el propósito del proyecto de crear puntos de encuentro entre culturas y su obligación de fomentar el uso de la alfabetización mediática para “convertirnos en ciudadanos globales”. El doctor Samy Tayie indicó que la importancia de la Global Understanding es convertirse en un foro en el que “la paz debe servir para tender puentes con la justicia”.

Global Understanding tiene previsto convocar un gran y amplio encuentro de conversación, debate y estudio para marzo de 2019 en la ciudad egipcia de Alejandría.

Un servidor ha tenido el honor de participar en la preparación de Global Understanding mediante la clarificación de su cualidad y objetivos. Aquí está la nota conceptual que he redactado al respecto.

MILID Global Understanding

Periodismo de calidad y alfabetización mediática para superar las barreras y prejuicios que producen exclusión, discriminación y separación

MILID Global Understanding es un programa de trabajo  y espacio de actividad en el que convergen la investigación, la innovación y el debate público, junto con otras iniciativas educativas y sociales, que se basa en el potencial que tienen la alfabetización mediática, el periodismo de calidad y el diálogo intercultural para tratar de superar las barreras invisibles que producen separaciones y discriminaciones entre personas y grupos.

MILID Global Understanding es una iniciativa lanzada por la recién creada Cátedra  UNESCO MIL for Quality Journalism (Alfabetización mediática e informacional por un periodismo de calidad). Su alcance, según el convenio firmado con la UNESCO, se extiende preferentemente a Europa, los países árabes y América latina pero no excluye ninguna zona del mundo.

El propósito es tejer alianzas estratégicas y lanzar acciones globales entre universidades, centros de investigación, medios de comunicación, empresas informacionales, entidades educativas, culturales y sociales y grupos activos de ciudadanos con objeto de hallar y poner en marcha iniciativas destinadas a:

  • Superar las barreras invisibles que se alzan entre las personas, los grupos y las civilizaciones y producen discriminación –de género, de riqueza, de poder, de culturas— a causa de la diseminación de prejuicios, informaciones engañosas, ideas belicistas y supremacistas, mediante el periodismo de calidad, el uso responsable de los medios de comunicación y la participación de la ciudadanía en la orientación de la comunicación global hacia el entendimiento y contra la separatividad.
  • Llamar a los profesionales de la información y la comunicación a comprometerse con un periodismo de calidad que denuncie y combata las pseudonoticias engañosas (fake news), la desinformación, la infoxicación, los estereotipos y los lugares comunes que fomentan el espíritu de superioridad de unos grupos sobre otros.
  • Ofrecer a los ciudadanos y a los espacios sociales y convivenciales el poder de la alfabetización mediática como medio eficiente para destruir esas barreras, superar diferencias y desencuentros y construir nuevas mentalidades de progreso basadas en la solidaridad, la cooperación y la libertad.
  • Promover el periodismo de calidad y la alfabetización mediática e innovar en las nuevas oportunidades y escenarios posibles para su desarrollo en la sociedad compleja actual, respecto a la práctica profesional, la formación y el desarrollo de habilidades informacionales por parte de los ciudadanos.
  • Impulsar la participación de la ciudadanía en la tarea de superar las barreras de los recelos, la discriminación y los prejuicios mediante la asunción de una participación activa en la distribución y recepción de la información y de la ideas y hechos que esta vehicula.
  • Reclamar a las empresas informativas e informacionales sus responsabilidades respecto a la calidad de la información que producen o vehiculan y a su compromiso en la eliminación del lenguaje del odio y los prejuicios que causan división y discriminación. Sensibilizar y movilizar a los ciudadanos para que les exijan esa responsabilidad.
  • Actuar preferentemente en zonas de conflicto, sean estas geopolíticas, culturales o ideológicas, para tratar de deshacer desencuentros y propiciar aproximaciones mediante un uso correcto del periodismo de calidad y el diálogo.
  • Poner de relieve ante las sociedades, las instituciones, los gobiernos y los dirigentes mundiales la necesidad de combatir los estereotipos, luchar contra la exclusión, superar las divisiones y la posibilidad de hacerlo efectivamente mediante el uso correcto y responsable del periodismo de calidad por parte de los profesionales y la alfabetización mediática activa y participativa de los ciudadanos, lo que significa abrir caminos prácticos para la paz, la libertad, la igualdad y el entendimiento global.

Misión

Promover el uso del periodismo de calidad y combatir las pseudoinformaciones engañosas, la diseminación de los estereotipos e ideas discriminatorias, de supremacía y de exclusión que producen desigualdad y comprometen la paz entre las personas, los grupos, los pueblos y las culturas. Fomentar la alfabetización mediática e informacional para que la ciudadanía pueda tomar en sus manos el uso correcto y responsable de la información puesta al servicio del entendimiento global.

Visión

El periodismo de calidad y la información responsable tienen un papel irrenunciable en la consolidación y profundización de la libertad, la paz y la prosperidad de las naciones. La alfabetización mediática e informacional son un medio privilegiado para que la ciudadanía contribuya a esas tareas de una manera activa, en la sociedad de la comunicación. Unas y otras actividades deben ser puestas al servicio de un entendimiento global mediante el cual la humanidad pueda superar sus divisiones y dificultades basadas en los prejuicios y el trato discriminatorio e injusto.

Valores

La humanidad dispone de todos los medios necesarios para liberarse de la injusticia, la discriminación, la exclusión y los prejuicios entre personas, grupos, naciones, pueblos y culturas. El periodismo de calidad y la alfabetización mediática e informacional han de comunicar los valores de entendimiento, encuentro y cooperación que permiten acabar con esas lacras. El entendimiento global es, gracias a ello, no una utopía ideal irrealizable o futura sino una posibilidad factual hacia la que hay que encaminarse activamente.

El programa MILID Global Understanding (entendimiento global mediante la alfabetización mediática, el periodismo y el diálogo intercultural) es una iniciativa de la Cátedra UNESCO de MIL for Quality Journalism (Alfabetización mediática e informacional por un periodismo de calidad).

La Cátedra incorpora la tarea investigadora, innovadora, docente y educativa que el Gabinete de Comunicación y Educación de la Universidad Autónoma de Barcelona viene realizando durante décadas.

MILID Global Understanding, bajo las directrices de la Cátedra de la UNESCO de Mil for Quality Journalism, desarrollará diversas y múltiples actividades en los próximos meses y años en su ámbito y a nivel global.

El catedrático presidente de la Cátedra es el Dr. José Manuel Pérez Tornero, doctor en Ciencias de la comunicación. Forma parte del grupo de Expertos de la UNESCO y de la Comisión Europea en Alfabetización mediática. Es asesor nombrado por la UNESCO en la Global Alliance Media and Information Literacy Partnerships y miembro del consejo directivo de la red de Universidades de United Nations Alliance of Civilisations – UNESCO.

Imagen: presentación de MILID Global Understanding en la Doctoral Summer School de comunicación de la UAB, julio de 2018.

Arribarà un dia

Escrit el 17 d’agost de 2018, aniversari dels atemptats jihadistes a Barcelona i Cambrils.

Arribarà un dia que ens adonarem que el patiment humà és sagrat i no hi ha res èticament superior a la compassió.

Arribarà un dia que comprendrem que compassió no és adherir-se als nostres perquè no hi ha nosaltres ni vosaltres, i creure que els hi ha és una idea inhumana.

Arribarà un dia que veurem que interposar els interessos polítics o de part entre la compassió i la gent és profundament inmoral, sigui quina sigui la política i per més legítim i noble que sigui l’interès de part.

Arribarà un dia que veurem que hi ha molts i més variats fanatismes que els que ens pensem, i veurem amb sorpresa que al nostre entorn ha crescut una nova mena de fanatisme que fins ara no haviem identificat.

Arribarà un dia que, per aquest motiu, comprendrem perquè tantes societats modernes i aparentment madures s’han deixat endur pel nacionalisme que mena a l’enfrontament i la guerra. Perquè els fanàtics sempre són els altres i nosaltres no en tenim, i aquesta idea nefasta és el camí directe a la perdició.

Arribarà un dia que, com han fet altres països i societats, començarem a comprendre el fons i interés del jihadisme islamista i deixarem de pensar de manera infantil sobre ell, en forma de venda d’armes o comerç de petroli, i ens dignarem escoltar els científics socials que fa 30 anys que l’estan estudiant.

Arribarà un dia que deixarem de creure que “sóc el millor, sóc de la nova cançó, sóc el millor”, com cantava asprament Pi de la Serra seguint la poesía de Salvador Espriu i comprendrem que no hi ha prou amb tenir raó per a que et la donin o et diguin maco.

Arribarà un dia que respectarem la bandera i la nació d’altri, deixarem de menysprear el cosmopolitisme i universalisme que sempre han denostat els botxins de la democracia i comprendrem la rel de les guerres dels Balcans o la matança entre hutus i tutsis, entenent que nosaltres no som diferents d’ells.

Arribarà un dia que rebutjarem amb la veu forta qualsevol intent de mediatitzar y utilizar els actes de solidaritat, i veurem amb claredat com el que crèiem una expressió legítima dels nostres drets no és res més que una rebequeria repugnant.

Però probablement quan arribi aquest dia la nostra nació haurà caigut per la pendent de la decadencia, empesa per la negror de la ignorancia, l’encaparrament i la mala voluntat.

Memes de internet, ¿poder o inanidad?

Un alumno que realiza un trabajo de investigación sobre los memes de internet me plantea tres preguntas muy interesantes que respondo tratando de aportar algo que valga la pena.

¿Qué papel juegan los memes en la sociedad actual?  

Son una forma en que se expresa un hecho cultural tan antiguo como la humanidad: la transmisión oral de historias, cuentos, hazañas y aventuras, adaptada a la existencia de la red y sus procesos tecnocomunicativos. Nada nuevo bajo el sol: la transmisión de los chistes ha sido siempre una forma mémica. De hecho, el inicio de lo que hoy llamamos literatura era esto: la Iliada, por ejemplo, era un macromeme, pues este tipo de megapoemas estaban pensados para ser dichos, escuchados y redifundidos viralmente; hablamos de los autores antiguos como escritores pero Homero era ciego, no escribía pues sino que memorizaba y cantaba, pues estos poemas eran canciones que se memorizaban y se repetían.
Los memes juegan pues el papel que han jugado siempre: buscar una conexión entre mentes mediante la difusión replicada de un elemento que se considera significativo. Al difundir un meme, un indivíduo goza del placer de convertirse en difusor de una idea concretada en un significado, verla crece y por tanto ampliar la influencia de su mente sobre otras mentes.
¿Qué información dan de nosotros como sociedad?  
Expresan lo que nos llama la atención, lo que nos parece relevante y digno de conocimiento, especialmente lo que consideramos singular, raro y digno de ser conocido, y por tanto, responden a la matriz central de la difusión cultural. Que un meme sea anecdótico e incluso fútil no quiere decir necesariamente que ponga de relieve una sociedad supuestamente amante de la anécdota y la futilidad, sino la valoración de lo que rs aparentemente intrascendente pero muy útil para ser puente de contacto entre mentes muy diversas, como lo ha sido siempre el chiste, la anécdota o la leyenda. Sería erróneo creer que el aspecto superficial de los memes es una constatación de una naturaleza superficial de la sociedad; el meme es la expresión del valor que se concede a los elementos rápidos de expresar y de captar y comprender, a la cualidad eléctrica de establecer y extender el contacto mental mémico, a la forma externa aparentemente inane que en realidad esconde una multitud de significados. Es decir, las mismas cualidades que hallamos en el vestido, el maquillaje, las pinturas corporales rituales, la música pop y las formas diversas de la cultura pop.
¿Se podrán entender el día de mañana fenómenos como el Brexit o el ‘procés’ a través de memes? 
Sí, aunque será necesario acceder al contexto que habrá de proporcionar la documentación històrica. Los memes darán cuenta de los estados de ánimo, de lo que la transmisión col.lectiva mémica considera relevante, y sobre todo, de los elementos que la acción propagandística interesada y deliberada ha escogido para suscitar determinados estados d’ánimo y determinadas mentalizaciones. Los memes no explicarán el hecho histórico sino la mentalidad colectiva generada a su entorno y a partir de ellos.
Wikipedia: meme de internet
Wikipedia: los memes según Richard Dawkins
Fotografía: Richard Dawkins

Els anys del Grup de Folk (3)

Sense Àngel Fàbregues i Hogar del Libro no hi hauria hagut, segurament, Grup de Folk. De fet, primer va ser el cançoner Folk Song i després el grup. El naixement del grup, en tot cas, va ser un d’aquells episodis en que la realitat ens regala un espectacle que barreja la serendípia i el propòsit, que va marcar un abans i un després històric en la cançó catalana. El Grup de Folk va marcar un punt d’inflexió sense el qual no es poden comprendre fets successius com la música progressiva, la música laietana, Gato Pérez, la música de rel promoguda per Tradicionàrius, els espectacles d’animació i participatius des de les renovades companyies de titellaires o Comediants, els festivals de Canet, el repertori, les maneres de fer i les accions educatives al voltant de la cançó a les escoles catalanes progressistes i el rock català. La influència del Grup de Folk va canviar la cultura de l’escoltisme de cap a peus i la va estendre a gairebé tota la societat: allò que diuen kumbaià, que de vegades és pronunciat amb menysteniment i que per a alguns com jo és un apel.latiu d’honor.

