archivos

Televisión

Esta etiqueta está asociada a 9 entradas

Unas intervenciones sobre el futuro de la televisión informativa y de la prensa

Estos últimos dias he tenido bastante actividad en medios digitales y redes, muy estimulante. Publiqué un artículo sobre la innovación en los informativos de televisión en la web de OI2, Observatorio para la Innovación de los Informativos en la Sociedad Digital, en el que trataba de llamar la atención de que no sólo la prensa impresa corre el riesgo de resultar obsoleta ante los cambios actuales en la comunicación sino que lo mismo podía suceder con la televisión informativa:

Diez preguntas para tratar de ver más claro el cambio posible y necesario en la televisión informativa

Mis preguntas surgen a partir de esta constatación:

“Las transformaciones que la televisión como medio debe afrontar son probablemente más ingentes que lo que parecen a primera vista. En principio se suponía que debía actuar en consecuencia a un cambio profundo en la determinación tecnológica: la revolución digital. Pero ahora podemos ver que de lo que se trata es de la irrupción de una cultura digital, entera y en toda la regla. Una cultura –un salto cultural transformador, como la invención de la imprenta y el surgimiento del libro moderno—hace mucho más que reclamar una adaptación técnica de los modos de expresión de la cultura anterior. ¿Cuáles son las nuevas determinaciones/posibilidades que la cultura digital presenta a la televisión? ¿Cuáles de ellas son posibilidades tecnológicas y cuáles oportunidades sociales?En su conjunto, ¿qué panorama dibujan en cuanto a expansión, diversificación e impacto en el terreno comunicacional, informativo, cultural y social?”.

Esta pieza tenía como propósito animar un poco el cotarro ante la celebración, el 21, 22 y 23 de febrero en Madrid de las Jornadas OI2 del mencionado observatorio. Se trata de la tercera edición de esta iniciativa de RTVE, la UAB y la universidad CEU-San Pablo, en cuya segunda entrega, en 2016, tuve el placer de participar. Y parece ser que lo animó, puesto que circuló bastante por Twitter entre las personas más próximas al espíritu de las Jornadas OI2. Mientras tanto, yo temía haber exagerado en cuanto a mis apreciaciones críticas, pero un ulterior artículo de un profesor de la universidad de Cardiff vino a decir lo mismo que yo; lo aproveché para remachar el clavo desde la web del Gabinete de Comunicación y Educación:

Cuidado con el dinosaurio

Aprovecho para señalar allí la pertinencia de las preguntas que antes formulé:

“Si no somos nosotros quienes nos hacemos las preguntas pertinentes sobre la salud y el futuro de los medios de comunicación no lo hará nadie. ¿Quiénes somos nosotros? Pues los profesionales de la comunicación, los usuarios de los medios, los educadores, los padres y familiares de los educandos y los entornos sociales, profesionales, académicos y familiares en los que vivimos. A todos nos interesa una información de calidad, al servicio de los ciudadanos y no de las empresas, de los intereses financieros y las estrategias políticas. A las empresas informativas también debería interesarles ese debate, puesto que está en juego el futuro inmediato de sus negocios. Sin embargo, aunque el dinero suela ser una poderosa razón motivadora, no parece que la empresa periodística esté dispuesta a asomar la cabecita en los lugares donde se reflexiona cada vez más a fondo sobre este asunto que nos concierne a todos pero especialmente a ellos”.

En esta línea de aproximación crítica al futuro de los medios de masas, la fundación l’Alternativa, vinculada a Esquerra Unida i Alternativa me pide un artículo sobre el cierre de la revista Interviu, lo que aprovecho para situar esa circunstancia en un panorama más amplio y en perspectiva diacrónica: un esbozo de las transformaciones de la prensa española desde la muerte de Franco hasta la actualidad y un toque de alerta ante el inmovilismo de los medios que es fruto del inmovilismo de la sociedad entera:

“El inmovilismo político y social de la sociedad española actual ha marcado el fin de la prensa dinámica de la Transición, y será la tumba de la prensa impresa actual. Aparecerán nuevas publicaciones, muy probablemente multiplataforma, que combinarán el papel y el digital. Ello será obligado por la necesidad que una sociedad democrática tiene de disponer de medios de información, y porque los ecosistemas sociales generan las estructuras informativas que son coherentes con ellos. Lo que cuesta més de vislumbrar en esta perspectiva es el surgimiento de nuevos empresarios de comunicación, motivados por publicar productos innovadores, ilusionados por la labor periodística y erigidos en verdaderos emprendedores en lugar de gestores administrativos que combinan las artes del jefe de personal y las del ‘broker’ financiero. Lo que antes se llamaba empresarios de prensa, personajes hoy desaparecidos que compartía con los periodistas la fascinación por hacer posible la información periódica orientada a explicar lo que pasa a los interesados en saberlo.
Hoy no queda ningún empresario de prensa digno de tal nombre, solamente administradores de deudas que sueñan en cómo se podrían hacer periódicos sin periodistas. Porque estos no-empresarios no sólo desconfían de sus periodistas sino que los odian profundamente y sólo quieren quitárselos de encima. Esto es lo que mata a la prensa y no las redes i esto es lo que ha matado a “Interviu y matará a más publicaciones no en los próximos años sino en los próximos meses”.
La desaparició d’Interviu i el “zombie wak de la premsa espanyola
El artículo ha sido reproducido por el blog periodístico PAIOS, que tiene una gran repercusión en los ambientes profesionales de la comunicación en Cataluña.

