arxius

gabrieljaraba

Periodista y profesor universitario. Investigador de Internet.
gabrieljaraba ha escrito 153 entradas para Gabriel Jaraba

Tres errors que poden malmetre TV3 i Catalunya Ràdio

TRES ERRORS QUE PODEN MALMETRE TV3 I CATALUNYA RÀDIO… però que encara podem evitar. Ho argumenta molt bé Daniel Condeminas, ex degà del Col.legi Professional de l’Audiovisual de Catalunya, tot indicant els riscs i les oportunitats que encara la CCMA en l’actual trencacolls. En el blog de la Plataforma en defensa del servei públic de Ràdio i Televisió de Catalunya.

Esta semana, en la Milid Summer School

milid summer schoolLa semana del 17 de junio participo en la Milid Summer School, la red internacional de educación en comunicación y medios.Esta es la primera vez que se celebra, organizada por nuestro Gabinete de Comunicación y Educación de la UAB, y la escuela se centrará en el primer encuentro internacional de jóvenes periodistas de la Red MILID (UNESCO-UNAOC) (First international Meeting of the Young Journalists’ Network).

Su finalidad es generar espacios de encuentro y trabajo grupal para el desarrollo de proyecto internacionales de comunicación y periodismo en torno a la alfabetización digital mediática y potenciar el desarrollo de proyectos entre jóvenes periodistas de todo el mundo.

Actividades principales:

Conferencias magistrales ofrecidas por expertos internacionales. En total se realizarán tres conferencias de este tipo. Los temas, aunque pueden contener ciertos contenidos especializados, se referirán a ámbitos generales sobre la Comunicación y el Periodismo.

Encuentros con profesionales del ámbito de la comunicación y el periodismo.

Talleres de producción destinados a la ideación y producción de materiales periodísticos multiformato.

Workshops especializados, espacios de trabajo especializados con la intención de discutir temas de actualidad y tendencias.

Actividades culturales, como visitas a museos, rutas por el modernismo de Barcelona, etc.

Young Journalist Programme. Programa de trabajo dirigido a jóvenes periodistas de todo el mundo que tiene como principal objetivo desarrollar un proyecto internacional (a través de una plataforma on-line) de promoción del periodismo y la investigación en materia de Milid. Los participantes (jóvenes periodistas en activo y/o estudiantes de últimos cursos de estudios de comunicación) participarán en talleres y seminarios sobre la producción de contenidos para la citada plataforma, así como en reuniones sobre la proyección y desarrollo de la iniciativa.

MILID Summer School

Programa de actividades, sesiones y actos

Profesores

 

 

Los siete mitos más nefastos sobre internet

LOS SIETE MITOS MÁS NEFASTOS SOBRE INTERNET. Ni aisla, ni aliena, ni deprime: el sociólogo Manuel Castells explica con claridad por qué son falsos los males que se atribuyen a internet y resume los siete mitos negativos sobre la red más difundidos. Lo resumo en mi blog Educación y comunicación digital, dedicado a la divulgación y educación en medios y en la red.

El País tiene una portada vestida de azul

elpaisblauReza un dicho popular: “Si tu casa se quemara, si en tu culo un avispero, y tu mujer con un fraile, ¿a quien acudirías primero?”. La necesidad no hace virtud y hoy los periódicos se encuentran entre la Scila de la pérdida de calidad y la Caribdis de maravillárselas para ingresar por publicidad. Lo malo es cuando no tienes más remedio que estrellar la barca porque ambas opciones coinciden en sus efectos. Es lo que le ha pasado hoy a El País con su falsa portada tintada toda de azul como guiño publicitario de la marca que se anunciaba en un módulo menor. Cuando un diario de referencia permite que la publicidad desnaturalice su identidad hace lo peor que puede hacer: degradar el prestigio de su cabecera, el único patrimonio de valor que un periódico tiene para ofrecer a su público.

No soy enemigo de la publicidad sino todo lo contrario. Asimilo la existencia de la publicidad con la de una sociedad abierta y plural, en la que el comercio sea fuente de prosperidad y paz. (Cuando algún personaje de la izquierda, de la que formo parte, pronuncia la palabra “mercaderes” en tono despreciativo sospecho que me encuentro ante alguien reacio a algo más que al intercambio de mercancías). Soy de los que creen que la práctica profesional de la publicidad debería estar protegida por la libertad de expresión que se reclama para el conjunto de la comunicación. Desgraciadamente, cualquier gobernante o burócrata de segunda fila se cree autorizado para establecer normas limitativas a la creación publicitaria que no se sostienen más que en la superstición o la presión de grupos de interés. La publicidad no es culpable y debe gozar de libertad.

Pero es regla áurea en el periodismo que la publicidad y la información tienen que estar rotundamente separadas, y debe ser perceptible de manera meridiana esa separación y la atribución respectiva de contenidos informativos y de inserciones comerciales. La publicidad no ensucia, pues permite que los productos informativos lleguen al público. El anunciante es el cliente de la empresa informativa, a la cual paga por ser mediadores entre sus mensajes y la atención que el público presta a ellos. Lo que ensucia un diario es la ruptura de un pacto comunicacional básico entre periódico y lector, que pasa por el establecimiento de códigos claros de comunicación que respondan fielmente a la delimitación de intereses respectivos.

Me gusta la publicidad creativa y me entusiasma la publicidad atrevida. Benetton supo poner de relieve cierta capa superficial de hipocresía existente que se expresa mediante la corrección política (se critica la “cosificación” del cuerpo y la imagen femeninos pero no se hace lo propio respecto a la publicidad de alto voltaje gay que incurre en lo mismo respecto a los masculinos). Pero no me gusta la publicidad tosca e invasiva. Y tosca es la pseudoportada de la edición de hoy de El País, que reproduce la portada verdadera (que va en la página 3) totalmente teñida de azul, sobreimpreso en los contenidos informativos en negro. Es el traslado a la prensa impresa de las creatividades propias de la prensa digital. En ésta, la imagen en movimiento permite suavizar en cierta mesura los excesos en la invasividad en que ciertos anuncios incurren, pero en la portada de El País de hoy sólo han sabido a recurrir a que el lector pase página y halle que la tercera ostente los contenidos de la primera descubiertos y sin confusión alguna.

Se critica recientemente a este diario por sus episodios relacionados con el despido de muchos profesionales del periodismo y por los dimes y diretes relativos a los sueldos de sus directivos y a su capacidad estratégica. El episodio de hoy hace temer que alguien haya perdido definitivamente la chaveta en aquella casa. Yo no quiero que El País desaparezca, para que quede casi toda la prensa diaria en manos de la derecha fetén, pero tampoco quiero que la oferta de lectura relajada del domingo sea una página de Boris Izaguirre, personaje que me encanta pero que prefiero encontrar en otros medios. El descenso de calidad de las firmas y de los reportajes de fondo, por no hablar de Babelia o El País Semanal, es alarmante. Lo de hoy demuestra que no son fruto de la desorientación, sino de que alguien ignora profundamente en qué consiste el filo de la navaja en el que obligadamente se sostiene un diario de referencia.

