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Periodismo

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Leopoldo Pomés, o cuando Catalunya se miraba en su fotografía

GABRIEL JARABA

La muerte de Leopoldo Pomés significa no sólo la desaparición de uno de los grandes fotógrafos catalanes de todos los tiempos sino un paso más en el proceso de transformación de la Barcelona contemporánea, que no sabemos aún cómo acabará pero que sí que podemos ver por qué caminos anda. Creo que no entenderemos lo que pasa si consideramos estas desapariciones de grandes personajes como pérdidas individuales, con una tristeza justificada e incluso un punto de nostalgia, en vez de hitos indicadores de un empobrecimiento cuya naturaleza se nos escapa a primera vista.

Y este empobrecimiento es la disolución de una manera de mirar, que no sólo es la de los grandes profesionales de la fotografía sino de la capacidad de una sociedad entera de mirarse a sí misma, de percibirse de una manera determinada y de comprenderse como colectividad, como paisaje humano y social en toda la su complejidad. No únicamente perdemos fotógrafos, perdemos capacidad de mirada inteligente.

Polarizada en torno a la literatura –por haber creído que la lengua es la patria— la cultura catalana ha minusvalorado las artes visuales, y cuando ha hecho ver que las valoraba, destacaba uno u otro artista cuando estaba vinculado a un determinado discurso asimilable a parámetros literarios. Con la fotografía ni eso ha hecho falta; se la considera simple ilustración subordinada a un mensaje verbal o a lo sumo, documento informativo inmediato o histórico.

Exagero? Véase el papel que la fotografía periodística juega en los diarios de hoy: el fotoperiodismo excelente al que aspiraban los profesionales ha sido marginado casi por completo de las páginas de la prensa y reducido a ilustración, precisamente aquello de lo que quería huir la nueva generación de fotoperiodistas que marcó una diferencia.

Hay grandes, grandísimos fotógrafos vivos entre nosotros, pero pagados a precios de miseria y reducidos a la categoría de poner cromos entre párrafos de texto. Por lo que respecta a la fotografía publicitaria, y escuece decirlo en una Barcelona que fue la punta de lanza creativa de la publicidad mundial, intenten distinguir un creador de otro autor de imágenes. Leopoldo Pomés ha muerto, pero a su arte lo están matando poco a poco.

La fotografía juega un papel en las sociedades parecido al de las demás artes pero de una manera muy particular: muestra abiertamente el modo que una sociedad tiene de mirarse a sí misma. Aunque sea, en general, practicada per un solo artista –y no como el cine, que es obra colectiva—tiene la cualidad de mostrar cierto espíritu del tiempo. La fotografía no sólo es lo que los humanos ven en un momento determinado de la historia y la cultura, sino que enseña cómo la gente se ve a sí misma en su mundo.
Lo hacen también otras artes, pero la imagen estática y permanente de la fotografía es una afirmación constante e insistente de una cierta mirada, que la imagen en movimiento del cine y el vídeo puede igualar, pero no superar: la fotografía nos mira quieta y nos interpela fijamente como una esfinge. Aquí radica la diferencia entre la verdadera fotografía, tanto la periodística como la artística, y la simple ilustración, instrumental, momentánea y pasajera.

La reconstrucción visual del país

Los grandes fotógrafos que Catalunya ha dado han sido los artistas capaces de obrar esta magia: Ricard Terré, Ramon Masats, Joan Colom, Francesc Català Roca, Xavier Miserachs, Julio Ubiña, Leopold Pomés, Oriol Maspons, Colita, Joana Biarnés, Laura Terré, Pilar Aymerich, Kim Manresa, Toni Catany, Eugeni Forcano, Francesc Fàbregas, los hermanos Pérez de Rozas, Brangulí, Postius, Merletti, Horacio Seguí, Tino Soriano, Pedro Madueño, Manel Armengol, Ferran Sendra, Josep Gol, Jaume Mor, Paco Elvira, Pepe Encinas, Pepe Baeza, Guilermina Puig, Inma Sáenz de Baranda, Pere Monés, Albert Ramis, Álex García, David Airob , Xavier Cervera, Carlos Bosch Foggia, y tanto otros que me dejo, entre ellos los nombres de los fotoperiodistas más excelentes en activo.

Si los vemos en perspectiva nos damos cuenta del hilo conductor que los une: al mismo tiempo que la sociedad catalana en su conjunto iba recuperando parcelas de libertad y reunía elementos que permitirían desarrollar la democracia, los fotógrafos, de manera paralela y coherente, reconstruían un país visual, que no era virtual sino real: la visualización de una sociedad tal como era pera a la vez tal como quería ser, tal como podía llegar a ser.

En las fotos de Xavier Miserachs que nos muestran, por ejemplo, la vitalidad de las calles de Barcelona de finales de los 50 e inicios de los 60 o los primeros contrastes fruto del turismo incipiente, percibimos una vitalidad y un nervio que dicen mucho más de aquel tiempo y de aquella sociedad que otras formas artísticas: comparémoslo con ciertas descripciones literarias del momento que se leen como teñidas de una melancolía o tristeza que no se podrían corresponder con la realidad vista por las personas que en aquel momento participaban de aquella vitalidad; la fotografía lo muestra y la literatura lo oculta.

Lo mismo sucede con épocas más recientes. No existe ninguna obra literaria, cinematográfica o de ningún otro arte que nos muestre la altísima vibración de los momentos del cambio democrático en la Barcelona de los 70 como lo hacen las fotografías de Colita, Pilar Aymerich, Manel Armengol, Paco Elvira, Kim Manresa o Pepe Encinas. Si reunimos la obra de todos estos fotógrafos encontraremos no sólo un testimonio elocuente de un tiempo sino de una actitud de los propios artistas, de una manera de interrogar al mundo, de aproximarse a la gente, de una intención de mostrar a la gente lo que hace otra gente. Todo ello trasciende la misma fotografía y alcanza un fragmento mucho más amplio que la actividad artística y cultural para adentrarse en la antropología (antropología pura y dura, podríamos decir): los fotógrafos enseñan a la gente a mirar.

Aquí radica la diferencia entre la ilustración y la fotografía: esta enseña a mirar, porque conlleva una actitud crítica y una intención artística; la primera no, porque es de naturaleza instrumental y no interpela ni a lo que se muestra ni a quien se muestra.

La tensión entre fotografía e ilustración

La muerte de Leopoldo Pomés sucede precisamente en el momento en que la tensión entre fotografía e ilustración se produce con más fuerza, especialmente en la prensa y la información. Del mismo modo que el fotoperiodismo se hizo un lugar destacado en los medios y entre los lectores a medida que avanzaba la transición, ahora ha ido retrocediendo al ritmo de los recortes de personal, recursos y talento que han aplicado las empresas periodísticas.

Las secciones de fotografía de los diarios, en otro momento organizadas y cohesionadas en torno a exigencias de calidad informativa y visual, han sido desmontadas o reducidas nuevamente a funciones precariamente informativas e ilustrativas. De hecho, toda la fotografía periodística en general ha sido hecha retroceder a estas funciones, como en los años 50 y 60 cuando cuatro fotógrafos en toda la ciudad cubrían la información diaria y la suministraban a los diarios de manera general y uniforme.

Contra esta situación precaria la nueva prensa democrática creó las secciones de fotografía –inexistentes hasta la creación de El Periódico—para impulsar el fotoperiodismo y conseguir que los diarios “hablasen” un lenguaje visual integral. Debemos a la creatividad y coraje del recientemente fallecido Carlos Pérez de Rozas y Antonio Franco, con Pepe Encinas y Carlos Bosch Foggia, esta mentalidad renovadora, ellos fueron los autores de la ruptura con la precariedad previa y es respecto a la su actitud que se ha producido la marcha atrás actual.

Bosch fue el fotógrafo argentino que, establecido aquellos años en Barcelona, creó la sección de fotografía de la revista Primera Plana, bajo la dirección de Manuel Vázquez Montalbán y Joaquim Ibarz, y rescató del olvido el fotógrafo Agustí Centelles, presentándolo a los jóvenes fotógrafos catalanes como su antecedente primordial de antes de la guerra. Carlos Bosch fue también el autor de la famosa foto del cartel electoral del PSUC titulado “mis manos, mi capital”. Bosch abrió la puerta, con Pérez de Rozas y Franco, a la dignificación del fotoperiodismo barcelonés que rompió con la ilustración elemental y al lenguaje visual integral de la moderna prensa diaria y semanal. Les siguieron otros, como Pepe Baeza, que ensambló en La Vanguardia una sección de fotoperiodistas realmente ejemplar, dotada de una gran capacidad de incidencia en el lenguaje visual global del diario, cuyos criterios se estudian hoy en las facultades de periodismo.

Enseñar a mirar es hoy más urgente que nunca, más aún con la popularización general del teléfono inteligente que pone la ilustración fotográfica al alcance de todos. Lo es dada la situación de los medios informativos digitales y la web en general, que piden a gritos y alaridos una reconsideración muy a fondo del diseño periodístico en las actuales condiciones tecnológicas y semióticas. Los portales informativos y las primeras planas de los medios digitales no han llegado aún, ni de lejos, a la definición de la jerarquización informativa que expresan las portadas de los medios impresos, con unas limitaciones tipográficas y gráficas notorias, aumentadas por la posibilidad-necesidad del scroll. Todos ellos confluyentes en el estilo y los recursos, claramente regresivos respecto al progreso del periodismo gráfico alcanzado hasta ahora, no son el mejor vehículo para la continuación de la labor de enseñar a mirar.

Esta es la situación actual: ni la herencia de los grandes fotógrafos que nos han educado la mirada ni la actividad de los excelentes fotoperiodistas impiden que sea difícil hoy aprender a mirar gracias a la fotografía: vivimos en un mundo altamente “visualizado” en una sociedad que se dice “de la comunicación” que comunica poco en sentido crítico y aún menos con una visualidad que trascienda la ilustración pera hacer hablar a la realidad y hacernos hablar a su respecto.

La empresa periodística se ha puesto ella misma la cuerda al cuello, en un paso más de su descabellada deriva, y las nuevas realidades digitales no disponen de investigadores capaces de ejercer un avance significativo (¡esas omnipresentes plantillas de WordPress que homogeneizan casi todos los websites, horror!). Leopoldo Pomés se va y otros, afortunadamente, se quedan, esperemos que por muchos años. Pero la tarea de educar la mirada de una sociedad se escapa por el desagüe del fregadero.

Fotografía: Leopoldo Pomés y Karin Leiz.

Publicación original: Catalunya Plural.

A la memoria de Carlos Pérez de Rozas, periodista: todos los articulos publicados en su fallecimiento

La muerte del periodista Carlos Pérez de Rozas, el 10 de agosto de 2019, conmocionó a la profesión de Barcelona no sólo porque la causó un súbito ataque al corazón durante un viaje sino por la arrolladora personalidad de nuestro amigo, que no solamente era un magnífico profesional sino una persona que dejaba profunda huella en todos quienes le trataban, Creativo, energético, optimista y dotado de un enorme sentido del humor, era un agente sembrador de buen rollo y espíritu positivo que podría ser considerado un Atila al revés: por allí donde pisaba brotaba ufana la hierba fresca de la alegría, el buen humor y la felicidad.

Carlos, hijo y nieto de los famosos fotoperiodistas que llevaron su apellido y hermano de uno de los más competentes reporteros deportivos, Emilio, fue un periodista visual excelente, rediseñó La Vanguardia de la mano de Milton Glaser y creó, con Fermín Vilchez y la modesta ayuda de un servidor, el diseño fundacional y distintivo de El Periódico. Pero cuando se ponía a escribir bordaba igualmente la labor, así como cuando dirigía u organizaba cualquier tarea periodística. Los elogios que recibió su memoria al conocerse la noticia de su traspaso fueron tantos y tan intensos que alguien podía haber estado tentado de creer que nuestro amigo era un juerguista impenitente y un dicharachero frívolo, puesto que lo que todos recordaban era su alegre simpatía y su trato entusiasta con todo el mundo. Por eso me sentí obligado a recordarle en una tesitura más amarga: cuando fue la primera víctima del Jordi Pujol metido a empresario de prensa, cuando fue secretario de redacción y redactor jefe de la revista Destino. Lo escribí como post en mi muro de Facebook y luego salió como artículo en el blog Paios Catalans, publicación de referencia de la profesión periodística de Cataluña. Podéis leerlo en el siguiente enlace, en lengua catalana:

La dignitat de Carlos Pérez de Rozas, el primer repressaliat per Jordi Pujol

“La bondad y simpatía de Carlos Pérez de Rozas se sostenían en esta actitud de base conocida por todos: fidelidad al periodismo y a la verdad, dignidad de la profesión, dignidad personal, compromiso con la libertad y con los más débiles, claridad y transparencia de los comportamientos, respeto y excellencia profesional. En ningún momento quiso erigirse en bandera de nada, ni siquiera de la corriente de antipatía hacia Pujol que empezaba a extenderse en los ambientes periodísticos e intelectuales, no buscó la sombra de ningún partido ni personalidad política, no aprovechó el episodio para hacer carrera. Él era, simplemente, la víctima del cinismo, la torpeza y la mala voluntad de un grupo econòmico-político que quería imponerse a toda costa y que no se atrevía a ir de frente”.

Pensando en la alegría que era el eje central del carácter de Carlos Pérez de Rozas, me di cuenta de que ello no respondía solamente a una inclinación natural sino a una intención deliberada: “Queríamos ganar no sólo la libertad sino además hacer una revolución sentimental”, dijo Antonio Franco, su amigo del alma y director en El Periódico, durante el funeral. Y así, recordé la misma actitud en este sentido de otro compañero fallecido hace algunos años, Josep Maria Huertas Clavería, y pensé que Carlos y Huertas ya estarían juntos buscando noticias en el cielo, y así lo escribí directamente para Paios Catalans (en lengua catalana):

Quan Carlos Pérez de Rozas i Huertas Claveria es troben al cel i es pregunten “ets feliç?”

“Muy probablemente las publicaciones que hacemos no se venden y no tienen éxito por una razón muy sencilla: porque no interesan. Y no interesan porque las hacemos con el corazón encogido, el culo prieto y el alma muerta. Formamos parte de un ‘zeitgest’ que expresa como nunca el rasgo central de la cultura crítica europea y que es la razón de su frustración: lo que yo llamo “pesadumbrismo” a falta de palabra mejor. Como ha dicho Antonio Franco, nosotros habíamos querido resistir esta ola oscura mediante una revolución sentimental que expresaba una renuncia a las viejas maneras de vivir”.

Diecinueve artículos se han publicado en memoria de Carlos Pérez de Rozas. Una lectura de su totalidad da cuenta de la importancia del personaje y de su dimensión tanto humana como periodística. Josep Carles Rius, director de la Fundació Periodisme Plural publicó en el diario Catalunya Plural una recopilación de todos ellos:

La última gran clase de Carlos Pérez de Rozas

“Carlos hacía que el estado de ánimo de sus redacciones fuera de una intensa libertad creativa, que iba más allá de la dirección de arte. Tanto, que resultó insoportablemente incómodo a quienes querían una redacción silenciada y temerosa. Así, Carlos Pérez de Rozas, el genio que había revolucionado los dos grandes diarios de la ciudad, se vio corrigiendo, en una mesa apartada, el suplemento de Motor de La Vanguardia, como antesala de su adiós forzoso del diario.

Antonio Franco, su amigo del alma, habló en el funeral de las “cornadas” que había recibido un “hombre profundamente bueno” como Carlos. Porque, desde su bondad, no podía concebir que, en la vida y en la profesión que tanto amaba, también existía la maldad. Como ya la sufrió en su primer trabajo, en Destino, donde intentaba descifrar los manuscritos de Josep Pla“.

Carlos Pérez de Rozas fue un buen periodista, persona, esposo, padre, amigo y ciudadano. No se puede pedir más.

En la Doctoral Summer School de Comunicación de la UAB

El 3 de julio participo en la Doctoral Summer School de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de Barcelona. Formaré parte de una de ls mesas de debate de eta escuela de verano para alumnos de doctorado en comunicación y periodismo, con Ramiro Noriega, Rector de la Universidad de las Artes (Ecuador) y Santiago Tejedor, Director del Departamento de Periodismo y Ciencias de la Comunicación de la UAB, sobre investigación e innovación educativa.

Estas son algunas de las reflexiones e interrogantes que pienso llevar al debate:

Se dice que la escuela forma personas para una sociedad que ya no existe. ¿Sucede lo mismo con la universidad? ¿Ante qué nos hallamos, ante ciertos aspectos de obsolescencia, ante el intento de dejar que la universidad implosione, con objeto de favorecer el primado del adiestramiento técnico y el estudio procedimental, o ante una lentitud y pesadez de la institución que ya no se compadece con la realidad en la que actúa?

Del mismo modo que predecir el pasado es fácil, también lo es cierta investigación que se hace en comunicación y ciencias sociales en general. Pero la velocidad de los cambios en comunicación reclaman una investigación que permita conocer elementos de futuro. ¿Cómo podría ser una investigación en comunicación verdaderamente prospectiva?

Con las crisis de las empresas informativas se han roto las tradiciones profesionales que se transmitían en el seno de las redacciones, sobre las que se edifican asuntos tan importantes como la deontología o la propia caracterización de la profesión periodística. Parece que esa calidad de baluarte de la profesión ha quedado relegada a las facultades de periodismo, y entonces, ¿cómo deberíamos actuar en este sentido, tanto en relación con los alumnos como con la profesión y la industria en general?

La ampliación del periodo de maduración de los jóvenes es un hecho. A la universidad se ingresa a los 18 años, pero esa edad hoy día no son los mismos 18 de hace 30 o 40 años. Podría decirse que hoy acceden a la universidad jóvenes mejor preparados intelectualmente pero sin la experiencia de vida autónoma que confiere madurez que en tiempos anteriores venia obligada por situaciones sociohistóricas. ¿Debe la universidad ser, además, un centro educativo en el sentido convencional? ¿Se ve obligado el profesor a asumir un rol de educador que en principio no estaba previsto?