 

 

Debatiendo sobre innovación de informativos de televisión en la era digital

 

El 25 y 26 de noviembre de 2016 se celebran en la Universidad Autónoma de Barcelona  las jornadas “Informativos en la Era Digital. El reto del periodismo móvil”, que reúnen a un panel de expertos en torno a las tareas de investigación y desarrollo que se plantean a la televisión informativa. El acontecimiento está organizado por el Observatorio para la Innovación de los Informativos en la Sociedad Digital (OI2), creado por la UAB, Radiotelevisión Española y Universidad CEU San Pablo.

En estas jornadas el acento estará puesto en el periodismo móvil y el seminario permitirá a los participantes debatir con expertos que utilizan la innovación tecnológica en sus rutinas diarias y compartir su trabajo.

Gabriel Jaraba (UAB) intervendrá como ponente en la mesa redonda dedicada a la innovación de los contenidos informativos, junto con Luis Miguel Pedrero (Universidad Pontificia de Salamanca), Teresa Barceló (Universidad CEU San Pablo), Urbano García Alonso (RTVE) y José Juan Ruiz (RTVE).

Entre las experiencias que serán revisadas en las jornadas se darán a conocer todos los detalles de las estrategias digitales que diversos medios de comunicación están utilizando. La sesión “Experiencia Contenidos Salón del Manga” es una de ellas. En la jornada, Urbano García,  director de RTVE Extremadura, y Esteve Crespo, encargado de las redes sociales de los informativos de TVE Cataluña, darán a conocer todo el proceso creativo realizado para informar mediante dispositivos móviles del Salón del Manga.

Durante estas jornadas tendrá lugar la presentación de la Cátedra RTVE-UAB para la Innovación de los Informativos en la Sociedad Digital, la primera en España dedicada a esta cuestión, que presentará los trabajos realizados durante sus primeros siete meses de funcionamiento.

Programa de las jornadas

Ponentes participantes

Observatorio para la Innovación de los Informativos en la Sociedad Digital (OI2)

 

Ni truco ni trato: cuando hablamos mal al querer hablar bien

Se atribuye a la televisión múltiples “influencias” sobre los espectadores y la ciudadanía en general, cuando lo relevante no es “lo que la televisión le hace a la gente sino lo que la gente le hace a la televisión”, como dijo Umberto Eco. O lo que la gente hace con la televisión, a mi entender. Una de las cosas que la gente hace con la televisión es uniformizar su lenguaje en cierta medida. Es curioso observar como muchas personas adoptan modos y giros difundidos por los estándares lingüísticos televisivos al mismo tiempo que resultan impermeables a lo aprendido en la escuela. Un observador atento comprobará como muchos adolescentes reproducen los defectos de lenguaje de sus padres, aprendidos en la familia (“asín”, “compremos”, “alborto”), permaneciendo inasequibles al mismo tiempo a la instrucción escolar e incorporando en cambio coloquialismos erróneos de la televisión.

Sigue leyendo

El país més solidari del món

“Sento l’honor de representar el país més solidari del món”, ha dit el president Artur Mas, no només per la participació dels ciutadans a La Marató sinó també en la donació d’òrgans o de sang. “Quan es tracta d’implicar la gent en causes solidàries, aquest país és excel·lent”, ha afegit Mas, que creu que “Catalunya pot convertir-se en l’abanderada d’un nou sistema de valors a l’Estat i al sud d’Europa”, i que ‘La Marató’ n’és “un bon exemple”.

El president de Catalunya té raó. El somni nacional català implica la visió de la pròpia nació com a un col.lectiu excel.lent, capaç d’exemplificar davant el món les virtuts de la democràcia moderna: llibertat, igualtat, fraternitat. El somni de l’excel.lencia nacional és transversal, des de, com a mínim, la Renaixença. Els burgesos catalans van bastir una revolució industrial i van voler que la prosperitat material es reflectís en la bellesa i l’art. Els proletaris que treballaven per a ells van somiar amb bastir un nou món sorgit d’una revolució mundial. Quan els catalans s’hi posen no ho fan per poc: Narcís Monturiol inventa el submarí, Ramon Mercader mata Trotski, els doctors Trueta i Broggi creen la moderna cirurgia de guerra, i així successivament. Però també són excel.lents en el rebre: Barcelona i Granollers són l’escenari primigeni de les grans matances de civils amb mitjans aeris, precedint Londres, Coventry, Dresde, Hiroshima i Nagasaki; la llengua catalana és, amb els seus 10 milions de parlants i amb una tradició literària de segles, l’únic idioma de la Unió Europea important que no té la protecció de cap estat.

Hi ha quelcom que lliga la voluntat de ser catalana i l’aspiració a l’excel.lència. Però aquesta aspiració té una altra cara: sovint s’ha manifestat com a estrategia de supervivencia. Derrotada la Catalunya republicana, exiliats els seus talents, abandonada pel món democràtic, la única manera de fer perviure la Catalunya somiada era seguir mostrant al món la seva excepcionalitat. És la corrent dels catalans universals, amb el discurs de Pau Casals davant l’Assemblea General de l’ONU com a episodi central. Potser d’aquí la cara fosca d’aquesta dimensió: la desesperada voluntat de supervivencia ha desembocat de vegades en l’obsessió neuròtica amb un desig de perfecció i, per contradictori que pugui semblar, però explicable per la frustració, la tendència a destruïr les coses excel.lents que els catalans són capaços de fer quan els deixen fer-ho, en nom d’aquest perfeccionisme malaltís.