(En la foto, Reinhard Gäde, pintor y diseñador que creó la imagen de El País con la colaboración del periodista y diseñador periodístico Juan Fermín Vilchez).

La condena al franquismo o el gran error que demuestra porqué la izquierda no gana

franquismo sociologico

Menuda pifia la idea de querer poner en evidencia al PP promoviendo en el Congreso una votación de condena al franquismo. El resultado ha sido que, involuntariamente, las fuerzas de izquierda que han lanzado esta iniciativa han ayudado al partido del gobierno en en su actual campaña de promoción política.

En el momento actual, las encuestas que maneja el PP, las de verdad y no las que muestra una vez maquilladas, le arrojan resultados más bajos de lo previsto en cuanto a intención de voto. De ahí que hayan emprendido una campaña de acentuación de su imagen más intransigente en diversos campos. La ley Wert y los ataques a la lengua catalana, las declaraciones en el sentido de promover una renacionalización del país, unificación de currículums escolares, llamamientos al patriotismo, son acciones encaminadas a influir en los sectores más proclives al orgullo patriótico irreflexivo, a la añoranza del autoritarismo y la mano dura, al antiautonomismo y el anticatalanismo puros y duros, y a lo que una vez se dio en llamar franquismo sociológico. El espectáculo de homenaje a la División Azul en Cataluña no es una frikada ni una salida de tono de la delegada del gobierno sino una pieza más, y no poco importante, en este juego. En la medida que el gobierno es incapaz de ofrecer un solo resultado esperanzador a las clases populares, recurre al nacionalismo español más elemental y más fácilmente asimilable por los menos preparados, a sabiendas de que esa medicina se ha probado siempre de la mayor eficacia en momentos de crisis. La iniciativa parlamentaria le ha venido como miel sobre hojuelas al PP para acentuar ese perfil deseado, y sin despeinarse. No es que no les importe quedar en evidencia, es que es esa evidencia la que desean mostrar. UPyD lo ha entendido a la primera y se ha apuntado a chupar rueda de esa corriente.

Las izquierdas no avanzan y no ganan porque tienen una visión sociopolítica de nuestro país propia del tardofranquismo y la transición. España ha cambiado mucho desde la muerte de Franco, y mucho más desde que los españoles de a pie tocaron dinero caliente con el boom del ladrillo. Franquista o fascista no es un insulto en muchos y amplios sectores populares; las realidades a que aluden esos apelativos les resultan indiferentes en el mejor de los casos. El electorado le entregó la mayoría absoluta al PP a sabiendas de lo que votaba: que gobiernen los que tienen pelas y los que saben ganar dinero para que su onda nos arrastre y volvamos a tocar pasta. El cómo ganen ese dinero no nos importa. De ahí que las informaciones constantes sobre asuntos turbios en financiación de partidos, coímas diversas o tramas Gürtel no le hacen la menor mella al PP en esos amplios sectores. Como Berlusconi en Italia: no es que no les horrorice, es que todos querrían ser como él.

La izquierda debe cambiar su visión idealizada de las clases populares si quiere gobernar. Y la izquierda debe gobernar si es que deseamos sacar al país de la miseria moral en que se halla hundido. No nos engañemos: la reacción indignada que se extiende en muchos sectores no es mayoritaria en la sociedad. Las quejas que se oyen por todas partes no implican necesariamente la reversión de la tendencia política o electoral: ni la izquierda parlamentaria incrementa significativamente su tendencia de voto ni los grupos de protesta y reivindicación son capaces de erigir estructura alguna capaz de provocar cambio alguno. Ada Colau, Alberto Garzón y otros personajes dignísimos no producen por si solos un liderazgo de amplio alcance sociopolítico. Las tentativas de hallar nuevos liderazgos en el PSOE son maniobras en el circuito cerrado del partido que no alcanzan ni los ribetes de la periferia social. El PP lo sabe y UPyD también. Y fabrican nacionalismo español hardcore porque eso sí que llega a todos los sectores.

La izquierda transformadora se equivoca al pensar que existe un poso ético capaz de ser removido por impulsos de conciencia. El momento de separar el grano de la acción política deliberada de la paja de la queja por la propia situación económica es el momento de acudir a las urnas. La táctica de Izquierda Unida, impulsada por el PCE hegemónico en ella –y también ahora en EUiA– pasa por tratar de organizar políticamente en torno suyo a lo que supone una amplísima indignación ética. Es una suposición aventurada, basada en creer que los grupos de Facebook son el electorado popular y que existe un hilo conductor entre el estado de la propia cartera y la conciencia de clase. El marxismo vulgar puede resultar letal en la sociedad en que vivimos para quien no escudriñe los oscuros y a veces desagradables recovecos de la sociedad compleja. Cien escraches al trimestre son compatibles con una mayoría justita del PP apoyada por UPyD dentro de dos años y medio.

El PSOE, más cínico por pragmático, es más consciente de la versatilidad de lo que se suele llamar el pueblo llano. Pero no tiene material que despachar en el mostrador del nacionalismo, incluso cuando Griñán, Chacón o López sacan el muestrario hallan que el género de la competencia luce más; la agresividad y chulería falangista son aquí un pedigrí que no se improvisa en dos días. Y lo dramático es que parecen no hallar producto que complazca a los desesperados que están dispuestos a aceptar sueldos de 400 euros a cambio de contratos cuasiesclavos. No, al PSOE no le va tan mal, pero el drama de la socialdemocracia es éste: estaba pensada para servir a las clases populares deseosas de mejorar regenerándose pero no a un proletariado descabalgado de esa condición y al borde del lumpen.

Google + no puede ser la alternativa a Facebook

facebookgoogle

Los usuarios de Google + pasan una media de 6 minutos y 47 segundos en la red social del buscador cada vez que la visitan, mientras que un aficionado a Facebook puede estar en ella 6 horas 44 minutos seguidos. Son cifras de un estudio de NIelsen citado por Mashable y por lo tanto creíbles: Facebook se ha convertido en más que una red social y se va pareciendo a un entretenimiento adictivo propio de la era de la comunicación de masas. Aunque se trate de magnitudes conceptuadas de modo distinto, yo me quedo con una conclusión: Google + no se está convirtiendo en la alternativa a Facebook porque una y otra son cosas distintas, por más que el número de usuarios de aquélla se hayan duplicado.

Quizás una explicación posible se corresponda con mi propia experiencia. Cuando apareció Google + me pareció una alternativa a la red de Zuckerberg, porque aparentemente encerraba una promesa: un lugar donde encontrar contenidos de gran interés aportados por gente muy preparada, una arcadia feliz de la construcción colectiva de conocimiento. Y sí, gracias a la configuración de las personas seguidas en G+ mediante círculos uno puede conseguir un entorno a su medida.El problema es que semejante entorno puede ser ciertamente interesante… pero aburrido.