La universidad se define por la docencia y la investigación. Con la situación actual de la cultura, la formación, el desarrollo de las artes, la educación convencional y la educación para la vida (si es que puede establecerse tal diferencia) ¿no se está reduciendo a la institución universitaria a un rol que corresponde a un estado de cosas ya pasado? Cuando todo se está moviendo y cambiando, ¿se justifica mantener esa definición? Si se avecina un tsunami civilizacional en el que la educación y el aprendizaje permanente van a ser imprescindibles para todos, ¿puede seguir siendo la universidad un reducto plácido centrado en una manera de ver el mundo que ya no se corresponde con la realidad? ¿No debería la universidad ser una línea de avanzada en creatividad, innovación, educación, promoción artística, cambio social y cambio de paradigma?

Presento una comunicación sobre Twitter y periodismo al XXV Congreso Internacional de la Sociedad Española de Periodística

Presento una comunicación al congreso de la Sociedad Española de Periodística, que se celebra el 30 y 31 de mayo en Bilbao. Se titula “Comunicación y media literacy en la era de Twitter” y la he hecho con mi colega Santiago Tejedor, director del Departamento de Periodismo y Ciencias de la Comunicación de la UAB. Es una aproximación a los contenidos que los periodistas españoles difunden en Twitter y una aportación a la metodología de la investigación científica de las redes sociales de internet.

Aquí tenéis el libro de resúmenes de las comunicaciones del congreso, el nuestro está en la pág. 102.

Más adelante se publicará el libro con los contenidos completos, ya trataré de ponerlo a disposición de los lectores del blog.

El XXV Congreso Internacional de la Sociedad Española de Periodística se celebra bajo el título de “Oportunidades y riesgos del periodismo hiperconectado” y su comité académico está presidido por la doctora Ainara Larrondo.

Web del Congreso de la Sociedad Española de Periodística.

La SEP  reúne a cerca de 200 profesores universitarios de Periodismo y lleva más de medio siglo participando en el debate acerca del presente y del futuro del oficio periodístico. La Sociedad publica  Estudios de Periodística; la revista Textual & Visual Media, que se edita desde 2008; y una colección con el sello de la SEP, que ya tiene en la agenda el cuarto libro. Por otro lado, los Premios Lorenzo Gomis, otra de las actividades estrella de la SEP, quieren reconocer la calidad de las tesis doctorales que se defienden en nuestras universidades.

Este es el segundo congreso al cual presento una comunicación. El primero fue el XIV Congreso de Periodismo Digital de Huesca, en 2013, al cual presenté, junto con el doctor Tejedor y otros profesores de la UAB,  “El modelo de aprendizaje por indagación en la formación de ciberperiodistas (aprender viviendo y haciendo)”, por Santiago Tejedor,. Gabriel Jaraba, Santiago Giraldo, Mireia Sanz y Xavier Ortuño, basada en nuestra experiencia docente en ciberperiodismo en la UAB. Ver la ponencia enlazada al artículo de mi web, en la pág. 306.

 

Seminario Innovacom: cómo enseñar periodismo en la era digital

El próximo octubre participaré en el seminario Innovacom: retos de la enseñanza del periodismo en la era digital,  una iniciativa del Departamento de Periodismo y Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de Barcelona. Su objetivo es describir, analizar y plantear líneas de actuación frente a los desafíos formativos que el nuevo escenario comunicativo demanda a los profesionales del periodismo. El encuentro –de un día de duración– se centra en describir, analizar y plantear líneas de actuación frente a los desafíos formativos que el nuevo escenario comunicativo demanda a los profesionales de la comunicación a partir de tres grandes ámbitos: docentes, alumnos y estrategias didácticas. Todo ello se resume en dos grandes interrogantes: ¿Cómo aprender y cómo enseñar periodismo en la actualidad? El seminario Innovacom se celebra el 17 de octubre de 2019 en la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UAB.

A partir de dos grandes interrogantes ¿Cómo aprender y cómo enseñar periodismo en la actualidad? el programa del seminario se centra en tres grandes ámbitos: docentes, alumnos y estrategias didácticas. Asuntos que se sugieren: características y retos que deberían definir la formación de los futuros profesionales del periodismo en el marco de los estudios del Grado de Periodismo, a partir de un análisis de los principales habilidades, competencias, roles y perfiles profesionales, y otras características de la actual coyuntura socio-comunicativa; análisis del nuevo perfil de alumnado (especialmente, en el marco de los estudios de Periodismo y otros grados del ámbito de la Comunicación) con el objetivo de “radiografiar” sus particularidades, tipología de consumo de medios, ámbitos de interés, expectativas, etc.; reflexión sobre las posibles estrategias didácticas en el ámbito de la enseñanza del ciberperiodismo. Además, se presentarán buenas prácticas y experiencias de éxito que los participantes conozcan y, especialmente, que hayan aplicado en su desempeño como docentes.

Entre los expertos que participarán figuran Ramón Salaverría, profesor titular de Periodismo en la Universidad de Navarra y director del Center for Internet Studies and Digital LifeLidia Daza, doctora en Sociología por la Universidad de Barcelona, y Lluis Pastor, doctor en Periodismo por la Universidad Ramon Llull y presidente de la Unión de Editoriales Universitarias Españolas (UNE) y de la Asociación de Proveedores de eLearning (APEL).

El seminario será recogido en un número especial de la revista Anàlisi, del Departamento de Periodismo y Ciencias de la Comunicación de la UAB y los participantes podrán participar enviando un texto a la publicación.

Fecha: Jueves 17 de octubre de 10:30 a 18:00h.

Lugar: Sala de Juntas de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UAB.

Más información: programa, estructura e inscripciones, en la web del Seminario Innovacom.

Fotografía: Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de Barcelona.

 

Fake news, manual de resistencia contra la política de la mentira

GABRIEL JARABA

La gente habla de las fake news con sorpresa y admiración; así como diciendo mira qué cosa, como si desde que el mundo es mundo el ser humano no se hubiera dedicado siempre a mentir y engañar. A las puertas de la segunda década del siglo XXI nos sorprendemos de que los medios difundan informaciones no fiables, madre de Dios, cuando, precisamente, las modernas ciencias de la comunicación nacen en el siglo XX para estudiar la manipulación de las masas por parte del totalitarismo mediante la seducción y el engaño.

Ahora se centran en estudiar cómo la tecnología complica más la cosa. La confluencia de comunicación y cibernética pasa hoy por la inteligencia artificial, que no sólo es un sistema hipercibernético para la gestión de las cosas in absentia humana, sino que está concebido para que un observador no pueda identificar la acción maquinal tras la apariencia de conducta humana.

Si seguimos la ley de hierro del pensamiento crítico, “piensa mal y acertarás”, nos daremos cuenta de que el objetivo de la inteligencia artificial no es tanto la gestión sin mediación humana, sino la simulación de una presencia y acción humana que permitan torcer la reacción de acuerdo con los intereses de quien la introduce. De modo que bajemos los humos: las fake news no son más que un leve aperitivo del plato fuerte que nos espera en el festín que los poderes preparan a costa de la libertad y con factura a cargo de los ciudadanos.

A menudo se presentan las fake news como un problema periodístico, informativo y comunicacional, cuando son un problema político. De hecho el concepto se traduce erróneamente: no se trata de “noticias falsas”, sino de pseudonotícias engañosas presentadas fraudulentamente con la intención de engañar y desinformar. Y esta intención no nace de entre el público receptor de la información, sino de los núcleos centrales del poder.

Es Donald Trump quien empieza a hacer circular la expresión fake news para aludir, de manera pervertida, a las informaciones desfavorables que sobre él publican los grandes medios estadounidenses, desde The New York Times hasta la CNN , y lo hace para desprestigiarlos o, como mínimo, esparcir dudas sobre su solvencia informativa. Fake News es, pues, un aspecto reciente de las estrategias de desinformación bastante practicadas durante el siglo XX en la comunicación de masas.

Autoomunicación de masas

Pero la comunicación del siglo XXI es más compleja que la del siglo XX. Lo que Manuel Castells ha teorizado como “autocomunicación de masas” -para aludir el papel proactivo de los ciudadanos en la generación y distribución de información mediante redes y medios digitales- es lo que ha conferido una fuerza inédita a las fake News promovidas desde el poder político.

Ocurre así un efecto perverso en la llamada “alquimia de las multitudes”, aludida por Francis Pisani y Dominique Piotet para designar la acumulación de saberes propiciado por la autocomunicación de masas: en lugar de fomentar la promoción del conocimiento, se deforma la realidad por parte de quienes deberían ejercer su derecho a emitir y recibir información verosímil.

Y es entonces cuando surgen diferentes entidades comprometidas con la información democrática, con la Unesco a la cabeza, que promueven campañas de concienciación sobre el riesgo de las fake news. Proponen la educación de la ciudadanía respecto a la identificación correcta de las fuentes y fiabilidad de las informaciones, la responsabilidad de no difundir noticias falsas, y el uso inteligente de la comunicación para defender el derecho democrático a la información y su profundización.

La Unesco lleva adelante una amplia e intensa actividad alrededor de otro nuevo concepto: alfabetización mediática y digital (MILID, en sus siglas en inglés). Las fake news son el centro de esta iniciativa, pero el problema es que la educación mediática sucede en el seno de la educación general, y ésta no sólo produce formación e instrucción, sino también analfabetismo funcional: personas que saben leer pero no entienden lo que leen.

Y ahora es cuando encontramos a la madre del cordero: no es en una capacidad perversamente oculta en las redes sociales o en la autocomunicación de masas donde se encuentra el caldo de cultivo para las fake news, sino en dos lugares muy concretos: la confluencia de la acción deliberada de poderes políticos, económicos y estratégicos para hurtar a la ciudadanía la información fiable a la que tienen derecho, y en las defectuosas políticas educativas de los gobiernos que no posibilitan el sustrato cognitivo necesario para el ejercicio de la ciudadanía democrática.

Carguen las culpas a otros

Educadores, activistas y profesionales de la comunicación inciden en el campo de acción de las fake news de abonar los perjuicios previamente causados por otros. Pero en Europa tenemos una manera curiosa de actuar: culpamos a las democracias de la UE de las desgracias de los refugiados que quieren acceder a ellas, en lugar de culpar a los gobiernos criminales que han convertido sus países en campos de batalla y cementerios; nos escandalizamos ante el ascenso de fuerzas populistas y fascistas como si su predominio fuera inevitable, en lugar de ensanchar unas democracias fuertes en las que vivir sea ilusionante. No ha sido necesario ningúna fake new para llegar a esta mentalidad regresiva que se cree progresista y es uno de los más poderosos lastres que impide progresar a un continente que es por ahora la más destacada isla de libertad.

No es necesario pedir a periodistas, comunicadores, educadores y medios cuentas de las fake news sino que hay que buscar su origen en el poder y el dinero. La tarea de educar al público se carga sobre comunicadores y educadores, pero no son ellos los responsables, simplemente aparecen para abonar los estragos causados por otros.

El estado español tiene un panorama comunicacional que se caracteriza por una prensa impresa que es de partido pero no se declara como tal. Lo es no sólo porque toma posiciones editoriales coincidentes con estrategias partidarias, sino porque son propiedad de los bancos que financian las campañas y deudas de los partidos. Medios y partidos deben, al mismo tiempo, su existencia a las entidades bancarias. Aquí empieza y termina el recorrido de cualquier discusión sobre credibilidad informativa en nuestra sociedad.

Elucubrar sobre insidias relacionadas con fake news en este panorama parece ingenuo pero en realidad es el intento de desviar la responsabilidad a los escenarios digitales de la autocomunicación de masas. Y esto ocurre porque la prensa de partido, cada vez menos interesante para el lector informado, encuentra competencia en unos medios digitales que, por más despropósitos que cometan, nunca podrán descapitalizar del todo a unos grupos mediáticos que en otro tiempo fueron grandes negocios en beneficio de delirantes estrategias audiovisual-financieras.

Algunos de estos digitales están llegando rápidamente a la irrelevancia por estar reproduciendo la misma fatídica alianza entre poder editorial, bancario y partidario, pero más descarada y con la desvergüenza de intentar recoger los nichos de público sembrados por otros medios, ahora en recesión. Trump sale a dar la cara en Twitter y moviliza a sus trolls par forzar a la realidad a parecerse a lo que dice, dejando que los bancos jueguen con las astronómicas deudas de los medios a los que desea doblar.

No es que nos hagan falta más y mejores educadores en comunicación, que los necesitamos; no es que los periodistas tengan que contribuir a la alfabetización mediática, que deben hacerlo; lo que se necesitan son editores de prensa dignos de este nombre, capaces de publicar información independiente. En un país donde la fake new más gorda la promovieron el propio presidente del gobierno y el ministro del interior un 11 de marzo de 2004.

Publicación original: Catalunya Plural

 

Este verano estoy en Funiversity, primer campus internacional de comunicación, educación y periodismo

El próximo julio, del 8 al 12, llevaremos a cabo en la Universidad Autónoma de Barcelona una experiencia innovadora: Funiversity, palabra que resulta de la unión de”fun” (divertido) y “university” y que alude al intento de avanzar hacia una enseñanza superior que implique más a alumnos y docentes en un aprendizaje estimulante, motivador y aprovechado de manera excelente. Desde que se creó la universidad en Bolonia en tiempos del medioevo el concepto de docencia universitaria no ha variado prácticamente, mientras que la cultura a la que pertenece el hecho universitario ha sufrido varias revoluciones. Cuando hablamos de innovar en educación hemos de incluir también a la universidad en ese empeño.

Funiversity es  el primer campus internacional que une la comunicación y el periodismo para aprender de manera divertida y reúne a alumnos, profesores e investigadores de todas partes del mundo. La propuesta esredefinir la educación, repensar la universidad, los exámenes, el aula, el rol del docente y del discente. El objetivo es convertir, durante una semana, un campus universitario en una experiencia divertida. Para esto, se ha creado un programa integrado por cuatro “espacios”: diálogos, senado, talleres y actividades especiales.

Tengo el privilegio de ser uno de los profesores que participarán en esta primera Funiversity, al lado de personajes de la talla de Salvador “Pocho” Ottobre, José Manuel Pérez Tornero, Santiago Giraldo, Ricardo Carniel, Sally Tayie, José María Perceval, José Ygoa, Cristina Pulido, Xavier Ortuño, Marta Portalés,  David Revelles, Jesús Martínez, David Rull, Laura Cervi, Emiliano Iglesia y Jordi Serrallonga, bajo la dirección de Santiago Tejedor y Lluís Pastor.

Trataré de aportar no sólo mi experiencia en competencias comunicacionales sino lo que pueda sobre mi capacidad de romper esquemas, proponer nuevos entornos de aprendizaje, pensar de modo diferente e introducir elementos distorsionadores de las rutinas y los hábitos. Y ello será para mí no sólo una oportunidad para enseñar y aprender a la vez sino para recargar pilas después de una experiencia de vida que ha resultado ser contundente y aleccionadora.

Lo que haremos:

Ver el programa de actividades: diálogos, debates, talleres, tormentas de ideas y safaris.

El motivo:

En España, uno de cada tres alumnos se aburre en la escuela y abandona los estudios.

Información completa e inscripciones:

Campus Funiversity

Para saber más sobre nuestra filosofía:

El libro Funiversity, los medios de comunicación cambian la universidad, por Lluís Pastor

 

 

Rosa María Mateo, un puñetazo contra el inmovilismo suicida de la televisión

El día que Rosa María Mateo, administradora única provisional de RTVE dio un puñetazo verbal sobre la mesa en su comparecencia ante la comisión de control del ente público (verbal pero puñetazo al fin y al cabo) todos los profesionales que hemos trabajado en la televisión nos sentimos, perdonen por la expresión, vengados. La periodista Mateo vino a decir lo que dijo una vez el presidente de la primera república, Estanislao Figueres, “estoy hasta los cojones de todos nosotros” pero con mejores modos y en segunda persona del plural. Y al decirlo resumió con claridad meridiana el principio y el fin de todas las políticas públicas de comunicación relativas a la televisión y la radio que son capaces de concebir los políticos de las Españas, y digamos de paso, de las Catalunyas.

Mateo describió el punto en que confluyen esas políticas en un momento de su intervención que recoge un vídeo muy difundido, y que reproduzco aquí:

“Yo vengo aquí a decir la verdad, y cuando digo la verdad, es la verdad. Y cuando digo que soy independiente, soy independiente y nadie me ha de dar órdenes. Nadie, porque no se lo consiento. Yo creo que a todos ustedes, y ya me perdonarán, les importa muy poco la televisión pública, sólo les importa cuando la pueden controlar. Y eso es intolerable, esto ha pasado desde que yo entré el año 66, con el dictador aún vivo y entonces lo que había era censura. Y después ha habido manipulación. Los trabajadores de TVE estamos un poco cansados de todos los políticos. Ustedes me han dicho, señores del Partido Popular, que yo he entrado en esta cámara por un golpe de dedo. He de decirles que el golpe de dedo fue el señor Sánchez al que sólo han votado ustedes. No me ha llamado por teléfono Podemos, no soy podemita, no soy socialista, no soy nada, soy una ciudadana que tiene unas creencias determinadas, y sobre todo una ciudadana que cree en la libertad de los seres humanos”.

No me dirán que no se quedó descansada.

El derecho democrático a la información está en juego

La batalla por unos medios de comunicación públicos que sirvan al interés de los ciudadanos y su derecho democrático a recibir y emitir información veraz y fiable no puede ser un rifirrafe más en comisión parlamentaria. A estas alturas, la necesidad de ese servicio es, no ya evidente, sino escandalosamente urgente en un país en el que la prensa se ha convertido en su totalidad en prensa de partido, como en el siglo XIX y los inicios del XX, aunque con la particularidad de no declararse como tal, para mayor escarnio público. Por eso es imperativo que los medios públicos cumplan con su obligación fundacional y constitucional de ser garantes de los derechos cívicos relativos a la información. Mateo es consciente de tales necesidades y obligaciones y se pone al frente de la tarea en tanto que, oh rareza, profesional de TVE nombrada para ello.