EN XESCO BOIX TORNA D’AMÈRICA I PORTA UN CANÇONER D’ALAN LOMAX. Abans que existís el Grup de Folk la secció de l’Hogar del Libro dirigida per Àngel Fàbregues va començar a fer alguna cosa més que cançoners. Per exemple, va promoure la primera missa amb guitarres que es va fer a Catalunya, que va tenir lloc a la Institució Cultural del CICF de la Via Laietana, oficiada per Mn. Josep Bigordà, amb el cant dirigit per Jaume Arnella (veu i guitarra) acompanyats per Àngel Fàbregues (banjo) i Gabriel Jaraba (bateria). I sobretot es va crear una col.lecció de discs, en principi complementaris dels cançoners, els dos primers dels cançoners Iukaidí. En Joan Soler Amigó va dissenyar les cobertes i va crear el logo de la marca: Discs Als 4 Vents. Els intèrprets eren els nois i noies escoltes als qui aquest periodista servia com a cap, curiosament no d’un agrupament confessional sinó d’un de laic, ja que va ser l’escoltisme laic el pioner en la coeducació escolta a Catalunya, i en aquest cas, l’agrupament Juliette Lowe, de l’associació Girls i Boy Scouts de Catalunya (Juliette Lowe, nom de la fundadora de les Girl Scouts dels Estats Units). En Jaume Arnella va cantar i dirigir el cant, l’Àngel Fàbregues va fer de productor del disc i jo vaig ser regidor de l’enregistrament.

Els discs es van començar a vendre raonablement bé i la ment elèctrica de l’Àngel rumiava alguna cosa que anés més enllà. El nostre despatx de l’Hogar al carrer Bergara començava a convertir-se en un punt de reunió informal de gent molt diversa que ensumava una certa energia. Un dia hi vaig anar amb en Jordi Batiste, que m’havia fet entrar a Els Tres Tambors i, a més de músic, era un gran dibuixant i dissenyador. Un altre, l’Àngel va portar en Francesc Boix (encara no Xesc ni Xesco), que com ell començava a animar amb cançons les trobades escoltes. En Xesco va viure un temps a Estats Units i va tornar transformat; allà havia conegut el moviment folk, en el seu apogeu, s’havia aprés el repertori de Pete Seeger i havia quedat marcat per la necessitat de fer cantar la gent, pel poder del cant com a regenerador de la psique personal i col.lectiva, per l’exemple del moviment com a possibilitat d’una nova manera de viure d’acord amb uns ideals que tots acaronàvem però que mai no haviem vist encarnats. En Xesco Boix era ja “un home amb una missió”. I s’havia dut d’Amèrica un gruixut cançoner amb el repertori de Seeger compilat per Alan Lomax, l’etnòleg al qual la biblioteca del Congrés havia encarregat rastrejar, enregistrar i salvar el patrimoni de la cançó popular del seu país. Aquell cançoner no era un quadernet com els que nosaltres publicàvem, era format A4, amb il.lustracions i la notació de la música de les cançons. I l’Àngel va clavar l’ull al cançoner i ho va veure clar: el nostre pròxim cançoner ha de ser un cançoner folk, amb les cançons de Pete Seeger, Woody Guthrie, Peter Paul and Mary i Bob Dylan. Posem, doncs fil a l’agulla.

Primer, coberta i títol. La va dissenyar en Jordi Batiste i el títol va ser, succintament, “Folk Song”. Segon, aplegar el repertori. Calia trobar experts que coneguéssin cançons folk i que les haguéssin traduït al català; vam repassar les respectives llistes d’amics i van sortir en Joan Maria Boix, germà d’en Francesc, que havia estat amb ell a Amèrica i viatjat a Suècia, on va trobar l’amor a un poblet anomenat Falsterbo, en honor del qual va anomenar així al grup que formaria immediatament. En Joan acabava d’escriure la versió catalana de Puff, el drac màgic, per cert, i a més venia acompanyat per Eduard Estivill, que no només tenia una bona veu i formació musical, amb el que ajudaria a impulsar Falsterbo, sinó que havia captat amb molta precisió el rerefons sociològic i el context cultural dels moviments juvenils i progressistes nordamericans. No sé com vam entrar en contacte amb en Ramon Casajoana, que no formava part dels ambients escoltes, hippies o progres però que havia fet unes traduccions i adaptacions acuradíssimes de les primeres cançons de Bob Dylan i algunes altres, com The cruel war, popularitzada per Peter, Paul and Mary i que cantava amb la seva germana Consol Casajoana. Buscàvem, com no, gent que sapigués tocar el banjo de cinc cordes i el violí, i així vam trobar en Xavier Oliveres i en Xavier Gil. En Jaume Arnella aportaria cançons tradicionals catalanes i les seves composicions que s’inspiraven en elles i en Josep Maria Camarasa, que escrivia lletres originals per a Els Tres Tambors, hi aportaria la mirada rigurosa i precisa del científic que era. I la serendipia va fer també de les seves: sabiem què deien les cançons de Pete Seeger i com eren les músiques escrites a les partitures, però no coneixiem, tret d’els Boix i en Estivill, la seva veu, i vet aquí que un dia em trobava a casa meva, al Poble Sec, ajudant a pelar pèsols a la meva mare, i es presenta Joan Manuel Serrat, amic del barri i company dels recitals de cançó, especialment quan Els Tres Tambors fèiem la primera part dels seus concerts (de teloners, com es sol dir). Duia un munt de discos que havia comprat a París, de l’editora Le Chant du Monde, que em va mostrar molt il.lusionat: discos de… Pete Seeger. Amb Sonny Terry, Cisco Houston, Big Bill Broonzy, discos de Paco Ibáñez, que no teniem idea de qui era i d’un magnífic cantautor portugués anomenat Luis Cilia. Em vaig quedar glaçat: en Francesc Boix tenia raó, allò era molt gros. Escoltant-los amb la maleta tocadiscos que jo tenia al menjador de casa vam comprendre que els modos i maneres dels Jutges i el seguiment acrític de la cançó francesa quedaven enrere i els nanos del folk song –recordem que el grup encara no existia– teniem molta feina a fer. En Juanito em va deixar els discos de Pete Seeger i els vaig fer escoltar al despatx de l’Hogar: una revelació. L’Àngel bullia per dins d’activitat a punt d’esclatar.

Es va publicar el cançoner folk song i va ser un èxit de vendes immediatament. En Xesco i un servidor anàvem cantant les cançons pels ambients escoltes, l’Arnella feia el mateix en els seus entorns, els Falsterbo començaven a presentar-se a festivals i Els Tres Tambors seguiem amb el nostre repertori però havent incorporat una actitud diferent, el que confirmava la intuició que en Serrat i jo vam tenir mentre pelàvem pèsols, ja que ell, bon jan, es va afegir a ajudar a la meva mare a preparar el dinar.

Comença a seguir aquesta sèrie per aquí: Els anys del Grup de Folk (1)

I continua per aquí: Els anys del Grup de Folk (2)

Il.lustració: portada del cançoner “Folk Song”. Autor, Jordi Batiste i Triadó.

 

L’esperit d’un temps en el periodisme barceloní i un detall gentil d’un bon amic

La vida és plena d’anècdotes i 50 anys de pràctica continuada del periodisme professional donen per a moltes. N’he vistes de tots colors i he conegut tota mena de gent, fins i tot aquella que no hauries de conèixer mai. Però he tingut la sort de fer un munt d’amics, tractar persones interessants i agradables i fins i tot de convertir algunes d’elles en amistats duradores. Una altra sort ha estat formar part d’una generació de periodistes que, d’una manera o altra, ens sentiem tots tripulants del mateix vaixell i còmplices d’una aventura no només professional sinó cívica i generacional: ser periodista era la manera que teniem de dur a terme allò per al que ens sentiem cridats, que era viure una vida digna, descobrir el món i transformar-lo, aportar a la nostra societat una manera de veure les coses renovadora i lluitar per la democràcia mitjançant l’expressió crítica de les idees i la referència fiable de l’actualitat.

Barcelona i les seves redaccions eren molt diferents al 1970. Es cobraven sous de misèria i la majoria de periodistes estaven pluriocupats, com ara, la prosperitat relativa ha durat només unes dues o tres dècades, entre que les publicacions van començar a ser negoci i que els editors van perdre el nord o van ser substituïts per gestors d’inversions. Els periodistes no érem famosos ni coneguts, tret d’alguns personatges de la televisió i la ràdio, sempre els mateixos, però erem cada cop més respectats pels lectors perquè sabien que treballàvem per a ells i no per als polítics, els bancs o vés a saber quin altre interès. A moltes redaccions regnava un clima autoritari només suavitzat per alguns redactors en cap que compartien amb nosaltres l’aspiració a un periodisme democràtic. Quan es va fundar el Grup de Periodistes Democràtics es va donar un salt qualitatiu, i en el grup es va consolidar una aliança entre periodistes joves i veterans, entre demòcrates liberals i esquerranistes, entre catalanistes i no catalanistes, de la qual va sortir un cert estil i lideratge professional que ha estat vigent fins fa poc.

Qualsevol temps passat sempre ha estat pitjor i aquell nostre també. Però quan ens trobem entre els que no hem estat delmats per les regulacions d’ocupació o les prejubilacions que han deixat les plantilles reduïdes a manats d’executors de llibres d’estil ens sabem reconèixer els uns als altres i entre nosaltres aquella aspiració a un periodisme de qualitat que no sé si hem sapigut transmetre als nostres successors. Un dia la cadena de transmissió de l’esperit professional es va trencar per llei de vida o indústria i no hem sapigut recomposar-la; la feina de les facultats de comunicació va per altres viaranys necessaris.

Fa un parell de dies un company d’aquells temps, Toni Rodríguez Pujol, que fou redactor de El Correo Catalán –diari ja desaparegut, com tots els que es publicaven en vida de Franco, tret de La Vanguardia— em va citar en la seva columna habitual al digital elplural.es, fundat per Enric Sopena, un altre destacat lluitador pel periodisme democràtic en aquella dècada prodigiosa. Toni, avui president executiu de la més prestigiosa agència de comunicació barcelonina, Intermèdia, escriu cada setmana un diàleg de ficció entre dos personatges que comenten l’actualitat, del qual els lectors d’idees més diverses poden treure cadascún les conclusions que creuen més convenients. En aquesta ocasió, els personatges parlaven del conflicte del taxi es referien a un servidor d’aquesta manera:

“O -No diguis xorrades, Quico. No em negaràs que darrere les noves fórmules de negoci hi ha un munt de gent que s’està forrant a costa dels altres.

K -No es tracta d’això. Guanyar diners no ha estat mai cap pecat. En aquest sentit encara n’hem d’aprendre molt dels protestants. Del que es tracta és de no girar l’esquena a la nova economia i tothom hi sortirà guanyant. Coneixes a Gabi Jaraba?

O- Sí, aquell periodista que vam conèixer de joves. Era maçó i comunista? Encara n’és?

K- Sí. Deu ser el darrer comunista de Barcelona. De tant en tant llegeixo el seu blog. Diu que la tecnologia no ha estat mai enemiga de la lluita de classes, que Lenin ja deia que el comunisme “és igual a socialisme més electricitat” i que si no fos pel cable submarí del canal de la Mànega no s’haurien pogut coordinar els sindicalistes francesos i britànics per convocar la conferència de la Primera Internacional, l’any 1884. Com ho veus?”.