El amontonamiento caótico de gente en Facebook, por otra parte, no es el mejor lugar de donde extraer ideas para artículos, investigaciones o publicaciones en blogs, pero es muchísimo más divertido. En Google + encuentro a los gurus de internet y a los chiflados por la comunicación como yo; en Facebook estoy con la gente con la que me he ido encontrando por la vida, con los que son como yo, con quienes hemos compartido alegrías y penas e incluso con quienes me han leído en los periódicos. Google + es como un salón ilustrado donde se aprenden cosas interesantes, pero Facebook es la Rambla, la plaza Real y Les Enfants Terribles al mismo tiempo, una tertulia caótica y apasionada, un lugar donde saludarse, rozarse e incluso empujarse y disfrutar de la relación humana.

El resultado es que entro de vez en cuando en G+ para mirar y ver qué hay de nuevo, y lo hago en FB para estar con mi gente. No hay color. Y eso explica las cifras del estudio de Nielsen.

El error de muchos estudiosos de internet es confundir la red, quienes la utilizan, y los modos en que lo hacen, con sus propios intereses y las dimensiones de su mundo personal. La red, sin embargo, es enorme, un universo tan grande o quizás más que el que corresponde a las audiencias masivas de la televisión. Los pobladores de Facbook –y Twitter– no son geeks, chiflados de la red o la gente rara que todavía hoy muchos redactores de periódicos creen que son. Son los ciudadanos de siempre, que no son “fans” de un medio sino simples usuarios de la información, la gente que atiende a la triple promesa de la comunicación democrática: informarse, entretenerse y formarse, a la que se añade la nueva promesa de la red, que consiste en relacionarse, expresarse, construir conocimiento conjunto (leer La alquimia de las multitudes, de Francis Pisani y Dominique Piotet).

Y la gente sigue siendo la gente, y no sólo está bien que sea así sino que es lo deseable. A condición de que entre todos seamos capaces de ir más allá del paradigma de uso de la comunicación de masas, que consiste en consumir pasivamente un medio cuyos contenidos nos llegan predeterminados. Y ese es el riesgo de Facebook: que se convierta en una simulación de construcción colectiva de conocimiento mediante la participación cuando en realidad lo que se puede dar es el consumo del espectáculo de la relacionalidad, como en los reality shows de la tele. El tiempo exagerado pasado en FB se daría, precisamente, por esa suplantación asimilada al consumo de los medios masivos.

(En todo caso, estoy en diversas redes sociales, y podéis acceder a mis espacios en ellas tanto en este blog como en mi web, Jaraba Internet. Son: Facebook, Google +, Twitter, Pinterest y ScoopIt!).

Llanos de Luna y Tito B. Diagonal, o la naturaleza imita al arte

estadella

El gran Oscar Wilde acuñó una famosa frase que suelo utilizar a menudo para tratar de describir lo que resulta casi indescriptible: la naturaleza imita al arte. La mirada aguda del mártir de Reading le hizo pronunciar algo más que boutades. Tuvo la intuición genial de que percibimos la realidad no tal como es sino como nos la muestra nuestra mente, que es constructora de sentido y, en ese juego de espejos entre la creación natural y la creación humana existe un diálogo que va más allá de lo a menudo sospechado.

La contundente verdad de aquella frase nos aparece ahora, en toda su crudeza, en unas declaraciones de la delegada del gobierno en Barcelona, Llanos de Luna, en la que ha venido a decir que “es necesario que haya ricos y pijos, porque son los que gastan dinero”. Lo ha dicho totalmente en serio, convencida de que pronunciaba una verdad del barquero, y sin caer en la ingenuidad que tal afirmación encierra. Poca gente hay más tacaña que los ricos, que lo son precisamente porque no gastan más de lo imprescindible, y poco gasto existe más selectivo que el de los pijos, que no alcanza a la producción y servicios producidos por las clases modestas o medias sino que ingresa en las arcas de gente a su vez rica. Un servidor ha conocido unos cuantos ricos y pijos en su vida y no me han invitado nunca ni siquiera a un café. Por citar una conocida figura que auna las dos condiciones citadas por la delegada, Montserrat Caballé, los periodistas más viejos del lugar recuerdan que cuando iban a entrevistarla, la diva rebuscaba en el mueble bar de su domicilio entre los licores de gran calidad hasta dar con la botella de Terry, de la cual servía media copita al reportero.

El episodio nos devuelve, súbitamente, la figura del gran Tito B. Diagonal, genial creación del radiofonista Jordi Estadella, que hizo las delicias de los oyentes de Radio Juventud de Barcelona en los años 70. Jordi, poseedor de un fino sentido del humor, como tantos compañeros suyos en aquella emisora, creó el personaje de Tito B. Diagonal, encarnación arquetípica del pijo barcelonés, criado en la atmósfera de Sandor, Círculo Ecuestre, Boliche y el Bikini de la primera época, que decía en voz alta y a las claras lo que otros Titos reales callaban, en una época en que la cultura progresista había alcanzado una momentánea hegemonía en la escena pública, durante el franquismo y la primera transición. Salidas como su reclamación de un carril Solo Lamborghini para contrastar el trazado entonces incipiente del carril Solo Bus fueron clamorosas, por citar una que recuerdo a vuelapluma. Tito nos hacía reir porque el descaro de Estadella desvelaba la verdadera mentalidad de quienes tenían la paella por el mango pero lo disimulaban.

Quién le iba a decir a mi querido Jordi que llegaría un tiempo en que lo que su personaje decía en coña sería pronunciado en serio por las autoridades. No sólo la letra sino la música: véase la prosodia y entonación del ministro Cristóbal Montoro, trasunto sonoro de la voz de aquel personaje radiofónico.

Por cierto, que la señora delegada reveló su íntimo pensamiento cuando asistía al trofeo de tenis Conde de Godó, verdadero escenario digno de una aventura de Tito B. Diagonal. Así que no me discutan la justeza de la frase de Oscar Wilde.

 

Margaret Thatcher, l’esquerra i nosaltres

 

thatcherA Margaret Thatcher la sobreviu la seva obra, continuada en l’actualitat per l’encarregada delegada, Angela Merkel, i els seus ajudants disciplinats, com ara Mariano Rajoy i Silvio Berlusconi, que vetlla armes gràcies a la fidelitat de vot que de vegades ofereix la democracia i que els ingenus atribueixen a la televisió. La feina consistia en replantejar els consensos sociopolítics sorgits del final de la Segona Guerra Mundial, els pactes de Yalta i el compromís entre democristans i socialdemòcrates de tirar endavant un estat del benestar que permetés la reconstrucció de l’Europa postbèlica i alhora crear un model de demòcràcia liberal que fes dessistir les clases populars de polítiques revolucionàries. La propina era l’aïllament del bloc soviètic en el marc de la guerra freda i el preu, l’aparició d’unes classes mitjanes amb capacitat de consum que relativitzéssin o fessin desaparèixer la contracultura obrera i el seu projecte de contrasocietat.

Pero ni Merkel ni Rajoy són Thatcher. Ni una ni l’altre han tirat endavant un combat tan dur contra tot i contra tots. Merkel aplega uns consensos al voltant seu impensable en el cas de la británica. Rajoy va entrar a la Moncloa gràcies a un perfil baix que volia fer oblidar el soroll i la fúria d’Aznar, aquests sí tant thatcherians.