Obsesionados con el control político de la radiotelevisión pública, los políticos, todos ellos sin excepción, han perdido de vista no sólo la complejidad de su situación sino la gravedad del caso. Confían tanto en el enorme poder de la estructura y audiencia de RTVE que la creen a salvo del extraordinario tsunami comunicacional que estamos viviendo sin casi darnos cuenta. Porque no nos encontramos ante una crisis de la prensa impresa o la dificultad de afrontar las fake news o pseudonoticias engañosas. Nos hallamos ante el inicio del trastocamiento completo de la comunicación en todo el mundo y de la mutación completa de la estructura informativa global y sus relaciones con la sociedad, en la medida que es la propia democracia la que se va a conmover hasta sus cimientos.

Los destinatarios del rapapolvo de Rosa María Mateo están mentalmente en los años 80 y 90, a excepción de que las licencias para las cadenas privadas ya han sido repartidas, con lo que todo el pescado está vendido y sólo queda amarrar al pez gordo del sector público. Tanto se ha retrocedido en este sentido que incluso nos hemos acostumbrado a creer que la televisión privada está exenta de obligaciones públicas, cuando existe una diferencia harto sensible entre las condiciones en que las televisiones privadas desarrollan su negocio y aquellas en las que lo llevan a cabo los periódicos editados por particulares.

Esa diferencia es muy concreta y singular: los diarios privados son impresos en papel adquirido por las empresas y distribuidos por medios que ellas pagan; las radios y televisiones privadas emiten, en cambio, gracias a la utilización del espacio radioeléctrico, que es un bien público, en absoluto privado y no privatizable, sino usado bajo concesión; sus ondas salen al aire después de que las empresas han obtenido la licencia del Estado para utilizar el espacio radioeléctrico público, es decir que consiguen ganancias que van a bolsillos privados por emplear un bien público que es de todos, un espacio que debe ser necesariamente administrado y regulado mediante normas de interés público y su cumplimiento legal. Y esto conlleva obligaciones referentes al derecho público a la información. Busquen ustedes signos de preocupación al respecto en los organismos parlamentarios por lo que hacen la COPE o La Sexta y átenme ustedes esa mosca por el rabo.

Sin embargo, he aquí que la gestión de la televisión por parte de los últimos gobiernos de España, tanto de derecha como de izquierda, ha conducido a un duopolio de facto en el sector privado ante lo cual no hay voz pública que rechiste, y ha mantenido a la radiotelevisión pública constreñida a un modelo de gestión estatalista y dirigista. Ese modelo es tan regresivo que ni siquiera ha evolucionado –por decirlo de algún modo— hacia el modelo italiano de los 80, la “lottizacione” o reparto de la programación de emisoras y canales entre las diferentes fuerzas parlamentarias. A observar que ese es el último estadio del recorrido de la Corporació Catalana de Ràdio i Televisió, a la que se traslada automáticamente el estado de la relación de fuerzas entre las formaciones independentistas gobernantes (en la Cataluña de los 90 se consideraba que la “lottizacione” era el medio más eficaz para taponar cualquier vía de salida para la ventilación pluralista de la RTV pública, y ahora todos lo aceptan como un sino ineluctable más).

El dinosaurio no siempre estará allí

Lo que está en juego respecto a la televisión en España no es ya dirimir el modo de controlar la televisión pública y de seguir el recorrido de la televisión privada para que no se produzcan trapacerías financieras; no es un problema de cuotas de influencia de partidos y su reflejo en el consejo de administración y la comisión de control parlamentario, por parte pública, ni del número y alcance de las licencias de las cadenas privadas y la composición de su propiedad. El asunto es algo que no se huelen ni políticos ni comentaristas de la actualidad política, y es lo que trato de explicar a continuación, que está motivado por la naturaleza del presente tsunami comunicacional que va mucho más allá de cualquier crisis de medios y que afecta la civilización entera.

¿Y si un día, al despertar, el dinosaurio ya no estuviera allí? ¿Y si hubiera desaparecido esa televisión hasta el momento omnipresente, omniabarcante y poco menos que omnipotente? Se cuestiona el futuro de la prensa impresa, se teme por la posible desaparición de los periódicos, se especula sobre las sorprendentes formas que puede adoptar la información en internet y sin embargo no se contempla que la televisión pueda sufrir una mutación de una envergadura no menor. En cambio,  muchos sospechamos que la televisión generalista que hemos conocido hasta ahora se verá abocada, más pronto que tarde, a unas transformaciones tan profundas que podrían someterla a riesgos semejantes a los que afronta ahora la prensa diaria.

Lo ha dicho Richard Sambrook, profesor de Periodismo de la Universidad de Cardiff (País de Gales: “Existe el riesgo de que el periodismo televisivo sufra el mismo declive que la prensa escrita”. Es todo un modelo comunicacional coherente el que está hoy en cuestión y no sólo una parte de él; no es que la red amenace ahora a la prensa como antes pareció hacerlo la televisión; es que existe una transformación profunda de hábitos, preferencias y modos de relacionarse con la comunicación que alcanza también a la televisión generalista. El actual auge de las series de ficción no sólo ha suplantado a las superproducciones de Hollywood a causa del inmovilismo del sector de la gran cinematografía sino que es el heraldo de un nuevo tipo de audiovisual cuya naturaleza desconocemos pero en el cual va a ser muy difícil que sobreviva la televisión informativa a la que estamos habituados y en la que se centran las tensiones a cara de perro en las comisiones de control parlamentario. En los años 80 parecía que el futuro de una tele en libertad pasaba por la creación de cadenas informativas especializadas como la CNN; hoy día esta forma parte del gigante comunicacional Time Warner-AOL y Euronews es un espectro irrelevante. El pastel que se disputan los sabuesos puede convertirse en un triste lacasito a poco que nos descuidemos, desplazado el objeto de atención de las pantallas hacia otros parámetros.

Rosa María Mateo se enfrenta en realidad a algo muy gordo: alejar RTVE de la obsolescencia. Ese va a ser su principal cometido, y con ella, el del nuevo Consejo de Administración del ente que surja del resultado del concurso que se está llevando a cabo al efecto. El mismo concurso es ya un esperanzador signo de renovación, pues reclama a una parte de los participantes no sólo experiencia profesional en la comunicación sino un plan concreto y detallado de su propuesta estratégica para la renovación y evolución de RTVE. El problema no es el control de las fuerzas políticas parlamentarias, la cuestión es salvar la televisión pública de la irrelevancia en medio de la alianza entre los públicos que reclaman formas de entretenimiento coherentes con la autocomunicación de masas y su consiguiente narcisismo y las empresas privadas que usan bienes públicos para amasar pan para hoy y hambre para mañana. Porque esta televisión que vemos hoy no existirá dentro de diez años.

Publicación original: Catalunya Plural

Comienzo a colaborar en el diario Catalunya Plural y la Fundació Periodisme Plural

Hoy comienzo una nueva colaboración en el diario Catalunya Plural como analista de la información y los medios. La Fundació Catalunya Plural, editora del diario y otras publicaciones, ha tenido la amabilidad de solicitar mi aportación al periódico y la fundación para seguir el estado del derecho de los ciudadanos a la información a partir de la actualidad de los medios y sus líneas informativas. Agradezco muchísimo a Josep Carles Rius, presidente de la Fundació Catalunya Plural, que haya querido contar conmigo para ese meritorio proyecto, que recupera la tradición crítica del periodismo catalán de las últimas décadas y mantiene en el panorama informativo el espíritu y la práctica de una alianza de una generación de periodistas veteranos con otra de periodistas jóvenes.

A lo largo de las semanas sucesivas trataré de llevar a Catalunya Plural una mirada atenta y crítica sobre la información y los medios en Cataluña y España para que los lectores tengan elementos de juicio para valorar si los periodistas están administrando correctamente el derecho democrático a la información cuyos titulares son los ciudadanos.

Esta labor confluye con la tarea que vengo realizando como investigador en comunicación en el seno del Gabinete de Comunicación y Educación de la Universidad Autónoma de Barcelona y la Cátedra UNESCO de Alfabetización Mediática para el Periodismo de Calidad, de cuyo comité directivo formo parte.

Leer el primer artículo:

La falsa polémica de los masters y las tesis: cuando los periodistas renuncian a posicionar la agenda informativa

Y la versión en catalán:

La falsa polémica dels masters i les tesis: quan els periodistes renuncien a posicionar l’agenda informativa

Catalunya Plural, diari de drets i pensament crític

Fundació Periodisme Plural,  declarada de interés social po la Generalitat de Catalunya y la primera entidad sin ánimo de lucro creada en Catalunya en el ámbito del periodismo. La Fundació tiene su prupia mirada sobre la realidad que se resume en la defensa de los derechos humanos, incluido el “derecho a una información veraz y plural.

 

 

MILID Global Understanding, un movimiento mundial de la comunicación para el entendimiento y la paz

Está en marcha un ambicioso proyecto internacional orientado a la paz y el diálogo y protagonizado por la comunicación. Se trata del MILID Global Understanding – Peace for All Movement (Entendimiento Global mediante la alfabetización mediática y el diálogo intercultural – Paz para Todos) que ha sido impulsado por la Cátedra UNESCO de Alfabetización Mediática e Informacional para la Calidad del Periodismo, con los profesores José Manuel Pérez Tornero y Sami Tayie, de la Universidad de El Cairo, al frente. Se trata de establecer una red mundial que anime a los medios de comunicación y sus profesionales a trabajar por el entendimiento mutuo y la paz utilizando el poder de la comunicación y de la información veraz.

La iniciativa fue lanzada el pasado julio durante la Doctoral Summer School de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UAB y fue el doctor Ismail Abdel Ghafar, presidente de la Arab Academy for Science, Technology and Maritime Transport,  el encargado de oficializar el lanzamiento de la iniciativa. En su discurso ha enfatizado el propósito del proyecto de crear puntos de encuentro entre culturas y su obligación de fomentar el uso de la alfabetización mediática para “convertirnos en ciudadanos globales”. El doctor Samy Tayie indicó que la importancia de la Global Understanding es convertirse en un foro en el que “la paz debe servir para tender puentes con la justicia”.

Global Understanding tiene previsto convocar un gran y amplio encuentro de conversación, debate y estudio para marzo de 2019 en la ciudad egipcia de Alejandría.

Un servidor ha tenido el honor de participar en la preparación de Global Understanding mediante la clarificación de su cualidad y objetivos. Aquí está la nota conceptual que he redactado al respecto.

MILID Global Understanding

Periodismo de calidad y alfabetización mediática para superar las barreras y prejuicios que producen exclusión, discriminación y separación

MILID Global Understanding es un programa de trabajo  y espacio de actividad en el que convergen la investigación, la innovación y el debate público, junto con otras iniciativas educativas y sociales, que se basa en el potencial que tienen la alfabetización mediática, el periodismo de calidad y el diálogo intercultural para tratar de superar las barreras invisibles que producen separaciones y discriminaciones entre personas y grupos.

MILID Global Understanding es una iniciativa lanzada por la recién creada Cátedra  UNESCO MIL for Quality Journalism (Alfabetización mediática e informacional por un periodismo de calidad). Su alcance, según el convenio firmado con la UNESCO, se extiende preferentemente a Europa, los países árabes y América latina pero no excluye ninguna zona del mundo.

El propósito es tejer alianzas estratégicas y lanzar acciones globales entre universidades, centros de investigación, medios de comunicación, empresas informacionales, entidades educativas, culturales y sociales y grupos activos de ciudadanos con objeto de hallar y poner en marcha iniciativas destinadas a:

  • Superar las barreras invisibles que se alzan entre las personas, los grupos y las civilizaciones y producen discriminación –de género, de riqueza, de poder, de culturas— a causa de la diseminación de prejuicios, informaciones engañosas, ideas belicistas y supremacistas, mediante el periodismo de calidad, el uso responsable de los medios de comunicación y la participación de la ciudadanía en la orientación de la comunicación global hacia el entendimiento y contra la separatividad.
  • Llamar a los profesionales de la información y la comunicación a comprometerse con un periodismo de calidad que denuncie y combata las pseudonoticias engañosas (fake news), la desinformación, la infoxicación, los estereotipos y los lugares comunes que fomentan el espíritu de superioridad de unos grupos sobre otros.
  • Ofrecer a los ciudadanos y a los espacios sociales y convivenciales el poder de la alfabetización mediática como medio eficiente para destruir esas barreras, superar diferencias y desencuentros y construir nuevas mentalidades de progreso basadas en la solidaridad, la cooperación y la libertad.
  • Promover el periodismo de calidad y la alfabetización mediática e innovar en las nuevas oportunidades y escenarios posibles para su desarrollo en la sociedad compleja actual, respecto a la práctica profesional, la formación y el desarrollo de habilidades informacionales por parte de los ciudadanos.
  • Impulsar la participación de la ciudadanía en la tarea de superar las barreras de los recelos, la discriminación y los prejuicios mediante la asunción de una participación activa en la distribución y recepción de la información y de la ideas y hechos que esta vehicula.
  • Reclamar a las empresas informativas e informacionales sus responsabilidades respecto a la calidad de la información que producen o vehiculan y a su compromiso en la eliminación del lenguaje del odio y los prejuicios que causan división y discriminación. Sensibilizar y movilizar a los ciudadanos para que les exijan esa responsabilidad.
  • Actuar preferentemente en zonas de conflicto, sean estas geopolíticas, culturales o ideológicas, para tratar de deshacer desencuentros y propiciar aproximaciones mediante un uso correcto del periodismo de calidad y el diálogo.
  • Poner de relieve ante las sociedades, las instituciones, los gobiernos y los dirigentes mundiales la necesidad de combatir los estereotipos, luchar contra la exclusión, superar las divisiones y la posibilidad de hacerlo efectivamente mediante el uso correcto y responsable del periodismo de calidad por parte de los profesionales y la alfabetización mediática activa y participativa de los ciudadanos, lo que significa abrir caminos prácticos para la paz, la libertad, la igualdad y el entendimiento global.

Misión

Promover el uso del periodismo de calidad y combatir las pseudoinformaciones engañosas, la diseminación de los estereotipos e ideas discriminatorias, de supremacía y de exclusión que producen desigualdad y comprometen la paz entre las personas, los grupos, los pueblos y las culturas. Fomentar la alfabetización mediática e informacional para que la ciudadanía pueda tomar en sus manos el uso correcto y responsable de la información puesta al servicio del entendimiento global.

Visión

El periodismo de calidad y la información responsable tienen un papel irrenunciable en la consolidación y profundización de la libertad, la paz y la prosperidad de las naciones. La alfabetización mediática e informacional son un medio privilegiado para que la ciudadanía contribuya a esas tareas de una manera activa, en la sociedad de la comunicación. Unas y otras actividades deben ser puestas al servicio de un entendimiento global mediante el cual la humanidad pueda superar sus divisiones y dificultades basadas en los prejuicios y el trato discriminatorio e injusto.

Valores

La humanidad dispone de todos los medios necesarios para liberarse de la injusticia, la discriminación, la exclusión y los prejuicios entre personas, grupos, naciones, pueblos y culturas. El periodismo de calidad y la alfabetización mediática e informacional han de comunicar los valores de entendimiento, encuentro y cooperación que permiten acabar con esas lacras. El entendimiento global es, gracias a ello, no una utopía ideal irrealizable o futura sino una posibilidad factual hacia la que hay que encaminarse activamente.

El programa MILID Global Understanding (entendimiento global mediante la alfabetización mediática, el periodismo y el diálogo intercultural) es una iniciativa de la Cátedra UNESCO de MIL for Quality Journalism (Alfabetización mediática e informacional por un periodismo de calidad).

La Cátedra incorpora la tarea investigadora, innovadora, docente y educativa que el Gabinete de Comunicación y Educación de la Universidad Autónoma de Barcelona viene realizando durante décadas.

MILID Global Understanding, bajo las directrices de la Cátedra de la UNESCO de Mil for Quality Journalism, desarrollará diversas y múltiples actividades en los próximos meses y años en su ámbito y a nivel global.

El catedrático presidente de la Cátedra es el Dr. José Manuel Pérez Tornero, doctor en Ciencias de la comunicación. Forma parte del grupo de Expertos de la UNESCO y de la Comisión Europea en Alfabetización mediática. Es asesor nombrado por la UNESCO en la Global Alliance Media and Information Literacy Partnerships y miembro del consejo directivo de la red de Universidades de United Nations Alliance of Civilisations – UNESCO.

Imagen: presentación de MILID Global Understanding en la Doctoral Summer School de comunicación de la UAB, julio de 2018.

L’esperit d’un temps en el periodisme barceloní i un detall gentil d’un bon amic

La vida és plena d’anècdotes i 50 anys de pràctica continuada del periodisme professional donen per a moltes. N’he vistes de tots colors i he conegut tota mena de gent, fins i tot aquella que no hauries de conèixer mai. Però he tingut la sort de fer un munt d’amics, tractar persones interessants i agradables i fins i tot de convertir algunes d’elles en amistats duradores. Una altra sort ha estat formar part d’una generació de periodistes que, d’una manera o altra, ens sentiem tots tripulants del mateix vaixell i còmplices d’una aventura no només professional sinó cívica i generacional: ser periodista era la manera que teniem de dur a terme allò per al que ens sentiem cridats, que era viure una vida digna, descobrir el món i transformar-lo, aportar a la nostra societat una manera de veure les coses renovadora i lluitar per la democràcia mitjançant l’expressió crítica de les idees i la referència fiable de l’actualitat.

Barcelona i les seves redaccions eren molt diferents al 1970. Es cobraven sous de misèria i la majoria de periodistes estaven pluriocupats, com ara, la prosperitat relativa ha durat només unes dues o tres dècades, entre que les publicacions van començar a ser negoci i que els editors van perdre el nord o van ser substituïts per gestors d’inversions. Els periodistes no érem famosos ni coneguts, tret d’alguns personatges de la televisió i la ràdio, sempre els mateixos, però erem cada cop més respectats pels lectors perquè sabien que treballàvem per a ells i no per als polítics, els bancs o vés a saber quin altre interès. A moltes redaccions regnava un clima autoritari només suavitzat per alguns redactors en cap que compartien amb nosaltres l’aspiració a un periodisme democràtic. Quan es va fundar el Grup de Periodistes Democràtics es va donar un salt qualitatiu, i en el grup es va consolidar una aliança entre periodistes joves i veterans, entre demòcrates liberals i esquerranistes, entre catalanistes i no catalanistes, de la qual va sortir un cert estil i lideratge professional que ha estat vigent fins fa poc.

