Consejos sobre el uso del móvil para niños y abuelos

Lo que sigue es un fragmento de mi último libro, “¡Hazlo con tu smart`phone!”, un manual para sacar el máximo partido al teléfono móvil e instrumento de alfabetización digital en la actual vida móvil. Son algunos consejos para los padres, referentes al uso seguro de las nuevas tecnologías por parte de los niños, y a los más mayores, para que aprovechen la gran oportunidad que las TIC les ofrecen para enriquecer su madurez.

Ver los contenidos del libro.

cover_hazlo-con-tu-smartphone_filmar

Cinco puntos para que padres e hijos caminen juntos por el camino de la cultura móvil

Es obvio que los padres tienen la obligación de vigilar el uso de la tecnología móvil por parte de sus hijos menores de edad y que la nueva realidad que el acceso de los niños a los smartphones presenta nuevas dificultades añadidas a la paternidad. También lo es que los pequeños desean usar teléfonos móviles a una edad cada vez más temprana, y que ello implica ciertas situaciones de riesgo que hay que prevenir. Hay padres que están extremadamente alarmados ante esa situación, pero hay algo muy cierto: los riesgos no van a desaparecer ni el smartphone va a esfumarse como por arte de magia. Si nuestro hijo no posee uno sus compañeros de colegio sí, y no hay nada más que deteste un niño que ser diferente de otros niños. Ese es también un riesgo muy considerable sobre el que hay que reflexionar.

Vamos a anotar aquí algunas directrices prácticas que podrían ayudarnos a la hora de tratar con los problemas que la riesgosa relación niños-smartphone presenta a las familias.

CONTROLA EL MÓVIL DE TU HIJO… SIN QUE SE NOTE DEMASIADO. No hay nada más odioso que un padre o una madre invasivos. Los niños tienen un sexto sentido que les enciende una alarma cuando alguien desea controlarlos. No importa lo que hagas: tu hijo te verá siempre como un estorbo que pretende inmiscuirse en algo que le apasiona. No es que no te quiera, es que los niños maduran antes y más aprisa (no en todos los aspectos pero sí en este) y desean un tipo de autonomía y privacidad a la que sus padres no optaron en su edad. Por tanto todas las acciones tendentes a regular el uso del smartphone de los hijos deben ser llevadas a cabo con sutileza y elegancia… pero con determinación: la autoridad paterna no se cuestiona.

LA PRIVACIDAD DE LOS MENORES ES LEGÍTIMA… HASTA  CIERTO PUNTO.  Los menores tienen derecho a privacidad en cierto grado. ¿En qué medida? En la medida que vayan asumiendo actitudes responsables en cada vez más aspectos de la vida. La privacidad, como la paga semanal, se gana. La primera lección que los adolescentes han de aprender es que los actos tienen consecuencias y que es inevitable hacer frente a estas. El espacio de privacidad del menor le es necesario para aprender a ser él, y se aprende a ser uno mismo asociándose y comparándose con los demás. ¿Cuál es el límite de esa privacidad? Que esa privacidad debe ser custodiada y protegida por los padres. Las redes sociales, WhatsApp, son espacios de sociabilidad adolescente que estarán protegidos si se enseña a los chicos a hacer buen uso de ellos.

LÍMITES SÍ, ¿PERO CUALES?

Por ejemplo: que no pueda descargar aplicaciones sin el permiso de los padres. Para ello habrá que instalar una contraseña que sólo la conocerán los mayores. O bien: una hora límite de uso del smartphone al anochecer, o un monto total de horas de uso al día que no hay que sobrepasar. Se trata no de imponer prohibiciones indiscriminadamente sino de negociar límites aceptables por ambas partes.

LOS MAYORES SON EL EJEMPLO

A menudo suele haber padres que se quejan de que sus hijos se pasan el día pegados al móvil… y ellos hacen lo mismo. Olvidan que también en esta actividad los mayores deben servir de ejemplo a los menores. Porque cuando quieran poner límites a los chicos en el uso del móvil ellos les echarán en cara su desmesura. Dentro de esa actitud ejemplar, es muy conveniente que los padres se acompañen de los hijos para navegar por la red, explorar aplicaciones y redes sociales, y que los chicos vean que lo hacen con criterio y seleccionando lo bueno; los jóvenes se dan cuenta de las actitudes de los mayores hasta el milímetro.

COMPARTIR Y CONVERSAR SIEMPRE

Es bueno intercambiar información y opiniones con los hijos respecto a los contenidos de la comunicación móvil y sus usos. Sin forzar ni invadir, podemos referirles algo que hemos encontrado al navegar por las redes sociales, o indicarles una buena experiencia. No para aconsejar sino para dar pie a una conversación sobre el tema, de modo que la cultura digital móvil no sea un espacio acotado por edades dentro de la familia. Del mismo modo es muy conveniente conversar con otros padres sobre las respectivas experiencias de la educación digital de los respectivos hijos.