La batalla de Margaret Thatcher era una revolució política i cultural alhora. Es tractava de trencar l’aliança entre treballadors –classe obrera i classe mitjana—amb la promesa d’un “capitalisme popular”, de més eficiencia de l’estat i aprimament del mateix per deslliurar forces productives. Com que els polítics de dretes són més gramscians que els d’esquerres (Pujol) va entendre que l’hegemonia política i hegemonía cultural van plegades, i per tant el projecte d’imposició del neoliberalisme havia d’anar acompanyat de la destrucció de la cultura d’esquerres com a equivalent a cultura democrática.

Thatcher va fer palés un cop més que política no és pedagogía, com creia Rafael Campalans, sinó decisió en emprendre l’acció necessària per introduïr canvis en l’estatus sociopolític. El geni de la primera ministra británica va ser entendre que havia arribat l’hora d’aplicar les polítiques proposades per Milton Friedman i l’escola de Xicago, que el bloc soviètic era “un tigre de paper” i que la cultura obrera i socialista, en altre temps en la centralitat de les societats europees, havia esdevingut un bluff. Com els neoliberals nordamericans, creía que les classes mitjanes eren el punt de suport de la palanca que havia d’esberlar la situació, però a més estava convençuda que la seva determinació era capaç de subvertir l’estatus quo europeu.

La determinació fèrria de Thatcher va demostrar que tenia raó. Que tingués raó en la seva visió de la situació no vol dir, que se’m entengui bé, que tingués la raó moral. I la prova és que el sistema britànic sencer la va seguir en el procés d’enfonsament de l’estat del benestar. Amb els caps d’Arthur Scargill i Neil Kinnock a cada ma, la primera ministra ultraconservadora va aixecar la bandera del “capitalisme popular” per a atreure’s les capes mitjanes i va combatre l’esquerra sense treva. Dècades després de l’inici d’aquest combat reaccionari, l’esquerra sembla no haver entés res de l’episodi: l’estirabot del cineasta Ken Loach demanant la “privatització” de l’enterrament de la Dama de Ferro és tan significatiu del simplisme amb el qual certes esquerres consideren la realitat com de la impotència d’una certa cultura d’esquerres reclosa en un gueto cultural i social.

La mort de Margaret Thatcher, en el moment que la seva política s’aplica a bastament al nostre país, hauria de servir per a que les esquerres reflexionéssin sobre la seva teoría, pràctica i cultura, els tres peus sobre els quals s’aguanta una hegemonía. Si el neoliberalisme va derrotar les esquerres britàniques va ser perquè aquestes esquerres estaven en condicions de ser derrotades. Fa basarda haver d’escriure evidències lògiques com aquesta. Tant el laborisme con les forces a la seva esquerra van retrocedir, alguns de grat, altres per força. Retreure-li la seva duresa i crueltat és com retreure un bulldog que tingui dents i les faci servir. Allò del dit, la lluna i el tonto: no és només la força atacant, és la fortalesa dels atacats el que compta i decideix. El llegat de Thatcher no ha estat només dur a la victoria el neoliberalisme i el seu combat contra l’estat sinó demostrar que el rei anava nu: les esquerres, en la seva teoría, pràctica i cultura, després d’ella, són un tigre de paper.

No se vive celebrando victorias sino superando derrotas”, deia el Che Guevara. A hores d’ara no es veu per enlloc cap estrategia, cap construcció teórica ni cap pràctica que dugui a la recuperació de les economies socials i democràtiques per part de l’esquerra. Les esquerres es conformen amb un ressistencialisme combinat amb la superioritat moral de sempre: la “indignació”. Als dirigents postthatcherians, la indignació els importa un rave. Les formes clàssiques de lluita de la contracultura obrera han quedat obsoletes: aventeu-los-hi tantes manifestacions i vagues generals com vulgueu, que les entomen totes. La tercera via laborista i giddensiana va tenir clara una cosa, al seu torn: aquesta contracultura estava morta i ben morta, i calia trobar altres vies per a produïr canvis i transformacions a les societats complexes. Però no la tenia en creure que es podía contemporitzar amb la determinació neoliberal de destruir l’estat i imposar l’individualisme insolidari.

El laborisme i la socialdemocracia van creure que, d’acord amb la seva falaç concepció de la política com a pedagogía, hi havia prou amb fer dels ciutadans treballadors mers beneficiaris de polítiques socials executades des de dalt. Però en fer això van desproveïr els ciutadans del protagonisme polític, i per tant, posats a ser subjectes passius, aquests van optar per l’oferta del millor postor: la promesa del capitalisme popular. En el cas espanyol, el vot al PP mogut per la falsa consciencia que la gent acostumada a traginar amb diners seria capaç de solucionar els problemes econòmics; el desig d’estar aprop dels rics, passivament, com abans s’havia estat aprop dels conferidors de beneficis socials.

El triomf de la contrarevolució thatcheriana no ha suposat, però, l’acompliment de les seves promeses. No hi ha hagut capitalisme popular sino pobresa creixent. No hi ha hagut veritable individualisme democràtic sino retirada de la gent a una privacitat insolidària. No hi ha hagut pàtries engrandides sino una Unió Europea cada cop més irrellevant com a potencia, estats nacionals inclosos. No hi ha hagut desencadenament de forces productives sino destrucció de teixit industrial, desaparició de petits emprenedors i desinversió en recerca. El balanç de l’acció de Margaret Thatcher i els seus seguidors ha estat la catástrofe. I encara no ho hem vist tot. El neoliberalisme –jo l’anomeno retroliberalisme—deixa com a fruit la desmoralització social i personal i països profundament dividits, sense res a canvi.

L’herència de Margaret Thatcher és tan contradictòria com galdosa. Desapareix en el moment que a Europa tots els dirigents malden per aplicar les seves polítiques tot dient que fan una altra cosa. O no dient res en absolut, com en el cas espanyol. Poden permetre-s’ho: la victoria cultural de la primera ministra va ser fer que la dreta conservadora perdés no només el respecte a la cultura d’esquerres sinó que recuperés l’orgull de nissaga. Mentre Anglaterra vetlla, dividida, la despulla de la británica més poderosa després d’Isabel I, al continent només a França hi ha un govern socialdemócrata que mira de fer com si tingués una altra opció que reeditar la tercera via de Blair. Però el món continua girant. I, si en la seva època Reagan va substituïr Roosevelt, Wojtyla a Montini i ella mateixa a Harold Wilson, ara l’eix reaccionari es capgira un altre cop: Obama ha demostrat que les polítiques neoreganianes són una bogeria inaplicable, Francesc emet incessantment signes de reconciliació amb el món modern i de solidaritat amb els més febles, i els tories están liderats per un Cameron que és un demócrata a qui no se’l acudiría aixoplugar Pinochet. No, el final de la historia no ha arribat, sinó que torna a donar una altra volta d’espiral. Cal ara que hi hagi algún gramscià al capdavant de l’esquerra, que entengui que les revolucions, reaccionàries o progressistes, es fan sempre volant amb dues ales. Pel que fa a Catalunya, molt em temo que aquesta esperança està, de moment, perduda.