Aquests gestos de simpatia són detalls que sempre cal agrair, no només per la cortesia sinó perquè són denotatius de les complicitats d’aquell temps que he explicat. I sobre tot perquè l’autor s’ha pres la molèstia de llegir la meva tesi doctoral, on apareix citat aquest episodi de la lluita obrera del segle XIX, referit en la investigació per David de Ugarte. No sé si sóc “el darrer comunista de Barcelona” perquè n’hi ha uns quants més, sí sóc un socialista de tradició comunista que forma part de Comunistes de Catalunya perquè a casa em van ensenyar que s’havia de ser membre d’un sindicat, d’un centre excursionista i del partit comunista. I formo part de la francmaçoneria catalana, seguint la tradició de Lluís Companys, Ventura Gassol, Andreu Nin, Josep Andreu i Abelló i Emili Vendrell, a la Gran Logia Simbólica Española i al Supremo Consejo Masónico de España. Per a alguns, dèries de gent excèntrica que quan es fa gran es radicalitza en lloc de fer-se conservador –jo, que sempre he estat i sóc un moderat, i que a diferència de molts amics considero elogiós que em diguin socialdemòcrata– però per a mi i per a la gent que em coneix, com en Toni, una manera de seguir donant testimoniatge de que ni ens vam rendir amb Franco viu ni ho farem ara amb tants nous aprenents de dictadors locals que encara no es reconèixen com a tals. Morir per una idea, sí, però que sigui de mort lenta, com cantava aquell.

Toni Rodríguez Pujol, a El Plural: “Taxistes, ludistes i turistes, una relació difícil

Intermèdia, agència de comunicació

Tesi doctoral de Gabriel Jaraba: “De qué conversan los periodistas españoles en Twitter. Un estudio de contenidos y tendencias en la tuiteresfera española”

Fotografia: una de les sessions Intermèdia Confidencial, que celebra l’agència, amb Simon Manley, embaixador del Regne Unit a Espanya. A la seva esquerra, Toni Rodríguez Pujol, president executiu d’Intermèdia i a la dreta, Albert Ortas Serrano, director general de l’agència.

 

Personal brand: construir la propia marca personal en el mundo digital (curso breve con diapositivas)

Como cada verano, este mes de julio he tenido el placer de dar clase a los alumnos de la Arab Academy of Science, Technology and Maritime Transport que asistieron a la escuela de verano de Comunicación que organiza el Gabinete de Comunicación y Educación de la UAB, en el marco de la MILID Doctoral Summer School. Son jóvenes estudiantes de grado procedentes de Egipto, con lo que las clases se realizan en inglés, lengua que utilizan perfectamente. Esta vez los asistentes fueron chicas en su totalidad, muy atentas a la cuestión que les propuse: la importancia de construir la propia marca personal en el entorno digital como medio de adoptar una actitud proactiva en la red y la comunicación.

La marca personal no es una simulación, un personaje de ficción construido exprofeso ni tampoco una mentira, sino el modo de hacerse visible y reconocible en el mundo digital. Es el testimonio de lo que hacer y de cuánto bueno hay en lo que haces, y por tanto no es autobombo, orgullo estúpido o incluso publicidad. Hacer que los demás te conozcan es legítimo, pues conduce a establecer relaciones que pueden ser mutuamente provechosas.

Durante una clase de dos horas expliqué cómo avanzar en la construcción de la propia marca personal mediante la puesta en pie de una plataforma digital, formada por diversos medios y recursos que deben ser orientados estratégicamente a tal fin. Más allá del ir y venir de las redes sociales o de la tentación autorreferente, la plataforma digital propia es útil no sólo para hacerse visible en la red sino como medio de autorreflexión y autoaprendizaje en torno al avance en el camino de la formación y la orientación profesional.

En el presente momento de desarrollo de las redes sociales de internet asistimos una vez más al surgimiento de las corrientes simétricamente opuestas de apocalípticos e integrados, quienes las rechazan por creerlas alienantes y quienes ven en ellas una solución mágica a cualquier cuestión relacional y social. Ni tanto ni tan calvo; las redes no son neutras pero un uso consciente de las mismas conduce a puntos que vale la pena tener en cuenta: asumir un rol activo y crítico de la comunicación es de por sí educativo; considerar la red como un lugar donde se puede aprender y compartir lo aprendido; ejercitarse en ello es un modo de aprendizaje continuo como modo de vida, sin el cual no es posible avanzar en la nueva sociedad en que vivimos.

Podéis ver, descargar y utilizar la clase en diapositivas que os adjunto aquí:

Personal brand in a digital world. Building a true image in the net and standing out from the crowd

PERSONAL BRAND

Información sobre el curso de verano de comunicación para la Arab Academy

Foto: Estrella Luna Muñoz

De espaldas a los lectores

Los historiadores de la prensa del futuro inmediato estudiarán la actitud de los periódicos impresos de Madrid cuando recibieron de uñas al séptimo presidente del Gobierno de la democracia, Pedro Sánchez Pérez-Castejón, secretario general del Partido Socialista Obrero Español. Y al hacerlo, se sorprenderán al ver que ninguno de ellos consideró noticia de portada la fotografía del flamante primer ministro prometiendo su cargo sin tener delante un crucifijo y una Biblia. Adoptaron, quizá sin ser conscientes de ello, la actitud del presidente saliente cuando marchó mirando al tendido al largarse a media sesión de moción de investidura en actitud de ahí os quedáis. Pero los periódicos no pueden encogerse de hombros y dar la espalda a los lectores cuando un hecho no les gusta, porque se deben a ellos y solamente a ellos; ay del medio de comunicación que considera oposición a su propio público.

La prensa impresa española de hoy, en su casi totalidad, es del todo inviable en términos económicos, de audiencia y empresariales. Creen sus administradores que les hacen daño las redes sociales de internet y los supuestamente inextricables gustos del público, cuando este se ha regido siempre por lo de siempre: la gente hace caso de lo que le interesa, de lo que tiene algo que decirle que considere significativo. No ha sido internet lo que ha producido el desballestamiento económico de la prensa española sino las carreras enloquecidas producidas hace algunos años en torno a la televisión –Sogecable, Antena 3 y cosas así– en las que se fundieron las ganancias obtenidas con los periódicos. Ironías de la vida, aquel modelo de televisión entra ya en progresiva obsolescencia y quienes han acabado haciéndose con el botín han sido  holdings extranjeros que actúan como duopolio, mientras que la empresa española no tiene nada que decir ante el desarrollo tecnológico y estratégico de las nuevas plataformas de televisión de pago. Los lectores abandonan la prensa porque no les interesa, no les gusta y creen que no les sirve. A la prensa le corresponde ganarse su interés, y no es otra su tarea. Pero las empresas periodísticas andan entretenidas con otros asuntos.

La prensa española es propiedad, en última instancia, de los bancos que han asumido sus deudas, y estos mantienen en vilo a las empresas periodísticas orientándolas hacia una u otra estrategia política de acuerdo con intereses que no son los de los lectores ni de la ciudadanía en general. En los últimos años hemos visto que se ha producido una concentración de los medios en torno a posiciones que podríamos calificar de derechistas siendo benevolentes y cualquier observador mínimamente moderado podrá constatar que un repaso de sus publicaciones arroja un aroma suavemente reaccionario. Los medios digitales, que hubieran podido aportar innovación o por lo menos cierta renovación son en general panfletos partidarios directamente subvencionados por fondos cuya procedencia más vale la pena, por caridad cristiana, llamar opacos. No hay futuro ni en la prensa impresa ni en la digital, salvo ciertos medios aislados que se empeñan en hacer periodismo, como Eldiario.es o Público  y algunos otros. La prensa española de hoy día es un conglomerado de periódicos de partido o de intereses fragmentados interesados en provocar ciertos estados de ánimo políticos que ha respondido, en el campo mediático, a un proyecto de derechización de la sociedad en general. En mi tesis doctoral “De qué hablan los periodistas españoles en Twitter” demuestro la extremada polarización ideológica de los profesionales en torno a un mundo ideológico e ideologizante que es muy reducido y limitado a lo que llamo “el Madrid periodístico institucional” en el que no se advierten señales de innovación ni de apertura de horizontes.

La recepción del nuevo gobierno por parte de ese mundo mediático, hecha a regañadientes, muestra no sólo las dificultades del sector para abrirse a una nueva realidad sino el recelo que siente ante la posibilidad de verse privado de ciertos alicientes económicos e institucionales con los que se ha venido sintiendo como pez en el agua. Falta saber ahora si el rediseño institucional que puede desprenderse del cambio acelerará unas transformaciones necesarias en la prensa o acelerará una obsolescencia informativa que se percibe ya como factual en el simple hecho de que los periódicos españoles de hoy se elaboran y se difunden de espaldas a los lectores y por tanto, del futuro más inmediato.

Els anys del Grup de Folk (2)

L’aparició del Grup de Folk, entre 1966 i 1967, va ser l’element que va donar un tomb radical al moviment de la cançó popular catalana. Tant que va ser el nucli del qual van sortir les diverses branques segons les quals la música i la cançó van acabar evolucionant: la música folk d’arrel, que es desenvolupa segons les línies del Tradicionàrius, Jordi Roure o de Jaume Arnella; la cançó avantguardista de rel psicodèlica i contracultural, com ara Sisa i Pau Riba; la cançó infantil participativa, de Xesco Boix a Noè Rivas, Àngel Daban o Els Cinc Dits d’una Mà; la música laietana i progressiva, a partir dels músics que es van aplegar al voltant de Jordi Batiste, Albert Batiste i Sisa; i el rock català, l’arrel del qual foren Els Tres Tambors i Pau Riba. Per, com diu la sentència antiga, el grup eren “nans que caminàven a esquenes de gegants”: va ser la feina de base de la cançó d’animació, callada i al marge dels cercles culturals i artístics establerts, i els seus impulsors, l’escoltisme, els moviments juvenils d’església i l’Hogar del Libro els qui van cuinar el cultiu de base, van fer possible la popularització del grup, el van dotar d’estructures i el van aproximar al seu públic natural.

TOT VA COMENÇAR AMB AQUELLS PETITS CANÇONERS DE BUTXACA. En el capítol anterior hem parlat de “Cançons a flor de llavi”, el cançoner de la JOC, que va ser publicat el 1955 per aquest moviment d’església i reeditat el 1964 per editorial Nova Terra. En aquella època no només no hi havia mp3, ni tan sols cassettes musicals; per la ràdio només es sentia música comercial i sovint queca i només qui s’apropava als nous moviments aplegats al voltant dels centres excursionistes, parròquies, corals, orfeons i grups culturals molt reduïts tenia accés a redescobrir les cançons tradicionals catalanes i les incorporacions al repertori de tonades semblants d’altres països. Oriol Martorell, músic i fill del gran pedagog Artur Martorell, va fundar el 1947 la Coral Sant Jordi. L’Oriol va esdevenir ben aviat un personatge molt popular entre aquesta jovenalla: a més de conduïr una coral que sabia com desmarcar-se de qualsevol pudor a resclosit que podia quedar en determinats entorns orfeonístics, era un gran animador de cant. La seva figura esprimatxada i bellugadissa, les seves expresions facials i les seves grandíssimes dots de comunicador el feien imprescindible a les concentracions d’escoltes o excursionistes, en les quals sabia encendre la llum màgica de la unió fraternal entre grups que volien enterrar els anys foscos i trobaven en aquests moviments la possibilitat d’una vida més enllà dels limitadíssims horitzons realment existents (alguns el recordareu dirigint “Els Segadors” a la primera Diada Nacional de Catalunya el 1976 a Sant Boi del Llobregat, i potser també com a diputat al Parlament pel Partit dels Socialistes de Catalunya). Hi havia grans entitats com l’Orfeó Català o petites agrupacions com els Cantaires de la Unió Excursionista de Catalunya, dirigits per Elisard Sala, però la Coral Sant Jordi era capaç tant d’escometre qualsevol repte del repertori clàssic com fer lluïr un campament general de Catalunya o una gran jornada escolta.