Potser per això els articles dels periodistes esportius sobre el Barça i la sortida de Guardiola estan tan plens d’eufemismes sobre “l’entorn”. Sembla una contenció (excessivament?) prudent per no donar llum a uns sectors amb una capacitat destructiva extraordinària. Estem a punt de passar del “culte” a Guardiola a, novament, el remor del que ell mateix anomena “les ametralladores”. Personalment, crec que la marxa de l’entrenador es deu a la necessitat de preservar la seva salut, immers fins al coll com està en un ambient que a primera vista un percep com a malaltís. L’eclosió de la figura de Josep Guardiola és fruit, precisament, d’aquest ambient contradictori, extremat, en el qual ell s’imposa per apassionament, voluntat i serenitat (mai s’ha acabar d’explicar bé la importància que té el cas de l’acusació de dopatge per nandrolona, l’estat de corrupció del futbol italià, la resistència a obeïr dictats mafiosos, la venjança contra ell i la resiliència per acabar de resoldre la qüestió als tribunals). Veurem ben aviat com l’excel.lència que projecta la seva feina anirà sent enterbolida per tota mena de rumors fruit d’aquesta neurosi col.lectiva.

L’altre espai de Catalunya on es barreja l’excel.lència i la neurosi projectada és TV3. D’ella es pot dir allò que “el éxito sorprendió a la propia empresa”. Fins la seva creació, l’aventura de la comunicació en català era un seguit d’insuficiències i entrebancs, amb un fil conductor: la gasiveria extrema i la curtedat de mires dels empresaris o sectors impulsors. L’etapa de Jordi Pujol com a empresari de El Correo Catalán va convertir un diari catalanista que va esdevenir popular i exitós als 70 en una desferra, igual que va passar amb Destino. Oriflama, primera i única revista juvenil catalana molt moderna, molt llegida i influent entre els joves, va ser ofegada en ser convertida en portaveu d’Unió Democràtica. La barreja de petulància i gasiveria va tornar a emergir amb El Observador. L’Avui, sorgit del que avui diriem crowfunding popular, va ser igualment apropiat per un sector del catalanisme que no responia a la transversalitat dels seus origens. L’èxit de TV3 va ser l’èxit de tot el país perquè les forces gasives no se la van poder apropiar, gràcies a una genial connexió entre uns professionals competents i lúcids i un públic que va saber demanar-li –i obtenir-ne– el que es demana a un mitjà de comunicació de masses i no al portaveu d’una capelleta. Només PSC i ICV van ser incapaces d’entendre-ho, i per aquest motiu, incapaces de gestionar-la quan van accedir al govern.

Les energies que es van deslliurar arran de la connexió de TV3 amb el seu públic han contribuït a canviar Catalunya i a fer-la progressar. A alliberar-se de l’esperit poruc, gasiu i manipulador d’unes classes dirigents còmodes en la conxorxa còmplice i del mateix esperit d’unes esquerres acostumades al dirigisme, el tacticisme i idèntica gasiveria (vicis exhibits a bastament en la gestio de Ràdio 4, COM Ràdio i TVE-Catalunya). La Marató és un dels exemples més excel.lents d’aquestes energies. Per això té raó Artur Mas en fer la declaració que ha fet. El mèrit és dels professionals de la CCMA i, en aquest moment, també dels qui no gosen encara posar-se-la per barret, empesos per, un cop més, la gasiveria i el sectarisme. L’interrogant és saber fins quan resistiran la temptació.

La Marató de primavera de 2012 és, per aquest motiu, un joc arriscat i un test, no només per als dirigents governamentals. Dedicar-la a la pobresa ha estat un tombant molt arriscat que posa en perill el blindatge de respecte del qual aquesta acció havia gaudit fins ara. En orientar La Marató vers el finançament de la recerca científica i la divulgació de la solidaritat envers les malalties, se la desmarcava dels espectacles de sentimentalisme i caritat mal entesa que semblaven inevitables en el cas d’aquests teletons. Era un cercle de protecció invisible que ningú gosava traspassar.

L’excepció d’aquesta Marató contra la pobresa posa en perill el model d’aquesta acció i contribueix a desfer la connexió esmentada. Perquè va en contra del consens implicit des de l’inici del projecte: defugir la contraposició entre solidaritat i caritat. Aquesta ruptura demostra una manca de perspectiva profunda, i ja ha obert una bretxa a crítiques ben intencionades sobre els drets socials que, malgrat tenir la raó lògica i política, obliden que l’esport de donar coces al govern al cul de la televisió pública només serveix per a afeblir-la. Però això encara no ho han entés els puristes, ideológics, lingüístics o nacionals, els qui encara que sembli que exigeixin l’excel.lència són en realitat partidaris del com pitjor millor, com sempre ha fet l’extremisme dogmàtic.

Som la nació més solidària del món. Però també la més frustrada pel que fa a la voluntat de ser i el que hem arribat a ser. Siguem solidaris, doncs, amb nosaltres mateixos i no alimentem la neurosi obsessiva que envolta les nostres aspiracions més nobles.

(Imatge: Pau Casals a l’ONU, amb el secretari general, U Thant).