Article publicat a la revista societat.cat

Homenatge a Paco Elvira

paco-elviraHe aplegat en aquest post les coses més rellevants, en la meva opinió, que s’han publicat en memòria de Paco Elvira, el gran fotoperiodista traspassat el darrer cap de setmana de març en un accident. Paco va morir quan estava fent fotos per al seu blog, circumstància ben significativa del seu entusiasme i de la seva plenament assumida condició de bloguer. El gran reporter va exercir la seva faceta didàctica a les aules universitàries i en el seu entorn personal, i el blog va ser una eina a les seves mans que va difondre per tot entusiasme, professionalitat, sensibilitat i exigència.

Així és com l’han recordat els amics i companys:

Andreu Farràs, a El Periódico: Mor Paco Elvira, gran fotoperiodista de la transició.

“Un dels fotoperiodistes contemporanis més prolífics i reconeguts d’Espanya”.

Pepe Encinas, líder d’una generació de fotoperiodistes: Un hombre de luz y vitalidad.

Bonito, todo me parece bonito. Bonita mañana. Bonito lugar bonita la cama, qué bien se ve el mar. Bonito es el día y acaba de empezar, bonita la vida. Respira, respira, respira (De la canción Bonito, de Jarabe de Palo.)

Así comenzaba Paco Elvira la entrada en su blog Diario de un fotógrafo profesional el 31 de julio del 2010. Lo acompañaba una bonita fotografía realizada desde su ventana. Llena de luz, color, alegría y vitalidad. Elementos intrínsecos a su obra y a su personalidad.
Paco era una persona incansable por naturaleza y por necesidad, dos rasgos que le empujaban a que no parase de realizar proyectos fotográficos. Siempre comentaba que para él ser fotógrafo era una manera de vivir. No concebía su vida sin imágenes tamizadas a través de su objetivo. Y apostillaba: «Hay que trabajar la luz y el encuadre».
Profesionalmente podría asegurar que fue un fotógrafo completo y durante su carrera profesional pudo obsequiarnos con reportajes de denuncia social (los enfrentamientos estudiantiles durante el franquismo, la Revolución de los Claveles de Portugal, las reivindicaciones obreras y las consecuencias del paro); de viajes, ya fueran por España o por países como China, México, Nicaragua e Israel, entre otros, y se adentró en conflictos bélicos como el de Irlanda del Norte o la guerra de los Balcanes. También fijó su mirada en la cotidianidad del día a día.
Profesor de Fotografía en la Facultad de Periodismo de la UAB y de géneros y edición fotográfica en la UPF, Paco mantenía ese carácter juvenil y no solo enseñaba, sino que también aprendía de sus alumnos nuevas visiones, opiniones y, sobre todo, nuevas tecnologías. Así que Paco era también un fotógrafo 2.0. En uno de sus últimos posts se preguntaba sobre el fenómeno streetphotography y si el móvil estaba sustituyendo a la legendaria Leica.
En una entrevista publicada en el blog de Josep Bou, Paco respondía que para él algo hermoso serían las «sensaciones que he experimentado a lo largo de mi carrera como fotógrafo, y me imagino que a muchos también os habrá pasado. Es esa sensación que no puedes predecir y que de repente te pasa estando en algún lugar hermoso con todas las condiciones que se ponen a tu favor. Una luz maravillosa, vas a hacer la foto y piensas, qué suerte tengo de estar haciendo lo que estoy haciendo. Esto para mí son momentos maravillosos, y he tenido la suerte de que nunca sabes cuando va a venir, pero me ha pasado varias veces a lo largo de mi vida y espero que sigan pasando».
El sábado, desde una roca llamada La Falconera en el macizo del Garraf, mi amigo Paco fotografió sus últimas instantáneas. Maldito viento.

Tino Soriano, maestro de fotógrafos: Paco Elvira ya es una leyenda.

“Un maestro que daba la pauta cuando ejercía de docente, un dechado de paciencia que animaba a los principiantes y encauzaba a los expertos. Padre entrañable, amigo excepcional, un gran fotógrafo y comunicador como pocos. Un ratoncito Pérez en internet”.

Maruja Torres,veterana periodista combativa: Extraordinario fotógrafo, mejor persona.

“Ojalá no haya sufrido, ojalá haya dicho adiós haciendo lo que más quería, fotografiar, y entre pájaros, en la naturaleza. Es una pérdida infinita”.

José Sanclemente, escritor y editor de eldiario.es: Paco Elvira, fotoperiodista.

“Con su sonrisa tímida, su voz templada y, sobre todo, con su bonhomía y sencillez”.

Jordi Socías, fotógrafo de referencia: Hemos perdido a uno de los grandes.

Selección de fotos de Paco Elvira tomadas en Belfast y China.

Manuel Úbeda, fotoperiodista: Paco Elvira, “on my way”.

“Si los que nos hemos relacionado con Paco Elvira tuviéramos que elaborar un “top ten” de las mejores personas que hemos conocido, sin duda Paco estaría en lo más alto. Y esto le encantaría, porque era un adicto a los “rankings”.

Eva Huarte, periodista y escritora: A ti, Paco Elvira, la mirada más dulce de la vida.

“Hoy pasaremos el día juntos, cariño, como si nada hubiera pasado, como si continuaras aquí, con tu preciosa sonrisa, tu dulce y cariñosa voz, tu mirada inocente y cristalina… La mirada más dulce de la vida”.

John William Wilkinson, periodista: Con Paco Elvira en Hollywood, Irlanda.

“Era un ornitólogo de primera y, curiosamente, al mismo tiempo, un apasionado de los gatos… bueno, de sus gatos. En una ocasión me explicó que había inventado un sistema que esperaba le permitiera ganar un fortuna jugando a la ruleta. Por desgracia, no funcionó, pero al menos nadie podía echarle en cara que no lo había intentado”.

Josep Carles Rius, redactor jefe de eldiario.es en Catalunya: Paco Elvira, el fotoperiodisme com a compromís.

“Simbolitza la concepció del fotoperiodisme com a compromís amb les persones que captava la seva càmera. No eren figurants, ni paisatge per una bona imatge, sino històries personals, biografies que mereixien ser explicades i formar part de la nostra memòria col·lectiva”.

JR álvaro González, fotoperiodista: Paco, te espero a las 9:09.

“Paco era transparente, sin dobleces. Tenía una  personalidad que no escondía maldad ninguna, lo que conocemos habitualmente como una buena persona. Su cara lo delataba y como fotógrafo lo sabía y lo explotaba para acercarse a los que más estaban sufriendo, a los que necesitaban imperiosamente contar su historia. Se asían a su cámara como el último recurso, una postrimera posibilidad de comunicar al mundo su fatalismo. Porque su físico le delataba: un tipo honesto y respetado. Se lo dije directamente y lo escribo aquí: un optimista patológico, un vitalista sin remedio”.

Pau Garcia Solbes, periodista y bloguero de viajes: Desde mi ventana, te digo hasta siempre Paco Elvira.