Qualsevol temps passat sempre ha estat pitjor i aquell nostre també. Però quan ens trobem entre els que no hem estat delmats per les regulacions d’ocupació o les prejubilacions que han deixat les plantilles reduïdes a manats d’executors de llibres d’estil ens sabem reconèixer els uns als altres i entre nosaltres aquella aspiració a un periodisme de qualitat que no sé si hem sapigut transmetre als nostres successors. Un dia la cadena de transmissió de l’esperit professional es va trencar per llei de vida o indústria i no hem sapigut recomposar-la; la feina de les facultats de comunicació va per altres viaranys necessaris.

Fa un parell de dies un company d’aquells temps, Toni Rodríguez Pujol, que fou redactor de El Correo Catalán –diari ja desaparegut, com tots els que es publicaven en vida de Franco, tret de La Vanguardia— em va citar en la seva columna habitual al digital elplural.es, fundat per Enric Sopena, un altre destacat lluitador pel periodisme democràtic en aquella dècada prodigiosa. Toni, avui president executiu de la més prestigiosa agència de comunicació barcelonina, Intermèdia, escriu cada setmana un diàleg de ficció entre dos personatges que comenten l’actualitat, del qual els lectors d’idees més diverses poden treure cadascún les conclusions que creuen més convenients. En aquesta ocasió, els personatges parlaven del conflicte del taxi es referien a un servidor d’aquesta manera:

“O -No diguis xorrades, Quico. No em negaràs que darrere les noves fórmules de negoci hi ha un munt de gent que s’està forrant a costa dels altres.

K -No es tracta d’això. Guanyar diners no ha estat mai cap pecat. En aquest sentit encara n’hem d’aprendre molt dels protestants. Del que es tracta és de no girar l’esquena a la nova economia i tothom hi sortirà guanyant. Coneixes a Gabi Jaraba?

O- Sí, aquell periodista que vam conèixer de joves. Era maçó i comunista? Encara n’és?

K- Sí. Deu ser el darrer comunista de Barcelona. De tant en tant llegeixo el seu blog. Diu que la tecnologia no ha estat mai enemiga de la lluita de classes, que Lenin ja deia que el comunisme “és igual a socialisme més electricitat” i que si no fos pel cable submarí del canal de la Mànega no s’haurien pogut coordinar els sindicalistes francesos i britànics per convocar la conferència de la Primera Internacional, l’any 1884. Com ho veus?”.

Aquests gestos de simpatia són detalls que sempre cal agrair, no només per la cortesia sinó perquè són denotatius de les complicitats d’aquell temps que he explicat. I sobre tot perquè l’autor s’ha pres la molèstia de llegir la meva tesi doctoral, on apareix citat aquest episodi de la lluita obrera del segle XIX, referit en la investigació per David de Ugarte. No sé si sóc “el darrer comunista de Barcelona” perquè n’hi ha uns quants més, sí sóc un socialista de tradició comunista que forma part de Comunistes de Catalunya perquè a casa em van ensenyar que s’havia de ser membre d’un sindicat, d’un centre excursionista i del partit comunista. I formo part de la francmaçoneria catalana, seguint la tradició de Lluís Companys, Ventura Gassol, Andreu Nin, Josep Andreu i Abelló i Emili Vendrell, a la Gran Logia Simbólica Española i al Supremo Consejo Masónico de España. Per a alguns, dèries de gent excèntrica que quan es fa gran es radicalitza en lloc de fer-se conservador –jo, que sempre he estat i sóc un moderat, i que a diferència de molts amics considero elogiós que em diguin socialdemòcrata– però per a mi i per a la gent que em coneix, com en Toni, una manera de seguir donant testimoniatge de que ni ens vam rendir amb Franco viu ni ho farem ara amb tants nous aprenents de dictadors locals que encara no es reconèixen com a tals. Morir per una idea, sí, però que sigui de mort lenta, com cantava aquell.

Toni Rodríguez Pujol, a El Plural: “Taxistes, ludistes i turistes, una relació difícil

Intermèdia, agència de comunicació

Tesi doctoral de Gabriel Jaraba: “De qué conversan los periodistas españoles en Twitter. Un estudio de contenidos y tendencias en la tuiteresfera española”

Fotografia: una de les sessions Intermèdia Confidencial, que celebra l’agència, amb Simon Manley, embaixador del Regne Unit a Espanya. A la seva esquerra, Toni Rodríguez Pujol, president executiu d’Intermèdia i a la dreta, Albert Ortas Serrano, director general de l’agència.

 

De espaldas a los lectores

Los historiadores de la prensa del futuro inmediato estudiarán la actitud de los periódicos impresos de Madrid cuando recibieron de uñas al séptimo presidente del Gobierno de la democracia, Pedro Sánchez Pérez-Castejón, secretario general del Partido Socialista Obrero Español. Y al hacerlo, se sorprenderán al ver que ninguno de ellos consideró noticia de portada la fotografía del flamante primer ministro prometiendo su cargo sin tener delante un crucifijo y una Biblia. Adoptaron, quizá sin ser conscientes de ello, la actitud del presidente saliente cuando marchó mirando al tendido al largarse a media sesión de moción de investidura en actitud de ahí os quedáis. Pero los periódicos no pueden encogerse de hombros y dar la espalda a los lectores cuando un hecho no les gusta, porque se deben a ellos y solamente a ellos; ay del medio de comunicación que considera oposición a su propio público.

La prensa impresa española de hoy, en su casi totalidad, es del todo inviable en términos económicos, de audiencia y empresariales. Creen sus administradores que les hacen daño las redes sociales de internet y los supuestamente inextricables gustos del público, cuando este se ha regido siempre por lo de siempre: la gente hace caso de lo que le interesa, de lo que tiene algo que decirle que considere significativo. No ha sido internet lo que ha producido el desballestamiento económico de la prensa española sino las carreras enloquecidas producidas hace algunos años en torno a la televisión –Sogecable, Antena 3 y cosas así– en las que se fundieron las ganancias obtenidas con los periódicos. Ironías de la vida, aquel modelo de televisión entra ya en progresiva obsolescencia y quienes han acabado haciéndose con el botín han sido  holdings extranjeros que actúan como duopolio, mientras que la empresa española no tiene nada que decir ante el desarrollo tecnológico y estratégico de las nuevas plataformas de televisión de pago. Los lectores abandonan la prensa porque no les interesa, no les gusta y creen que no les sirve. A la prensa le corresponde ganarse su interés, y no es otra su tarea. Pero las empresas periodísticas andan entretenidas con otros asuntos.

La prensa española es propiedad, en última instancia, de los bancos que han asumido sus deudas, y estos mantienen en vilo a las empresas periodísticas orientándolas hacia una u otra estrategia política de acuerdo con intereses que no son los de los lectores ni de la ciudadanía en general. En los últimos años hemos visto que se ha producido una concentración de los medios en torno a posiciones que podríamos calificar de derechistas siendo benevolentes y cualquier observador mínimamente moderado podrá constatar que un repaso de sus publicaciones arroja un aroma suavemente reaccionario. Los medios digitales, que hubieran podido aportar innovación o por lo menos cierta renovación son en general panfletos partidarios directamente subvencionados por fondos cuya procedencia más vale la pena, por caridad cristiana, llamar opacos. No hay futuro ni en la prensa impresa ni en la digital, salvo ciertos medios aislados que se empeñan en hacer periodismo, como Eldiario.es o Público  y algunos otros. La prensa española de hoy día es un conglomerado de periódicos de partido o de intereses fragmentados interesados en provocar ciertos estados de ánimo políticos que ha respondido, en el campo mediático, a un proyecto de derechización de la sociedad en general. En mi tesis doctoral “De qué hablan los periodistas españoles en Twitter” demuestro la extremada polarización ideológica de los profesionales en torno a un mundo ideológico e ideologizante que es muy reducido y limitado a lo que llamo “el Madrid periodístico institucional” en el que no se advierten señales de innovación ni de apertura de horizontes.

La recepción del nuevo gobierno por parte de ese mundo mediático, hecha a regañadientes, muestra no sólo las dificultades del sector para abrirse a una nueva realidad sino el recelo que siente ante la posibilidad de verse privado de ciertos alicientes económicos e institucionales con los que se ha venido sintiendo como pez en el agua. Falta saber ahora si el rediseño institucional que puede desprenderse del cambio acelerará unas transformaciones necesarias en la prensa o acelerará una obsolescencia informativa que se percibe ya como factual en el simple hecho de que los periódicos españoles de hoy se elaboran y se difunden de espaldas a los lectores y por tanto, del futuro más inmediato.

Hablando de Twitter en Spainmedia Radio

Los colegas de Spainmedia Radio tuvieron la amabilidad de llamarme para hablar sobre Twitter y sus usos periodísticos, de modo que coincidí en su antena con Isaías Lafuente, periodista de la Cadena SER, profesor de periodismo y dramaturgo, con quien coincidí en lo fundamental: Twitter es una excelente herramienta para los periodistas que debe ser utilizada con inteligencia. Y me alegró coincidir en algo más: la brevedad de los mensajes de Twitter no empobrece el pensamiento ni su expresión antes al contrario: la misma titulación periodística demuestra, desde hace décadas, que es posible expresar ideas complejas con brevedad extrema.

Una vez emitida la entrevista, Spainmedia Radio tuvieron difundió el podcast por Twitter:

Podéis escuchar el podcast en este enlace.

Y descargaros en PDF mi tesis doctoral: “De qué conversan los periodistas españoles en Twitter”.

Ver el sumario de mi libro “Twitter para periodistas” y más cosas.

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Un fragmento de la introducción:

El periodismo tuiteado no es menos periodismo sino más

Twitter aparece en un momento que la “sociedad líquida” teorizada por Zygmunt Bauman se muestra como tal en todo su –digamos— esplendor. El minimalismo twitteriano parece responder a una hipotética deconstrucción postmoderna del discurso informativo que otrora fue excelente en forma de informaciones debidamente contrastadas o crónicas adecuadamente contextualizadas. Sin embargo, las características fundacionales de Twitter se corresponden con las del gran periodismo informativo del siglo XX, cuando nuestra profesión se desmarcó del periodismo literario y político partidista del siglo XIX, aspiró a situarse en la centralidad de la cultura contemporánea de manera independiente de la literatura y cabalgó a lomos de las innovaciones tecnológicas en la composición de textos, la impresión en rotativa, la telegrafía, la radio y la fotografía. La información como primado, la tecnología como sustento de los formatos expresivos y la difusión masiva y rápida como vocación de servicio a la sociedad, en suma.

Veamos cómo Twitter responde a las cualidades quintaesenciales del periodismo moderno, que ha constituido el paradigma de excelencia al que nuestra profesión aspira invariablemente:

Twitter consiste en textos de microescritura redactados en un máximo de 140 caracteres.El periodismo moderno surge con el concepto de titulación informativa, que aspira a sintetizar en una frase directa lo esencial de la información a la que encabeza.El flujo de Twitter (timeline) es una sucesión de mensajes publicados en forma de cronología inversa en un entorno gráfico muy sucinto, con un efecto general minimalista.

Los periódicos modernos se desarrollan, a lo largo de los siglos XX y XXI, a través de una concepción del diseño periodístico que se independiza como especialidad profesional e incluso género, y avanzan por una línea que prioriza una tipografía limpia y una composición que priman la jerarquización de las noticias, obviando elementos ornamentales.

La excelencia informativa del periodismo moderno se expresa en la claridad, concisión e impacto informativo del titular. El titular debe responder fielmente al contenido del cuerpo de la información y a la realidad del hecho al que responde la narración periodística. La manipulación, amarillista o política, suele darse en el fraude en la redacción de los titulares.

Twitter es información condensada en un mensaje breve que se constituye de hecho en titular tanto si es considerado un avance informativo como de una microinformación. Su valor viene dado por la fiabilidad de lo que refiere, la precisión en la forma en que lo hace y la corrección en su expresión lingüística.

Twitter es información inmediata, transmisión instantánea, rapidez máxima en la comunicación. Ello hace que cada tuit tenga una vida brevísima, sujeta a ese fluir constante, y que las timelines sean de una fungibilidad extrema.

El periodismo moderno aspira a la máxima rapidez en el servicio de la noticia y nace con la aplicación del telégrafo a misiones de información periodística. La concepción sucinta de los titulares, la idea de lead y la estructura de pirámide invertida en la redacción informativa son consecuencia de la determinación tecnológica del medio telegráfico.

Twitter produce un flujo incesante de mensajes, llevando al paroxismo la ruptura del propio concepto de periodicidad que ha ejercido la red desde sus mismos inicios. La sobreabundancia de información que contribuye a producir puede conducir a la infoxicación.

La vieja aspiración a la inmediatez informativa instaurada por el telégrafo se corresponde con el ánimo de producir un efecto de información total: el medio informativo pretende ser excelente en proporcionar el máximo de información al máximo de personas en el mínimo tiempo. Internet remata la jugada iniciada por la radio informativa y la televisión noticiosa de 24 horas al día. Twitter es la expresión más depurada de esa aspiración del periodismo informativo moderno.

Tanto Twitter como el periódico moderno  cumplen la cuarta de las leyes de los medios propuestas por Marshall McLuhan: “Cada forma, llevada al límite de su potencial, invierte sus características y se transforma en algo nuevo”.

Presentación y contenido del libro “Twitter para periodistas”, Ed. UOC.

Unas intervenciones sobre el futuro de la televisión informativa y de la prensa

Estos últimos dias he tenido bastante actividad en medios digitales y redes, muy estimulante. Publiqué un artículo sobre la innovación en los informativos de televisión en la web de OI2, Observatorio para la Innovación de los Informativos en la Sociedad Digital, en el que trataba de llamar la atención de que no sólo la prensa impresa corre el riesgo de resultar obsoleta ante los cambios actuales en la comunicación sino que lo mismo podía suceder con la televisión informativa:

Diez preguntas para tratar de ver más claro el cambio posible y necesario en la televisión informativa

Mis preguntas surgen a partir de esta constatación:

“Las transformaciones que la televisión como medio debe afrontar son probablemente más ingentes que lo que parecen a primera vista. En principio se suponía que debía actuar en consecuencia a un cambio profundo en la determinación tecnológica: la revolución digital. Pero ahora podemos ver que de lo que se trata es de la irrupción de una cultura digital, entera y en toda la regla. Una cultura –un salto cultural transformador, como la invención de la imprenta y el surgimiento del libro moderno—hace mucho más que reclamar una adaptación técnica de los modos de expresión de la cultura anterior. ¿Cuáles son las nuevas determinaciones/posibilidades que la cultura digital presenta a la televisión? ¿Cuáles de ellas son posibilidades tecnológicas y cuáles oportunidades sociales?En su conjunto, ¿qué panorama dibujan en cuanto a expansión, diversificación e impacto en el terreno comunicacional, informativo, cultural y social?”.

Esta pieza tenía como propósito animar un poco el cotarro ante la celebración, el 21, 22 y 23 de febrero en Madrid de las Jornadas OI2 del mencionado observatorio. Se trata de la tercera edición de esta iniciativa de RTVE, la UAB y la universidad CEU-San Pablo, en cuya segunda entrega, en 2016, tuve el placer de participar. Y parece ser que lo animó, puesto que circuló bastante por Twitter entre las personas más próximas al espíritu de las Jornadas OI2. Mientras tanto, yo temía haber exagerado en cuanto a mis apreciaciones críticas, pero un ulterior artículo de un profesor de la universidad de Cardiff vino a decir lo mismo que yo; lo aproveché para remachar el clavo desde la web del Gabinete de Comunicación y Educación:

Cuidado con el dinosaurio

Aprovecho para señalar allí la pertinencia de las preguntas que antes formulé:

“Si no somos nosotros quienes nos hacemos las preguntas pertinentes sobre la salud y el futuro de los medios de comunicación no lo hará nadie. ¿Quiénes somos nosotros? Pues los profesionales de la comunicación, los usuarios de los medios, los educadores, los padres y familiares de los educandos y los entornos sociales, profesionales, académicos y familiares en los que vivimos. A todos nos interesa una información de calidad, al servicio de los ciudadanos y no de las empresas, de los intereses financieros y las estrategias políticas. A las empresas informativas también debería interesarles ese debate, puesto que está en juego el futuro inmediato de sus negocios. Sin embargo, aunque el dinero suela ser una poderosa razón motivadora, no parece que la empresa periodística esté dispuesta a asomar la cabecita en los lugares donde se reflexiona cada vez más a fondo sobre este asunto que nos concierne a todos pero especialmente a ellos”.

En esta línea de aproximación crítica al futuro de los medios de masas, la fundación l’Alternativa, vinculada a Esquerra Unida i Alternativa me pide un artículo sobre el cierre de la revista Interviu, lo que aprovecho para situar esa circunstancia en un panorama más amplio y en perspectiva diacrónica: un esbozo de las transformaciones de la prensa española desde la muerte de Franco hasta la actualidad y un toque de alerta ante el inmovilismo de los medios que es fruto del inmovilismo de la sociedad entera:

“El inmovilismo político y social de la sociedad española actual ha marcado el fin de la prensa dinámica de la Transición, y será la tumba de la prensa impresa actual. Aparecerán nuevas publicaciones, muy probablemente multiplataforma, que combinarán el papel y el digital. Ello será obligado por la necesidad que una sociedad democrática tiene de disponer de medios de información, y porque los ecosistemas sociales generan las estructuras informativas que son coherentes con ellos. Lo que cuesta més de vislumbrar en esta perspectiva es el surgimiento de nuevos empresarios de comunicación, motivados por publicar productos innovadores, ilusionados por la labor periodística y erigidos en verdaderos emprendedores en lugar de gestores administrativos que combinan las artes del jefe de personal y las del ‘broker’ financiero. Lo que antes se llamaba empresarios de prensa, personajes hoy desaparecidos que compartía con los periodistas la fascinación por hacer posible la información periódica orientada a explicar lo que pasa a los interesados en saberlo.
Hoy no queda ningún empresario de prensa digno de tal nombre, solamente administradores de deudas que sueñan en cómo se podrían hacer periódicos sin periodistas. Porque estos no-empresarios no sólo desconfían de sus periodistas sino que los odian profundamente y sólo quieren quitárselos de encima. Esto es lo que mata a la prensa y no las redes i esto es lo que ha matado a “Interviu y matará a más publicaciones no en los próximos años sino en los próximos meses”.
La desaparició d’Interviu i el “zombie wak de la premsa espanyola
El artículo ha sido reproducido por el blog periodístico PAIOS, que tiene una gran repercusión en los ambientes profesionales de la comunicación en Cataluña.