Quan un jovenot d’aleshores havia descobert de la mà d’Oriol Martorell –doctor en Història i llicenciat en Pedagogia– que la seva veu es podia afegir al cant col.lectiu, la màgia continuava funcionant: se sentia “empoderat”, com es diu ara i volia més i més d’aquell gust de llibertat, de realització personal i d’harmonització grupal. Calia aleshores espavilar-se i buscar gent que li agradés cantar i trobar els moments adeqüats per fer-ho.  Cal dir que no es tractava de grups estables i ni tan sols organitzats, sinó fruit de trobades efímeres a la tornada d’una excursió, a un foc de camp o en alguna acampada de breu durada, entre persones que probablement no es tornarien a trobar o com a mínim no en la mateixa formació. ¿Quin element, doncs, feia que aquell moviment espontani de cançons que es podien cantar anés fent-se permanent i general? Doncs la construcció progressiva d’un repertori conegut per tothom i compartit. Sense discos, i amb una enorme falta de cultura musical de base, que feia que poquíssima gent fos capaç de llegir una partitura, el vehicle van ser els cançoners en format de butxaca, pensats per a excursionistes, grups espontanis i escoltes, que es van anar creant.

L’èxit de l’esmentat cançoner i tot aquest context va suscitar una demanda ben aviat corresposta. Primer, l’editorial Nova Terra, d’inspiració catòlica progressista i amb una línia editorial orientada a donar suport al moviment obrer, liderada per mossèn Joan Carrera –que va arribar a bisbe en la democràcia– i Josep Verdura, líder obrer de base vinculat a CC OO i el moviment de barris. Després, una original empresa familiar fundada el 1945, Hogar del Libro. Una empresa independent però els propietaris de la qual la van posar al servei dels nous moviments d’església i especialment la joventut i tot el que fos innovador. L’Hogar (encara no es deia La Llar del Llibre, les empreses i comerços no podien tenir noms en català) estava formada per dues llibreries, una al carrer Bergara, al centre mateix de Barcelona, i una sucursal al centre de Sabadell; una distribuïdora –que es va fer càrrec del fons editorial de Nova Terra– i una editorial. L’editorial Hogar del Libro va tenir una orientació originalíssima; proporcionava materials als educadors en el lleure, als neixents especialistes en expressió corporal, musical i plàstica; facilitava la feina de l’escola de mestres Rosa Sensat i ben aviat va polaritzar al seu voltant tota l’edició relacionada amb el puixant moviment del jovent actiu i innovador, a més de publicar, per als capellans progressistes i les comunitats cristianes, els materials resultants del Concili Vaticà II. I el fill més jove de la família, Àngel Fàbregues, es va fer un forat en el negoci esdevenint l’editor més innovador del grup: es va fer càrrec de la línia de cançoners juvenils i la va innovar com mai no s’hauria pogut pensar. Àngel Fàbregues, una persona imaginativa, dinàmica, valenta i sobretot enormement empàtica i generosa, va ser l’home que va tenir la visió del que seria el Grup de Folk, el qui va saber aplegar i teixir tots els elements que li donarien força i va proporcionar la plataforma impulsora necessària per a que aquella colla tan heterogènia, improvisada i improvisadora fos capaç d’esdevenir una força d’alt impacte.

Al germà petit de la família el pare i els germans grans el miraven de reüll, però la seva iniciativa va proporcionar un èxit comercial innegable: es va empescar un cançoner destinat al públic d’aquestes publicacions però que deixava enrera les cançons tradicionals de muntanya i reproduia noves tonades per als campaments escoltes combinades amb versions en català d’èxits internacionals, és a dir, el que cantaven els joves dels anys 60, podriem dir que la repercussió en el món del cançoner excursionista de la influència de la nova cançó. D’aquell llibret, titulat “Uel.lé” i subtitulat “Cançons d’ara” se’n van vendre 10.000 exemplars de la primera edició en un any i 8.000 de la segona, una xifra insòlita no només per al gènere sinó per a l’edició en català en el seu conjunt. L’èxit de l'”Uel.lé” va estabilitzar la posició de l’Àngel a l’empresa  i la incorporació del seu equip de col.laboradors: Joan de Déu Soler i Amigó, poeta badaloní, traductor de cançons i estudiós del folklore, que ha arribat a ser el folklorista català més important contemporani després de Joan Amades; Jaume Arnella, cantant popular i poeta, aleshores diaque de la diòcesi barcelonina i obrer textil del Vallès Occidental; i Arseni Sallent, director general de les botigues de material excursionista La Tenda i dirigent de l’escoltisme catòlic. Més tard m’hi vaig afegir jo mateix al grup, però això ja ho explicaré més endavant.

Animats per l’acollida del cançoner renovador, el grup va pensar aleshores una edició d’un nou títol, en aquest cas directament adreçat als joves escoltes, amb cançons, danses, jocs i trucs d’animació, el Iukaidí, que palesava aquesta especialització en la foto d’un minyó escolta que saltava d’un arbre agafat d’una corda. Va tornar a ser un altre èxit, continuat de seguida per la seqüela, Iukaidí II: l’escoltisme ja havia deixat de ser un grup reduït per a l’educació dels fills de les classes benestants catalanistes i s’havia estés per barris, pobles i viles junt amb el naixent moviment de barris, els capellans obrers, les Comissions Obreres, havia deixat enrera un cert aire elitista dels anys 50 i era el moviment juvenil popular de tota una generació; es començava a experimentar amb noves orientacions educatives en el seu si i ja al 1966 l’escoltisme laic no confessional va incorporar la coeducació amb la creació d’unitats mixtes, a l’associació Girl i Boy Scouts de Catalunya.

L’Àngel Fàbregues era un d’aquests dirigents escoltes juvenils. I havia vist món, havia estat testimoni de com l’escoltisme havia donat impuls a una generació de joves francesos; precisament els qui protagonitzarien el maig del 68, havia experimentat el poder transformador del cant associatiu i veia més lluny que cap altre en aquestes possibilitats. I tenia les mans lliures per innovar perquè no depenia a l’efecte de la jerarquització del moviment escolta, disposava de la seva pròpia empresa i tenia la benedicció, valgui la redundància, del clero de la diòcesi. Era, en resum, la mostra vivent de que el moviment escolta de Catalunya podia formar noves generacions de joves dotats d’iniciativa, creativitat, un sòlid fonament ètic i una actitud de servei a la societat. El jove editor, amb la seva guitarra, havia aprés ben aprop de l’Oriol Martorell, havia rebut formació a França, era tossut, minuciós i valent… i tenia un cor més gran, valgui de nou la redundància, que una catedral.  Perquè aleshores no ho sabiem, però l’escoltisme europeu va fer, molt abans que s’inventés, el que ara fa l’Erasmus: emmotllar una nova generació de joves europeus capaç de mirar el futur amb confiança. I de seguida va descobrir que el folk seria la seva aportació personal en aquest sentit.

La sèrie comença aquí: Els anys del Grup de Folk (1)

I continua aquí: Els anys del Grup de Folk (3)

Els anys del Grup de Folk (1)

Va ser una bona idea commemorar el 50è aniversari de la fundació del Grup de Folk al mateix lloc on va nèixer publicament, el parc de la Ciutadella, a Barcelona. La creativitat i empenta de Jordi Fàbregas, anima bona de Tradicionàrius, i els seus aliats ho han fet possible. I el resultat és que més de mil persones es van reunir diumenge 27 de maig amb nosaltres per cantar plegats les cançons que mig segle abans havien estat els seus himnes de joventut. Fou un dia feliç per a tots i, calladament, tots sabiem que la jornada amagava un gran nombre de significats, molts compartits però també d’altres particulars. Miraré, en aquest post i en d’altres que en seguiran, de recuperar aquests signes i reflexionar-hi una mica.

I UN DIA LA GENT ES VA POSAR A CANTAR. El maig del 68 va començar, a Catalunya, al 1966, amb la tancada de joves al convent dels Caputxins de Sarrià per a fundar el Sindicat Democràtic d’Estudiants de la Universitat de Barcelona (SDEUB) i la consegüent repressió policial i gubernativa del franquisme. Els estudiants catalans van trobar de seguida el suport dels obrers i dels religiosos en un clima social molt diferent als anys foscos 40 i 50, marcat pel pluralisme i per nous agents de canvi. La manifestació de capellans amb sotana a la Via Laietana en protesta per la tortura a un dirigent estudiantil indicava que l’església romana ja no era equiparable al nacionalcatolicisme de la mateixa manera que el moviment obrer ja no era antireligiós, amb les parròquies i els capellans progressistes donant suport i formant part de Comissions Obreres (la Comissió Obrera Nacional de Catalunya es va fundar, el mateix 1966, a la parròquia de Sant Medir). Els nens, adolescents i joves més actius formaven part de l’escoltisme i no del Frente de Juventudes, els ciutadans s’associaven als centres excursionistes o casals de barri i tot aquest ambient generava una nova manera de viure no només contra sinó al marge del franquisme; eren les “illes de llibertat” que va teoritzar el PSUC i el PCE. Aquestes illes eren, de manera molt significativa, espais que deixaven enrera l’abatiment i la tristor dels anys de plom del franquisme, i tot d’una, la gent que hi vivia es va posar a cantar.

Els historiadors no han valorat prou –no sé si ni tan sols han valorat– el fet que un dia, en mig de la foscor franquista, la gent es posés a cantar de nou. Al manifest fundacional de la nova cançó catalana, “Ens calen cançons d’ara”, escrit per Lluís Serrahima i inspirat per Miquel Porter, els seus autors es van adonar de la importància d’aquest fet. Tota societat necessita cançons, i no qualsevol mena: cançons del temps present, que no només es puguin escoltar sinó transmetre i cantar. La intuició genial de Josep Anselm Clavé, obrer, francmaçó i fundador del primer diari comunista de Catalunya va ser que no només calia crear una consciència musical catalana, que aquesta neixeria d‘un moviment popular i que aquest moviment havia de ser associatiu i participatiu. Els cors de Clavé no van tenir continuadors a l’alçada d’aquesta visió, de manera que quan a la moderna societat de masses la música popular havia passat a ser industrialitzada, la societat catalana que renaixia a inicis dels 60 no tenia cançons “d’ara” en la llengua pròpia. La nova cançó va ser quelcom més que una correcció d’aquesta anomalia: va esdevenir un fenòmen cultural que es va afegir al corrent general de recuperació de la cultura catalana, amb un èxit popular massiu i immediat.

Amb Els Setze Jutges i altres artistes inspirats per ells Catalunya va recuperar unes “cançons d’ara” però, ai las, aquestes cançons no eren cançons per cantar-les de manera col.lectiva. El model de producció cultural personal no havia estat completat i contrastat pel model associatiu de Clavé. Quan va aparèixer Raimon va marcar una diferència: “Al vent” i “Diguem no” es podien corejar, i aquells brams –en el bon sentit– del noi de Xàtiva van obrir les boques de la gent i van eixamplar-ne els pulmons: “no, diguem nooo, nosaltres no som d’eixe món!”. Cançons que es podien cantar i que expressaven rebuig i ànsia de llibertat. Raimon no només va deixar bocabadat el públic sinó els mateixos Jutges (si llegiu avui les lletres dels components del grup no hi trobareu el més mínim vestigi de protesta ni de politització en els continguts; aquestes eren presents al simple fet de cantar en català i de fer-ho des de fora de la cançó industrialitzada dins el sistema franquista, com de seguida va deixar ben clara la censura oficial i les prohibicions gubernatives. Teniem cançons d’ara però n’hi havia poquetes que es poguéssin cantar, doncs havien estat pensades per ser escoltades.

Mentre la nova cançó catalana maldava per crear una cultura musical paral.lela a la indústria de la cançó en castellà sota model franquista, hi havia, però, un petit nucli resistent. I la bandera d’aquest grup irreductible era un petit cançoner imprés a una sola tinta, en tipografia i en paper barat: “Cançons a flor de llavi”. Havia estat publicat per la Joventut Obrera Catòlica (JOC) i era fruit del treball de mossèn Francesc Baldelló i un grup de seminaristes. No eren cançons “d’ara” però es podien cantar, i va ser aquest fet el que les va fer actuals: tots els excursionistes duien un exemplar d’aquest llibret a la motxilla i es sabien de memòria totes les peces. Aquest repertori va sonar, irremissiblement, als focs de camp, als trens i als refugis de muntanya cada diumenge, cada cap de setmana, des del 1956 fins l’aparició dels primers discs d’Espinàs, Pi de la Serra i Raimon, i ben aviat el cançoner popular realment existent va aplegar les cançons més “cantables” dels autors (com ara “Pregària”, “Les portes” i l’esmentat “Al vent”) i els temes clàssics de muntanya com “Muntanyes del Canigó”, “La muntanya venerada” o “El vell xalet”. Allò que anomenem “kumbaià” ja era aquí molt abans que arribés la cançó del mateix nom.