“Hablar de Paco Elvira es referirse a uno de los fotoperiodistas más relevantes de nuestra historia moderna. Ha estado al pie del cañón desde hace décadas, convirtiéndose en nuestros ojos en conflictos tan escalofriantes como los de Irlanda del Norte, los Balcanes o Afganistán, por citar sólo unos pocos. Su valía profesional es indiscutible, ha sido un mago que ha sabido trabajar con la luz y con sus cámaras para mostrarnos las distintas realidades del mundo en todas sus facetas”.

Paco Nadal, periodista de viajes, escritor y fotógrafo: Paco Elvira escribirá un blog desde el cielo.

“Hemos perdido un gran bloguero, aunque nos queda el consuelo de que San Pedro gana un excelente community manager. Conociendote como te conozco, querido tocayo, no me cabe duda de que en cuanto llegues a tu nuevo destino le enseñarás a Dios las bondades de la nueva Nikon V1, organizarás alguna exposición colectiva con los ángeles y te abrirás un fotoblog en el dominio cielo.com”.

Rebeca Pardo, profesora de fotografía y lenguaje audiovisual: A Paco Elvira, in memoriam.

“No sólo centró su mirada en la sociedad española y en todos esos cambios y transformaciones de esta sociedad convulsa, sino que la cámara de este gran fotógrafo estuvo también presente en algunos de los principales conflictos de las últimas décadas para dejar un testimonio cercano y humano de otras gentes y otros lugares en los que también se respiraba la reivindicación y el cambio”.

Biografía de Paco Elvira

Blog de Paco Elvira

Foto de Paco Elvira, per Andrea Elvira.

Una brújula en medio de la confusión: Comunicación y poder, de Manuel Castells

En estos momentos confusos si en algo estamos todos de acuerdo es en que las relaciones entre comunicación y poder polarizan todas las tensiones sociales. Y sobre la comunicación se dicen tantas cosas acertadas como se reproducen afirmaciones asumidas sin haber sido pasadas por la crítica. De comunicación, como de fútbol, sabemos todos, pero los que marcan los goles son gente muy édeterminada.

Uno de los máximos goleadores en esta liga es Manuel Castells, y a él me remito en busca de orientación, y por eso lo traigo a este blog para que lo aprovechen los lectores. Manuel Castells es el sociólogo de la comunicación más importante actualmente en todo el mundo. Su obra Comunicación y poder (Alianza Editorial) es de lectura imprescindible para todo el que quiera comprender no sólo la comunicación sino la estructura y lógica de las relaciones entre ella y el poder político y económico. Los indignados actuales y los que se indignarán deberían leerlo, pues, con detenimiento. Para abrir boca, les propongo dos platos: uno, el vídeo que encabeza este post, con una conferencia en la que Castells presenta y comenta el libro, con su característico estilo claro, directo y profundo, y otro, un resumen que he realizado de los párrafos más significativos sobre comunicación y poder. El lector de este blog tiene, pues, una introducción breve y al mismo tiempo completa de Comunicación y poder y de la personalidad intelectual de Manuel Castells.

La cifra entre paréntesis corresponde a la página o páginas del libro de las que se ha extraído la cita.

***

Comunicar es compartir significados mediante el intercambio de información. El proceso de comunicación se define por la tecnología de la comunicación, las características de los emisores y los receptores de la información, sus códigos culturales de referencia, sus protocolos de comunicación y el alcance del proceso. El significado sólo puede comprenderse en el contexto de las relaciones sociales en las que se procesa la información y la comunicación. (87).

El poder se construye conformando la toma de decisiones, por coacción o por construcción de significado, o por ambos a la vez. (257).

El poder para hacer algo es siempre el poder de hacer algo contra alguien, o contra los intereses o valores de alguien. (37).

Poder es algo más que comunicación, y comunicación es algo más que poder. Pero el poder depende del control de la comunicación, al igual que el contrapoder depende de romper dicho control. Y la comunicación de masas, la comunicación que puede llegar a toda la sociedad, se conforma y gestiona mediante relaciones de poder enraizadas en el negocio de los medios de comunicación y en la política del estado. El poder de la comunicación está en el centro de la estructura y la dinámica de la sociedad. (23).

Mi hipótesis de trabajo es que la forma esencial de poder está en la capacidad para modelar la mente. (24).

No obstante, para explicar de qué forma se construye el poder en nuestra mente a través de los procesos de comunicación, necesitamos ir más allá de cómo y quién origina los mensajes y cómo se transmiten o forman en las redes electrónicas de comunicación. También tenemos que entender cómo se procesan en las redes cerebrales. Es en las formas concretas de conexión entre las redes de comunicación y de significado en nuestro mundo y las redes de comunicación y de significado de nuestro cerebro donde se pueden identificar en última instancia los mecanismos de construcción del poder. (25).

La sociedad red es la estructura social que caracteriza la sociedad de principios del siglo XXI, una estructura social construida alrededor de (pero no determinada por) las redes digitales de comunicación. El proceso de formación y ejercicio de las relaciones de poder se transforman radicalmente en el nuevo contexto organizativo y tecnológico derivado del auge de las redes digitales de comunicación globales y se erige en el sistema de procesamiento de símbolos fundamental de nuestra época. Por tanto, para analizar las relaciones de poder es necesario comprender la especificidad de las formas y procesos de la comunicación socializada, que en la sociedad red se refiere tanto a los medios de comunicación multimodales como a las redes de comunicación horizontales creadas en torno a Internet y la comunicación inalámbrica. Efectivamente, estas redes horizontales posibilitan la aparición de lo que yo llamo “autocomunicación de masas”, que incrementa de forma decisiva la autonomía de los sujetos comunicantes respecto a las empresas de comunicación en la medida que los usuarios se convierten en emisores y receptores de mensajes. (24, 25).

Es en las formas concretas de conexión entre las redes de comunicación y de significado en nuestro mundo y las redes de comunicación y de significado de nuestro cerebro donde se pueden identificar en última instancia los mecanismos de construcción del poder. (25).

Las sociedades no son comunidades que compartan valores o intereses. Son estructuras sociales contradictorias surgidas de conflictos y negociaciones entre diversos actores sociales, a menudo opuestos. (38).

Por tanto, aunque las relaciones de poder están distribuidas por la estructura social, el estado, desde una perspectiva histórica, sigue siendo un elemento estratégico para el ejercicio del poder por diferentes medios. Pero el propio estado depende de diversas fuentes de poder. Geoff Mulgan (5) ha teorizado sobre la capacidad del estado para asumir y ejercer el poder mediante la articulación de tres formas de poder: violencia, dinero y confianza.  Estas tres fuentes de poder sustentan el poder político, el poder soberano para imponer leyes, dar órdenes y mantener unidos un pueblo y un territorio… El estado concentra fuerza mediante sus ejércitos, concentra recursos mediante el tesoro público y concentra poder para modelar las mente, en los últimos tiempos mediante los sistemas de educación y comunicación que son los aglutinantes de los modernos estados-nación.  De las tres fuentes de poder, la más importante para la soberanía es el poder sobre las ideas que dan lugar a la confianza.  La violencia sólo puede usarse de forma negativa; el dinero sólo puede usarse de dos formas: dándolo o quitándolo. Pero el conocimiento y las ideas pueden transformar las cosas, mover montañas y hacer que el poder efímero parezca permanente. (40,41).