 

 

Dos intervenciones en Ràdio Barberà y Gestiona Radio

Estas últimas semanas me han llamado de algunas emisoras de radio para hacerme entrevistas o solicitarme la opinión. Agradezco mucho estas atenciones porque me permiten contactar con uno de mis medios preferidos; me hubiera gustado tener más oportunidades en mi vida profesional para adentrarme en el medio de Marconi. Aún y así, he podido colaborar en muchas emisoras y tocar el medio desde dentro en Radio Miramar, durante la feliz época en que estuvo dirigida por el inolvidable Marcelino Rodríguez de Castro.

Mi antigua alumna Aina Ramis estrenó sección en Ràdio Barberà y tuvo el detallazo de invitarme a hablar en su primera edición. Intervine pues en L’escala al cel (homenaje a Led Zeppelin) hablando de David Bowie, pues Aina comentó su disco Earthling y quiso que yo lo enmarcara en la cultura rock del siglo XX. Esta joven periodista, que ya ha trabajado en Diario de Mallorca y la edición balear de Ara, hizo su trabajo de final de grado sobre la censura y el rock bajo el franquismo. Habla, lee y escribe en inglés y alemán, además de catalán y español, y es uno de los ejemplos que demuestran que muchos jóvenes universitarios de hoy saben aprovechar a fondo sus años de estudios. Al micrófono, le digo que David Bowie ha sido una especie de síntesis de la música pop rock del siglo XX, que no se ha dejado atrapar por un estilo ni encerrar en una imagen sino que ha reflejado, como las diversas facetas de un diamante, todos los caminos que el rock ha abierto en los últimos 60 años. Podéis escuchar el podcast en el siguiente enlace:

L’escala al cel. Sección musical de las mañanas de Ràdio Barberà (minuto 1:27:46).

Me llaman también de Gestiona Radio, la emisora económica de la COPE, para intervenir en su franja matinal hablando de periodismo e internet, y me encuentro con que su conductor, Javier García Mateo, también había sido alumno de la UAB años ha. De modo que nos liamos a contar batallitas, de cuando la facultad de Comunicación no tenía edificio propio y estaba realquilada en otro. El tiempo nos alcanza, sin embargo, a hablar del asunto previsto, de modo que puedo hacer una recomendación: que los jóvenes periodistas recién graduados o a punto de hacerlo trabajen en pequeños grupos cooperativos, como emprendedores, para crear su propio cibermedio que genere el puesto de trabajo que necesitan y que la industria en principio no se los va a ofrecer. Con una pequeña inversión, muchísimo trabajo y sobre todo, ideas claras, es posible crear un medio digital multiplataforma que vaya más allá de un diario digital y que permita ofrecer al público tanto información de calidad como narrativas transmedia que la desarrollen aprovechando el potencial del ciberespacio. No es un problema de tecnología sino de creatividad, ideas acertadas y capacidad de empendimiento y resistencia. En lugar de ir mendigando infraempleos los jóvenes periodistas deberían dedicarse a abrir camino en este sentido y en otros parecidos.

Programa matinal de Gestiona Radio (minuto 00:45).

Con estas dos intervenciones y la anterior entrevista en Estat de Gràcia, de Catalunya Ràdio, hablando del nacimiento de Interviu, he podido alimentar mi gusanillo radiofónico estas últimas semanas. Se admiten más entrevistas.

 

 

Entrevista a Catalunya Ràdio tot parlant d’Interviu

El programa Estat de Gràcia, de Catalunya Ràdio, va tenir l’amabilitat de convidar-me, dijous passat 11 de gener, per parlar de la revista Interviu, arran del seu tancament. Jo havia estat membre de l’equip fundacional d’Interviu, on feia de redactor, i aquella va ser una de les més intenses i satisfactòries experiències de la meva vida professional, amb 26 anys. Roger de Gràcia, director del programa, i el seu equip —Anna Ayala, Ricard Garcia i Montse Virgili, magnífiques persones i professionals– van creure que això i la meva condició d’estudiós de la comunicació podrien aportar tant testimoni com perspectiva a l’hora de valorar aquell moment històric en la premsa espanyola i la transició. Va ser una entrevista vibrant, divertida i espero que alliçonadora, on m’ho vaig passar molt bé i segons sembla, els meus companys també: “Va ser molt especial”, va tuitejar després Montse Virgili. Els estic molt agraït.

Podcast: “Estat de Gràcia”, Catalunya Ràdio: entrevista amb Gabriel Jaraba sobre Interviu.

Aquestes són les notes al marge que vaig prendre de cara a l’entrevista, i que la complementen:

El veritable creador d’Interviu va ser Josep Ilario, periodista i editor, creatiu i emprenedor, un estrany cas d’editor a qui agraden els periodistes, potser per aquesta doble condició. Ilario va ser el geni creatiu darrera els grans productes del Grupo Zeta, i un cop va marxar, tots i cadascún d’ells van anar entrant en decadència: no hi havia ningú que hagués entés de veritat ni la seva lògica ni la seva màgia.

Cap mitjà de comunicació plega a causa de la competència que li fa un altre mitjà. El que mata les publicacions són tres coses. Una, la incapacitat d’evolucionar i adaptar-se a les noves situacions potenciant el component realment genial del projecte inicial. Dues, la malfiança dels propietaris envers els qui fan el producte, que els porten a prendre decisions atrabiliàries fruit de consellers administratius que desconeixen la subtilesa de la comunicació. Tres, els deutes bancaris conseqüència dels dos punts anteriors.

Ja no hi ha editors de premsa, ni dels innovadors ni dels altres. La premsa de la transició, que interessava la gent i obtenia beneficis molt importants, tenia darrera noms d’editors que, en gran mesura, sabien dirigir publicacions. Antonio Asensio va ser un gran intuitiu que sabia que el seu gust personal es corresponia amb el dels grans públics als quals aspirava a arribar.  A Asensio li agradava la premsa, i el que és més rar en un editor, li agradaven els periodistes. Disfrutava com un vedell posant en marxa projectes i implicant-s’hi com un redactor més.

Interviu va representar la fi dels sous ridículs dels periodistes barcelonins. Ilario i Asensio sabien que per a competir des de la seva petitesa inicial havien de pagar millor que ningú. Però també va ser la inauguració d’ambients distesos en les redaccions, la promoció de la creativitat i la creació d’un espai on exercir la professió amb ambició i exigència. Fins aleshores, i amb alguna excepció a Mundo Diario, els periodistes barcelonins vivien encotillats en unes redaccions envellides i atemorides.

L’èxit d’Interviu no eren les tetes o els escàndols. No era degut a “donar carnassa al populatxo”. Es basava en quelcom molt senzill que sembla oblidat: reconèixer el propi públic, saber on és, com és, acceptar-lo com és i enviar-lo un senyal: “Et veiem. Volem parlar amb tu”. Qui torni a encertar-la amb un reconeixement semblant tornarà a connectar-hi. El rebuig que certes elits senten davant les xarxes socials indica que de moment això no passarà.

 

Defensa de la tesis doctoral: Doctor en Ciencias de la Comunicación y Periodismo

El pasado jueves 23 de noviembre defendí mi tesis doctoral en Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de Barcelona. Fue el final de un largo recorrido no solamente académico sino personal: las personas que nos doctoramos a una edad mayor no lo hacemos para introducirnos en la carrera investigadora sino como culminación de una vida. En mi caso marca el final definitivo de mi condición autodidacta. Fui uno de tantos jóvenes obreros de los años 60 que aspirábamos no sólo a una vida mejor sino a comprender el mundo para transformarlo. El lema de “la alianza de las fuerzas del trabajo y de la cultura” fue para mí más que una frase, una consigna. Pero la falta de oportunidades económicas y sociales me llevó por lo primero aunque no renuncié a lo segundo: leí todo lo que cayó en mis manos y estudié por mi cuenta obstinadamente. El periodismo me permitió acceder a él de manera autodidacta, ya que unia una escritura de nivel profesional que había asimilado con la lectura y la curiosidad infinita que debe caracterizar a todo periodista. Después de una larga carrera profesional en todos los medios, tuve la ocurrencia de matricularme, con 50 años cumplidos, de primero de Periodismo en la UAB. Y así hasta hoy, pasando por el programa de doctorado antiguo y transitando hasta el renovado hasta ser Doctor en Ciencias de la Comunicación y Periodismo. En este periodo he sido, y sigo siendo, docente e investigador, vinculado al Gabinete de Comunicación y Educación de la UAB.

En el largo periodo en que he cursado el doctorado he tenido la enorme suerte de contar con el doctor Santiago Tejedor como mentor y director de tesis. Interesados ambos por la investigación de la Web 2.0, las transformaciones de la comunicación fruto del tsunami digital y la educación como modo de empoderamiento de los jóvenes, hemos emprendido juntos un camino que no cesa, en el que hemos hecho publicaciones juntos y juntos hemos llevado adelante la docencia del ciberperiodismo en nuestra facultad. Ahora publicaremos algunos artículos en revistas científicas a partir de la tesis.

El dia de la defensa de la tesis fue una jornada memorable. Me acompañó mi familia y mis amigos más íntimos, y estuvo presente la rectora de la UAB, doctora Margarita Arboix. El tribunal fue de lujo: José Manuel Pérez Tornero, director del Gabinete de Comunicación y Educación de la UAB y asesor de la Comisión Europea en la materia; Manuel Ángel Vázquez Medel, catedrático de la Universidad de Sevilla e investigador de las nuevas ciencias sociales del futuro inmediato, y Santos Gracia, directivo de la Fundación Universitaria Iberoamericana, que acababa de llegar de Angola donde está fundando una universidad. Los tres fueron enormemente generosos conmigo, valoraron mi esfuerzo e investigación y quisieron apreciar que mi aportación no solamente era científica sino profesional, al representar a mi generación de periodistas. Recibí, además, las felicitaciones de la decana de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UAB, doctora Maria José Recoder, y de la directora del Departamento de Periodismo y Ciencias de la Comunicación, catedrática doctora Charo Lacalle. Todos ellos me regalaron uno de los días más felices de mi vida, y a todos ellos quedo profundamente reconocido. El reconocimiento alcanzó, como era debido, al doctor Santiago Tejedor, por su esfuerzo en guiarme en mi investigación. El tribunal ha tenido a bien conceder la calificación de Excelente Cum Laude.

La tesis, titulada “De qué conversan los periodistas españoles en Twitter. Un estudio de contenidos y tendencias en la tuiteresfera española”, es un intento de percibir, de entre el tuiteo de los profesionales de la información, indicios y tendencias de innovación en el periodismo, sus temáticas y abordajes, así como del papel de internet y las redes sociales en el proceso de transformación que está sufriendo. Analizo 3.500 tuits emitidos durante siete semanas y las portadas de diarios de referencia de ese periodo, a partir de dos muestras de periodistas tuiteros, mediante el método de análisis de contenido. Realizo además el ejercicio de exploración metodológica que implica adaptar el análisis de contenido a las nuevas realidades digitales.

El tribunal consideró que he efectuado unas aportaciones innovadoras y que esa exploración metodológica es valiosa.

Descargar la tesis doctoral “De qué conversan los periodistas españoles en Twitter. Un estudio de contenidos y tendencias en la tuiteresfera española” (270 págs. en PDF):

Tesis Gabriel Jaraba definitiva

El trabajo de campo, con todos los tuits y portadas, se puede consultar en el blog de la investigación.

Voy construyendo, además, un wiki con recursos y materiales sobre Twitter.

Y sigue disponible mi libro Twitter para periodistas, un manual para profesionales útil también para todos los tuiteros.

Fotografía: un momento de la defensa de la tesis en la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UAB.

En la mort de Josep Maria Soler, director de L’Eco de Sitges

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Dissabte 19 de novembre de 2016 va morir el periodista Josep Maria Soler i Soler, director durant més de mig segle del setmanari L’Eco de Sitges, el més antic dels que es publiquen a Catalunya. L’Eco és una institució estimadíssima a la seva ciutat i un model excel.lent de premsa local catalana arrelada a la pròpia realitat. La mort de Josep Maria Soler va causar una veritable commoció a Sitges, no només per la desaparicio del darrer membre de la nissaga editora de L’Eco que va començar al 1886 amb el seu avi sinò per la mort d’un home bo. “Sentit comiat al director del periodisme amable”, va titular en portada L’Eco de Sitges, i van escriure articles en honor a la seva memòria Artur Mas, Miquel Forns, Maria Elena Ferré, Antoni Sella, Pedro Palacios, JYM, Marisa Marsal, Ramon Francàs, Joan Sella, Vinyet Panyella, Josep Maria Matas, Carme Garcia, Alba López Varas i Gabriel Jaraba.

Agraeixo moltíssim a Antoni Sella, director de L’Eco de Sitges, que m’oferís col.laborar en aquesta edició especial de comiat a Josep Maria Soler. Fa 51 anys, el senyor Soler va accedir a publicar el meu primer article al seu periòdic, en un gest de confiança que probablement va determinar la meva vida. Emocionat i agraït, vaig escriure l’article que tot seguit reprodueixo i que L’Eco va publicar tan amablement.

Josep Maria Soler, un home bo

GABRIEL JARABA

Professor de periodisme a la Universitat Autònoma de Barcelona

A la vida de les persones hi ha petits moments que, mirats amb la perspectiva del temps, semblen decisius. Però quan s’esdevenen no sabem que ho són, i si ho sabéssim no seriem més savis sinò potser més rucs que no pas ho som ara: la vida és un pelegrinatge de destí cert però de recorregut misteriós. Un dels meus petits moments decisius va ser quan fa 51 anys, Josep Maria Soler em va publicar el primer article de la meva vida a L’Eco de Sitges. El senyor Soler es va mirar amb bonhomía aquell noiet de 15 anys amb inquietuds culturals –ell mirava amb bonhomía tothom—i heus aquí el meu articlet imprés, a dues columnes de nou cícers cadascuna. Aleshores jo no sabia que seria periodista i que el meu medi ambient natural seria el plom de linotípies com les del carrer Bonaire, aquelles màquines màgiques de comunicar quan encara no somiavem amb eines digitals.

El somriure bonhomiós d’en Josep Maria Soler m’ha acompanyat en diversos moments de la meva vida professional. L’he tingut present quan algú deia que per ser periodista calia ser cínic, malgrat l’advertiment de Ryczard Kapuscinski que els cínics no serveixen per a aquest ofici; l’he recordat quan algú ha volgut confondre l’esperit crític amb la mala voluntat, oblidant que no fem de periodistes més que per servir els altres i no a nosaltres mateixos o als interessos particulars d’algú. I he vist reflectida aquesta bonhomía en tots els meus mestres: Josep Maria Cadena, Josep Pernau, Josep Maria Huertas Claveria, Josep Martí Gómez. Amb Josep Maria Soler, els cinc Joseps de la meva vida periodística, tots ells excel.lents en l’art de ser bones persones, un dels més difícils que hi ha. La bondat no és assignatura ni coneixement que formi part de l’ofici, i en aquest món d’espavilats l’ultim que voldria qualsevol ciutadà amb aspiracions d’ésser tingut en compte és ser considerat un home bo; i així ens va a tots en aquesta vida. On vols anar a parar sent una bona persona, si el que cal és ser important o ric?

Josep Maria Soler será recordat, un cop traspassat, com a un home bo. Va tenir la gran fortuna de ser considerat com a tal quan vivia; no hi ha millor sort ni més gran homenatge. Ser una bona persona i servir la teva gent; vet aquí el tan buscat sentit de la vida, ai; en Josep de l’Eco va realitzar aquest sentit, conseqüent amb la veritat de l’Evangeli que ell seguía fidelment i de manera exemplar. La composició en plom ha passat, la regla d’or de fer als altres el que vols que et sigui fet no passa.

Un grup d’alumnes de la UAB, animats pel professor i historiador del periodisme català Josep Maria Figueres, tria cada any tres periodistes que han estat excel.lents en la seva professió i els lliura la Ploma d’Or de la UAB, una distinció que té el valor de significar el reconeixement dels estudiants de periodisme als mestres de l’ofici. L’han rebut figures com Baltasar Porcel, Xavier Vinader, Teresa Pàmies, Tomàs Alcoverro o Rosa Maria Calaf.  Fa cinc anys vaig proposar la candidatura deI director de l’Eco i els va entusiasmar. El 13 de desembre de 2011 la Ploma d’Or va ser concedida a Josep Maria Soler per la seva exemplar trajectòria periodística. Ell ja no podía recollir-lo personalment però van fer-ho els seus fills i Antoni Sella. La bondat no forma part del currículum de la carrera de periodisme però aquell dia la Universitat Autònoma de Barcelona i la seva Facultat de Ciències de la Comunicació van premiar un periodista que era una bona persona. Amb el premi de la UAB a Josep Maria Soler, la bondat havia entrat al currículum acadèmic. A la vida de les persones hi ha petits moments que, mirats amb la perspectiva del temps, semblen decisius. I tant que ho són.