Les noves direccions de TV3 i Catalunya Ràdio vistes per Salvador Alsius

Em costa escriure sobre els canvis de direcció a TV3 i Catalunya Ràdio. Hi ha lloances als que se’n van i recels envers els que arriben que, tot i semblar-me justificats, contenen elements que m’impedeixen afegir-m’hi. Mònica Terribas va ser una gran directora, amb el coratge que li va faltar a Francesc Escribano, però perquè sentia darrera seu un suport polític que em temo que el segon no va tenir (el PSC i ICV no tenen ni la més mínima idea de què fer amb els mitjans de comunicació, a part d’instrumentalitzar-los i xulejar-los). I als que arriben. cal concedir-los credibilitat, però en un marc molt concret: la seva assumpció del càrrec després d’una reforma legal que fa de la CCMA un ens subjecte al diktat governamental.

Salvador Alsius, una de les figures pioneres de TV3, que la va deixar (o el van fer deixar-la) per incorporar-se a la Universitat Pompeu Fabra, ha escrit un article a El Periódico prou moderat, que expressa gran part del que penso (tinc maldats a la recàmera, però) i que reprodueixo tret del blog tv3teva.cat.

VEGEM QUÈ FAN, per Salvador Alsius

L’ any 2000 hi va haver a Praga una manifestació gegantina de ciutadans que protestaven contra el nomenament d’un nou directiu a la televisió nacional txeca. Consideraven que les característiques d’aquella persona i les circumstàncies en què s’havia produït la seva designació per al càrrec posaven en perill la independència d’aquell mitjà de comunicació i el servei públic que se’n podia esperar.

No és fàcil imaginar que un fenomen semblant pugui produir-se aquí. Però sí que hi ha hagut indicis clars que els recents nomenaments de nous directors a TV-3 i a Catalunya Ràdio no han estat vistos amb indiferència per sectors més o menys amplis. Les xarxes socials, especialment Twitter, n’han anat plenes. I hi ha hagut respostes no precisament entusiàstiques per part dels comitès professionals de les respectives empreses i, en un dels casos, fins i tot del Col·legi de Periodistes.

Ja hi va haver clars motius de preocupació quan el nou corró parlamentari va imposar una reforma (contrarreforma, se’n va dir) de la Corporació Catalana de Mitjans Audiovisuals. I això es va fer passant per alt totes les opinions crítiques procedents de sectors professionals i d’autoritats acadèmiques. Però a això, per desgràcia, ja hi estem massa acostumats. Tampoc a l’anterior etapa, ni a les precedents, aquí no s’ha vist mai res que s’assembli ni una mica al marc amb què funciona la BBC, per dir-ho de pressa i emprant un tòpic entenedor. Aquesta ja no és una qüestió que es pugui retreure a uns determinats partits polítics. Tots ells, es podria dir que sense excepció, mostren una voracitat gairebé impúdica a l’hora d’exercir controls sobre els mitjans de comunicació.

Així les coses, és lògic que la controvèrsia reaparegui quan del que es tracta és dels nomenaments concrets de les persones a qui els tocarà exercir aquell cobejat control. Dues coses s’han retret als perfils dels elegits. Una d’elles és el fet que no siguin periodistes. En el cas de Catalunya Ràdio, és cert que s’ha trencat en això la tònica existent fins ara. No és així en el cas de TV-3, on han ocupat la direcció persones procedents d’altres àmbits professionals. Val a dir que no està escrit enlloc que els directors d’aquests mitjans hagin de ser periodistes. I, en la situació present, en què els nomenats hauran de capejar els embats de la crisi, cal reconèixer que hi ha una excel·lent coartada per anar a buscar persones que atresorin una certa fama de bons gestors. Com succeeix, certament, en els casos presents.

Tots dos són persones amb prou capacitat per ser ben conscients que assumeixen una tasca delicada. El sector de la comunicació està en ple procés de canvis (¿que potser ha deixat mai d’estar-ho?) i un pilotatge erroni o erràtic de les grans naus que són TV-3 i Catalunya Ràdio podria tenir conseqüències nefastes per a aquests mitjans i, de retruc, per a la nació catalana. Amb un parell de falses maniobres es pot fer anar en orris tot allò que s’ha estat construint amb molt d’esforç des de l’any 1983. I ja hi ha hagut, tant en una casa com en l’altra, èpoques en què la mediocritat dels seus dirigents ho ha fet anar tot una mica de gairell.

L’altra gran qüestió és si els llocs de procedència de les dues persones les inhabiliten per als respectius càrrecs. En un cas l’origen és el grup Godó. Aquests dies s’ha fet anar molt una mena de teoria del tipus cavall de Troia, segons la qual el nou director de TV-3 hi hauria arr bat amb la missió més o menys explícita de fer minvar la implantació de la televisió pública en favor dels interessos privats als quals fins ara ha servit. És una hipòtesi que s’hauria de demostrar. I a la qual se li pot donar perfectament la volta. Més difícil de justificar, sobre el paper, és la procedència de la persona que ha passat a ocupar la direcció de Catalunya Ràdio: el comitè de govern d’Unió Democràtica de Catalunya. La veritat és que estètic, allò que es diu estètic, això no ho és. En la seves primeres declaracions el nou director ha dit que això no ha de ser un impediment perquè ell mantingui a l’antena el degut pluralisme. On verra.