La globalización (6), cuando se lleva a su conclusión lógica, significa que las ciencias sociales deben refundarse como una ciencia basada en la realidad de lo transnacional, y ello desde el punto de vista conceptual, teórico, metodológico y organizativo.  (42).

Por tanto, en lugar de buscar límites territoriales, tenemos que identificar las redes de poder socioespaciales (locales, nacionales y globales) que, en su intersección, configuran las sociedades. (43).

En la vida social las redes son estructuras comunicativas. “Las redes de comunicación son las pautas de contacto creadas por el flujo de mensajes entre distintos comunicadores en el tiempo y el espacio” (7). (…) En las redes sociales y organizativas los actores sociales, promoviendo sus valores e intereses e interactuando con otros actores sociales, están en el origen de la creación y programación de las redes. Sin embargo, una vez establecidas y programadas, las redes siguen las instrucciones inscritas en su sistema operativo y pueden autoconfigurarse dentro de los parámetros de los objetivos y procedimientos que se le hayan asignado.(45).

Es decir, las redes son complejas estructuras de comunicación establecidas en torno a un conjunto de objetivos que garantizan, al mismo tiempo, unidad de propósitos y flexibilidad en su ejecución gracias a su capacidad para adaptarse al entorno operativo. Las redes están programadas y al mismo tiempo son autoconfigurables. En las redes sociales y organizativas, los objetivos y procedimientos operativos son programados por los actores sociales. Su estructura evoluciona de acuerdo con la capacidad de la red para autoconfigurarse en una búsqueda interminable de disposiciones de red más eficientes. (46).

Gracias a las tecnologías de la información y la comunicación disponibles, la sociedad red puede desplegarse plenamente, trascendiendo los límites históricos de las redes como formas de organización e interacción social. (50).

Una sociedad red es aquella cuya estructura social está compuesta de redes activadas por tecnologías digitales de la comunicación y la información basadas en la microelectrónica (…) Por tanto, una estructura social cuya infraestructura se basa en redes digitales tiene la posibilidad de ser global. (51).

La globalización se comprende mejor como la interacción de estas redes globales socialmente decisivas.  Por tanto, la exclusión de dichas redes, que a menudo se produce en un proceso acumulativo de exclusión, equivale a la marginación estructural en la sociedad red global. (52).

Las sociedades específicas, definidas por los límites actuales de los estados-nación o por las fronteras culturales de su identidad histórica, están profundamente fragmentadas por la doble lógica de la inclusión o exclusión en las redes globales que estructuran la producción, el consumo, la comunicación y el poder. Sostengo la hipótesis de que esta fragmentación no se debe simplemente a la demora temporal necesaria para la incorporación gradual de formas sociales anteriores a la nueva lógica dominante. Se trata, de hecho, de una característica estructural de la sociedad red.  Esto se debe a que la capacidad de reconfiguración inscrita en el proceso de extensión de las redes permite a los programas que gobiernan cada red buscar las adiciones que le resulten valiosas e incorporarlas, a la vez que soslayan y excluyen aquellos territorios, actividades y personas que poseen poco o ningún valor para la realización de las tareas asignadas a la red. (52).

(…) el valor es, de hecho, una expresión del poder: quien ostenta el poder decide lo que es valioso. En este sentido, la sociedad global no es innovadora. Lo que sí es nuevo es su alcance global y su arquitectura en red. Esto significa, por un lado, que las relaciones de dominación entre redes son fundamentales.  (…) como la lógica de creación de valor, en tanto que expresión de dominación, es global, quienes tengan un impedimento estructural para existir globalmente están en desventaja con respecto a aquellos cuya lógica sea inherentemente global. Esto tiene una considerable importancia práctica porque está en el origen de las crisis del estado-nación de la esa industrial (no del estado como tal, porque cada estructura social genera su propia forma de estado). (55, 56).

Al capital siempre le ha gustado la idea de un mundo sin fronteras. (…) Sin embargo, el pensamiento humano es probablemente el elemento más influyente y de más rápida propagación de cualquier sistema social cuando cuenta con un sistema de comunicación interactiva local-global en tiempo real, que es exactamente lo que sucede en la actualidad, por primera vez en la historia. Por tanto, las ideas, o series concretas de ideas, podrían reafirmarse como el verdadero valor supremo (…) prioritario ante cualquier otra cosa. En resumen, la antigua pregunta de la sociedad industrial, en realidad la piedra angular de la economía política clásica, a saber, “¿qué es valor?”, no tiene una respuesta definida en la sociedad red global. Valor es lo que se procesa en cada red dominante en cada momento, en cada lugar, de acuerdo con la jerarquía programada en la red por los que actúan en ella. El capitalismo no ha desaparecido. En realida está más presente que nunca. Pero no es—contra la percepción ideológica típica—lo único que se cuece en la aldea global. (56,57).

La cultura común de la sociedad red global es una cultura de protocolos que permite la comunicación entre diferentes culturas sobre la base no necesariamente de valores compartidos, sino de compartir el valor de la comunicación. Esto quiere decir que la nueva cultura no está basada en el contenido, sino en el proceso, al igual que la cultura democrática constitucional se basa en el procedimiento, no en programas concretos. La cultura global es una cultura de la comunicación por la comunicación. Es una red abierta de significados culturales que pueden no sólo coexistir, sino también interactuar y modificarse mutuamente sobre la base de este intercambio. La cultura de la sociedad red es una cultura de protocolos de comunicación entre todas las culturas del mundo, desarrollada sobre una base de una creencia común en el poder de las redes y de la sinergia obtenida al dar y recibir de los demás. El proceso de construcción de la sociedad red está en marcha. Pero no se trata de la difusión de la mentalidad capitalista a través del poder ejercido por las élites dominantes heredadas de la sociedad industrial. Tampoco de las propuestas idealistas de los filósofos que sueñan con un mundo de ciudadanos abstractos y cosmopolitas. Es el proceso por el cual actores sociales conscientes de diferentes orígenes aportan a otros sus recursos y sus creencias, esperando recibir lo mismo a cambio y más aún: compartir un mundo diverso que acabe con el miedo ancestral a los otros. (67,68).