 

Cinco consejos para que los abuelos pierdan el miedo de una vez al mundo digital

 En los últimos años se ha duplicado la cifra de personas mayores de 50 años en España que utilizan dispositivos móviles o acceden regularmente a la red. El porcentaje ha aumentado de un 31 por ciento a un 64 por ciento, lo que representa un salto muy considerable en la implantación de las nuevas tecnologías de la comunicación entre la población de esa edad. Va quedando atrás la imagen de una persona mayor que apenas sabe manejarse con un ordenador o un móvil, que teme adentrarse en el uso de las tecnologías digitales y cree que ese es un asunto que hay que dejarlo en manos de los jóvenes.

Como saben todos los abuelos que han renunciado a ese tópìco y se han conectado a la red, la posibilidad de relacionarse con unos nietos que probablemente viven lejos o que andan muy ocupados con las tareas de la escuela y las actividades de ocio educativo es algo que no tiene precio. Como hemos dicho al inicio de este libro, la vida móvil nos permite recuperar y potenciar el contacto humano en lugar de aislarnos. Y hay algunas cosas que suceden en la vida que una persona mayor debería evitar: la excesiva soledad, el aislamiento respecto a los más jóvenes y dejar de aprender cosas nuevas.

La vida móvil permite superar esos riesgos y dotar a la vida de las personas jubiladas o a punto de hacerlo de nuevos alicientes. Veamos cómo podemos superar los supuestos obstáculos al respecto.

NO EXISTE NINGUNA COMPLICACIÓN TECNOLÓGICA ESPECIAL. Muchas personas tienen reparos a la hora de usar el móvil o la red porque creen que hay que tener determinadas habilidades en el manejo de la tecnología que les va a costar adquirir, y desisten de ello. No es cierto; no hay que programar nada ni desarrollar ninguna complicación técnica. El empleo de los dispositivos digitales se basa siempre en acciones a nivel del usuario común y corriente. Los desarrolladores digitales han aprendido la lección que nunca asimilaron los ingenieros de aparatos electrónicos domésticos: nada de vídeos imposibles de programar, nada de televisores difíciles de sintonizar, nada de lavadoras pensadas para señoras con masters en electrónica. Sólo hay que familiarizarse con un entorno determinado y comprender la vinculación que existe entre plataformas y acciones en los espacios digitales.

PEDIR AYUDA A LOS NIETOS O LOS SOBRINOS. “Mi nieto es el experto, yo no tengo ni idea de cómo funciona esto”. Pues pide consejo a tu nieto o a tu sobrino y aprende de los chicos. No es una deshonra aprender de los más jóvenes sino todo lo contrario: los más pequeños siempre estarán encantados de que el abuelo quiera compartir con ellos una afición que les gusta. Claro que al principio se reirán un poquito –los niños son crueles—pero apreciarán que su abuelo confíe en ellos.

NO ES (SÓLO) COSA DE JÓVENES. El mundo de los contenidos digitales, las redes sociales y la comunicación móvil no es un asunto exclusivo de los jóvenes. En la red hay de todo y por tanto está lo que a una persona mayor le puede interesar. No quedarás mal ni desfasado con actitudes impropias de tu edad sino que aparecerás como una persona dinámica, conectada con todas las realidades y que aprende constantemente.

VUELVE A DISFRUTAR DE LA AMISTAD. Con el tiempo y la edad uno se va distanciando de algunas amistades y se corre el riesgo de, sin darse cuenta, ir quedando aislado. Las redes sociales móviles son el gran aliado de la gente mayor para seguir disfrutando de la amistad: hacer amigos nuevos y recuperar a los de antes. El autor de este libro se mantiene en contacto con los amigos de su infancia y su juventud, con los compañeros de estudios y aficiones y con el ambiente del barrio en el que nació gracias a la vida móvil y la red. Y, querido lector que eres mayor, ten en cuenta de que en el momento de escribir estas líneas, este autor tiene 66 años.

EL APRENDIZAJE CONTINUO ES UNO DE LOS GRANDES PLACERES DE LA VIDA. Y más cuando uno ya tiene una edad. Afortunadamente, ya no tenemos que ir a la escuela y presentarnos a exámenes. O quizás en nuestra juventud no nos fue posible estudiar. Cuando uno es mayor se le ofrece la gran oportunidad de gozar del aprendizaje como placer de la vida. Descubrir cosas nuevas, aprender y practicar algo que siempre nos había atraído, y mucho más: sentirse vivo y en forma al estar ilusionado con las novedades que ofrece el vasto mundo de la cultura digital y la vida móvil.  Uno puede convertirse incluso en estudiante universitario a distancia y gratis, gracias a los cursos MOOC que ofrecen la mayoría de las universidades. Y estas prácticas culturales mediadas por el móvil, la tableta o la red confieren prestigio a quien las ejercita.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s