Faltava, però, un element decisiu, o elements. I aquests els va aportar el pre-maig català del 1966. La gent s’havia posat a cantar i quan la gent es posa a cantar no hi ha qui la faci callar. Van passar moltes coses a la cançó, com el “Se’n va anar”, la repressió sobre Raimon i Pi de la Serra, l’èxit de Joan Manuel Serrat i la seva “Canço de matinada”, l’aparició de valuosíssims músics com Antoni Ros Marbà, Lleó Borrell, Josep Casas Augé, Francesc Burrull, Manuel Cubedo o Ricard Miralles, però faltava l’element decisiu, la visió genial de la cançó com a fenòmen associatiu, de grup i mobilitzador: cançons d’ara que es poden cantar i fer cantar i tot fent-les cantar participant-hi, fer que la gent es mobilitzi amb alegria i confiança.

Aquest “cinqué element” va ser el Grup de Folk i els seus genis inspiradors. En parlarem a bastament en el proper article, perquè aquesta sèrie… continuarà.

La sèrie segueix aquí: Els anys del Grup de Folk (2)

 

Reportaje sobre creatividad en Onda Cero

Me llaman de Onda Cero para hablar sobre creatividad, participando en un reportaje sobre este tema, y tengo una estupenda conversación con Laura Gil Rubio, periodística radiofónica que sabe entrevistar y obtener lo esencial del entrevistado. El reportaje incluye dos minutos de la charla pero me dicen que el resto aparecerá probablemente en otras piezas radiofónicas.

Escuchar el reportaje sobre creatividad en Onda Cero (el inserto está en el minuto 20′ de la emisión aquí enlazada).

Ver algunos artículos míos sobre creatividad para conocer lo que pienso sobre ella:

Siete consejos para potenciar la creatividad en la vida cotidiana

Siete propuestas para ir más lejos en tu creatividad

Pronto os podré ofrecer más textos sobre creatividad pues estoy trabajando en unos libros que incluyen el tema.

Hablando de Twitter en Spainmedia Radio

Los colegas de Spainmedia Radio tuvieron la amabilidad de llamarme para hablar sobre Twitter y sus usos periodísticos, de modo que coincidí en su antena con Isaías Lafuente, periodista de la Cadena SER, profesor de periodismo y dramaturgo, con quien coincidí en lo fundamental: Twitter es una excelente herramienta para los periodistas que debe ser utilizada con inteligencia. Y me alegró coincidir en algo más: la brevedad de los mensajes de Twitter no empobrece el pensamiento ni su expresión antes al contrario: la misma titulación periodística demuestra, desde hace décadas, que es posible expresar ideas complejas con brevedad extrema.

Una vez emitida la entrevista, Spainmedia Radio tuvieron difundió el podcast por Twitter:

Podéis escuchar el podcast en este enlace.

Y descargaros en PDF mi tesis doctoral: “De qué conversan los periodistas españoles en Twitter”.

Ver el sumario de mi libro “Twitter para periodistas” y más cosas.

https://platform.twitter.com/widgets.js

Un fragmento de la introducción:

El periodismo tuiteado no es menos periodismo sino más

Twitter aparece en un momento que la “sociedad líquida” teorizada por Zygmunt Bauman se muestra como tal en todo su –digamos— esplendor. El minimalismo twitteriano parece responder a una hipotética deconstrucción postmoderna del discurso informativo que otrora fue excelente en forma de informaciones debidamente contrastadas o crónicas adecuadamente contextualizadas. Sin embargo, las características fundacionales de Twitter se corresponden con las del gran periodismo informativo del siglo XX, cuando nuestra profesión se desmarcó del periodismo literario y político partidista del siglo XIX, aspiró a situarse en la centralidad de la cultura contemporánea de manera independiente de la literatura y cabalgó a lomos de las innovaciones tecnológicas en la composición de textos, la impresión en rotativa, la telegrafía, la radio y la fotografía. La información como primado, la tecnología como sustento de los formatos expresivos y la difusión masiva y rápida como vocación de servicio a la sociedad, en suma.

Veamos cómo Twitter responde a las cualidades quintaesenciales del periodismo moderno, que ha constituido el paradigma de excelencia al que nuestra profesión aspira invariablemente:

Twitter consiste en textos de microescritura redactados en un máximo de 140 caracteres.El periodismo moderno surge con el concepto de titulación informativa, que aspira a sintetizar en una frase directa lo esencial de la información a la que encabeza.El flujo de Twitter (timeline) es una sucesión de mensajes publicados en forma de cronología inversa en un entorno gráfico muy sucinto, con un efecto general minimalista.

Los periódicos modernos se desarrollan, a lo largo de los siglos XX y XXI, a través de una concepción del diseño periodístico que se independiza como especialidad profesional e incluso género, y avanzan por una línea que prioriza una tipografía limpia y una composición que priman la jerarquización de las noticias, obviando elementos ornamentales.

La excelencia informativa del periodismo moderno se expresa en la claridad, concisión e impacto informativo del titular. El titular debe responder fielmente al contenido del cuerpo de la información y a la realidad del hecho al que responde la narración periodística. La manipulación, amarillista o política, suele darse en el fraude en la redacción de los titulares.

Twitter es información condensada en un mensaje breve que se constituye de hecho en titular tanto si es considerado un avance informativo como de una microinformación. Su valor viene dado por la fiabilidad de lo que refiere, la precisión en la forma en que lo hace y la corrección en su expresión lingüística.

Twitter es información inmediata, transmisión instantánea, rapidez máxima en la comunicación. Ello hace que cada tuit tenga una vida brevísima, sujeta a ese fluir constante, y que las timelines sean de una fungibilidad extrema.

El periodismo moderno aspira a la máxima rapidez en el servicio de la noticia y nace con la aplicación del telégrafo a misiones de información periodística. La concepción sucinta de los titulares, la idea de lead y la estructura de pirámide invertida en la redacción informativa son consecuencia de la determinación tecnológica del medio telegráfico.

Twitter produce un flujo incesante de mensajes, llevando al paroxismo la ruptura del propio concepto de periodicidad que ha ejercido la red desde sus mismos inicios. La sobreabundancia de información que contribuye a producir puede conducir a la infoxicación.

La vieja aspiración a la inmediatez informativa instaurada por el telégrafo se corresponde con el ánimo de producir un efecto de información total: el medio informativo pretende ser excelente en proporcionar el máximo de información al máximo de personas en el mínimo tiempo. Internet remata la jugada iniciada por la radio informativa y la televisión noticiosa de 24 horas al día. Twitter es la expresión más depurada de esa aspiración del periodismo informativo moderno.

Tanto Twitter como el periódico moderno  cumplen la cuarta de las leyes de los medios propuestas por Marshall McLuhan: “Cada forma, llevada al límite de su potencial, invierte sus características y se transforma en algo nuevo”.

Presentación y contenido del libro “Twitter para periodistas”, Ed. UOC.

El vídeo y el texto de mi conferencia en el foro de World Goodwill en Ginebra sobre alfabetización mediática y justas relaciones humanas

La ONG internacional World Goodwill/ Buena Voluntad Mundial tiene la amabilidad de incluir en su último boletín (el nº 1 de 2018) una síntesis de mi intervención en su seminario anual celebrado el pasado noviembre en Ginebra, Londres y Nueva York. Yo participé en las sesiones que tuvieron lugar en la primera ciudad, en la sede de Naciones Unidas y en el centro educativo Cayla, y fue una experiencia de extraordinario valor para mí y enormemente estimulante.

Buena Voluntad Mundial (World Goodwill) es una ONG internacional con sede en Ginebra, Londres y Nueva York, que se dedica a impulsar el espíritu de buena voluntad orientado al establecimiento de justas relaciones humanas. BVM impulsa redes de buena voluntad por todo el mundo, considerando la humanidad como un todo, y apoya decididamente la tarea de Naciones Unidas.

El foro de World Goodwill de 2017 tuvo como lema “De lo Irreal a lo Real. 
Discernir la Verdad en la Era de la Información”, y yo participé con una conferencia titulada “El papel de los medios de comunicación en el discernimiento de la verdad: la alfabetización mediática e internacional como herramienta para unas correctas relaciones humanas”.

Os adjunto el enlace a la edición web del mencionado boletín, con un resumen de mi intervención en Ginebra, titulado Constructing a Universal Dialogue through Media Literacy (Construir un diálogo universal mediante la alfabetización mediática). En ese lugar hallaréis también el vídeo de mi conferencia.

Para quienes os resulte más cómodo leer en español, aquí tenéis traducido el resumen.

Gabriel Jaraba es profesor en la Universidad Autónoma de Barcelona, y en la Cátedra Internacional UNESCO de Alfabetización Mediática y diálogo Intercultural.  Gabriel empezó por señalar la importancia clave de la alfabetización tal como ha sido definida por la UNESCO. Sugirió que sin alfabetización mediática no puede haber verdadera democracia. El siglo XXI es la era de la comunicación total, que condiciona todos los aspectos de la vida. Así, nos hallamos en medio de un periodo de disrupción de los medios, que describió como “un cambio civilizatorio en todos los aspectos”. Surge entonces la pregunta de cómo actuar responsablemente en esta época.

Estamos en una civilización tecnológica, basada en la digitalizacion de la comunicación, combinada con una cultura mediática organizada alrededor de los medios de comunicación y su convergencia. Esto causa tres impactos clave: en la energía que se precisa para comunicar; en el tiempo; y en el espacio. El resultado es la aparición de unas comunicaciones gobales, instantáneas y ligeras. ¿Cómo causa esto impacto en nuestra responsabilidad colectiva de establecer correctas relaciones humanas? Podríamos estar tentados por reaccionar con miedo y tratar de resistir esa poderosa tendencia, pero de hecho se trata de una gran oportunidad de hacer avanzar la conciencia planetaria, con lo que se difundiría muy ampliamente la Sabiduría Sempiterna a través del entramado universal de la Red, la cual es la manifestación física de una verdadera “noosfera” o esfera del pensamiento humano, tal como predijo Teilhard de Chardin.

La existencia de esta manifestación física del plano mental conlleva nuestra responsabilidad de preservar y fomentar su correcto crecimiento de modo que pueda convertirse en un vehículo útil para las correctas relaciones humanas. Para que ello sea así, Gabriel sugirió que debemos protegerla cuidadosamente del peligro de ser apropiada únicamente por las grandes empresas. Las grandes plataformas corporativas tienen a limitar la comunicación activa de la opinión en favor del consumo pasivo de información. Por ello la educación mediática en la escuela es esencial, pero no suficiente. Debe responder a un panorama tecnológicamente muy dinámico, a las nuevas condiciones creadas por las redes sociales y a la emergencia de algoritmos que toman decisiones sobre lo que vemos. De este modo, la educación mediática afronta el gran reto de arrojar luz sobre el poder oculto de las grandes plataformas y demandarles responsabilidades por su impacto en la economía y la sociedad. Sin embargo, no basta con estar a la defensiva si es que hay que defender la democracia. La alfabetización mediática debe convertirse en un ejemplo práctico de cómo aplicar las correctas relaciones humanas –“las correctas relaciones humanas no son un deseo benevolente ni una utopía irrealizable sino un imperativo ético que debe ser actualizado”–. Y la alfabetización  mediática puede ser expresada tanto en un contexto formal como informal, en las instituciones educativas o mediante el activismo social.

Gabriel compartió sus ideas sobre los nuevos valores que inspiran la alfabetización mediática. Primero, la defensa de la autonomía individual que tienen derecho a la información y a considerarla críticamente. Segundo, la confianza en el valor constructivo de un diálogo participativo y abierto, en la capacidad de las masas y los colectivos organizados para generar información de calidad, evaluación crítica y procesos de toma de decisiones, y la importancia clave del conocimiento compartido. Tercero, el poder de la imaginación creativa, que debe nutrir una democracia comunicativamente activa mediante la igualdad de participación y de expresión de la opinión. Y en cuarto lugar, el respeto por la diversidad cultural y el diálogo intercultural. “La nueva alfabetización mediática respeta la autonomía de cada cultura y su singularidad, porque tiende puentes para la construcción de un diálogo universal entre ellas, orientado a la construcción de valores compartidos”.