En qualsevol cas, ben aviat hi haurà maneres de comprovar les intencions dels nouvinguts. La primera d’elles, la manera com enfoquin el nomenament dels corresponents caps dels Serveis Informatius. Caldrà veure si compten amb professionals de les pròpies cases o si, al contrari, necessiten portar gent de fora. I, sobretot, caldrà veure si en aquests càrrecs hi situen persones que estiguin marcades en un sentit o en un altre. I, de tota manera, hi ha encara una garantia que assegura el caràcter i la vocació de servei públic dels dos mitjans de comunicació. Aquesta no és cap altra que la convicció i el coratge dels seus professionals, que ja n’han vist de tots els colors i que no semblen disposats a admetre derives que posin en perill el bon rumb seguit fins ara.

Haciendo coaching silvestre en el Master de Liderazgo para la Gestión Política

Ayer pasé un día genial en la UAB, participando como profesor en el Master de Liderazgo para la Gestión Política que propone su escuela de postgrado e impulsan las organizaciones de formación de cuadros del PSC y del PSOE. Mi tarea fue dar dos talleres prácticos de televisión a sendas decenas de alumnos. Se trataba de gente adulta y muy preparada: cargos públicos, responsables de políticas públicas, personas altamente comprometidas política y socialmente provenientes de toda España y algunos de otros países. Y además, hombres y mujeres idealistas, cálidos de trato, muy críticos y exigentes y al mismo tiempo capaces de hacerte sentir no sólo muy cómodo sino atendido y acogido. Calidad política y calidad humana en grado sumo, pues.

La experiencia fue muy gratificante. Ahorraré detalles del modo como conduje el grupo y mi manera de conseguir que la gente se meta en el papel, que el grupo genere una energía que haga moverse a los participantes y que cada uno sienta cómo evoluciona paso a paso comprobando, gracias al feedback, que la experiencia que todos los demás adquieren ahora y aquí la absorbe y la optimiza. Una de las razones por las que en la cabecera de este blog dice que este servidor es un entrenador es porque sé cómo se hace eso. Pero después de dos horas de taller, los participantes salieron transformados de la experiencia, alegres, serenos, capaces de comunicar desde lo profundo de su verdadero ser.

Estos son algunos de los ejes en torno a los cuales giró el taller.

La televisión te muestra tal como eres. Porque en un plató de televisión no hay sitio para esconderse.

La TV revela lo inauténtico de cada cual. Lo auténtico cuesta más de aparecer.

Ante las cámaras se nota: la mentira, lo falso, lo forzado, lo pretencioso, lo incómodo.

Pero si eres tú, la tele te ama.

Se trata de ser auténtico.

Pero la autenticidad no se fabrica. Por eso no hay técnicas.

No se trata de técnicas sino de actitudes.

Lo que hace saltar la chispa de la magia de la comunicación es la autenticidad.

¿Qué es la autenticidad?

Eres auténtico cuando funcionas a partir de aquello en lo que crees firmemente y se nota.

Lo que decide es lo que crees. El resto son detalles que hay que ir puliendo.

Lo que crees determina el contenido de lo que transmites y potencia la optimización de la estructura de la comunicación que lo transmite.

Lo que crees no está dado, se construye día a día. La clave está en despertarse cada mañana sintonizando con la motivación que expresa lo que crees, y vivir el resto del día montado ahí y confrontándolo con el devenir de la vida.

Por eso la comunicación eficaz, óptima y auténtica no es una técnica sino una manera de vivir.

Al terminar la jornada de formación me dije “Cuando seas mayor serás un buen coach!”. Y hoy doy las gracias muy cálidamente a mis amigos socialistas por haberme ayudado.

Un error de una magnitud tremenda

Lo ha dicho Patricia Abril, directora general de McDonald’s en España: suprimir la publicidad de TVE fue “un error de una magnitud tremenda”. Lo mismo pensamos quienes hemos trabajado en televisión pública, al ver que el gobierno de Zapatero, en sus últimos tiempos, se sacó de la manga este colofón a su errática política (por llamarle de algún modo) comunicacional. El anterior presidente entregó en bandeja a las cadenas privadas el grueso del pastel publicitario televisivo mientras los profesionales de TVE luchaban con uñas y dientes compitiendo con ellas y para conseguir –y lograr– una televisión pública estatal más independiente que nunca. Lo hizo después de un proceso de implementación de la TDT –cuando esta tecnología era ya casi obsoleta– que abrió la puerta a la televisión generalista de difusión estatal a la extrema derecha y a la baja calidad en contenidos y programación. Zapatero había sido abandonado por Prisa y buscó acomodo en un empresario simpatizante que obtuvo de él algunas licencias de TDT a cambio de proporcionarle “apoyo” con un periódico que en lugar de ampliar el registro cultural socialdemócrata nos obsequió a todos con una concepción de la izquierda que hace las delicias de quienes sueñan con la reencarnación de Bullejos, Trilla y Adame en la secretaría general del PCE y con la elevación al olimpo del reciclador de discursos de Fidel.