L’Eco de Sitges

L’home de la bondat a la cara

 

 

 

 

 

 

Una magnífica experiencia comunicativa en el Seminario OI2 Media

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Estoy agradecidísimo al Observatorio para la Innovación de los Informativos en la Sociedad Digital, OI2 Media, por haberme dado la oportunidad de participar en sus Jornadas 2016 como ponente. Fue una de las experiencias comunicacionales vivida a nivel personal más intensas y gratificantes de mi vida, de la que aprendí muchísimo, y durante la cual conocí gente estupenda.

Mi participación tuvo lugar en la segunda jornada, 25 de noviembre de 2016, en la mesa redonda “Innovación de los contenidos informativos”, con Luis Miguel Pedrero(Universidad Pontificia de Salamanca), Teresa Barceló (Universidad CEU San Pablo), Urbano García Alonso (RTVE) y José Juan Ruiz (RTVE). Yo llevaba preparada una intervención dirigida mayoritariamente a profesionales de la televisión, una exposición de los riesgos y las oportunidades que plantea la innovación en este campo. Pero me encontré con una audiencia formada mayoritariamente por alumnos de periodismo y comunicación, de grado y de postgrado, que no estaban en condiciones de plantearse estos interrogantes sino otros muy distintos e igualmente legítimos. Había que reflexionar con ellos sobre qué es lo esencial en comunicación, cómo debe ejercerse el periodismo y a quien debe servir su ejercicio.

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De modo que puse la directa y rompí en público los folios que llevaba listos para leer, lo que motivó un cerrado aplauso de la audiencia. Primera lección: tienes que ganarte la atención de tu público, que no te viene dada de antemano ni se te regala. No fue un gesto sino que me salió de dentro; un corte de raíz para resituar la energía de la reunión. Y a partir de entonces fui tejiendo una deliberación colectiva en torno a qué significa innovar, en qué estamos innovando y donde no lo hacemos, qué significa la tecnología de la comunicación en tanto que mediación comunicativa, en qué consiste hacer periodismo, porqué el sistema no está interesado en que el periodismo se ejerza y de qué modos se hace pasar por periodismo lo que no es tal.

En el vídeo adjunto está entera la mesa redonda en cuestión; mi intervención tiene lugar en la última parte. Quienes me conocen personalmente me verán en mi salsa, disfrutando de la interacción con los jóvenes, y quienes me conocen de leídas quizás entiendan a partir de ello algo del porqué de mi modo de pensar y actuar. Disfrutamos todos mucho y tuve el honor de recibir afectuosos saludos de gente a la que admiro y aprecio. José Manuel Pérez Tornero, Santiago Tejedor, Núria Fernández, Geisel Graña, Ana Melro, Alba Mendoza, Mireia Sanz, Urbano García Alonso, José Juan Ruiz y tantos amigos de la UAB, de Radiotelevisión Española y de distintos medios y universidades que asistieron.

Podéis revisar la retransmisión que se hizo por Twitter de las jornadas por el hashtag   y por la cuenta @oi2rtve

Video de la mesa redonda sobre Innovación de los contenidos informativos

Programa de las jornadas

Observatorio para la Innovación de los Informativos en la Sociedad Digital

 

Comenzamos el curso en la UAB: Escritura Periodística en Multimedia e Interactivos

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El viernes 9 de noviembre empezamos el semestre con la asignatura Escritura Periodística en Multimedia e Interactivos, que forma parte del segundo curso del Grado en Periodismo de la UAB. Además de encontrar nuevos y magníficos alumnos tendré la oportunidad de disfrutar ayudando a impartir una materia que forma a los futuros periodistas para los medios digitales y las nuevas realidades comunicacionales. Se trata de  una combinación teóricopráctica fuertemente trabada que exige al estudiante una intensa implicación y le ofrece una iniciación total a los nuevos escenarios periodísticos inducidos por la presente revolución comunicacional.

No se trata de “enseñar herramientas digitales” a los alumnos, como podría creerse, y de hecho, algunos creen. La enseñanza del ciberperiodismo es mucho más que difundir ciertas habilidades técnicas, es aprender a ser periodista en un entorno profesional e industrial sometido a las más fuertes transformaciones sociotécnicas producidas desde la aparición de la linotipia y la rotativa.

En la XIV edición del Congreso de Periodismo Digital, que se celebra anualmente en Huesca, el equipo docente de la asignatura presentamos una comunicación titulada “El modelo de aprendizaje por indagación en la formación de ciberperiodistas (aprender haciendo y viviendo)”. En ella dábamos cuenta de nuestra experiencia docente en este campo y definíamos así la caracterización de los nuevos ciberperiodistas:

“Las tareas tradicionales del periodista como gestor del derecho democrático a la información cobran un nuevo cariz en el marco del espíritu de la web 2.0. El ciberperiodista es mucho más que un cibergatekeeper: es un profesional imbuido del espíritu colaborativo propio de la web social y de la actitud optimista que se expresa en los valores más arriba descritos. El ciberperiodismo es más que una especialidad periodística: forma parte de una subcultura propia de la web 2.0 y participa de su escala de valores y actitudes, que se expresa en la confianza en el poder creativo de los individuos y los grupos, la dimensión positiva y socializadora de la construcción de identidades digitales en red y el poder innovador de la tecnología guiada por aspiraciones de mayor libertad, democracia y cultura”.

En el presente curso, los alumnos de esta asignatura aprenderán a realizar coberturas de eventos en directo y a divulgarlas en la red en diversas plataformas; a conocer cómo se realiza la cobertura de conflictos en la era 2.0; técnicas y estrategias de SEO; la importancia del branding o construcción de la propia marca profesional; periodismo de datos; estado de la innovación y las tendencias; la información deportiva en la era digital; y las herramientas más eficaces, incluso las más recientes, de las que el entorno 2.0 ofrece a los periodistas.

Para mí, participar como docente en este curso representa la oportunidad de ofrecer a los alumnos la combinación de dos posibilidades de aprendizaje: las que provienen de un tipo que empezó a trabajar de periodista cuando las páginas se componían en plomo y que continua haciendo periodismo exclusivamente en la web 2.0. En ese recorrido de casi 50 años puedo contextualizar los futuribles inmediatos del ejercicio de la profesión para que los alumnos comprendan que su ejercicio profesional implica la necesidad de que sean ellos mismos quienes investiguen e innoven en la apertura de nuevos caminos de ejercer el periodismo.

Y sobre todo, la oportunidad de aprender de profesores jóvenes que son comunicadores completos e inmejorables compañeros.

Os ofrezco el texto completo de la comunicación del Congreso de Periodismo Digital, que se encuentra en la página 306 de este documento en PDF.

Tutoriales de algunas herramientas que empleamos en el curso.

Equipo docente: Santiago Tejedor, Xavier Ortuño, Mireia Sanz, Santiago Giraldo, Geisel G. Graña, Ricardo Carniel, Agustí Garcia, Gabriel Jaraba.

Fotografía: el profesor Santiago Tejedor, en un taller de ciberperiodismo.

 

Periodistes que moren: la fraternitat no es trenca

Peiro

Gairebé mai escric sobre la mort de companys de professió, personatges que he conegut o, sobretot amics personals, que a més poden pertànyer a les dues categories anteriors. Ja vaig haver de fer-ho per obligació quan treballava a El Periódico, començant per  Xesco BoixGato Pérez, i no ho he tornat a fer mai més, amb una sola excepció, Josep Pernau, perquè era un dels meus tres mestres (un altre fou Josep Maria Huertas Claveria, i aquí ja no vaig tenir esma; Josep Maria Cadena, persona única a la meva vida, encara és feliçment viu).

A mesura que un es va fent gran aquest degoteig de desaparicions sovinteja i l’agenda es va buidant de telèfons que ja no responen. Alguns alumnes meus es sorprenen quan els dic: “Es que una gran part dels meus amics són morts” i em planyen. No; no escric dels amics que han mort perquè no tinc nostàlgia. Ben al contrari, i no és contradictori: tinc una memòria ferma i viva del passat, però per res del món voldria que tornés. Els meus amics són vius a la meva memòria i al meu cor, perquè recordar es “re-cordar”, tornar a passat pel cor (cor, cordis, en llatí). Crec en la continuïtat de la consciència, o com dèiem abans al Credo, en “la vida eterna” (per mi no és abans sino ara, el pronuncio cada dia). No hi ha enyorança ni nostàlgia en el meu record sino tendresa.

I un nota que encara es fa més gran quan els mitjans li demanen declaracions sobre la desaparició d’un coetani. Ahir em va passar amb la mort de Julià Peiró, el gran cronista de la nit, la faràndula i la frivolité, que va arribar a ser la figura més destacada de la crònica nocturna de Barcelona (gènere avui desaparegut). Txerra Cirbiàn, vell amic i redactor d’El Periódico, hi va reproduïr una declaració meva en el diari del qual Julià i jo vam ser fundadors probablement perquè considerava significatiu el que un company d’aquella generació redaccional pogués dir.

Quina sensació més estranya. No per lloar la memòria d’un amic desaparegut sinó perquè, de manera molt subtil, un és percebut com algú que és més aprop dels que són allà que dels que són aquí. Aixi, és com si un pertanyés ja més al món dels que son morts, vist com algú especialment agermanat amb els qui ja no hi són. Que se’m entengui: quan algú em diu “en els teus temps…” sempre responc: “el meu temps és aquest, el passat ja no existeix, el que m’apassiona és ara mateix”. Estic molt ocupat en totes les coses apassionants que passen ara i estic sempre amb gent jove, gairebé mai de la meva edat. La meva memòria és per a que l’aprofitin els joves si volen, i si no, també està bé, doncs cadascú s’equivoca amb els seus propis actes.

La memòria dels meus que ja no hi són és, com he dit, tendra i sempre present. I això, en lloc d’entristir-me o angoixar-me, m’allibera: la fraternitat no es trenca. Així de simple. I sí, en Peiró era un gran tio.

El Periódico: La noche barcelonesa pierde a Julià Peiró

Una aproximación a Chakoka Anico, jefe espiritual de la nación kikapú

 

El viernes 15 de abril estuve en la presentación del libro Chakoka Anico. Un viaje “imposible” a la nación kikapú, de Santiago Tejedor. Fue en Altaïr, la mejor librería de viajes de España y una de las mejores del mundo. No fue tanto una presentación bibliográfica convencional como una narración en vivo de la razón de ser de la obra y el proceso de su elaboración, en la que Santiago Tejedor mostró no solamente sus probadas dotes de didacta sino un especial talento de narrador oral que habrá que sumar al ya demostrado de narrador literario.

chakoka

Este es el primer libro que se escribe sobre el jefe espiritual de la nación kikapú, Chakoka Anico. Los kikapú son llamados así porque son “los que andan por la tierra”; se desplazan estacionalmente de México a Estados Unidos y viceversa desde su reserva en el estado de Coahuila. El papel de esta nación nativa en la independencia mexicana fue determinante, pues se les requirió que ayudaran a contener las bandas apaches que causaban todo tipo de estragos de manera indiscriminada y los kikapú, guerreros y cazadores de puntería afinadísima, fueron los verdaderos pacificadores de la zona fronteriza, hecho que les fue agradecido por el presidente Lázaro Cárdenas. Los kikapú no reclamaron oro o dinero a cambio de ese servicio sino una porción de tierra en la que morar.

Chakoka Anico ha sido uno de los últimos grandes líderes de las primeras naciones americanas. La intención de Santiago Tejedor era escribir su biografía, a lo que Anico accedió después de haberle conocido y tratado. Después de pausadas conversaciones, Chakoka sopesó en silencio a su interlocutor y decidió: “Quiero que el libro lo haga el español”. Sin embargo, entre el día de esa decisión y la fecha posterior fijada para iniciar las entrevistas entre el personaje y el escritor, el líder kikapú falleció. Y es a partir de ese punto de no retorno que el viaje “imposible” comienza.

El presente libro surge de la perspectiva del periodismo de viajes, hace incursiones en la etnografía y se adentra en la crónica. Sin embargo, su principal valor, entre muchos otros, es literario.  Hubiera podido limitarse a ser una colección de notas de viaje o de fichas etnográficas, o incluir explicaciones divulgativas de las costumbres de los kikapú. Pero el autor es periodista y profesor de periodismo, y ha querido demostrar que esta profesión arroja como producción, cuando está bien ejercida, dos productos: la creación literaria de no ficción –no menos literaria por veraz– y la referencia de la realidad social. El buen periodismo es literatura de calidad y sociología de urgencia. El reduccionismo del cientifismo burgués ha querido reducir el arte a decoración, el drama al entretenimiento y el relato de ficción al cultivo de la ensoñación. Grave error ha sido olvidar que la producción artística es producción de conocimiento.

El periodista erigido en escritor, a diferencia del etnólogo o el antropólogo, el periodista, en tanto que científico social y en tanto que comunicador, cuenta solamente con un arma: la pregunta periodística. Y desaparecido el personaje objeto del relato periodístico, el periodista se queda sin tierra bajo los pies, porque la pregunta periodística ya no es posible. Y si sigue siéndolo lo es bajo condiciones que un periodista sabe manejar pero que limitan severamente su trabajo. Muchos de los defectos y limitaciones que la antropología y la etnografía viene presentando desde sus inicios corresponden al sentido de la oportunidad de la pregunta o a su ausencia. El diálogo entre distintas esferas civilizacionales debe tener en cuenta la importancia del silencio, tanto en términos de correctas relaciones humanas como de elemento imprescindible en la interpretación de signos. El periodista es un científico social muy particular: no interpreta solamente documentos sino personas y situaciones humanas. Y en este sentido, el libro de Santiago Tejedor es una demostración de que el periodismo puede superar a otras ciencias sociales cuando de manejar estos elementos se trata.

Chakoka Aniko. Un viaje “imposible” a la nación kikapú es mucho más que periodismo de viajes. “Nuestra falta de literatura de viajes es un déficit intelectual”, ha dicho precisamente estos días Juan Villoro, que estuvo también en Altaïr presentando su último trabajo. La obra de Tejedor viene a subsanar ese déficit mediante una labor que va más allá del género. El lector no sólo encontrará en él un relato periodístico de un viaje “imposible” hecho posible a base de pericia y sensibilidad. Hallará un ejemplo de cómo el periodismo, la literatura y la investigación social pueden practicarse teniendo como objetivo principal la búsqueda de un nuevo humanismo que permita superar barreras culturales y mostrar que las gentes no tenemos otro camino que marchar hacia una sola humanidad mediante la aceptación del otro y la comprensión de sus legítimas razones. Es decir, lo que queremos decir cuando decimos democracia. No leeremos aquí pues un libro de periodismo de viajes sino un tratado sobre el correcto modo de vivir.

Comprar Chakoka Anico en línea, Editorial UOC.

Web de Santiago Tejedor.

Máster en Periodismo de viajes de la UAB, del que Santiago Tejedor es creador y codirector.

 

 

 

 

The New Day: aparece un nuevo diario impreso en el Reino Unido

The New Day

El lunes 29 de febrero de 2016 ha aparecido el primer diario de información general nuevo en 30 años en el Reino Unido. Se llama The New Day y es un periódico de papel que se publica únicamente en su edición impresa y no dispone de sitio web. Consta de 40 páginas en formato tabloide y lo publica el grupo Trinity Mirror, editor del Daily Mirror, The Sunday Mirror y otras cabeceras regionales. La directora es Alison Philip, que antes dirigió la edición de fin de semana del Daily Mirror. La línea editorial del grupo ha sido siempre de apoyo al Partido Laborista. El diario ha tirado dos millones de ejemplares de su primer número.

“Como empezamos desde cero  hemos descartado todas las ideas anteriores sobre cómo tiene que ser estructurado un diario, hemos partido de un papel en blanco”, ha dicho Alison Philip. “La idea es que este papel tiene que ofrecer en 40 páginas todo lo relevante de una jornada que pueda ser leído en 30 minutos, en vez de bombardearte con contenido que no necesitas”, ha precisado.

El contenido noticioso básico de The New Day procede de la edición digital del Daily Mirror, de su edición impresa y de Press Association, un servicio de soluciones multuplataforma. Estos materiales serán reescritos y ampliados por una redacción de 25 periodistas. Aunque The New Day no tiene edición digital sí que está presente en Facebook y Twitter.

El director ejecutivo del grupo Trinity Mirror, Simon Fox, ha dicho que el nuevo diario aspira a convivir con la información disponible en internet. “No hay porqué estar obligado a escoger entre una cosa y otra”, ha dicho, puesto que “los diarios pueden existir en la era digital si ofrecen algo distinto”. La directora, a su vez, dijo que su pretensión es llegar al público que no compra prensa impresa. Según Fox “no tenemos una estrategia digital. No creo que ahora mismo exista una brecha en el mercado para otro sitio web de noticias de actualidad. El mercado es ferozmente competitivo y en él no sólo actúan los editores ya existentes sino un gran número de nuevos actores”.

El objetivo de la empresa es estabilizar el diario en unos 200.000 ejemplares de media. Para lograrlo no piensan entrar en una guerra para captar lectores de la competencia sino atraer a los 500.000 lectores anuales que según sus cálculos han dejado de comprar diarios impresos. 

@thenewdayuk

Vía: Agencia Efe y The Guardian.

El mur de pagament de l’Ara creix. Pagar, sí, però a canvi de què?

ara

El diari Ara ha aixecat l’altura del seu mur de pagament. Abans podies llegir dos articles gratuïts cada dia i ara només podràs accedir a deu al mes. Als seguidors de la publicació ens ho ha anunciat en un email el company Antoni Bassas, cosa que vol dir que si treuen el Sant Cristo gros per a aquesta acció és que creuen que cal esmerçar-hi autoritat, convenciment i seducció. Jo sóc seguidor de l’Ara des de la seva aparició; més exactament, en sóc un fan. Per una senzilla raó: perquè està fet amb l’entusiasme, la il.lusió i el convenciment amb que es feien els diaris un cop mort Franco i abans que la malenconia envaís el sector i s’esdevingués la gran perversió: que els periodistes es preocupin pel model de negoci i que els gerents ho facin per les notícies. Des del número 1 fins al d’avui mateix, l’Ara ha sapigut mantenir un tremp especial no només en les portades i la línia informativa sinó en tots els aspectes de la tasca periodística. La seva aposta per l’educació i l’atenció als pares joves ha estat singular i meritòria, i li ha valgut al director, Carles Capdevila, una preuada distinció de la institució Rosa Sensat. Aquí cal indicar a l’ensems una altra aposta: introduïr a l’edició dominical entrevistes i perfils de personatges que pensen i fan pensar, a la contra de la suïcida tendència de la premsa impresa que creu que cal “televisionitzar” els continguts per apropar-se a un públic… que senzillament no llegeix diaris. Sempre que passo pel davant d’un quiosc compro aquest diari, a més d’El Periódico –la meva alma mater– malgrat que estic subscrit a La Vanguardia i El País.