La alfabetización mediática debe fortalecer el pensamiento crítico y la capacidad de manejar la información difundida por los medios. Sus elementos principales son:

“Saber cómo hallar el acceso a la mejor información posible usando las fuentes más apropiadas, diversas y fiables.

Saber evaluarla con criterios rigurosos y precisos.

Contextualizar y comprender la información según su fuent.

Conocimiento del contexto ideológico y cultural del cual procede la información y el que denota.

Integrar todo lo anterior en un marco de información y conocimientos previos y obtener un resultado significativo”.

Desarrollar esas capacidades permite hallar soluciones significativas de problemas en campos como: conflictos interculturales; tareas para acabar con los prejuicios y la discriminación; crear redes de intereses y valores compartidos; participación democrático; limitar el poder del estado; transparencia corporativa; libertad de expresión; y acceso a la información.

Finalmente, Gabriel señaló, “Ya no se trata de promover el patriotismo nacional mediante la alfabetización y la educación, sino de promover, mediante la alfabetización mediática, el sentimiento de una ciudadanía universal orientada a una pertenencia cosmopolita. Los medios son hoy constructores activos de la visión que cada grupo humano tiene de sí mismo y de los demás. La comunicación pone en las manos de cada persona la posibilidad de crear por primera vez en la historia una nueva conciencia planetaria que haga realidad el principio de que ‘las almas de los hombres son una'”.

Boletín de World Goodwill, nº 1, 2018

Vídeos con las conferencias

Descargar la conferencia de Gabriel Jaraba en el forum World Goodwill de Ginebra (11 pág. PDF).

Para ver más detalles y el programa completo de los actos, descargar el programa en PDF.

Buena Voluntad Mundial / World Goodwill, ONG internacional.

Fórum de Buena Voluntad Mundial 2017

Fotografía: concierto por la paz y los derechos humanos en la sala de Naciones Unidas en Ginebra diseñada por Miquel Barceló.

La maldición del tranvía o la última frontera del supremacismo clasista

La alcaldesa de Barcelona sabe que el tranvía de la Diagonal ya se ha llevado por delante a alguna gente incluso antes de circular, si es que alguna vez circula. La consulta que sobre él y la reforma de la Diagonal planteó a la ciudadanía el alcalde Jordi Hereu causó la dimisión del concejal Carles Martí, e incluso dicen los observadores malintencionados, es decir los buenos observadores, que Hereu perdió la alcaldía a consecuencia de la desafección provocada o al menos indicada por aquella malhadada consulta. La tozudez de Ada Colau al respecto, pues, dice mucho de su determinación y de que, a pesar que su extraordinario sentido de la oportunidad pueda a veces indicar lo contrario, es una persona de convicciones.

La capacidad de conmover ánimos que tiene la dichosa unión de los dos ramales tranviarios es altamente denotativa de cierto poso ideológico que subsiste bajo la ciudad moderna que se complace ante la presencia del congreso de móviles y se lamenta de la pérdida de la agencia del medicamento por la mala cabeza de quienes yo me sé. El proyectado tránsito del convoy de superficie representa para muchos una invasión, qué digo, una profanación de algo que ha sido sacralizado pero que no se muestra en su esencia y talidad. Ese algo no podría ser más sagrado pues no debe ni puede siquiera ser nombrado. Por eso las razones antitranvía se disfrazan de objeciones técnicas por más que una ligera revisión de sus argumentos supuestamente urbanísticos o económicos mueva a la risa.

Los que cuando éramos niños en los 50 vivíamos en el Poble-sec sabíamos que había ciertos ritos de paso que marcaban las etapas de tránsito a edades más adultas. Dejabas de ser un crío y eras ya un chico responsable dentro de lo que cabe cuando tus padres te dejaban cruzar solo el Paralelo, por donde pasaban no sólo carros de tiro sino automóviles y varias líneas de tranvía. Se te abría entonces el horizonte del Eixample izquierdo, limitado por la Gran Vía, y más allá de ella te encontrabas entonces con otro confín, la Diagonal, que no te atrevías a rebasar, y no por la cirulación. Este límite no era tanto un límite físico como simbólico: cruzarlo significaba entrar en el mundo de los ricos, los ricos de verdad. A la Diagonal ibas a espiar cómo vivían los que tenían pasta; en ella estaban las tiendas de alta costura, el más importante cine de estreno — llamado Windsor Palace, nada menos, donde se proyectó por primera vez Lo que el viento se llevó — y era donde radicaba el Círculo Ecuestre, reducto social de quienes disfrutaban del lujo pero a la vez base de operaciones de la rapiña sistemática ejercida sobre la ciudad por los vencedores de la guerra.

Y al recordar todo esto empezamos a comprender que el tabú de la Diagonalpersiste, y que la sacralización de ese espacio urbano es la defensa de una última frontera en la ciudad. Hacer que pase el tranvía por ella significa que los pobres mancillen el último santuario (con el Ecuestre, el Club de Polo y el Círculo del Liceo) poniendo el pie “donde los ángeles temen pisar”. El tranvía de Barcelona es ya odiado por los sostenedores de ese culto sagrado porque con su inauguración rompió otra frontera hasta entonces inexpugnable: como explicó en su momento el antropólogo Manuel Delgado, el transporte público sobre raíles había evitado hasta entonces rozar siquiera Sant Just Desvern y Esplugues de Llobregat, las dos zonas lindantes con la Diagonal más occidental en la que, con Pedralbes y el entorno de la avenida Pearson, son los lugares donde residen los ricos, los ricos de verdad, los últimos mohicanos de la pasta pastosa. La idea de que el populacho se acercara a sus zonas de santuario mediante una línea de tranvía inamovible, cuyo recorrido no se podía desviar como el del autobús, era insoportable. Los raíles del tranvía dejaron una herida en la corporeización geográfica del clasismo del dinero y el poder, de la aristocracia de las pelas y de la de los viejos honores, de los que recibieron con los brazos abiertos, perdón, alzados, con Manuel Mateu al frente, a las tropas franquistas cuando el 26 de enero de 1939 entraban, también, por la Diagonal.

Que la herida sufrida en la carne viva del penúltimo reducto ultraclasista se extienda ahora a la totalidad de la última frontera y pase por delante del Círculo Ecuestre — ese lugar donde los ricachos se permiten todavía abroncar a los cargos electos por el pueblo — horroriza a quienes pudieron soportar a Narcís Serra y a Pasqual Maragall porque al fin y al cabo eran hijos de familias que, aunque catalanistas, no suponían un peligro para el status quo barcelonés. Pero Ada Colau representa algo terrible, nada menos que por primera vez en la historia desde la fundación de Barcino: una muerta de hambre se pone al frente de la alcaldía de la ciudad en lugar de uno u otro cachorro del mundo del dinero y el poder. Eso es lo que de verdad causa pavor y a lo que la superstición del último tabú sagrado responde.

Pues que vayan recordando que el Liceo y su exclusivo Círculo existen porque han sido reconstruidos y siguen siendo financiados con dinero público, ese que apoquinan los muertos de hambre; no son suyos, son de todos. Hacen como si eso no fuera con ellos e incluso se comportan como si su fiesta la pagaran también ellos, y no. Los independentistas son cucos, y como afectos también a un culto altamente simbólico, saben que les puede salir a cuenta darle una patada a Ada Colau en el culo del tranvía; incluso otro muerto de hambre, Alfed Bosch, se apunta a ello.

Tratar con símbolos sagrados, tabúes innombrables y sacralizaciones incomprensibles es siempre arriesgado; no porque no sean racionales, como creeen algunos cientifistas ingénuos, sino porque lo son demasiado. La inefabilidad que la sacralidad impone está plenamente justificada: no se puede decir en voz alta lo que todo el mundo sabe; que la última frontera en cualquier confín de este planeta se encuentra allí donde resiste la sinrazón del poder del dinero frente a la razón de la democracia. Incluso frente a nuestras propias narices y sobre todo cuando se amenazan ciertos símbolos que dicen de aquí no se pasa ni en broma, entren por la puerta de servicio y cuidadito con chistar.

Publicación original: Medium

Llegir la versió en català al butlletí de la Fundació l’Alternativa, d’Esquerra Unida i Alternativa

 

Unas intervenciones sobre el futuro de la televisión informativa y de la prensa

Estos últimos dias he tenido bastante actividad en medios digitales y redes, muy estimulante. Publiqué un artículo sobre la innovación en los informativos de televisión en la web de OI2, Observatorio para la Innovación de los Informativos en la Sociedad Digital, en el que trataba de llamar la atención de que no sólo la prensa impresa corre el riesgo de resultar obsoleta ante los cambios actuales en la comunicación sino que lo mismo podía suceder con la televisión informativa:

Diez preguntas para tratar de ver más claro el cambio posible y necesario en la televisión informativa

Mis preguntas surgen a partir de esta constatación:

“Las transformaciones que la televisión como medio debe afrontar son probablemente más ingentes que lo que parecen a primera vista. En principio se suponía que debía actuar en consecuencia a un cambio profundo en la determinación tecnológica: la revolución digital. Pero ahora podemos ver que de lo que se trata es de la irrupción de una cultura digital, entera y en toda la regla. Una cultura –un salto cultural transformador, como la invención de la imprenta y el surgimiento del libro moderno—hace mucho más que reclamar una adaptación técnica de los modos de expresión de la cultura anterior. ¿Cuáles son las nuevas determinaciones/posibilidades que la cultura digital presenta a la televisión? ¿Cuáles de ellas son posibilidades tecnológicas y cuáles oportunidades sociales?En su conjunto, ¿qué panorama dibujan en cuanto a expansión, diversificación e impacto en el terreno comunicacional, informativo, cultural y social?”.

Esta pieza tenía como propósito animar un poco el cotarro ante la celebración, el 21, 22 y 23 de febrero en Madrid de las Jornadas OI2 del mencionado observatorio. Se trata de la tercera edición de esta iniciativa de RTVE, la UAB y la universidad CEU-San Pablo, en cuya segunda entrega, en 2016, tuve el placer de participar. Y parece ser que lo animó, puesto que circuló bastante por Twitter entre las personas más próximas al espíritu de las Jornadas OI2. Mientras tanto, yo temía haber exagerado en cuanto a mis apreciaciones críticas, pero un ulterior artículo de un profesor de la universidad de Cardiff vino a decir lo mismo que yo; lo aproveché para remachar el clavo desde la web del Gabinete de Comunicación y Educación:

Cuidado con el dinosaurio

Aprovecho para señalar allí la pertinencia de las preguntas que antes formulé:

“Si no somos nosotros quienes nos hacemos las preguntas pertinentes sobre la salud y el futuro de los medios de comunicación no lo hará nadie. ¿Quiénes somos nosotros? Pues los profesionales de la comunicación, los usuarios de los medios, los educadores, los padres y familiares de los educandos y los entornos sociales, profesionales, académicos y familiares en los que vivimos. A todos nos interesa una información de calidad, al servicio de los ciudadanos y no de las empresas, de los intereses financieros y las estrategias políticas. A las empresas informativas también debería interesarles ese debate, puesto que está en juego el futuro inmediato de sus negocios. Sin embargo, aunque el dinero suela ser una poderosa razón motivadora, no parece que la empresa periodística esté dispuesta a asomar la cabecita en los lugares donde se reflexiona cada vez más a fondo sobre este asunto que nos concierne a todos pero especialmente a ellos”.