Los procesos de construcción de poder deben contemplarse desde dos perspectivas: por un lado, pueden aplicar la dominación existente o adquirir posiciones estructurales de dominación; por el otro, también hay procesos de resistencia al poder, en nombre de intereses, valores y proyectos excluidos o subrepresentados en los programas y composición de las redes. Analíticamente, ambos procesos configuran en último término las estructuras de poder mediante su interacción.  (…) De este modo, la acción colectiva de los movimientos sociales, en sus diferentes formas, pretende introducir nuevas instrucciones y códigos en los programas de las redes. (…) El segundo mecanismo de resistencia consiste enbloquear los puntos de conexión entre redes que permiten el control de éstas por los metaprogramas de valores compartidos que expresan la dominación estructural. (…) La resistencia al poder programado en las redes se lleva a cabo por y mediante redes. Éstas son asimismo redes de información sustentadas por tecnologías de la información y la comunicación.  (…) En la sociedad red el poder está redefinido, pero no ha desaparecido. Como tampoco han desaparecido los conflictos sociales. La dominación y la resistencia a la dominación cambian de carácter según la estructura social específica en la que se originan y que modifican con su acción. El poder gobierna, el contrapoder combate. Las redes procesan sus programas contradictorios mientas la gente intenta encontrar sentido a la fuente de sus miedos y sus esperanzas (79, 80, 81).

Las fuentes de poder social en nuestro mundo –violencia y discurso, coacción y persuasión, dominación política y enmarcado cultural—no han cambiado fundamentalmente desde nuestra experiencia histórica, como han teorizado algunos de los principales pensadores del poder. Pero el terreno en el que operan las relaciones de poder ha cambiado de dos formas principales: se ha construido primordialmente alrededor de la articulación entre lo global y lo local y está organizado principalmente en redes, no en unidades individuales. Puesto que las redes son múltiples, las relaciones de poder son específicas de cada red. Pero hay una forma fundamental de ejercer el poder que es común a todas las redes: la exclusión de la red. (82,83).

Pero, ¿cómo se ejerce el poder dentro de las redes y por las redes, para los que están incluidos en las redes centrales que estructuran la sociedad? (…) la capacidad para conectar diferentes redes y restaurar una suerte de límite dentro del cual el estado conserve su capacidad para intervenir es fundamental para reproducir la dominación institucionalizada del estado. Pero la capacidad para establecer la conexión no está necesariamente en manos del estado. El poder de comunicación lo ostentan los enlaces, actores sociales de diferentes tipos que se definen por el contexto en que redes específicas deben conectarse para alcanzar objetivos concretos. (…) La dominación estable, que proporciona la base para imponer las relaciones de poder en cada red, requiere una negociación compleja a fin de establecer asociaciones con los estados, o con el estado red, que contribuyan a mejorar los objetivos asignados a cada red por sus respectivos programas. (83).

Los discursos de poder proporcionan los objetivos sustantivos para los programas de las redes. Las redes procesan los materiales culturales que se construyen en el abigarrado terreno discursivo. (…) Para ser eficaces a la hora de programar las redes, necesitan apoyarse en un metaprograma que garantice que los receptores del discurso internalizan las categorías mediante las cuales dotan de significado a sus propias acciones de acuerdo con los programas de las redes. (…) Para que haya globalización, ésta tiene que afirmar un discurso disciplinario capaz de enmarcar las culturas específicas (83, 84).

De qué forma alcanzar lo global desde lo local, mediante la conexión en red con otros lugares, cómo arraigar el espacio de flujos, es la cuestión estratégica clave para los movimientos sociales de nuestro tiempo. (84).

En nuestro mundo, la forma típica de valor de cambio que sirve para todo es el dinero. Con esta divisa común se suele medir el poder que tienen las distintas redes. Esta unidad de medida es esencial, ya que elimina el papel decisivo del estado, pues la apropiación de valor por todas las redes depende de las transacciones financieras. Esto no significa que los capitalistas controlen todo. Tan sólo significa que cualquiera que disponga del dinero suficiente, incluidos los líderes políticos, tendrá más oportunidades de que la conexión funcione a su favor. Pero como en la economía capitalista, además de transacciones monetarias, también se puede utilizar el trueque: un intercambio de servicios entre redes (por ejemplo el poder regulador a cambio de la financiación política por parte de las empresas o el apalancamiento del acceso a los medios para tener influencia política). Es decir, el poder de conexión depende de la capacidad para generar valor de cambio, ya sea mediante dinero o por trueque. (84,85).

Hay una segunda fuente de poder: la capacidad de programación de las redes. Esta capacidad depende en última instancia de la posibilidad de generar, difundir y poner en práctica los discursos que enmarcan la acción humana. (…) Los discursos en nuestra sociedad moldean la mente a través de una tecnología concreta: las redes de comunicación que organizan la comunicación socializada. (85).

En último término, el poder de programación condiciona el poder de conexión porque los programas de las redes determinan el rango de posibles interfaces en el proceso de conexión. Los discursos enmarcan las opciones de lo que las redes pueden o no hacer. En la sociedad red, los discursos se generan, difunden, debaten, internalizan y finalmente incorporan en la acción humana, en el ámbito de la comunicación socializada construida en torno a las redes locales-globales de la comunicación digital intermodal, incluyendo los medios de comunicación e Internet. El poder en la sociedad red es el poder de la comunicación. (85).

LIBROS RECOMENDADOS

Otro modelo de partido es posible. A Gutiérrez-Rubí. Fund. Ideas. Descarga gratuíta

The Data Journalism Handbook. Jonathan Grey et al. Edición en línea

Socionomía. Dolors Reig. Deusto

Lo transpersonal. Psicoterapia y counselling. John Rowan. La liebre de marzo

80 claves sobre el futuro del periodismo. José Luis Orihuela. Anaya Multimedia.

Kornflield alternate text

La sabiduría del corazón. Jack Kornfield. La Liebre de Marzo

Web 2.0. Antonio Fumero y Genís Roca. Fundación Orange. Descarga gratuíta.

Hasta aquí hemos llegado. Enrique Meneses. Ediciones del Viento

Periodismo ciudadano. La evolución positiva de la comunicación. Oscar Espiritusanto, Paula Gonzalo Rodríguez. Ariel Fundación Telefónica. Descarga gratis

Empowerment through media education. J.M. Pérez Tornero, S. Tayie, U. Carlsson, G. Jacquinot-Delaunay.. Clearinghouse. Descarga gratis

Fundaciones y fundamentos del estudio de la comunicación. Raúl Fuentes, Carlos Vidales. CAEIP. Descarga gratis.

Ferramentas para análisi de qualidade no ciberjornalismo. Marcos Palacios (ed.). LabComs. Descarga gratis.

Reflexiones, periodismo y redes sociales. Varios autores. Descarga gratis.

Trabaja diferente. Redes sociales y comunidades profesionales. VV. AA. Generaltat de Catalunya

Tienes 5 segundos. Gestión de contenidos digitales. Juan C. Camus. Descarga gratis

Planeta web 2.0. Cristóbal Cobo Romaní, Hugo Pardo Kuklinsli. Descarga gratis.

La gran guía de los blogs. Rosa Jiménez Cano y Francisco Polo. Descarga gratuíta.

El camino del qigong. Kenneth S. Cohen. La Liebre de Marzo.

Periodismo 2.0. Una guía de alfabetización digital. Mark Briggs. Knight Citizen News Network. Descarga gratis.

Comunicación y poder. Manuel Castells. Alianza Editorial.

Charles W. Brooks. Consciencia sensorial. La Liebre de Marzo

junio 2013
L M X J V S D
« may    
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930
Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.