La revista humorística La Codorniz publicaba una sección titulada Donde no hay publicidad resplandece la verdad, y vive Dios que los españolitos han interiorizado esa barbaridad. El comercio, que produce trabajo, prosperidad y paz, ha sido siempre despreciado por la hidalguía, también por ese remanente de hidalguía que pasa por progresía española y que abomina de los “fenicios”, cosa que explicaría en cierto modo ese substrato de antisemitismo y anticatalanismo en la izquierda sectaria española. (Para detectar indicios de esa nueva hidalguía “proletaria” préstese atención al uso de la palabra “coherencia”). Pero resulta ser todo lo contrario: donde no hay publicidad resplandece la miseria. La ausencia de publicidad en las calles y en los medios es un indicador seguro de ausencia de libertades democráticas. Punto pelota.

En estos momentos, las empresas comunicacionales asisten a un cambio de era en el que ven decaer lo que ha sido el centro de su negocio durante los últimos 150 años: los ingresos por inserción de publicidad. Muchos observadores achacan a cierta nueva “cultura de la gratuidad” la crisis de medios e industrias culturales en lugar de hacerlo a su incapacidad de inventar nuevos modelos de negocios adecuados a la nueva realidad del mercado y a la satisfacción de sus clientes mediante valor añadido al producto. Pero la cultura de la gratuidad en televisón no es nueva. Fue el propio Francisco Franco quien la propició en el nacimiento de TVE, cuando rechazó que la naciente televisión oficial se financiase mediante el pago de licencias, como en el resto de Europa, y decidió que su funcionamiento iría directamente a cargo de los presupuestos.

Hasta la fecha, los ciudadanos han vivido con la engañosa sensación de que la televisión pública les sale gratis. En Catalunya, donde desde 1983 TV3 ofrece un servicio de televisión pública de altísima calidad, a la altura de las grandes cadenas públicas europeas (demostrado por la infinidad de premios internacionales que han obtenido sus producciones) las sucesivas direcciones generales de la corporación pública se han encontrado con la renuencia de los ciudadanos a pagar una license fee cada vez que han sido sondeados al respecto. Y a la vez, muchos de esos mismos ciudadanos han considerado que los poco más de 40 euros anuales que la televisión pública catalana recibe de sus impuestos eran demasiado dinero, cuando apenas llegan a cubrir el 30% de su funcionamiento total.

Con semejante falsa conciencia, que diríamos en marxista, no es de extrañar que los televidentes españoles acogieran con albricias y zapatetas el anuncio de la eliminación de la publicidad en TVE. Álvaro de la Iglesia vencía después de muerto, pero unos cuantos meses después, ahora mismo, el consejo de administración del ente público se plantea recuperar las inserciones publicitarias porque el recorde de 200 millones en el presupuesto pone a la televisión pública al borde del colapso.

Me temo que ni con publicidad ni sin ella tienen remedio los males de las televisiones públicas. Los gobiernos derechistas de Madrid y Barcelona saben que la nueva hidalguía populachera considera a los profesionales de la televisión unos privilegiados y se complace en verles morder el polvo a manera de pobre consuelo cuando a ellos les acechan contratos basura. No es una neura mía: la propia Casa del Rey es consciente de esa mentalidad cuando difunde que Juan Carlos cobra un sueldo medio neto mensual de 12.000 euros; uno hubiera esperado de esa augusta institución, si no transparencia total, algo más que dar penita a los tontos. En  Catalunya, el equivalente de ese populismo se complace en la maledicencia en torno a la televisión pública nacional catalana, de modo que a veces parece que se es más catalanista cuando más se desea ver por los suelos al mayor logro cultural del catalanismo contemporáneo.

Creo que fue Einstein quien dijo que había dos cosas infinitas, el universo y la estupidez humana, y de lo primero no se sentía del todo seguro. El espectáculo de ver cerrada la televisión pública de l’Hospitalet por un gobierno municipal de izquierdas, pese a una fallida resistencia de ICV-EUiA, nos indica que quizás sea verdad que los pueblos tienen las televisiones que se merecen. De momento ya cuentan con los gobiernos que ellos mismos han votado.

TV l’Hospitalet: Quan el PSC fa de CiU

Quan vaig escriure el post TV3, la televisió que tothom desitja i ningú vol vaig advertir que si la televisió pública catalana perillava, no calia esperar de l’oposició cap esforç per al salvament. El tancament de Televisió de l’Hospitalet m’ha donat la raó. Quan el tancament va ser anunciat pel govern municipal, ICV-EUiA s’hi van resistir però han acabat cedint. I al final, mortus est qui non respira i qui la pota estira. L’esquerra té una concepció merament instrumental de la comunicació, oblidant que, amb Gramsci, no es pot aspirar a l’hegemonia política sense l’hegemonia cultural. Per això el govern tripartit d’esquerres ha estat una anècdota exòtica en la història de Catalunya, sense voluntat real d’impulsar una cultura d’esquerres que en la societat actual passa per la comunicació. Van confondre aquesta acció política amb gestos patètics que volien ser “pedagògics” i l’experiència els ha destruït, tret d’ICV-EUiA, on encara hi ha qui no ha perdut el seny. Ara, l’alcaldessa de l’Hospitalet creu que pot utilitzar internet per a una “comunicació” institucional vertical i leninista, i que amb això pot prescindir de la TV local. Ai, senyor.