Entenc doncs que la intensificació del model de pagament per l’edició web forma part d’aquest esperit d’autoconvenciment, tan meritori. Però alguna recança deu haver-hi quan en la comunicació signada per Bassas es feia el tripijoc retòric de presentar la disminució de material gratuït disponible com a un guany quan era, ras i curt, una pèrdua: de 60 articles al mes a només 1o. El model de negoci informatiu, a la web i fora d’ella, és un terreny molt compromés, i ningú no s’escapa d’experimentar-hi i fer-hi apostes arriscades. Tothom sap que cal anar-hi amb peus de plom. Jo no crec en el “tot de franc” i valoro que cal pagar per la informació, i així ho faig. Però la qüestió no és pagar o no pagar: és pagar sí, però a canvi de què?

I aquí és on crec modestament que l’aposta de l’Ara fluixeja. Avui no té sentit pagar per les notícies, hi són pertot i de franc. Sí que té sentit pagar pel periodisme: per materials que estiguin sòlidament contextualitzats i argumentats, que siguin originals, que aportin valor afegit, que introdueixin veus i punts de vista inusuals, que ens ajudin a conèixer i comprendre millor el món mitjançant una adequada selecció i contrast de fonts, una curosa redacció i una prudent interpretació. El que l’Ara ens ofereix són les mateixes notícies de sempre però millor redactades. No n’hi ha prou.

Hi ha dos elements de contrast en aquest sentit. Un, l’experiència d’Eldiario.es. Demanar els seguidors fidels que s’adhereixin al projecte mitjançant una aportació econòmica modesta però constant. A canvi, prioritat temporal d’accès als continguts premium. Un altre, la recent experiència de Crític, amb avantatges semblants, una publicació de franc en paper i un compromís del diari amb el periodisme d’investigació. El primer diari ha esdevingut una veu independent molt singularitzada en la premsa digital espanyola, el segon, una experiència molt estimul.lant de periodisme d’investigació en l’àmbit català.

L’Ara ens ofereix un diari de notícies molt ben fet. No ens proporciona un treball afegit d’investigació, dossiers, aprofundiment, en l’edició web. L’agosarament del projecte no es reflecteix en la presència destacada en la portada de tot el seu material original. Segur que sóc injust en aquesta valoració i se’m escapen coses, però en un moment tan delicat com el de la intensificació del mur de pagament haurien d’estar més a la vista els materials amb valor afegit. Perquè, al capdavall, tots plegats anem a les tentines en aquest camp i ens cal no fallar en aquesta mena d’apostes. L’Ara corre el risc de creure’s la seva pròpia excel.lència i deixar de perseguir i convèncer el lector inquiet disposar a pagar per la diferència i l’agosarament. El to dubtós de la circular signada per Antoni Bassas denotava aquest possible cofoïsme. I els nois de Crític saben on mossegar i per on avançar.

 

El miércoles, en el Taller de información ambiental para periodistas que se celebra en la UAB

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El miércoles 7 de octubre participo en el Taller de información ambiental para periodistas que se celebra en la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UAB. Está organizado por la Asociación de Periodistas de Información Ambiental con la colaboración del Gabinete de Comunicación y Educación de la UAB,

El curso será impartido por reconocidos periodistas ambientales y expertos en comunicación yredes sociales, que compartirán los conocimientos y los recursos pertinentes para el abordaje informativo del medio ambiente.
El acto inaugural estará presidido por José Manuel Pérez Tornero, director del departamento de Periodismo y Ciencias de la Comunicación de la UAB.
Mi participación tendrá lugar a las 10.30 h del dia 7, con una ponencia que presentaremos Santiago Tejedor y Gabriel Jaraba, profesores del Departamento de Periodismo de la UAB, sobre cómo hallar el enfoque ambiental de la noticia.
Durante la jornada se hará una introducción al concepto de periodismo ambiental, se abordará el enfoque medioambiental en los informativos y se ofrecerán herramientas para conseguir la inmediatez informativa.
También se desarrollará una mesa redonda para analizar la presencia del tema en los debates de actualidad de las tertulias periodísticas.
Este proyecto de APIA consiste en la organización de talleres de información ambiental para periodistas, con los que busca subrayar la importancia de la labor de los profesionales de la información en la lucha contra el cambio climático.
Programa del Taller de información ambiental para periodistas (PDF).

“Twitter para periodistas”, ya en las librerías

cubierta libro twitter

Acaba de aparecer en las librerías mi último libro, “Twitter para periodistas”, publicado por Editorial UOC (empresa editorial de la Universitat Oberta de Catalunya). Este título sucede a mi anterior “Periodismo en internet”, publicado por Ediciones Robinbook, y que a su vez será sucedido, a finales del verano, por un libro sobre vídeo en la red para principiantes.

“Twitter para periodistas” es un manual breve dirigido a los periodistas, tanto veteranos como noveles, que pretende facilitarles el camino para ontener el mayor provecho de esta plataforma de comunicación, a beneficio de un periodismo solvente al servicio de la ciudadanía crítica. Es un texto breve, de 100 páginas, totalmente estructurado en una serie de listas de recomendaciones que conducen a un uso excelente de la herramienta, encuanto a buenas prácticas, orientaciones estratégicas y aplicación periodística profesional de sus posibilidades.

En manos de un docente experto puede servir de base para organizar un seminario breve sobre Twitter, no solamente aplicado al periodismo sino de enfoque generalista. En este libro he llevado a la mayor concreción y brevedad posible el estilo didáctico, directo y sucinto que me caracteriza en estos trabajos, de modo que puede ser comprendido e inmediatamente aplicado por cualquier persona.

Este texto viene apadrinado por dos importantes personalidadees de la comunicación y la universidad española. El prólogo ha sido escrito por José Manuel Pérez Tornero, Doctor en Periodismo y Catedrático de Comunicación, Director del Departamento de Periodismo y Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de Barcelona, quien afirma que “Twitter puede servir para potenciar un periodismo que narra la vida, a ritmo de la vida, que transmite hechos y sensaciones, argumentos sentimientos, y que sabe acomodarse, por instinto, a la instantaneidad de la historia y a sus accidentes”.

Por su parte, Santiago Tejedor, Doctor en Comunicación y Periodismo, profesor del Departamento ed Periodismo y Ciencias de la Comunicación de la UAB y coordinador del Gabinete de Comunicación y Educación de esta universidad, ha redactado un epílogo en el que tiene la amabilidad de decir, respecto al autor, que “sus reflexiones son una carta de navegación imprescindible para llegar a un buen puerto informativo en un escenario con demasiadas prichas y mucho apetito –casi ansia– de agudeza, de chispa y de perspicacia”.

El sumario del libro expresa el siguiente contenido:

Prólogo, por José Manuel Pérez Tornero.

Introducción. La atracción fatal de Twitter… y cómo sucumbir a ella con éxito.

Por qué un sistema de mensajes en red de 140 caracteres debe interesar obligadamente a los periodistas.

Capítulo 1. Twitter y los periodistas: gigantes a lomos de un enano.

Por qué Twitter es la destilación de la quintaesencia del periodismo moderno y su última consecuencia, la culminación lógica de una evolución que comenzó con el invento del telégrafo. Explicación de la estructura de Twitter.

Capítulo 2. Acciones prácticas y metódicas para practicar el buen periodismo en Twitter.

Los usos periodísticos fundamentales de Twitter y diez buenas prácticas que confieren calidad y fiabilidad.

Capítulo 3. Hacia un uso avanzado de la red.

Recomendaciones de expertos para obtener un mejor resultado de Twiter y estrategias posibles para ampliar nuestro impacto.

Capítulo 4. Un poco más allá: algunas herramientas útiles.

Recursos para la gestión compleja y a fondo de Twitter, para el tuiteo móvil y para la integración con webs y blogs.

Epílogo, por Santiago Tejedor.

“Twitter para periodistas” se publica también como libro electrónico, en formatos Epub y PDF y se distribuye impreso por toda España y América Latina, y llega a todas las bibliotecas universitarias. El precio de la edición impresa es de 11 euros y se puede comprar en línea.

¿Por qué se empeñan en hacer diarios para los que no los leen?

primera plana

No logro, por más que me esfuerzo, entender a los editores de diarios que se esfuerzan en adaptar sus periódicos a los gustos de quienes ni los leen ni los compran. Los dos periódicos a los que estoy suscrito traen los sábados unas páginas de “people”, información ligera sobre personajes famosos, gustos en gastronomía y consumo que pasan por ser distinguidos y textos llamados “desengrasantes” que en general suelen estar escritos con tanta falta de talento como de ganas. En sus páginas dedicadas a la campaña electoral, La Vanguardia ha incorporado tintas planas de diversos colores a logotipos y manchetas, que parecen más propias de los suplementos de guía del ocio de fin de semana que de la prensa de análisis político. El País, por su parte, acaba de implementar un rediseño tipográfico del que lo más caritativo que se puede decir es que es cauteloso: un poco más de aire en los bloques de titulares, cambios de posición en algunas páginas y artículos de opinión y tendencia a cambiar la estructura de las páginas de vertical a horizontal. Lo verdaderamente osado ha sido la jibarización extrema de la programación de televisión, con lo que se priva a los lectores de un servicio fundamental.

Recuerdo el impacto que el éxito de TV3 produjo en la redacción de El Periódico, quien desde entonces no ha cejado en hacer un diario que se pretende muy próximo a la televisión, atento a sus informativos y muy visual. Es algo, por una parte, sensato, pues el problema que tienen hoy los diarios es apañárselas para contarnos cada mañana algo que no sepamos por los informativos de televisión del día anterior, pero por otra, que mueve a reflexión: ¿ha de ofrecer un diario popular un producto cercano a los gustos de los telespectadores o bien proporcionar material de análisis, reflexión, fondo y documentación al público lector que quiere que le expliquen por qué pasa lo que pasa y que no lo halla en la tele?

Los periódicos están actualmente tan acomplejados respecto a internet como dos décadas antes lo estuvieron ante la televisión. Lo que se halla en cuestión es el modelo de negocio de la prensa diaria, tanto en su versión digital como en su producto impreso. Pero en vez de acometer esa tarea los editores se dedican a dar palos de ciego. El complejo ante la televisión les llevó a desear convertir sus empresas en grupos multimedia y a dilapidar sus beneficios en cadenas de televisión que han acabado en manos ajenas, como Canal + o Antena 3 o en el marasmo de los canalillos de la TDT. La tarea es titánica pero del éxito en el empeño depende que los lectores de diarios podamos seguir disfrutando de ellos. Uno piensa que en el fondo todo se debe a algo fundamental: los periódicos ya no son propiedad de editores más o menos comprometidos con el producto y el contenido, sino de bancos e inversionistas a quienes no gustan ni los diarios, ni quienes los escriben ni quienes los leemos. No sólo no les gustan: los desprecian intensamente. Ahí está el detalle.

El oficio de periodista: cómo escribir con eficacia

esta es la que mas me gusta

Ahora que nos encontramos en fechas cercanas a Sant Jordi, me permito recordar a mis lectores que si tienen algún amigo o familiar interesado por la comunicación le harán feliz si le regalan mi libro Periodismo en internet. como escribir y publicar contenidos de calidad en la Red. Es un manual de ciberperiodismo, útil no sólo para quien desea hacer periodismo en internet sino para todo el que desea abrirse paso en la red de redes y aprender las habilidades técnicas, literarias y estratégicas para hacer efectiva su presencia en ella.

Os ofrezco a continuación un fragmento de uno de los capítulos del libro dediucado a la escritura periodística, y en este enlace podéis ver el sumario de la obra. Se puede adquirir en compra segura por internet en la web de Ediciones Robinbook, el prestigioso sello que lo ha publicado (15 €).

La escritura periodística, una prosa funcional

La escritura periodística se caracteriza por su objeto: que el mensaje se entienda con eficacia y rapidez. Que sea inmediatamente inteligible.

La escritura periodística se basa en las 3 C:

  • Claro
  • Conciso
  • Concreto

Estas son las características del estilo periodístico: claro, conciso y concreto. Estas 3 C, con las 6 W (que conoceremos más adelante) constituyen el armazón sobre el que se sostiene el lenguaje informativo y, por extensión, los lenguajes propios de la escritura periodística.

El periodista profesional se hace mediante un proceso de aprendizaje y desarrollo de un lenguaje 3C.

Escribir con claridad significa:

Conocer los hechos y comprender las ideas.

Ser transparente en su exposición.

La escritura periodística se caracteriza por su transparencia. Es como un cristal: debe permitir ver claramente lo que hay al otro lado, y traerlo a este lado de manera igualmente clara. El peligro es un lenguaje turbio y pobre.

Este es el mayor riesgo del periodista, usar un lenguaje turbio y/o pobre. Hay que dedicar grandes esfuerzos a perfeccionarse en esto. El peligro no es la “manipulación”, el “poder” o las “conspiraciones”, el peligro para el periodista es la falta de claridad en su capacidad de ver y en su capacidad de contar. Nunca me cansaré de insistir que nuestros antecedentes escolares y culturales juegan en nuestra contra. Además leemos poco y por tanto no estamos acostumbrados a la lectura de textos de calidad.

Escribir con concisión significa:

  • No enrollarse.
  • Escribir con frases cortas.
  • Usar verbos activos.
  • Sintaxis directa.

La mejor técnica para conseguir la claridad y concisión informativas en una frase es, antes que nada, fijar la atención en el verbo, que es la pieza clave de cualquier frase y, por tanto, de cualquier idea que trate de reflejar fielmente un hecho.

En un texto periodístico siempre pasan cosas. El verbo es el eje de la frase periodística, sea un titular, una entradilla o un texto. Escribimos contando cosas que pasan.

Para informar, los verbos han de ser:

  • Activos.
  • Dinámicos.

Activos: evitar las frases pasivas y las formas reflexivas. Evitar las frases en negativo.

Dinámicos: siempre hay un protagonista, un sujeto de la noticia, alguien que hace algo o a quien le pasa algo.

Para escribir con concisión hay que seleccionar las palabras. No enrollarse quiere decir elegir las palabras indispensables, apropiadas y significativas para comunicar lo que se desea.

Sintaxis directa quiere decir escribir por este orden: sujeto, verbo y predicado (y recordar que entre sujeto y verbo no hay coma).

Escribir así no empobrece la expresión, al contrario. En periodismo, la regla es: menos es más. Menos texto pero más significativo. Menos texto pero más ordenado y claro.

Escribir con concreción quiere decir escribir de algo que se conoce y que se es capaz de explicar, algo identificable inmediatamente por el lector.

La escritura periodística es una escritura de hechos que suceden, de acontecimientos. Un acontecimiento es un hecho de interés público.

La concreción en la escritura periodística implica asimismo escribir con datos estructurados. Eso significa poner por delante lo más importante, y ordenar el relato de los acontecimientos de mayor a menor.

Un periodista es un escritor profesional. Es alguien a quien se le paga por escribir, o que al menos lo pretende. Escritor profesional no es el que luce un plumaje vistoso con una supuesta escritura artística sino el que es capaz de explicar con eficacia y conseguir que se le entienda.

Arroja pues por la borda tus falsas pretensiones literarias y escribe con las 3C. Utiliza una prosa funcional, para lo que debes:

  • pensar las palabras
  • elegir las más significativas
  • combinarlas del modo más eficaz.

El modo más seguro de aprender a escribir bien es leer mucho. Leer:

  • los periódicos de referencia
  • las webs de esos periódicos y otras webs informativas
  • libros periodísticos escritos por clásicos del oficio
  • literatura realista

Si tienes la mente despierta y vocación periodística, la calidad de los textos literarios y periodísticos se te pegará a la piel sin que te des cuenta. Insisto: la gente escribe mal porque no lee, o no lee textos de calidad, o no lee durante suficiente tiempo. Y si te da pereza leer, no insistas y dedícate a otra cosa.

Ahora vamos a aprender a escribir de manera estructurada. Lo que propongo aquí vale para todos los medios informativos, también para internet. En el próximo capítulo veremos como se adaptan estas reglas a los cibermedios, pero es imprescindible conocerlas tal como se exponen aquí.

La estructura de la noticia y la pirámide invertida

Toda noticia tiene una estructura, y esta consiste en ir exponiendo el relato de los hechos de manera:

  • Clara y comprensible (las 3 C)
  • Jerarquizada (lo más importante primero, lo menos, después)
  • Completa (que resuelva al máximo los interrogantes planteados)

La estructura de una noticia se organiza alrededor de lo que en periodismo se conoce como las 6 W. Esas 6 W son las preguntas que todo periodista tiene que hacerse en el momento de abordar o investigar los hechos que están detrás de una noticia. Su respuesta correcta y consecuente es la base de la verdadera noticia digna de ser publicada.

Pensar y actuar como un periodista es plantearse esas preguntas en forma de 6 W, relativas a un hecho:

  • WHAT. ¿Qué? ¿Qué ha pasado? El hecho, la acción
  • WHO. ¿ Quién? ¿A quién El/los protagonistas, activos o pasivos.
  • WHERE. ¿Dónde? El lugar, la ubicación (proximidad).
  • WHEN. ¿Cuándo? Día, hora (periodo).
  • WHY. ¿Por qué? La causa, motivo, móvil.
  • HOW.¿Cómo? Los detalles y consecuencias

(Como se ve, la W es la inicial inglesa de la pregunta, y en el sexto caso, la letra final).

La actualidad periodística existe en relación a la respuesta que el periodista obtiene de las seis preguntas.