En esta línea de aproximación crítica al futuro de los medios de masas, la fundación l’Alternativa, vinculada a Esquerra Unida i Alternativa me pide un artículo sobre el cierre de la revista Interviu, lo que aprovecho para situar esa circunstancia en un panorama más amplio y en perspectiva diacrónica: un esbozo de las transformaciones de la prensa española desde la muerte de Franco hasta la actualidad y un toque de alerta ante el inmovilismo de los medios que es fruto del inmovilismo de la sociedad entera:

“El inmovilismo político y social de la sociedad española actual ha marcado el fin de la prensa dinámica de la Transición, y será la tumba de la prensa impresa actual. Aparecerán nuevas publicaciones, muy probablemente multiplataforma, que combinarán el papel y el digital. Ello será obligado por la necesidad que una sociedad democrática tiene de disponer de medios de información, y porque los ecosistemas sociales generan las estructuras informativas que son coherentes con ellos. Lo que cuesta més de vislumbrar en esta perspectiva es el surgimiento de nuevos empresarios de comunicación, motivados por publicar productos innovadores, ilusionados por la labor periodística y erigidos en verdaderos emprendedores en lugar de gestores administrativos que combinan las artes del jefe de personal y las del ‘broker’ financiero. Lo que antes se llamaba empresarios de prensa, personajes hoy desaparecidos que compartía con los periodistas la fascinación por hacer posible la información periódica orientada a explicar lo que pasa a los interesados en saberlo.
Hoy no queda ningún empresario de prensa digno de tal nombre, solamente administradores de deudas que sueñan en cómo se podrían hacer periódicos sin periodistas. Porque estos no-empresarios no sólo desconfían de sus periodistas sino que los odian profundamente y sólo quieren quitárselos de encima. Esto es lo que mata a la prensa y no las redes i esto es lo que ha matado a “Interviu y matará a más publicaciones no en los próximos años sino en los próximos meses”.
La desaparició d’Interviu i el “zombie wak de la premsa espanyola
El artículo ha sido reproducido por el blog periodístico PAIOS, que tiene una gran repercusión en los ambientes profesionales de la comunicación en Cataluña.

 

 

Dos intervenciones en Ràdio Barberà y Gestiona Radio

Estas últimas semanas me han llamado de algunas emisoras de radio para hacerme entrevistas o solicitarme la opinión. Agradezco mucho estas atenciones porque me permiten contactar con uno de mis medios preferidos; me hubiera gustado tener más oportunidades en mi vida profesional para adentrarme en el medio de Marconi. Aún y así, he podido colaborar en muchas emisoras y tocar el medio desde dentro en Radio Miramar, durante la feliz época en que estuvo dirigida por el inolvidable Marcelino Rodríguez de Castro.

Mi antigua alumna Aina Ramis estrenó sección en Ràdio Barberà y tuvo el detallazo de invitarme a hablar en su primera edición. Intervine pues en L’escala al cel (homenaje a Led Zeppelin) hablando de David Bowie, pues Aina comentó su disco Earthling y quiso que yo lo enmarcara en la cultura rock del siglo XX. Esta joven periodista, que ya ha trabajado en Diario de Mallorca y la edición balear de Ara, hizo su trabajo de final de grado sobre la censura y el rock bajo el franquismo. Habla, lee y escribe en inglés y alemán, además de catalán y español, y es uno de los ejemplos que demuestran que muchos jóvenes universitarios de hoy saben aprovechar a fondo sus años de estudios. Al micrófono, le digo que David Bowie ha sido una especie de síntesis de la música pop rock del siglo XX, que no se ha dejado atrapar por un estilo ni encerrar en una imagen sino que ha reflejado, como las diversas facetas de un diamante, todos los caminos que el rock ha abierto en los últimos 60 años. Podéis escuchar el podcast en el siguiente enlace:

L’escala al cel. Sección musical de las mañanas de Ràdio Barberà (minuto 1:27:46).

Me llaman también de Gestiona Radio, la emisora económica de la COPE, para intervenir en su franja matinal hablando de periodismo e internet, y me encuentro con que su conductor, Javier García Mateo, también había sido alumno de la UAB años ha. De modo que nos liamos a contar batallitas, de cuando la facultad de Comunicación no tenía edificio propio y estaba realquilada en otro. El tiempo nos alcanza, sin embargo, a hablar del asunto previsto, de modo que puedo hacer una recomendación: que los jóvenes periodistas recién graduados o a punto de hacerlo trabajen en pequeños grupos cooperativos, como emprendedores, para crear su propio cibermedio que genere el puesto de trabajo que necesitan y que la industria en principio no se los va a ofrecer. Con una pequeña inversión, muchísimo trabajo y sobre todo, ideas claras, es posible crear un medio digital multiplataforma que vaya más allá de un diario digital y que permita ofrecer al público tanto información de calidad como narrativas transmedia que la desarrollen aprovechando el potencial del ciberespacio. No es un problema de tecnología sino de creatividad, ideas acertadas y capacidad de empendimiento y resistencia. En lugar de ir mendigando infraempleos los jóvenes periodistas deberían dedicarse a abrir camino en este sentido y en otros parecidos.

Programa matinal de Gestiona Radio (minuto 00:45).

Con estas dos intervenciones y la anterior entrevista en Estat de Gràcia, de Catalunya Ràdio, hablando del nacimiento de Interviu, he podido alimentar mi gusanillo radiofónico estas últimas semanas. Se admiten más entrevistas.

 

 

Entrevista a Catalunya Ràdio tot parlant d’Interviu

El programa Estat de Gràcia, de Catalunya Ràdio, va tenir l’amabilitat de convidar-me, dijous passat 11 de gener, per parlar de la revista Interviu, arran del seu tancament. Jo havia estat membre de l’equip fundacional d’Interviu, on feia de redactor, i aquella va ser una de les més intenses i satisfactòries experiències de la meva vida professional, amb 26 anys. Roger de Gràcia, director del programa, i el seu equip —Anna Ayala, Ricard Garcia i Montse Virgili, magnífiques persones i professionals– van creure que això i la meva condició d’estudiós de la comunicació podrien aportar tant testimoni com perspectiva a l’hora de valorar aquell moment històric en la premsa espanyola i la transició. Va ser una entrevista vibrant, divertida i espero que alliçonadora, on m’ho vaig passar molt bé i segons sembla, els meus companys també: “Va ser molt especial”, va tuitejar després Montse Virgili. Els estic molt agraït.

Podcast: “Estat de Gràcia”, Catalunya Ràdio: entrevista amb Gabriel Jaraba sobre Interviu.

Aquestes són les notes al marge que vaig prendre de cara a l’entrevista, i que la complementen:

El veritable creador d’Interviu va ser Josep Ilario, periodista i editor, creatiu i emprenedor, un estrany cas d’editor a qui agraden els periodistes, potser per aquesta doble condició. Ilario va ser el geni creatiu darrera els grans productes del Grupo Zeta, i un cop va marxar, tots i cadascún d’ells van anar entrant en decadència: no hi havia ningú que hagués entés de veritat ni la seva lògica ni la seva màgia.

Cap mitjà de comunicació plega a causa de la competència que li fa un altre mitjà. El que mata les publicacions són tres coses. Una, la incapacitat d’evolucionar i adaptar-se a les noves situacions potenciant el component realment genial del projecte inicial. Dues, la malfiança dels propietaris envers els qui fan el producte, que els porten a prendre decisions atrabiliàries fruit de consellers administratius que desconeixen la subtilesa de la comunicació. Tres, els deutes bancaris conseqüència dels dos punts anteriors.

Ja no hi ha editors de premsa, ni dels innovadors ni dels altres. La premsa de la transició, que interessava la gent i obtenia beneficis molt importants, tenia darrera noms d’editors que, en gran mesura, sabien dirigir publicacions. Antonio Asensio va ser un gran intuitiu que sabia que el seu gust personal es corresponia amb el dels grans públics als quals aspirava a arribar.  A Asensio li agradava la premsa, i el que és més rar en un editor, li agradaven els periodistes. Disfrutava com un vedell posant en marxa projectes i implicant-s’hi com un redactor més.

Interviu va representar la fi dels sous ridículs dels periodistes barcelonins. Ilario i Asensio sabien que per a competir des de la seva petitesa inicial havien de pagar millor que ningú. Però també va ser la inauguració d’ambients distesos en les redaccions, la promoció de la creativitat i la creació d’un espai on exercir la professió amb ambició i exigència. Fins aleshores, i amb alguna excepció a Mundo Diario, els periodistes barcelonins vivien encotillats en unes redaccions envellides i atemorides.

L’èxit d’Interviu no eren les tetes o els escàndols. No era degut a “donar carnassa al populatxo”. Es basava en quelcom molt senzill que sembla oblidat: reconèixer el propi públic, saber on és, com és, acceptar-lo com és i enviar-lo un senyal: “Et veiem. Volem parlar amb tu”. Qui torni a encertar-la amb un reconeixement semblant tornarà a connectar-hi. El rebuig que certes elits senten davant les xarxes socials indica que de moment això no passarà.

 

Feliz Navidad con Chesterton

Este año quiero felicitar la Navidad a los lectores de mi blog con un fragmento de Gilbert Keith Chesterton, el gran escritor cristiano inglés que hizo observaciones muy profundas e inusuales sobre la tradición de la natividad de Jesús. Como esta:

“Cualquier agnóstico o ateo que en su niñez haya conocido la auténtica Navidad tendrá siempre, le guste o no, una asociación en su mente entre dos ideas que la mayoría de la humanidad considera muy lejanas entre sí: la idea de un recién nacido y la idea de una fuerza desconocida que sostiene las estrellas. […] Para esta persona, la sencilla imagen de una madre y un niño tendrá siempre sabor religioso, y a la sola mención del terrible nombre de Dios asociará en seguida los rasgos de la misericordia y la ternura. Pero las dos ideas no están natural o necesariamente combinadas para un griego antiguo o un oriental, como el mismo Aristóteles o Confucio. […] Ha sido creado en nuestras mentes por la Navidad porque somos cristianos, aunque sólo sea psicológicamente y no en un plano teológico. En otras palabras, esta combinación de ideas, en frase muy discutida, ha alterado la naturaleza humana. Realmente hay una diferencia entre el hombre que la conoce o no. […] Es un hecho patente acerca del cruce de dos luces particulares, la conjunción de dos estrellas en nuestro horóscopo particular: la omnipotencia y la indefensión, la divinidad y la infancia, forman definitivamente una especie de epigrama que un millón de repeticiones no podrán convertir en un tópico. No es descabellado llamarlo único. Belén es, definitivamente, un lugar donde los extremos se tocan”. (El hombre eterno, cap.10).

Alguien podría argumentar, siguiendo al inolvidable creador de las aventuras del padre Brown, que por ese camino podemos llegar a la combinación de sabiduría y compasión que propone como summum bonum el budismo tibetano, o a la unión de piedad y caridad que practica el musulmán, sikh o jaina. Yo me atrevo a señalar que la verdadera singularidad del cristianismo en el conjunto de la herencia espiritual de la humanidad entera es el perdón, con su radical distinción ética. Pero Chesterton va más allá: si Belén es donde los extremos se tocan, allí es donde se realiza la unión entre Alfa y Omega: Cristo es eso. Por eso el cristianismo encierra todo el potencial esotérico de cualquier tradición espiritual digna de tal nombre: porque ese Alfa y Omega proclama que el infinito puede tocarse con la mano mediante el perdón, que es el fruto de la omnipotencia inseparable de la indefensión, paradoja insuperable y apabullante. Quien desee ser poderoso no podrá comprenderlo y quien albergue un afán de revancha tampoco. Esa era la enseñanza espiritual suprema que, certeramente, Jesucristo afirmó que los adultos y los sabios no pueden entender y que los niños y los simples practican.

Que la luz de Belén os ilumine a todos esta Navidad y el próximo año 2018.

Imagen: La adoración de los pastores, por Matthias Stommer.

Obra de y sobre G. K. Chesterton

Defensa de la tesis doctoral: Doctor en Ciencias de la Comunicación y Periodismo

El pasado jueves 23 de noviembre defendí mi tesis doctoral en Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de Barcelona. Fue el final de un largo recorrido no solamente académico sino personal: las personas que nos doctoramos a una edad mayor no lo hacemos para introducirnos en la carrera investigadora sino como culminación de una vida. En mi caso marca el final definitivo de mi condición autodidacta. Fui uno de tantos jóvenes obreros de los años 60 que aspirábamos no sólo a una vida mejor sino a comprender el mundo para transformarlo. El lema de “la alianza de las fuerzas del trabajo y de la cultura” fue para mí más que una frase, una consigna. Pero la falta de oportunidades económicas y sociales me llevó por lo primero aunque no renuncié a lo segundo: leí todo lo que cayó en mis manos y estudié por mi cuenta obstinadamente. El periodismo me permitió acceder a él de manera autodidacta, ya que unia una escritura de nivel profesional que había asimilado con la lectura y la curiosidad infinita que debe caracterizar a todo periodista. Después de una larga carrera profesional en todos los medios, tuve la ocurrencia de matricularme, con 50 años cumplidos, de primero de Periodismo en la UAB. Y así hasta hoy, pasando por el programa de doctorado antiguo y transitando hasta el renovado hasta ser Doctor en Ciencias de la Comunicación y Periodismo. En este periodo he sido, y sigo siendo, docente e investigador, vinculado al Gabinete de Comunicación y Educación de la UAB.