TV3, la televisió que tothom desitja i ningú vol

Ves qui ho havia de dir, el model de televisió pública al qual aspiren Convergència i Unió és el model del PP, sense llengua castellana. Una televisió modesteta, per anar tirant, subsidiària en quant a impacte i influencia de les cadenes privades. Sense futbol ni fórmula 1, cosa que será molt aplaudida per intel.lectuals i benpensants, però que l’allunyarà dels amplis públics populars  entre els quals es troben, precisament, els ciutadans que s’han d’anar incorporant a l’ús normal i regular de mitjans de comunicació i elements culturals en llengua catalana. Això sí, que tingui “més sinèrgies” amb les televisions locals i comarcals, cosa que, amb tots els respectes per a tanta gent valuosa que treballa en aquest sector, pot representar encaminar-la cap a aquell model proposat un dia per Alfonso Guerra, que hauria acabat emmarcant la televisió catalana en un redós costumitzant i no en el paper de televisió nacional de Catalunya que li pertoca i que fins ara ha exercit.

No només será el PP i la seva marca blanca Ciudadanos qui aplaudirà aquesta deriva imposada pel Govern; l’esquerra a l’oposició denuncia ara que la maniobra proclamada per Francesc Homs té com a objectiu afavorir interessos comunicacionals privats, però aquesta tensió no durarà gaire. I d’entre el públic hi haurà molt i molt babau que se sentirà reconfortat en imaginar que uns treballadors  que considera privilegiats veuen abaixat el seu sou, sou que li costa 40 euros a l’any, menys que una ronda de cubates.

Heus aquí, doncs, que 28 anys de treball de qualitat, d’esforç mantingut, de convertir una televisió “autonómica” en una de les cadenes publiques de més qualitat d’Europa, que parla de tu a tu i amb el cap ben alt a qualsevol altra tele, sigui la BBC o la Deutsche Welle, pot acabar ben tristament. No només en tant que televisió pública de referencia, sinò, sobre tot, en tant que eina fonamental de normalització lingüística i mitjà de fer present Catalunya davant ella mateixa. Al segle XX ja era així, però al segle XXI encara ho és més: una nació petita, amb una cultura i llengua minoritzades per l’enorme influencia de les cultures que l’envolten només compta amb una eina com TV3 per ser present al món de la comunicació, que és el món ras i curt. I els puristes als qui costi païr això, que pensin que l’alternativa és l’estat de la llengua i la cultura a la Catalunya del nord.

Que la minorització de la principal eina de nacionalització de Catalunya sigui obra d’un govern que es diu nacionalista i que fa gestos que pretenen ser sobiranistes és significatiu de que Catalunya està dirigida per un consell executiu de comptables mediocres. I, paradoxalment, aquesta acció suicida és motivada pel mateix èxit de l’empresa engegada amb la fundació de TV3 el 1983 i el camí recorregut fins ara. TV3 s’ha desenvolupat durant tots aquests anys fins assolir un nivel d’independència insòlit en qualsevol altre mitjà de comunicació, públic i privat. Va ser concebuda com a una iniciativa convergent i ha arribat a situar-se per sobre de qualsevol vicissitud partidista. Aquest és el problema: TV3 no és manipulable com es pensen els polítics –del govern i de l’oposició—que tenen una concepció de la comunicació instrumental, basada en la ignorancia i antiga. L’excel.lència de TV3 –independència, qualitat, influencia, popularitat, lideratge—ha acabat per esdevenir la seva desgracia. Estem novament davant un fet que es repeteix, dolorosament, década rere década: Catalunya no tolera l’excel.lència, cuita a destruïr allò que destaca, té èxit o és brillant. Les lloances a Guardiola i el seu estil de liderat són hipòcrites. Són falses perquè surten de franc i no comprometen ningú, només donen material per a converses que no duen enlloc i per a emmirallar-s’hi sense aportar-hi coherencia en la part que pertoca.

Per això mateix, a TV3 no la salvarà ni l’oposició actual ni el públic. Quan aquesta oposició governava, tampoc se la sentia seva i al capdavall no va saber què fer-ne. Els socialistes estaven acostumats a un joc més fácil: pujar-se a la gepa d’una empresa privada – El Periódico, Cadena Ser, El País—i fer-la jugar a favor dels interessos propis, cosa que no costa un duro i permet exercir l’instrumentalisme “resultadista”. Comprovar que a TV3 no només les “palanques” no responen sinó que no n’hi ha de palanques no ho han paït mai, estorats en veure com posar al davant de la Corpo una directora general simpatitzant no obrava el miracle. Iniciativa ha passat pel Govern convençuda que TV3 era un niu de nacionalistes dretans, cosa meravellosa i estranyament compatible amb un altre miratge simultani per part dels convergents, convençuts al seu torn de que la criatura gestada per Pujol i Prenafeta havia quedat en mans d’un “escamot leninista”.  Esquerra va entendre la complexitat de la qüestió perquè Joan Manuel Tresserres, Albert Sàez i Enric Marín són tres destacats científics de la comunicació. I sobre tot perquè, d’entre ells, algú va saber fer una lectura gramsciana de la qüestió –lluitar per l’hegemonia cultural per tal de guanyar-ne la política– mentre que cap dels posteurocomunistes que hi ha a Iniciativa i al PSC van saber apreciar el que els havia caigut a les mans. Algun dia caldrà estudiar el paper que han tingut els antics militants de l’extrema esquerra dogmàtica i autoritària reconvertits en socialdemòcrates en el dogmatisme, l’oportunisme i la incapacitat de llegir realitats complexes que ha fet del gran partit socialista català una despulla ideològica. Però, al final, la realitat s’ha imposat: TV3 ha estat desitjada per tothom però mai ningú no l’ha estimat.