La estructura de la noticia se basa en la articulación de las respuestas correspondientes a estas seis preguntas.

Todos los periodistas del mundo conocen la norma de las 6 W y todos (bueno, casi todos) la utilizan.

Así vemos que el oficio de periodista consiste, antes de escribir, en preguntar y preguntarse, y hacerlo de manera correcta y metódica. Si os preguntáis bien escribiréis bien. Tener memorizadas las 6 W y siempre en la mente en el momento de leer textos, consultar fuentes, observer la actualidad, entrevistar gente, acudir a actos o informarse sobre hechos es imprescindible.

            El carpintero lleva encima el martillo y la sierra; el mecánico, las llaves y los destornilladores, y el periodista, las 6W. Las 6W son la herramienta periodística verdadera y no el bloc de notas, la cámara o la grabadora.

La estructura de una noticia depende del valor que concedamos a cada W y en consecuencia, a que la destaquemos más o menos. Si una noticia está protagonizada por una persona, es el Who (quien) el que manda (destituyen al entrenador de un equipo de fútbol, tal político gana las elecciones) pero puede ser que lo más relevante sea el Where (donde) cuando la noticia es que cae una gran nevada en un lugar donde no suele hacerlo.

El cuando puede ser también la W que mande, si la noticia es que mañana se juega el gordo de la lotería y hay mucha expectación, o el porqué, si los investigadores policiales resuelven la causa de un asesinato.

Se comienza a pensar como periodista en el momento que, cuando te encuentras ante un texto, un hecho o cualquier información o acontecimiento, te lo planteas según las 6 W y jerarquizas las prioridades entre ellas. Porque en el momento de escribir tendrás que seguir el mismo camino:

         Escribir periodísticamente es dar respuesta de manera jerarquizada y ordenada a las 6 W.

Para conseguir esa escritura informativa estructurada, jerarquizada y ordenada, el periodismo anglosajón creó una norma que nació como una solución de urgencia y luego devino un clásico: la pirámide invertida.

Escribir en pirámide invertida (imaginaos un triángulo equilátero con una punta hacia abajo) quiere decir hacerlo ordenando los elementos informativos en interés decreciente.

Es la manera práctica de aplicar nuestro consejo de ir al grano, ya de entrada. La pirámide invertida es:

— Un medio para jerarquizar la información

–Respondiendo gradualmente a las 6W

— Cumpliendo la obligación de escribir de modo claro, conciso, concreto y estructurado

Es decir, que al redactar en interés decreciente, estructuramos el cuerpo de la información de tal modo que respondemos a las 6W. Y al responder a las 6W respondemos precisamente a las preguntas que se hace nuestro lector cuando se halla frente a una noticia y desea comprenderla.

La pirámide invertida no es una fórmula de hierro, una norma inamovible, sino un método para redactar la información de modo que responda a las exigencias de imparcialidad, claridad y sentido directo.

Cuando dudamos de la posibilidad de ejercer un periodismo imparcial, que se aproxime lo más posible a la veracidad de los hechos que han generado una noticia, la pirámide invertida nos ofrece un método seguro.

En la pirámide invertida:

  • Comenzamos escribiendo un breve párrafo que resume lo más importante de la noticia. Generalmente responde las preguntas de quién y qué. Este párrafo se llama entradilla o lead.
  • A continuación va un párrafo un poco más largo en el que se amplía la noticia resumida en la entradilla, con el material más relevante.
  • Sigue el contexto, los datos que sitúan y ayudan a explicar el hecho y sus circunstancias.
  • Y finalmente, datos adicionales, una conclusión si cabe o cualquier elemento secundario que sirva de remate.

La jerarquización informativa que impone nos obliga a interrogarnos sobre:

  • Si estamos priorizando en el lead lo esencial de la noticia, o bien hacemos una selección sesgada.
  • Si el material de apoyo y de desarrollo de la noticia la clarifica o la enturbia.

 

  • Si contextualizamos los hechos o bien si recurrimos al viejo truco de descontextualizar para tergiversar.

 

La pirámide invertida, pues, no es un capricho teórico o un artificio técnico sino una manifestación fehaciente de la rectitud en el ejercicio de la profesión periodística.

 

La catástrofe de Germanwings o la súbita irrupción del Destino en un mundo sanitizado

monolito germanwings

Se equivocan quienes reclaman a los medios que informen menos de accidentes y catástrofes como la de Germanwings. Existen razones periodísticas y políticas suficientes como para que lo sigan haciendo y así mantenerlas visibles: véase el interés del gobierno por pasar página después del choque del metro de Valencia o el mareo intencionado en torno al descarrilamiento del AVE en Galicia. Mariano Rajoy fue el gestor de las consecuencias del desastre ecológico del Prestige y Federico Trillo, el de las de la catástrofe del avión Yak, ¿recuerdan? Otra cosa es el amarillismo, tanto el voluntario como el que se cuela por la puerta de las redacciones cuando uno se deja llevar por la corriente. Pero incluso este es comprensible. Se reclama a los medios que se erijan tanto en notarios fieles de la actualidad como en los prescriptores de una moral consiguiente y ejemplos vivos de la misma. Y la prensa, no digamos ya la televisión, nació precisamente para desmarcarse de la literatura experta, prescriptiva y normativa y reflejar el vaivén de lo que sucede en la calle y de cómo reacciona ante ello la gente de la calle, al albur de las pasiones. Con el tiempo, los medios de comunicación han ocupado casi la totalidad del escenario y con ello han debido asumir las responsabilidades que la sociedad actual les atribuye. Lo que está muy bien pero que no debe hacer olvidar qué son los medios y para qué sirven. De nuevo la perspicaz observación de Umberto Eco: lo importante no es lo que hacen los medios con la gente sino lo que la gente hace con los medios. A menudo tengo la impresión que a los medios no se les reclama tanto la fidelidad a la deontología periodística como la representación en público de ciertas virtudes personales y colectivas que en la realidad empírica se está muy lejos de practicar.

La demagogia del dolor que, se dice, escenifican ahora los medios de comunicación es un espectáculo en el que se producen excesos, ciertamente, pero es algo más que eso. Lo que tiene lugar en realidad es la exhibición de, precisamente, lo que el modo como hemos organizado la vida colectiva trata de ocultar todos los días por todos los medios: el sufrimiento, la muerte, la enfermedad, la desaparición de los seres queridos, lo injusto del fallecimiento de los inocentes, el sobrevenir de la catástrofe ciega de modo inevitable. Es decir, lo que en otras sociedades se llamó Destino o, más suavizadamente, voluntad divina.

El Destino tiene mala prensa, por eso ahora se le llama por un nombre más aceptable –karma– y sus resíduos en la religión –la predestinación según Calvino– suelen ser disimulados. El pensamiento científico quiso quitarse el muerto de encima apelando al azar, e incluso a la necesidad, descomunal pirueta argumentativa sobre la que pretende construirse, ay, un pensamiento que aspira (secretamente o no) a sustituir y eliminar a la filosofía. Pues ahí tienen al Destino y su sombra espectral de dolor aullando desde la televisión, señoras y señores. Le llamamos Destino porque desconocemos su verdadero nombre y no nos atrevemos a buscarlo.

Desde que el mundo es mundo, el Destino ha sido ese espectro descomunal que cuando se hace presente deja a todos sin habla y desactiva de repente todas las filosofías y religiones. Nadie ha sido capaz de desenmascarar al señor Destino; los mitos griegos asumieron su existencia, del mismo modo que los libros bíblicos dieron por descontada la de Dios desde el primer capítulo del Génesis, y construyeron un pathos y un ethos sobre su prevalencia y última palabra reservada. El humanismo moderno quiso inspirarse en la cultura clásica y no tuvo ni la sabiduría ni la perspicacia de advertir que el señor D es inseparable de ella, que sin éste no se entiende aquella y que, ay, el implacable caballero no negocia.

Nuestra sociedad se halla especialmente inerme ante la irrupción del Destino en los asuntos humanos, sobre todo en las últimas décadas. El triunfo de la revolución científico técnica ha proporcionado al llamado primer mundo comodidades que han proyectado la ilusión de vivir una vida controlada, segura o por lo menos manejable. Y es cierto, pues, a pesar de las apariencias, nunca el mundo habia tenido tantos periodos prolongados de paz en tantas regiones y tan amplias, nunca había retrocedido tanto la enfermedad, la hambruna y la miseria y nunca había habido menos barbarie. Lo que en estos momentos nos parece insoportable del estado de las cosas lo es en comparación con lo que hemos logrado y con lo que es objeto de nuestras aspiraciones; objetivamente, el progreso se ha cumplido, dígase lo que se diga y dígalo quien lo diga. El efecto secundario es la incapacidad de asumir lo imprevistamente trágico en un mundo sanitizado, en el que los niños se ponen casco para jugar con el patinete y las mujeres feas pueden dejar de serlo tras pasar por el quirófano.

Los ilustrados creyeron en las últimas décadas que Dios había muerto, y en eso apareció Jomeini; desde entonces aún no se han repuesto del sobresalto y tal alteración les incapacita para comprender mucho de lo que sucede ahora. El primer mundo cambió la fe en Dios por tres religiones; una, la religión de la seguridad a ultranza, para los poderosos; dos, la religión de la dignidad herida, para los modestos; tres, la religión de la preservación de la salud, para ambas clases sociales. Tras esas religiones –y bien sabido es que la religión es el opio de los pueblos– espera siempre agazapado el Destino, que es el disfraz del devenir de la vida tal como es en un mundo en el que, oh maravilla, siempre llueve hacia abajo.

Por eso se buscan explicaciones al sentido de la mano del Destino en la enfermedad mental. Porque la locura es el último bastión del sinsentido humano. El miedo a volverse loco, o a ser víctima de un loco, es lo que reemplaza al miedo a ir al infierno. Porque la religión del siglo XX y de momento del siglo XXI es la psicología (y por eso los psicólogos se encaminan hacia la obsolescencia como lo hicieron los sacerdotes). Sólo la enfermedad mental puede explicar el sinsentido en el mundo sanitizado, porque es una dolencia, por tanto diagnosticable, por tanto interpretable, por tanto susceptible de ser sanada o por lo menos contenida.

El problema es que diga lo que diga la psiquiatría, nadie es capaz de explicar qué es exactamente la locura. Digo qué es, no porqué sobreviene, en qué conductas se expresa o qué formas neurológicas adopta. Y por eso se adjudica al desventurado copiloto de Germanwings la condición de víctima de una depresión. Pero las personas que sufren depresión no perjudican a los demás ni maquinan asesinatos colectivos. En este dichoso mundo de lo políticamente correcto, donde todo el mundo es un ofendido en potencia, se ha arrojado la sospecha sobre los miles de personas que padecen depresión y que nunca harían daño a una mosca. La injusticia es cruel si tenemos en cuenta que la depresión es precisamente el efecto colateral de la sociedad sanitizada.

Asi llegamos al quid de la cuestión. Vivimos en una sociedad en la que nadie es responsable ni culpable de nada. El causante del desastre tiene que ser, por tanto, forzosamente una víctima. De una supuesta enfermedad mental, por supuesto, y no de un deliberado acto de mala voluntad. Y como ignoramos la cruel realidad de las enfermedades mentales buscamos las cosquillas a una depresión, porque esta palabra es la que mejor se puede entender, dado lo extendido de la epidemia. Muchos de nuestros vecinos sufren depresión, nosotros mismos la podemos sufrir; todos podemos ser culpables, pues, y por lo tanto nadie lo es. Hemos querido exorcizar al mal y nos hemos hecho la ilusión de vivir en la sociedad en que a todos se nos debe algo (un derecho, un deseo) y por tanto con todos nosotros está el mundo en deuda (todos indignados).

Quizás la causa de la actitud del copiloto haya sido una enfermedad mental. Pero ¿por qué no la desesperación, la estupidez o la mera maldad? La sociedad sanitizada pretende expulsar la maldad del mismo modo que lo hace con la enfermedad, y por eso atribuye aquella a ésta. Esa no es forma humana y razonable de explicarse el mundo.  Porque el mal existe, y no es simplemente ignorancia o ausencia de iluminación como creen ciertas ideas orientales. Dios ha muerto, el mal ha muerto, y el Destino sin nombre nos recuerda no la futilidad o el sinsentido de la vida, que no son tales, sino la endeblez de nuestro modo de emprender su esclarecimiento. El monolito dedicado a las víctimas en Le Vernet actúa, así, a modo de monolito de 2001 odisea del espacio a la vista de todos.

La meva entrevista a Lluís Prenafeta fa 25 anys, a El Periódico

prenafeta

El Periódico de Catalunya ha recuperat i publicat una entrevista que vaig fer fa 25 anys (1990) a Lluís Prenafeta quan tot just havia deixat de ser secretari general de Presidència de la Generalitat de Catalunya. L’he rellegida amb la sensació que l’havia escrit una altra persona; jo no guardo ni un sol retall de diari ni gravació dels milers de peces periodístiques que he publicat durant 47 anys de professió. Fa 25 anys tots érem més ingenus que ara, però és que els embolics de diners i poder que es fan ara públics són fora de tota mida; algun dia hauran d’esser estudiats pausadament i analitzats, no només en ells mateixos sinó en mig del clima de guerra bruta que s’esdevé ara mateix. En el moment que es va publicar l’entrevista, Prenafeta era un enigma: un empresari d’èxit, amb una personalitat del tot diferent a la dels capdavanters catalanistes que s’havien forjat a la resistència cultural i política, que tot d’una esdevé l’home de confiança del líder total del nacionalisme català, el veritable “valido” de la cort pujolista, una figura que projecta una ombra sovint inquietant no només per als seus adversaris. Lluís Prenafeta irrom aleshores com un home que pensa en gran –a diferència dels diguem-ne líders del catalanisme que s’apleguen en torn a Pujol, i els que ho fan ara en torn, al costat i contra Mas. Sense ell no hauriem tingut TV3, l’element que marca un abans i un després en el país i que és l’expressió d’una autoconfiança i un atreviment que el catalanisme, en totes les seves versions, no ha tornat a tenir.

Lluís Prenafeta era aleshores un home opac, i potser és injust dir això. A la primavera del 1990, s’adona que aquesta opacitat el perjudica i decideix concedir una de les escasíssimes entrevistes que se l’han fet, fns i tot potser era la primera, però no ho puc assegurar. Escolta, doncs, amb molta l’atenció la proposta que la direcció d’El Periódico li fa, precisament un diari al.liniat amb posicions d’esquerres inclinades al PSC. I es decideix que s’hi publicarà una entrevista no explícitament política, al suplement que aleshores apareixia durant l’època de vacances, feta a casa seva, en un entorn distés estiuenc.

El meu record del tracte de Lluís Prenafeta és excel.lent. Ens va rebre a José Luis Martínez Ibáñez, subdirector del diari, al fotoperiodista Jaume Mor i a mi, amb una amabilitat digna d’elogi, gens freqüent en determinats entorns polítics i en persones que haurien pogut dir allò que es diu que un dia va dir la duquessa d’Alba a una minyona seva: “Niña, sal al hall y haz que les echen algo de comer a los periodistas”. Prenafeta ens va convidar a un dinar excel.lent al seu restaurant habitual i ens hi va dur amb un Jaguar de color verd màquina que seria el cotxe que jo tindria si m’agredéssin els cotxes. L’haviem fet fotos nedant a la seva piscina i haviem tingut una conversa, que podeu llegir al document adjunt, en la qual vam parlar de poder i de diners, de política i d’amistat, d’aspiracions i realitzacions. La miro ara i veig que és un document excepcional, no a causa d’aquest modest periodista, sinó per la intel.ligència d’un home polític que sabia que li calia explicar-se i la d’un diari que encara no vivia en el temps actual en que només hi ha premsa de partit que no es confessa com a tal.

Us demano que llegiu l’entrevista amb Lluís Prenafeta situant-la al 1990, una època en que tots érem molt crítics però potser més ingenus que ara. I si sabeu llegir entre línies potser trobareu, en la conversa entre ell i jo, alguna dada que potser ajudarà a situar millor algunes coses que passen ara.

Prenafeta: “El dinero sirve para comprar la libertad”. (1990)

Fotografia de Jaume Mor.

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DR. GABRIEL JARABA
Doctor en Ciencias de la Comunicación y Periodismo.

Soy un periodista senior en ejercicio desde 1967, con experiencia en prensa, radio, televisión e internet. Me dedico a tareas académicas y de activismo social como Doctor en Ciencias de la Comunicación y Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona. Actualmente sirvo como profesor en esa Universidad; en la Cátedra Internacional UNESCO Unaoc UniTwin de Alfabetización Mediática y Diálogo Intercultural, la Cátedra UNESCO de MIL para el Periodismo de Calidad, la Cátedra RTVE-UAB para la Innovación de los Informativos en la Sociedad Digital y en el Gabinete de Comunicación y Educación de la UAB.

Soy analista de la información y los medios en la Fundació Periodisme Plural y escribo en el diario Catalunya Plural. Hago investigación en comunicación, en redes sociales de internet y en humanidades digitales. Elaboro métodos de impulso de la creatividad y de gestión mental.

Autor de los libros Periodismo en Internet (Ed. Robinbook); Twitter para periodistas (Ed. UOC); Youtuber (Ed. Redbook) y ¡Hazlo con tu smartphone! (Ed. Redbook) y coautor de otras obras sobre comunicación y educación.

Como ciudadano promuevo el apoyo a Naciones Unidas en la perspectiva de Una Sola Humanidad, como colaborador de la ONG internacional World Goodwill – Buena Voluntad Mundial.  Soy miembro de la European Transpersonal Association y del Institut de Psicologia Transpersonal de Barcelona. Propongo un universalismo inclusivo basado en el humanismo y desde el catolicismo que ejemplifica el papa Francisco, y soy feligrés de la parroquia de Santa Anna.

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SOY PROFESOR E INVESTIGADOR EN:

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Profesor e investigador

UNIVERSITAT AUTÒNOMA DE BARCELONA

MASTER EN COMUNICACIÓN Y EDUCACIÓN

MENTOR

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