En el largo periodo en que he cursado el doctorado he tenido la enorme suerte de contar con el doctor Santiago Tejedor como mentor y director de tesis. Interesados ambos por la investigación de la Web 2.0, las transformaciones de la comunicación fruto del tsunami digital y la educación como modo de empoderamiento de los jóvenes, hemos emprendido juntos un camino que no cesa, en el que hemos hecho publicaciones juntos y juntos hemos llevado adelante la docencia del ciberperiodismo en nuestra facultad. Ahora publicaremos algunos artículos en revistas científicas a partir de la tesis.

El dia de la defensa de la tesis fue una jornada memorable. Me acompañó mi familia y mis amigos más íntimos, y estuvo presente la rectora de la UAB, doctora Margarita Arboix. El tribunal fue de lujo: José Manuel Pérez Tornero, director del Gabinete de Comunicación y Educación de la UAB y asesor de la Comisión Europea en la materia; Manuel Ángel Vázquez Medel, catedrático de la Universidad de Sevilla e investigador de las nuevas ciencias sociales del futuro inmediato, y Santos Gracia, directivo de la Fundación Universitaria Iberoamericana, que acababa de llegar de Angola donde está fundando una universidad. Los tres fueron enormemente generosos conmigo, valoraron mi esfuerzo e investigación y quisieron apreciar que mi aportación no solamente era científica sino profesional, al representar a mi generación de periodistas. Recibí, además, las felicitaciones de la decana de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UAB, doctora Maria José Recoder, y de la directora del Departamento de Periodismo y Ciencias de la Comunicación, catedrática doctora Charo Lacalle. Todos ellos me regalaron uno de los días más felices de mi vida, y a todos ellos quedo profundamente reconocido. El reconocimiento alcanzó, como era debido, al doctor Santiago Tejedor, por su esfuerzo en guiarme en mi investigación. El tribunal ha tenido a bien conceder la calificación de Excelente Cum Laude.

La tesis, titulada “De qué conversan los periodistas españoles en Twitter. Un estudio de contenidos y tendencias en la tuiteresfera española”, es un intento de percibir, de entre el tuiteo de los profesionales de la información, indicios y tendencias de innovación en el periodismo, sus temáticas y abordajes, así como del papel de internet y las redes sociales en el proceso de transformación que está sufriendo. Analizo 3.500 tuits emitidos durante siete semanas y las portadas de diarios de referencia de ese periodo, a partir de dos muestras de periodistas tuiteros, mediante el método de análisis de contenido. Realizo además el ejercicio de exploración metodológica que implica adaptar el análisis de contenido a las nuevas realidades digitales.

El tribunal consideró que he efectuado unas aportaciones innovadoras y que esa exploración metodológica es valiosa.

Descargar la tesis doctoral “De qué conversan los periodistas españoles en Twitter. Un estudio de contenidos y tendencias en la tuiteresfera española” (270 págs. en PDF):

Tesis Gabriel Jaraba definitiva

El trabajo de campo, con todos los tuits y portadas, se puede consultar en el blog de la investigación.

Voy construyendo, además, un wiki con recursos y materiales sobre Twitter.

Y sigue disponible mi libro Twitter para periodistas, un manual para profesionales útil también para todos los tuiteros.

Fotografía: un momento de la defensa de la tesis en la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UAB.

En el fórum internacional de World Goodwill en Ginebra, hablando de alfabetización mediática y justas relaciones humanas

Tengo el honor de participar este año como ponente en el foro del movimiento Buena Voluntad Mundial (World Goodwill), una ONG internacional con sede en Ginebra, Londres y Nueva York, que se dedica a impulsar el espíritu de buena voluntad orientado al establecimiento de justas relaciones humanas. BVM impulsa redes de buena voluntad por todo el mundo, considerando la humanidad como un todo, y apoya decididamente la tarea de Naciones Unidas.

El foro de World Goodwill de 2017 tiene como lema “De lo Irreal a lo Real. 
Discernir la Verdad en la Era de la Información”, y yo voy a participar con una conferencia titulada “El papel de los medios de comunicación en el discernimiento de la verdad: la alfabetización mediática e internacional como herramienta para unas correctas relaciones humanas” (una vez haya transcurrido el foro publicaré el texto de esta alocución en Gabriel Jaraba Online, traducida al español, ya que la pronunciaré en inglés). Mi intervención tendrá lugar en Ginebra el sábado 18, después de que el viernes 17 haya tenido lugar la primera parte del evento en el Palacio de las Naciones Unidas de esa ciudad suiza. Simultáneamente tendrán lugar sesiones parecidas con idéntico tema central en Londres y Nueva York.

En el panel en el que participo intervienen Alexandra Ratcliffe, profesora, escritora y colaboradora de The Huffington Post, con “Y la Verdad os hará libres: Hallando Claridad en un Mundo Complejo”Cécile Sorbier, Directora de Medio Ambiente en Femmes Internationales Murs Brisés, con “Las Correctas Relaciones Humanas en Temas Ambientales”, y Vincent Claesens, de Buena Voluntad Mundial Ginebra, con “Discernir la Verdad en la Era de la Información: Fomentando las correctas Relaciones Humanas”.

El día anterior, en el Palacio de las Naciones Unidas, intervienen Mintze van der Velde, de Buena Voluntad Mundial Ginebra, con “Les justes relations humaines et les ODD: le rôle fondamental de la bonne volonté”;  Dr. Jim Ryder, ex Vicepresidente de Lockheed Martin Space Systems Company y Director de Advanced Technology Center, con “¿Cuál es el papel de laCiencia en la sociedad?”; Dr. Albert van der Velde,  Médico (medicina integrativa) en Holanda y Director de “Voeding Leeft”, con “El Estilo de Vida como Medicina para la Buena Salud y el Bienestar”,Patrice Brasseur, fundador de la Psicosofía, cruce entre la Filosofía, la Espiritualidad y la Psicología, con “La Verdad es Siempre el Próximo Paso”.

Agradezco enormemente a Mintze van der Velde, director de la oficina ginebrina de World Goodwill que me haya invitado a participar en este fórum, al que aportaré lo esencial de las investigaciones del Gabinete de Comunicacion y Educación de la Universidad Autónoma de Barcelona y en el que representaré a la Cátedra Internacional UNESCO UniTwin Unaoc en Alfabetización Mediática y Diálogo Intercultural de la que soy profesor.

Para ver más detalles y el programa completo de los actos, descargar el programa en PDF.

El Gabinete de Comunicación y Educación de la UAB se hace eco de mi participación en el forum

La noticia en Gabriel Jaraba Online

Buena Voluntad Mundial / World Goodwill, ONG internacional.

Fórum de Buena Voluntad Mundial 2017

 

 

 

Jornada sobre periodistes i youtubers a l’Aula Magna de la Facultat de Comunicació de la UAB

El divendres 3 de novembre tindrà lloc una jornada de debat a la Facultat de Ciències de la Comunicació de la UAB amb els alumnes de 2on de Periodisme sobre xarxes socials i internet, centrades en el periodisme mòbil (MoJo, mobile journalism) i el fenòmen dels youtubers. Tindrà lloc a l’Aula Magna de la facultat, de 10.30 a 16.45 h.

Jo tindré l’honor de participar-hi com a moderador d’una mesa de discussió i faré el resum de la jornada, la qual he contribuït a dissenyar i orientar.

La jornada serà inaugurada per la catedràtica Charo Lacalle, Directora del Departament de Periodisme i Ciències de la Comunicació de la UAB i el catedràtic José Manuel Pérez Tornero, Director del grup d’investigació Gabinet de Comunicació i Educació de la UAB.

Hi tindrà lloc la presentació del llibre #MOJO Manual de Periodismo Móvil, per Miguel Ángel Martín-Pascual, Director de Radiotelevisión Española i de la professora Núria Fernández García, de la UAB.

La jornada es titula “Immersos a les xarxes. Periodistes i youtubers” i té com a objecte propiciar la reflexió i el debat sobre xarxes socials i periodisme per part dels alumnes del segon curs del Grau de Periodisme de la UAB i les persones que hi vulguin assistir.

Aquest és el programa sencer:

10.30

Presentació de la Jornada.

Charo Lacalle, Directora del Departament de Periodisme i Ciències de la Comunicació (UAB)

José Manuel Pérez Tornero, Director del Grup d’Investigació Gabinet de Comunicació i Educació (UAB)

Santiago Tejedor, Coordinador de la Jornada

10.45

Presentació del llibre: #MOJO Manual de Periodismo Móvil.

Miguel Ángel Martín-Pascual. Responsable d’Innovació tecnològica Instituto RTVE

Núria Fernández García. Professora i Investigadora (UAB).

11.15

Primera mesa de discusió.

Rodrigo Faez @RodrigoFaez. Periodista i youtuber (teleconferència)

Bolli Rodríguez @BolliStuff.  Periodista, dissenyadora i youtuber

Miguel Ángel Martín-Pascual. Responsable d’Innovació tecnològica Instituto RTVE

Alba Castilla.  Periodista y experta en Youtubers

Modera: Gabriel Jaraba

12.30

Segona mesa de discusió.

Dani Senabre @danisenabre.  Periodista i youtuber

Santiago Hernández.  Instituto RTVE Barcelona

Alba Castilla.  Periodista i experta en youtubers

Modera: Xavier Ortuño

13.45

Fin de la jornada del matí

15.00

Tercera mesa de discusió.

Roc Massaguer @Outconsumer. Periodista i youtuber

Aida Deturk. Periodista iy experta en xarxes socials i internet

Modera: Santiago Giraldo

16.30

Conclusions:

Gabriel Jaraba

16.45

Fi de la jornada

Per saber-ne més sobre els youtubers: el meu llibre “You Tuber. Cómo crear vídeos de impacto y triunfar con ellos en internet”.

Fotografia: l’Aula Magna de la Facultat de Ciències de la Comunicació, durant un homenatge a Paco Elvira, fotògraf i professor de la facultat, recentment traspassat.

BIENVENIDOS A MI BLOG

DR. GABRIEL JARABA
Doctor en Ciencias de la Comunicación y Periodismo.

Soy un periodista senior en ejercicio desde 1967, con experiencia en prensa, radio, televisión e internet. Me dedico a tareas académicas y de activismo social como Doctor en Ciencias de la Comunicación y Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona. Actualmente sirvo como profesor en esa Universidad; en la Cátedra Internacional UNESCO Unaoc UniTwin de Alfabetización Mediática y Diálogo Intercultural, la Cátedra UNESCO de MIL para el Periodismo de Calidad, la Cátedra RTVE-UAB para la Innovación de los Informativos en la Sociedad Digital y en el Gabinete de Comunicación y Educación de la UAB.

Soy analista de la información y los medios en la Fundació Periodisme Plural y escribo en el diario Catalunya Plural. Hago investigación en comunicación, en redes sociales de internet y en humanidades digitales. Elaboro métodos de impulso de la creatividad y de gestión mental.

Autor de los libros Periodismo en Internet (Ed. Robinbook); Twitter para periodistas (Ed. UOC); Youtuber (Ed. Redbook) y ¡Hazlo con tu smartphone! (Ed. Redbook) y coautor de otras obras sobre comunicación y educación.

Como ciudadano promuevo el apoyo a Naciones Unidas en la perspectiva de Una Sola Humanidad, como colaborador de la ONG internacional World Goodwill – Buena Voluntad Mundial.  Soy miembro de la European Transpersonal Association y del Institut de Psicologia Transpersonal de Barcelona. Propongo un universalismo inclusivo basado en el humanismo y desde el catolicismo que ejemplifica el papa Francisco, y soy feligrés de la parroquia de Santa Anna.

Entre los 50 mejores blogs periodísticos

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Analista de la información y los medios en:

AL RANQUING DE PERIODISTES I COMUNICADORS CATALANS CURAT PER SAÜL GORDILLO

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Profesor e investigador

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Professor de periodisme i comunicació

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Profesor y Secretario Internacional para el Diálogo Intercultural

CÁTEDRA RTVE-UAB

Investigador

OBSERVATORIO PARA LA INNOVACION DE LOS INFORMATIVOS EN LA SOCIEDAD DIGITAL

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