Els telespectadors que han format el gruix de la seva audiencia han gaudit durant tot aquest temps d’una de les millors televisions, si no de la millor, d’Europa. Ara, el desori de l’oferta de canals de TDT els porta un tastet de realitat, però no són ni de bon tros conscients que la televisió europea és avorrida i mediocre, i que els productes de qualitat de la BBC o Channel 4 són excepcions. Al continent no hi ha televisions divertides, amb les quals et puguis sentir identificat, que exerceixin un efecte de proximitat i que pensin en tu no com a un resultat d’audímetre o com el client d’un producte comercial. La supervivencia de Catalunya com a nació, amb la seva llengua i cultura, és una excepció europea; l’existència de TV3 com a televisió pública nacional és l’excepció coherent amb aquesta realitat. Fins ara.

Em temo que els telespectadors no seran capaços de defensar i salvar TV3. En primer lloc, perquè les formacions polítiques que podrien liderar aquest procés no són capaces de fer-ho, analfabetes comunicacionals com són i amarades d’instrumentalisme tacticista. Molta gent pensarà, de bona fe, que si cal reduïr despeses també cal fer-ho en la televisió pública. Però la televisió pública no és una conselleria, un departament de l’administració o un servei qualsevol. A diferencia d’altres serveis públics, TV3 manté una competencia, molt dura, amb l’oferta privada, una oferta que és en castellà tret d’excepcions encara irrellevants. No oferir programes competitius, massius, que tenen un cost determinat pel mercat, significa renunciar al lideratge en la catalanització del país i quelcom encara pitjor: resignar-se a la subsidiaritat de la llengua catalana en el panorama comunicacional, el panorama on es juga no només el futur sinó el present de les llengues, les cultures i les nacions. Em temo que això és massa sofisticat en uns ambients en els quals hi ha qui pensa que Ramon Pellicer va pel món en limusina i qui ignora que un esdeveniment per a infants excepcional i únic com la Festa dels Súpers es fa a base de força de braços dels treballadors de la casa.

Ara sabrem, els que treballen a TV3 i els qui hem treballat durant gairebé dues decades, si els nostres conciutadans mereixen aquesta feina. De moment, ells han premiat amb el seu vot el desmantellament persistent d’una de les millors sanitats públiques europees i la desmoralització dels seus professionals. Pel que fa als dirigents polítics, ara ja sabem que no.

Vicent Partal ha escrit a Vilaweb: Menys TV3, una decisió que afebleix la catalanitat

ACTUALITZACIÓ. Plataforma en defensa del servei públic de ràdio i televisió de Catalunya.

BIENVENIDOS A MI BLOG

DR. GABRIEL JARABA
Doctor en Ciencias de la Comunicación y Periodismo.

Soy un periodista senior en ejercicio desde 1967, con experiencia en prensa, radio, televisión e internet. Me dedico a tareas académicas y de activismo social como Doctor en Ciencias de la Comunicación y Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona. Actualmente sirvo como profesor en esa Universidad; en la Cátedra Internacional UNESCO Unaoc UniTwin de Alfabetización Mediática y Diálogo Intercultural, la Cátedra UNESCO de MIL para el Periodismo de Calidad, la Cátedra RTVE-UAB para la Innovación de los Informativos en la Sociedad Digital y en el Gabinete de Comunicación y Educación de la UAB.

Soy analista de la información y los medios en la Fundació Periodisme Plural y escribo en el diario Catalunya Plural. Hago investigación en comunicación, en redes sociales de internet y en humanidades digitales. Elaboro métodos de impulso de la creatividad y de gestión mental.

Autor de los libros Periodismo en Internet (Ed. Robinbook); Twitter para periodistas (Ed. UOC); Youtuber (Ed. Redbook) y ¡Hazlo con tu smartphone! (Ed. Redbook) y coautor de otras obras sobre comunicación y educación.

Como ciudadano promuevo el apoyo a Naciones Unidas en la perspectiva de Una Sola Humanidad, como colaborador de la ONG internacional World Goodwill – Buena Voluntad Mundial.  Soy miembro de la European Transpersonal Association y del Institut de Psicologia Transpersonal de Barcelona. Propongo un universalismo inclusivo basado en el humanismo y desde el catolicismo que ejemplifica el papa Francisco, y soy feligrés de la parroquia de Santa Anna.

Entre los 50 mejores blogs periodísticos

GABRIEL JARABA BLOG ha sido incluido en la relación de 50 blogs para periodistas sobre periodismo en español, publicada por eCuaderno.

Analista de la información y los medios en:

AL RANQUING DE PERIODISTES I COMUNICADORS CATALANS CURAT PER SAÜL GORDILLO

Introduce aquí tu correo electrónico para recibir actualizaciones de este blog.

Únete a otros 145 seguidores

SOY PROFESOR E INVESTIGADOR EN:

CATEDRA UNESCO DE MIL Y PERIODISMO DE CALIDAD

GABINETE DE COMUNICACIÓN Y EDUCACIÓN UAB

Profesor e investigador

UNIVERSITAT AUTÒNOMA DE BARCELONA

MASTER EN COMUNICACIÓN Y EDUCACIÓN

MENTOR

CERTIFICACIÓN PROFESIONAL EUROPEA EN PSICOTERAPIA Y PSICOLOGIA TRANSPERSONAL

enero 2020
L M X J V S D
« Oct    
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031